Elaborando el plan del centro. Cuarta parte: las nuevas tecnologías

Como recordarán, sigo comentando el seductor cuestionario que mi centro ha tenido a bien pasarme para acusarme de falta de profesionalidad y de paso bajar un poco más mi autoestima, tarea a la que últimamente se aplican con entusiasmo y magníficos resultados grandes sectores de la sociedad. Es enternecedor cuánto preocupa la educación a esta sociedad nuestra.

Esta vez el tema son las TICs. Empecemos con una afirmación general para que quede claro lo cansados que estamos los profesores de este tema. ¿Sería posible que la administración educativa entendiera de una vez por todas que el problema no reside en nuestra formación sino en la lastimosa implementación de los programas? Tanto los centros TICs como el programa Escuela 2.0 adolecen de tal cantidad de problemas que simplemente no pueden usarse.

El ancho de banda es insuficiente, no hay un sistema eficaz de reparación de averías, la mitad de los días Internet desaparece  y aparece misteriosamente sin que hasta la fecha nadie sepa por qué, los ordenadores son machacados inmisericordemente por los alumnos en formas cada vez más ingeniosas y obsesivas… Como muestra, les diré que algunos teclados son amorosamente intervenidos para cambiar sus teclas de sitio,  la mayoría de las pantallas muestran dibujos que quizá le resultarían muy interesantes al profesor de Plástica y los cuadros de cables son sistemáticamente arrancados por las manos solícitas de esos mismos alumnos que se supone son altamente motivados por las nuevas tecnologías. A veces me pregunto si no es eso lo que entienden por motivación los expertos…

Pero no seamos negativos. Usemos las nuevas tecnologías. Preparemos una clase magistral con imágenes, sonido, presentaciones…  Ahorremos en fotocopias, motivemos más, seamos modernos y no queramos ir en contra del progreso… ¡Ah, la falacia del progreso es mi falacia favorita! Pero no escucharé los cantos de sirena que me llaman y seguiré siendo positiva: voy a preparar una clase TIC que se van a enterar esos expertos de la administración.

Y voy a entrar en el aula y lo primero que mis alumnos van a decirme cuando les diga que enciendan sus ordenadores, que hoy vamos a trabajar con ellos es… No funcionan. No puede ser. ¿Por qué no funcionan? El mío está roto, el mío no tiene Internet, el mío no tiene ratón, al mío le faltan trece letras, el mío no sé por qué, pero no enciende…  Si quieren, llamo a la pomposa figura del coordinador TIC para que los arregle… Se me olvidaba: no es su trabajo. Me parece bien que no lo sea. Llamemos al servicio técnico. Vendrá en unos diez días. Es que somos muy descuidados. ¿Hace cuánto que no llamamos? Estuvo aquí anteayer. Ah.

No sé si son conscientes de que mientras tanto mi clase de treinta alumnos está esperando… Pero seamos positivos: a lo mejor en la próxima aula los estudiantes no son tan gamberros y no han destrozado los ordenadores. Sí, en mi centro hay aulas así. Reacciono con premura y me llevo a los alumnos corriendo por el pasillo a una de las nuevas aulas que por suerte en este preciso momento no se está usando. ¡Qué emoción al entrar! ¡Ordenadores nuevecitos! Pero ¡un momento! No hay teclados. Corro a preguntar qué pasa con los teclados… y me dicen que esas aulas se quedaron a medias porque sustituyeron el plan de un ordenador para cada dos alumnos por un portátil para cada uno. Estupefacta, pregunto cuántas aulas hay en el centro en esas condiciones. Cuatro, me responden. Cuatro aulas con ordenadores sin estrenar. ¿Dónde están los teclados? Pregunto, más por curiosidad que por otra cosa. En el armario, pero no te esfuerces en ponerlos, nunca llegaron a instalarse. Ah.

Pero no me rindo. Debe haber un aula en este centro con ordenadores. Sí, queda un aula de informática, de las antiguas. Me acerco temblorosa al cartel de su uso y veo que está cogida hasta el 22 de abril de este año. No me amilano y la reservo para el 23. El día del libro, ahí es na. Pedazo de clase que voy a dar dentro de dos meses y medio.

