Alumno chiquilicuatre

El labio por el piercing perforado,

mochila al hombro, a modo de excursión,

un aire entre chulesco y desolado,

caída gorra y desmotivación.

 

Mas es un as liando el chocolate;

Si a su novia con doce llevó al catre

fue solo por amor, no disparate.

No hay móvil ni licor que no idolatre.

 

El muro ajeno alegra con su arte

y dicen los expertos que así explora

las vías de expresión de las que parte.

 

Si baja a “orientación”, cómo enamora

con muestras de talento a aquel que imparte

lecciones de equidad liberadora.

 

Don Pasquale

 

(Damos la bienvenida a Pacual Pérez Royo, profesor de Lengua y Literatura en un instituto de Guadalajara capital.)

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Categorías: El cuaderno de Don Pasquale

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18 comentarios en “Alumno chiquilicuatre”

  1. Suero de Quñones
    14 marzo 2011 a 7:24 #

    Lazarillo inverso y primitivo
    que a los justos nos llama subnormales.
    Esclavo de sí mismo, qiuevedesca
    caricatura que no sabe
    lo que se pierde…

    Gracias por calentarme e inspirar mi torpe caletre,
    aureo colega.

    Enhorabuena.

  2. Ana
    14 marzo 2011 a 7:27 #

    Genial.
    Exacto.
    Iría bien también alguno dedicado a las sonrientes novias macho-céntricas, re-desorientadas por el mismo departamento ciego.

  3. Francisco Javier
    14 marzo 2011 a 10:17 #

    Un día pensé que no estaría mal escribir un bestiario de la rica fauna educativa, pero me falta el talento literario que tú sí tienes. La referencia al graffiti es muy representativa de las geniales ideas de nuestros responsables educativos. En el barrio de Madrid en el que yo vivía (Universidad, un barrio histórico, galdosiano) se emprendió un plan para rehabiliitar y adecentar su mal estado. Quedó muy bonito con las casas repintadas y saneadas, pero en cosa de pocos meses la furia expresiva lo dejó de nuevo hecho un asco, imprimiendo el sello del Bronx.

  4. Maximiliano Bernabé Guerrero
    14 marzo 2011 a 10:29 #

    Digo como aquellos viejos a quienes aún llegué a conocer en los eternos veranos de mi niñez en el pueblo. Aquéllos que ya llevan muchos años criando malvas y cuyo recuerdo me humedece los ojos. Aquéllos que decían:
    A ESTOS ME LOS LLEVABA YO A SEGAR, PERO NO CON MÁQUINA COMO AHORA, CON LA HOZ…
    No lo digo como ellos, mascando la colilla de un “caldo de gallina” porque ya está prohibido fumar en todos sitios.
    Y enhorabuena a nuestro compañero “coplero”.

    • Francisco Javier
      15 marzo 2011 a 12:04 #

      Y al ejército, Maximiliano, que empiezo a pensar que tenía más sentido del que nos creíamos.

  5. Jesús San Martín
    14 marzo 2011 a 11:14 #

    Muy bueno y el sentido del humor es imprescindibles para soportar “esto”
    Bienvenido

  6. Francisco Javier
    14 marzo 2011 a 20:48 #

    “Alumno endemoniado”

    Se trata de un ejemplar poco frecuente, Dios gracias, pero del que es probable que alguno os hayáis encontrado. En el primer centro que di clase, había un alumno (era los años en que estaban muy de moda los Jonathan, las Jennifer y las Vanessa), que a pesar de su pequeña estatura y poca corpulencia rebosaba maldad. Tenía aterrorizados a todos: a sus compañeros -incluidos los más bigardos y fuertotes-; a sus compañeras, a las que metía mano e insultaba; y a los profesores naturalmente. En clase se dedicaba a musitar frases referidas al profesor del tipo “este es un comepollas” y otras del mismo orden. Su registro de obscenidades era muy amplio. Todo en él era una verdadera pesadilla. En cierta ocasión lo trajo la policía al centro, y hasta con la misma policía forcejeaba y se mostraba poseso. En otra ocasión, en una guardia de recreo, se dedicó a tirar piedras de forma azarosa, por ver si alguna daba en la cabeza a alguien, preferentemente un profesor. El jefe de estudios, que estaba allí, se puso tan nervioso (y tenía más paciencia que el Santo Job), que saltándose las santas normas lo agarró de las solapas y se lo llevó de allí por la fuerza. Cierto es que estos alumno suelen durar poco y pasados unos meses acaban expulsados. Por supuesto, necesitaba tratamiento. No sé si un equipo de orientadores o un exorcista.

