Los hijos bastardos de la LOE. Ley de Educación de Castilla La Mancha

 

 

Maximiliano Bernabé Guerrero

 

Tenía que suceder, todos los organismos vivos acaban por reproducirse, incluso aquellos engendros dotados de vida artificial, cual inefables monstruos de Frankenstein. Y a la LOE le llega el turno; con la Ley 7/2010, de 20 de julio, de Educación de Castilla-La Mancha, publicada en el B.O.E. hace solo unos días. En otras taifas ya ha sucedido el singular parto, y en el resto es inminente.  Al encontrarnos ante una ley de una satrapía autónoma, aprobada recientemente, la pregunta que hemos de hacernos es si responde a una realidad territorial específica que la demande, o si completa la norma marco nacional, la Ley Orgánica 2/2006 de 3 de Mayo de Educación de un modo significativo. Intentaremos dar respuesta a ambas cuestiones en las siguientes líneas. En principio, en su estructura nada llama la atención. Consta de una exposición de motivos, un título preliminar, ocho disposiciones adicionales, tres transitorias, una derogatoria, y cuatro finales.

Si entramos en materia, vemos que la exposición de motivos no consiste sino en una declaración programática de principios generales,  buenistas sin descafeinar, entendidos como enunciados vagos, donde abundan las palabras del tipo “consenso, sociedad del futuro, retos educativos, carácter dinámico de la sociedad”. Además de consideraciones hueras sobre el autogobierno, y menciones a diversos pactos firmados por el gobierno regional. Más vacío en menos espacio es difícil conseguirlo. Si esperábamos encontrar mayor rigor y temas de fuste, nuestras esperanzas se ven pronto decepcionadas. En el título preliminar, ni los principios rectores del sistema educativo ni los objetivos aportan nada nuevo a lo ya dicho por la LOE. Incluso se legisla sobre aspectos que poco tienen que ver con la transmisión de conocimiento, a la par que difícilmente mensurables tales como:

la educación como un proceso de construcción del propio saber y de transformación personal y social a través de la formación en valores humanistas, de salud y calidad de vida, de relación con las demás personas, de esfuerzo y trabajo, del saber científico y de defensa del patrimonio natural y cultural”.

El artículo 7 consagra los conciertos educativos, lo cual es realmente grave; y en el siguiente encontramos que se afirma que “el alumno es el protagonista del proceso educativo, agente activo de su propio aprendizaje”, lo que de ser aplicado al pie de la letra dejaría al profesor como mero facilitador, para enchufar y desenchufar las pizarras electrónicas, hacer un poco el payaso y mantener el orden, mal que bien, dentro de clase. Hablando de esto mismo, el artículo 16 se despacha con que el Consejo de Gobierno regulará los supuestos, condiciones y alcance del ejercicio de la autoridad, lo que es como no decir nada. A partir de este punto ya entramos de lleno en terrenos pantanosos, en el sentido de intentar poner puertas al campo, pues se regulan aspectos cuyo incumplimiento sería difícilmente controlable como no fuera en un régimen policial:

La Consejería competente en materia de educación impulsará programas de formación de las familias o tutores legales para mejorar su papel como educadores y para contribuir a una colaboración más efectiva en la educación de sus hijos e hijas o pupilos y pupilas. Pondrá a disposición de los centros docentes públicos los medios y programas adecuados para desarrollar vías electrónicas de comunicación con las familias, favoreciendo la realización de consultas y el intercambio de información por medios telemáticos, sin detrimento de la relación personal y directa entre las familias y el profesorado de los centros”.

Cuando se comienza a hablar de la definición del “currículo”, vemos que los contenidos son sólo un “ingrediente” del mismo, y que las competencias básicas son “necesarias para la realización y el desarrollo personal y para la inclusión social, escolar y profesional. A través de su desarrollo eficaz las personas son capaces de actuar ante tareas diversas, de producir y transformar la realidad que les rodea” (Artículo 35); en adición a otras consideraciones sobre la educación en valores personales, sociales y ambientales. Uno no sabe si es capellán, militante oenegista o compañero de juegos de Espinete. Simplemente se trataba de ser profesor.