Y cuando llega el día 23 descubro: a) que el cañón virtual no funciona. ¿Ha funcionado alguna vez? Ya sé que ustedes pensarán que pregunto demasiado, pero es que una es curiosa. No, me responden. Esta aplicación (no me digan, problemas no solucionan, pero palabritas tienen muchas) nunca ha funcionado bien; b) que si quiero hacer una clase de investigación, ya que mi muy preparada presentación no puede usarse, tampoco puedo porque no hay Internet. Sigo preguntando: ¿por qué no hay Internet? ¿Alguna avería? No, es el ancho de banda. Hay poco. Ocurre cuando se conectan más de tres grupos. Ya.  Ustedes no me creerán, pero un día recorrí el edificio entero averiguando quién estaba usando Internet en ese momento. La respuesta fue nadie. Encogimiento de hombros de mi coordinador TIC: todo está bien, pero no hay Internet. La informática es así. Ah.

Pero no se preocupen, que les veo preocupados. ¡Han llegado las pizarras digitales! Verán que todo se soluciona.

Por cierto, ¿se acuerdan ustedes de mis treinta alumnos parados en el pasillo esperándome? ¿Y de que tengo una programación que cumplir?

¿Creen que exagero? Les doy mi palabra de que he vivido más de una vez todas y cada una de las situaciones descritas. Pero si ustedes son profesores, no tengo que hacerlo, ¿verdad?

Mañana, más.

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Categorías: Crónicas del País de las Maravillas

Autor:Teresa Fernández Martínez

Profesora de Filosofía

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20 comentarios en “Elaborando el plan del centro. Cuarta parte: las nuevas tecnologías”

  1. Encarna
    23 septiembre 2011 a 11:42 #

    Maria Teresa, no sabes cuánto agradezco y admiro la energía. las ganas y el tiempo que ponéis los que tenéis ánimo para contar todo eso que en este caso te pasa a tí y que en general, en mayor o menor medida, nos pasa a todos. Me gustaría, pero no sé cómo, que todas estas situaciones (que, repito, diría que son generales) se recopilaran en un libro “de las maravillas” con la intención de que se hiciera público, más allá del blog al que recurrimos los escépticos y medio desesperados, el desastre real que vivimos los que lo vivimos y que ocultan las a veces grandilocuentes y a veces cínicas palabras de esos supuestos expertos y políticos satisfechos que no lo viven pero que tienen acceso a los altavoces mediáticos.

  2. Juan
    23 septiembre 2011 a 15:00 #

    Efectivamente, todos nosotros hemos vivido y seguimos viviendo situaciones parecidas. Es el cuento de las TICs. Otra chapuza más.
    Saludos

  3. El pobrecito profesor
    23 septiembre 2011 a 15:16 #

    Ayer mismamente, clase de 1º de ESO -ustedes saben cómo están los primeros de la ESO, y más en un centro de los llamados “De Compensatoria”-, última hora de clase, avisado antes el Coordinador TIC -que se iba en el recreo según me dijo el día anterior- para que revisara la pizarra digital, pues desde el curso pasado tenía problemas de sonido…Evidentemente, no funcionó la película prevista para los niños, que terminaron atacados, como yo mismo cuando intentaba -sin éxito, obviamente- hacerme con los veintitantos preadolescentes para retomar cualquier actividad pues, además, estamos sin libros, ya que el cheque libro original estaba mal y hay que volver a pedirlo para las librerías, que ya no fían.
    ¡Ah! Hoy viernes, el Coordinador TIC tampoco ha tenido tiempo de ver lo que pasa, promete que el lunes…
    Bueno, para qué seguir, si todos tenemos anécdotas de este estilo.
    Ánimo para esta labor social que se supone estamos haciendo.

    • Kruscaya
      12 octubre 2011 a 8:48 #

      Estimado “pobrecito profesor”:

      No sé si alegando mi edad, 60 años, y los 37 cursos ininterrumpidos de ejercicio docente podrás perdonarme la osadía de darte un consejo. Mis compañeros y sobre todo mis compañeras progres no me lo perdonarían.