    También necesitada de tratamiento estaba una alumna, probablemente esquizofrénica, que en pleno invierno, debido a que, según ella, tenía mucho calor decidió darse (vestida) unas duchas y seguir trotando desbocada por los pasillos. La especialidad de ésta eran los gritos bestiales y los estados de furia demoníaca incontenida.

    Por cierto, se me olvidaba dar la enhorabuena al inventor de la poesía deseducativa.

  7. 14 marzo 2011 a 21:50 #

    Como aquí mayormente entramos profesores, creo, sabemos hasta qué punto dar importancia a estos artículos. Lo normal no vende; por eso, tampoco en los medios de comunicación se habla de lo que ocurre habitualmente en la inmensa mayoría de los centros, sino de las puntuales y bárbaras actuaciones de algunos sujetos.
    Todos, o la mayoría, hemos sufrido alguna vez la falta de respeto de algún alumno y más de una vez, también, hemos visto escenas que en nada hablarían por sí mismas de un centro educativo.
    Sin embargo, y con la experiencia de los años, uno valora inmensamente más el haber podido trabajar con normalidad, con personas normales, en centros normales; algo que parecen desconocer algunos de nuestros comentaristas, a juzgar por sus continuas vueltas y revueltas a determinados temas y su incesante afán por lanzar profecías apocalípticas.
    A todos nos gustaría que nuestros alumnos viniesen de su casita con la lección aprendida, la lección de respeto y convivencia; y también nos gustaría que los nenes de 3 años supieran atarse los cordones de sus zapatos. Así podríamos dedicarnos exclusivamente a darles el sermón diario, que es por lo que nos pagan. ¿Por qué tengo yo que enseñar a un niño que hay que respetar a los demás, permitir el paso a las personas mayores, cuidar el material, respetar el turno de palabra…? No, que se lo enseñen en su casa, aquí no estamos para eso; aquí estamos para llenar su linda cabecita de contenidos, de CONOCIMIENTO, pues en ello está su felicidad. No hay más que ver cuán felices son quienes andan sobrados de conocimiento. Lástima que les falte un poquito de lo otro; quizás porque nadie se lo enseñó, quizás porque no quisieron aprenderlo. De ahí que para para “argumentar” no tarden en acudir al insulto y la descalificación. ¿Y aún dicen que no es necesaria una escuela que eduque en valores?
    Y encima, ahí van, por la vida, dando lecciones.
    Menos mal que la mayoría de los lectores sabemos de qué va el tema. El día que entre personal ajeno a la obra van a alucinar en colores…

  8. Luzroja
    14 marzo 2011 a 22:48 #

    Alonxo, nos conocemos de largo y paso de largo ante tus escritos. Pero hoy me has nombrado a la infancia, a los tres años, edad que has puesto de ejemplo para insinuar que no podemos pedir peras al olmo.
    ¡Cómo van a atarse los cordones unos niños de tres años! ¡Cómo van a comportarse bien unos chicos de 14 años! No será que estos últimos no saben ni atarse los zapatos.

    • 15 marzo 2011 a 20:54 #

      Que fácil, ¿Y cómo vamos a pedir, en ese caso, a personas de 50 años que respeten opiniones, no insulten ni descalifiquen? Si es que lo dejas a huevo.

  9. Luzroja
    14 marzo 2011 a 23:01 #

    Sí, puntualizaciones bárbaras, en eso te doy la razón Alonxo, también hay otras puntualizaciones “bárbaras”, copio aquí un pequeño relato que escribí hace unos años, lo hice pensando en un alumno de 11 años, lo titulé:

    Héroes en silencio.