Y así continuamos durante todo el contenido de esta ley, deteniéndonos especialmente en el Título III, el que regula los centros docentes. Para empezar, equipara a los centros públicos con los privados concertados, lo cual significa dar rango legislativo, aunque sea sólo a nivel de taifa, y ratificar lo ya dicho en tal sentido en la LOE. Hay que recordar que los llamados conciertos educativos fueron algo que se estableció con carácter provisional en 1985, provisionalidad que se ha consolidado definitivamente. Abundando más en lo mismo, esta ley, aprobada por un gobierno autonómico del PSOE, con mayoría absoluta, en su artículo 101, se despacha a gusto con un concepto tan caro a sus oponentes políticos como es “derecho a la libertad de elección de centros”. Ello significa que, sin regular taxativa y rígidamente la distribución de plazas entre centros públicos y concertados, y esta ley no sale de lo programático y vago, se perpetúa la actual situación en la cual los centros privados se permiten rechazar de hecho al alumnado que no les conviene, sobre todo por su bajo nivel adquisitivo y origen inmigrante. Dejando atrás este asunto, nos topamos con lo que pueden ser los preceptos que más consecuencias en cuanto al desarrollo del trabajo de los profesores, negativas en opinión del que esto escribe; aquellos que se refieren a la autonomía de los centros. Para resumir, diremos que en lo que concierne a la llamada “autonomía de gestión”, se deja cauce abierto para que el gobierno autonómico lo regule reglamentariamente a su gusto. Esto significa dar carta blanca para, por ejemplo y como ha sucedido recientemente en Andalucía, que se apruebe un reglamento de centros en el que el Director se convierta en una autoridad cuasi-absoluta con poder para elegir a los interinos que cubran las sustituciones y para hurtar la libertad de cátedra de los departamentos docentes. También se habla de unos denominados “compromisos singulares” entre la Consejería y los centros. Dicho en otras palabras, un híbrido entre los centros ejemplares soviéticos o cubanos y la introducción plena en los centros de un sistema semiempresarial de gestión, mediante el cual se les clasificará en buenos y malos, en virtud de lo cual se les asignará o no los recursos. Esto, gestionado posiblemente, no lo olvidemos, por directores sólo responsables ante la Consejería de Educación y un manipulable consejo escolar, pero no ante el claustro, puede dar lugar a un elevado grado de presión sobre el profesorado.

Y para relajar un poco tanta densidad, tras pasar por todo un Título IV dedicado a la “equidad”, el final de este texto nos tiene reservado la “boutade”:

Disposición adicional primera. El Museo pedagógico y del niño. La Consejería competente en materia de educación regulará las funciones y la estructura del Museo pedagógico y del niño, con sede en la ciudad de Albacete, que formará parte de la red de formación a que se refiere al artículo 155 de la presente Ley.”

Se les ha olvidado poner “del niño y de la niña”. Y un caramelo de piña.

Conclusión: Es difícil encontrar un texto legal con mayor indefinición, declaraciones de principios generales y remisión a la regulación reglamentaria que este. Cualquier partido que llegue al poder en Castilla La Mancha, con una ley como esta puede actuar a su antojo, sin control de las Cortes (los reglamentos los aprueba el Consejo de Gobierno, sin trámite parlamentario). Como el dicho popular, podemos decir que “para este viaje no hacían falta alforjas”. Bien estábamos solo con la LOE. Y nunca pensé que iba a escribir esto.

Anuncios

Etiquetas:,

Categorías: Crónicas del País de las Maravillas

Suscribir

Suscribirse a nuestros perfiles sociales y feed RSS para recibir actualizaciones.

21 comentarios en “Los hijos bastardos de la LOE. Ley de Educación de Castilla La Mancha”

  1. 20 octubre 2010 a 22:56 #

    Para echarse a temblar, Maximiliano. Debajo de toda esa beatitud almibarada me temo que asoman los dos grandes males que están machacando la enseñanza de hoy en día: el despotismo burocrático y la persecución del saber. Que no nos pase nada.