      ¿Por qué no pruebas a darle clase a tus alumnos sirviéndote de tus conocimientos, de la pizarra tradicional, de la tiza, el borrador y un sencillo libro de texto de no más de 20 ó 25 temas? Si, como supongo, la mayoría de tus preadolescentes apenas sabe leer y escribir, te aconjería también que los primeros 20/30 minutos los dedicaras a la lectura del tema, a la explicación del vocabulario y a la construcción escrita de varias frases -sujeto, predicado y uno o dos complementos- sencillas, muy sencillas pero con sentido. Yo terminaría la clase -si el alumnado te lo permite- con un resumen del resumen final del texto para estudio y memorización por los esforzados mozalbetes. No importa que no seas profesora de Lengua. En nuestra situación ese aspecto es intrascendente. Reiterándote mis disculpas, te saludo cordialmente.

  4. David
    23 septiembre 2011 a 15:27 #

    Joder… vaya plan… yo soy informático y no entiendo qué cojones pasa… todos los problemas que decís son la mar de sencillos de solucionar (ni siquiera tenéis servidores)… ese Coordinador TIC qué es, un técnico, otro profe o un chapuzas…?

    • Ania
      23 septiembre 2011 a 18:18 #

      Pues pasa David que los de informática tenéis el horario repleto de clases y no dais abasto para solucionar lo problemas técnicos que surgen. En nungún centro público que yo conozca hay un informático de guardia permanente al que acudir cuando surgen los problemas y así no hay manera . Si el centro es grande o problemático serían necesarios más de uno. En la actualidad dependemos del buenismo del compañero aficionado de turno que muchas veces está dando clase en otro grupo al que debe desatender para ayudar.

      He llegado a presenciar cómo una compañera llamaba ¡a su domicilio particular! al “manitas” informático-que no informático como tú- de turno, para pedirle ayuda para seguir con su clase… ( te aseguro que fliparías con la asignatura impartida en el centro por el demandado( nada que ver con la informática).

      Así no hay manera.

      • David
        23 septiembre 2011 a 20:19 #

        Estoy totalmente de acuerdo que cualquier centro debería tener uno o incluso dos informáticos a jornada completa… en el colegio de mi hija creo que hace más de una año que no les funciona la conexión a Internet… totalmente tercermundista…

        Y si es por dinero, el colegio siempre podría a coger gente de módulos de informática en prácticas, que suelen ser muy competentes !

  5. Ania
    23 septiembre 2011 a 17:52 #

    Suscribo lo que dice Teresa y le agradezco su escrito como no puede ser de otra forma.

    Sólo una mínima parte de lo que he aprendido a hacer lo he podido poner en práctica con los alumnos. La consecuencia de ello es que la destreza TIC que no se practica se olvida. ¿Las razones de no avanzar en dicho proceso?: La flagrante deficiencia estructural en lo referente a asistencia y dotación tecnológica en aulas, materiales para el profesorado y para el alumnado por un lado ; la necesidad de cumplir programaciones que no dan cabida a dichas metodologías por otro ; y la necesidad de “unificar criterios” con propietarios definitivos de los Departamentos que no están por la labor.

  6. Luzroja
    23 septiembre 2011 a 21:32 #

    En mi escuela “El Internet” se nos cae y cuando esto ocurre se oye por megafonía: – “todos los maestros que estén usando Internet tanto en el aula como en las tutorías que se desconecten inmediatamente, en secretaria lo necesitamos para el GIR”.
    También se nos va “La Luz” por sobrecarga y quien esté conectado que se apañe.
    En invierno, si está nublado, la demanda eléctrica de las aulas aumenta, con lo que está prohibido usar los cañones de las pizarras digitales (tenemos en todas las aulas).

    No hay que fiarse de algo que depende de tanto.

    Además no termino de encontrar la virtud a estos aparatos que consumen el poco tiempo del que se dispone para trabajar, hoy en día, en primaria.