    “En la algarabía de la entrada al aula, en el subir y bajar de las escaleras, él, mi héroe, aguanta los empujones, soporta el ruido, se pliega al desorden.
    En el aula, él mi héroe, permanece callado, sus compañeros vociferan, interrumpen, se insultan y maltratan y mi héroe permanece en silencio en un intento de apoderarse de mi explicación, de todo aquello que yo pueda ofrecerle. Soporta las repeticiones de lo evidente hasta la saciedad, se ve sumido en la desesperación de la lentitud en el progreso académico, se autorregula ante el marchamo que impone la clase y con todo y pese a todo trabaja, estudia, se emplea a fondo, nada le pasa desapercibido y sus intervenciones son mi delicia.
    Sirvan estas palabras para él, mi héroe, y para cuanto chaval que viva sumido en este nefasto sistema educativo y no ceja en su empeño de aprender.
    Son héroes en silencio”.

    Desgraciadamente, el niño murió a la edad de 13 años, lo tiró su caballo al caer.

  10. Luzroja
    14 marzo 2011 a 23:06 #

    Pérez Royo, bienvenido, ¿Sarcástico poema? ¿Retrato fiel?
    Estupendo en fondo y forma.

  11. Raus
    15 marzo 2011 a 9:55 #

    Sí, bienvenido, Pérez Royo. También aquí, quizá sobre todo aquí, nos hace falta el arte. Gracias por sus poemas.

  12. Atticus
    15 marzo 2011 a 14:28 #

    Ingenio no falta, conocimiento de la realidad tampoco. Te he buscado esta mañana para felicitarte por estos versos. Será que te han llamado para altas funciones… No, como firmes con tu nombre te veo de infantería hasta la jubilación. Pero con dignidad, con un par.. de sonetos.

  13. Suero de Quiñones
    15 marzo 2011 a 17:55 #

    Alonsillo falaz que ya me aguijas
    para sacar de mí feos coplones.
    Tu prosa es tan abstrusa
    como la tirria que tienes a los profesores.
    Tú mucho de Rusó en cuatro tardes,
    Pinocho y Heidi inspiran tu idea.
    Los niñitos son puros animales
    y el profe es un perverso y mala idea…
    Te quedaste en los tiempos en que Dickens
    reflejaba una verdad injusta.
    Las tornas ya tornaron, mala sombra.
    No seas estulto, cultívate y ajusta
    las cuentas con rigor y tino.

    Ya Hobbes nos dijo cómo somos.
    Ya Golding mostró cómo es la infancia
    sin la guía de adultos talentosos.
    No seas tan latino y modernete
    que a fuerza de ¨progretas¨
    este patio se nos marcha ya
    a hacer puñetas.

    Recoge velas y muéstrate prudente
    pues lo que dices hoy lleno de brío
    mañana no aguantará un relente.

    Puntual es el que llega a su hora,
    no el acto de fealdad condecorado
    por pakistanis en muy mala hora.

    Por quererte decir ya te dijera
    que la prosapia de tu ideología
    está anticuada como leer con vela.

    Alonsillo falaz y amante de equis,
    da el laurel a Pasquale el inspirado
    al que yo pongo en Parnaso muy nombrado
    y tú coge tu burra y vete.

    • 15 marzo 2011 a 19:22 #

      Señor de Quiñones, en buena hora le sorprendió la Musa. Como a Pasquale, que sea bienvenido a este lugar.

      Alonsillo,
      confundes niños de baba
      con mozalbetes rijosos,
      no será entonces falaz
      el que así alcanza
      a mofarse de tus dolos.

      • 15 marzo 2011 a 20:59 #

        De rima corto, de métrica nulo. ¿Cómo era aquello de que mejor era estar callado que hablar y despejar las dudas?….
        No se puede saber de todo.

  14. GrandePAscu
    16 octubre 2013 a 8:14 #

    grandeeeeeeeee

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