  2. Bolboreta
    21 octubre 2010 a 8:28 #

    Magnifico artículo, cómo todos los de deseducativos, quisiera aprovechar para comentar algo también mundano, del día a día de un instituto, referente a lo que podríamos llamar, copiando terminología de la empresa privada, trabajo por OBJETIVOS.
    Vaya por delante que estoy en la taifa asturiana, una de las últimas, por no decir la última, que se independizó del antiguo territorio MEC.
    Hoy jueves mismo tenemos que aprobar en claustro los siguientes objetivos para este curso:

    OBJETIVOS PARA INCLUIR EN LA PGA PARA EL CURSO 2010-2011
    1. Alcanzar los siguientes resultados académicos:
    • Un porcentaje del 80 % de alumnos de la ESO con dos suspensos o menos.
    • Un porcentaje del 80 % de alumnos titulados en la ESO y Ciclos Formativos y un 75% en Bachiller.
    • Un porcentaje del 70 % de alumnos que promocionan en 1º de Ciclos Formativos, sin tener en cuenta los abandonos escolares.

    Fijaros que “resultados académicos” lo podríamos sustituir por “resultados de ventas”; “80% de alumnos” por “el 80% de los comerciales” y “dos suspensos o menos” por “al menos vende dos coches”.
    Es la mercantilización más absoluta de la enseñanza. No se habla de que al menos el 80% aprendan esto u lo otro, sino de que simplemente “titulen”. Lo de menos lo que sepan.
    Es el tercer curso en el que lidiamos con estas historias. Parece ser que no hay ninguna disposición legal al respecto, no obstante viene todo auspiciado desde la Consejería y la Inspección. No obstante, dichos objetivos no se cumplen, y por ahora no pasa nada.
    La cosa no es baladí, porque Asturias es una de las comunidades que declaran un menor índice de fracaso escolar, muy cerca del declarado por el País Vasco. Así es fácil estar a la cabeza del ranking, se les aprueba y punto.
    A finales de septiembre Maximiliano Bernabé Guerrero, en su Manual de resistencia pasiva contra la sinrazón educativa, postulaba Si tiene que suspender un 50% o 60% de la clase, que suspenda, no está prohibido. Puede no estar prohibido, pero pudiera llegar a estar penalizado.
    ¿Cómo? Pues igual que un vendedor se puede quedar sin su plus por ventas, por no alcanzar ciertos objetivos, el profesor se puede quedar sin cobrar el plus por la carrera docente, -aquí en Asturias cobra el que firmó en blanco- o castigado el mes de julio con sus alumnos, hasta que alcance los “objetivos”. Aunque esto último seguro que no llega a ocurrir nunca… Es muy fácil conseguir un porcentaje de aprobados. Todos sabemos cómo…

    Siento verdadera curiosidad por saber si en otras comunidades hay algo “que se le parezca”.
    Por último añadir cómo mi IES pretende alcanzar dichas metas. Cómo se ve nada del otro mundo, todo muy ambiguo y poco concretado:

    Medios para conseguirlo:
    • Hacer uso de cuantos medios dispone el Centro para la atención a la diversidad: desdobles, grupos flexibles, acogida, apoyos con PT, Programa PROA.
    • Detectar lo antes posible a los alumnos con problemas de aprendizaje.
    • Prestar especial atención, a la adecuación y seguimiento de las programaciones.
    • Promover la reflexión sobre la idoneidad de la práctica docente realizada.
    • Impulsar el desarrollo de técnicas de estudio y hábitos de trabajo entre el alumnado.
    • Mejorar la operatividad de las reuniones de Equipos Didácticos.

    • Francisco Javier
      21 octubre 2010 a 9:11 #

      En mi centro en Madrid es también similar. Me temo que es general. Aquí, se nos insiste y se nos insiste en medidas para mejorar los resultados (que no sean obviamente de esas que plantean los “deseducativos”). Yo ya no sé ni qué inventar. Ni puto caso.