  7. 23 septiembre 2011 a 22:12 #

    No se puede gastar la mitad del presupuesto de un Centro en mantenimiento. Por tanto, mientras no existan absolutas garantías de funcionamiento, no deberían instalarse más ordenadores que los propios para la gestión del propio Centro, los del profesorado y el aula de informática. La llamada Red XXI, que más bien parece “Red Prehistórica” está llenando los Centros de problemas, añadiendo más leña a un fuego que nadie parece interesado en sofocar. “Gracias a la crisis”-al igual que ocurre con el ladrillo- se ha ralentizado esta “plaga” de nuevas – ¿nuevas?-tecnologías. Menos mal…
    Las CCAA presumen de estas Redes, ofrecen las ratios PC/Alumno como si fueran la panacea; pero el fracaso escolar, en aumento, sigue dejando al aire sus vergüenzas con cada una de sus ocurrencias. No estamos preparados para asumir una escuela TIC. Ni por recursos, ni por formación, ni por ganas. Las tecnologías nos desbordan porque la escuela no es capaz de asumir los cambios que se producen a diario. Cuando acabaron las obras de instalación de la conexión por cable comenzaron las de Wifi; cuando instalaron los PC sobremesa, se dejaron de utilizar para dar paso a los portátiles…Así no. Sobre cimientos de barro, nada se puede construir. Los políticos se empeñan en darnos lo que no pedimos y en administrar sin pies ni cabeza. Entre tanto, los Centros, que necesitan una mano de pintura, más por “dentro” que por fuera, acogen una Comunidad Escolar que no sabe si va o viene, pero que en dos meses tendrá la oportunidad de decidir a quien critica. Solo eso, y tan contentos. ¿Para cuando el siguiente paso?

  8. Ania
    23 septiembre 2011 a 22:21 #

    Madre mía , Luz Roja, en tu centro , por lo que cuentas, los “criterios” están “unificados”, atados y bien atados. Vosotros estáis de pleno en la escuela 2.0, o más…

    He viajado al futuro cibernético escolar de las aulas en la ESO a través de tu post y no me cabe duda de que van a pasar los suficientes años hasta que pongan la megafonía como para que siga teniendo que ir cargada de papel al aula ya que el “por si acaso” va a ser la rutina.

    Mientras tanto , lo que dice Teresa…empieza en la ESO , este mismo año…Los equipos no van a durar sanos ni un mes…Qué digo: ni una semana.

    Si no nos fiamos ni de dejar murales en ESAs clases…

  9. Francisco Javier
    24 septiembre 2011 a 11:25 #

    Sin que sirva de consuelo, el despropósito de la informática es las aulas es un capítulo más del Gran Despropósito que es nuestro sistema educativo, que de sistema por cierto tiene poco. Fundamentalmente la Escuela 2.0 se ha utilizado como estrategia propagandística, sin ir acompañada de un estudio serio y profundo de cuáles son sus problemas, qué costos y recursos implica y, sobre todo, hasta qué punto es una metodología educativa verdaderamente necesaria y se traduce en una mejora real de la “calidad de la enseñanza.” Es más que evidente su carácter de improvisación, de palo de ciego, de experimento pedagógico. Y ello nos conduce a la pertinaz incompetencia de nuestros responsables educativos y sus especialistas, empeñados exclusivamente en obtener réditos electorales a costa de lo que sea y como sea, para lo cual no han dudado en cargar de la forma más sádica toda su incompetencia en los docentes. Lo que importa es comprar ordenadores, la “mochila digital”, la publicidad del “qué modernos que somos”. Que luego no haya dinero para sostener unas aulas TIC insuficientes (en muchos de mis grupos no hay ordenadores para todos, además de estar escacharrados cada dos por tres), que no haya personal para atender dignamente todo el entramado TIC, que no haya presupuesto para afrontar licencias de programas necesarios, que no haya una conexión con la potencia suficiente para que funcione,….: todo eso no importa, ¡que se busquen la vida esos vagos de privilegiados!

    Estos casos de falta absoluta de previsión son muy frecuentes en nuestro país. Por ejemplo, la Taifa de turno se gasta un dineral en inaugurar un auditorio, pero después carece de presupuesto para sostener una orquesta, o programar una temporada de conciertos; se hace un conservatorio, pero se racanea hasta el infinito la contratación de profesionales de la música; se promocionan, por el contrario, multitud de “actividades” de la Industria de la Cultura, que de cultural poco tienen;…, por no hablar de aeropuertos fantasmas, AVES más que cuestionables, obras públicas absurdas, etc. Lista interminable.

    Para concluir, se debería hacer un estudio profundo, realista y crítico de la Escuela 2.0, analizando su pertinencia en el actual contexto de crisis; su efectividad para mejorar la educación (y teniendo en cuenta que no es lo mismo la Primaria, que la Secundaria, que el Bachillerato, la FP, la Universidad, …..) Y si los resultados no aconsejan el esfuerzo de inversión o sencillamente no se puede hacer como dios manda (pues NO HAY PASTA), pues que dejen de dar la lata con las TIC, y ya de paso que nos dejen en paz a los docentes.

    Un saludo.

    • 24 septiembre 2011 a 17:43 #

      Estoy de acuerdo contigo, Francisco Javier. La incompetencia y la demagogia en este terreno son proverbiales. Pero se nos olvida algo. Detrás hay un negocio montado por cuatro chorizos. Se llama: -¡Vende una pizarra y corre! Y lo peor de todo es la caterva infecta de mamporreros “modelnos” que encima justifican y aplauden el gran timo. Un saludo.

      • Francisco Javier
        25 septiembre 2011 a 20:08 #

        Y hay otra cosa, estimado Antonio, todos los electrodomésticos tienen programa de caducidad -ya sabes, la obsolescencia, poético y útil invento del Capital. Lo que quiere decir, que en pocos años nuestros ordenadores -aquellos que se hayan salvado de la legión de alumnos destructivos- serán ya inservibles, y como no habrá dinero para más pizarras digitales, PCs, cañones y otras gaitas “modelnas”, pues acabóse lo que se daba. Siempre quedará la tiza, supongo.

        Un saludo.

      • Ania
        25 septiembre 2011 a 22:19 #

        ¡Y cómo se compran!, je,je…

    • Ania
      25 septiembre 2011 a 22:21 #

      Perdona Francisco Javier , era a Antonio a quien respondía por lo de la pizarra, je,je…

  10. 25 septiembre 2011 a 20:04 #

    Las TIC están presentes en las casas de los alumnos. Incluso inmigrantes, por pura necesidad, pues les procura comunicación con sus familiares a un costo relativamente económico.

    Hace años que a mis mejores alumnos, después de una explicación en el aula de Informática para saber qué distribuciones y editores bajarse, les propongo ejercicios en C, LaTeX, Mathematica…

    En el aula habitual, pizarra y tiza de toda la vida, explicaciones, ejercicios “normales” y ejercicios para programar.

    Las TIC tal como las entiende la pedagogía oficial no es más que “atrezzo”.

    • Francisco Javier
      25 septiembre 2011 a 20:15 #

      Tú lo has dicho: tus “mejores alumnos.” La ideología de las TIC es que éstas han de ser superdiver, lo cual es falso, ya que si lo que se propone es trabajar de verdad matemáticas o lo que sea con recursos informáticos, ¿por qué uno va a estar más dispuesto? El que sea trabajador trabajará y el que no se huirá despavorido tras vislumbrar la trampa. Como bien dices: “Las TIC tal como las entiende la pedagogía oficial no es más que “atrezzo”.”

      Un saludo.

  11. 29 septiembre 2011 a 14:45 #

    Lo siento. Mi experiencia es otra. Trabajo con TIC, suele funcionar decentemente. Los ultarportátiles de mi alumnaod van y solemos pasarnoslo muy bien.

    • 29 septiembre 2011 a 15:56 #

      ¡Jo, qué suerte, tronco! ¿En qué Instituto estás? ¿En uno de la NASA?

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