    • 21 octubre 2010 a 9:50 #

      Eso de los objetivos lo han sacado de aquí, de Cataluña, donde tenemos un neoliberal como Consejero, aunque dice que es socialista, del PSC. Los directores asisten a las sesiones de evaluaciones finales y, como la Voz de su Amo, sólo repiten una cantinela: “No puede haber tantos repetidores, no puede haber tantos repetidores” “Tienen que pasar, tienen que pasar”, a la que se suman los alumnos al Pil Pil, pasan por imperativo legal, y ya tenemos guisada la estadística para conseguir rebajar las cifras de fracaso escolar. La educación se contempla como un activo electoral y de ahí las promesas a las familias de “aparcar” a sus hijos cuanto haga falta: mañana, tarde y noche, y que comiencen el 25 de agosto y que acaben el 15 de julio… Y sí, si tú suspendes a muchos, el problema eres siempre tú, jamás los alumnos, a quienes no has sabido adaptar el currículo ni valorar sus ímprobos esfuerzos secundarios (de Secundaria) : traer el material, no escupir en el suelo, levantar la mano para pedir permiso para hablar, no mascar chicle, no insultar a los compañeros, no tocarle las tetas a las compañeras… ¿Cómo va a suspenderse a un readaptado escolar del que, en el futuro, puede esperarse maravillas? En fin…

    • 21 octubre 2010 a 16:51 #

      Amigo Bolboreta, soy asturiano afincado en Sevilla y me apena leer ese “engendro” que has compartido con nosotros. En Andalucía también han querido colarnos (y no pararán hasta que lo consigan) un Plan de Calidad por el que se incentivaba con 7.000 euros a los profesores que presentaran un mayor número de aprobados.

      En cuanto a los parámetros objetivos que midieran la idoneidad de esos aprobados, nasti de plasti: se amparaban en la autonomía y autoevaluación de los centros para justificar el soborno.

      Muy triste.

    • Ania
      21 octubre 2010 a 23:10 #

      ¡Qué bien! Vamos a estar todos como los profesores de religión: aprobados generales, películas y acompañamiento pastoral a los viajes de juerga y desestudio…

      Hemos de aprender de ellos: ” si no hacen caso de nada pues le pongo un cinco y ya no puedo hacer más por ellos”. Sólo se trata de tomárselo como un servicio:¡¡¡ Ay, esa falta de vocacionessssss!!!

  3. Francisco Javier
    21 octubre 2010 a 9:04 #

    ¡Sabotaje, sabotaje, sabotaje! Resistencia pasiva. Absoluto desprecio por estos monstruos repugnantes.

    Como siempre, estupendo, Maximiliano. Un saludo.

  4. Maximiliano Bernabé Guerrero
    21 octubre 2010 a 9:16 #

    Muchas gracias por vuestros comentarios. Lo curioso es que la ley de educación de Castilla La Mancha estuvo gestándose unos dos años, con “debates abiertos” para recoger propuestas de agentes sociales, sindicatos… Todo un paripé, porque luego no se recogió ninguna y sacaron el texto que les dio la gana. Esperemos que tenga corta vida. Respecto a la historia de terror que cuenta Bolboreta, tenemos que tener en cuenta algo que olvidamos frecuentemente: El principio de jerarquía normativa (¡Que también impera en los institutos y colegios!), consagrado en la Constitución, por el cual una PGA , una carta de convivencia o lo que sea, no puede contradecir legislación de rango superior, que es toda. Y en nuestra legislación (como bien demostró un artículo de David Arboledas) no se niega en ningún sitio la libertad de cátedra al profesor de cualquier nivel. ¿Qué habría que hacer? Suspender a los que estimemos que lo merecen. Naturalmente, si esto lo hace sólo uno en toda la taifa, intentarán expedientarle. Si lo hacen (aunque sólo sean) diez, se lo pensarán mucho.

  5. Raus
    21 octubre 2010 a 10:02 #

    Muchas gracias, Maximiliano. Vista aquilina siempre vigilante. Gracias por la aportación Bolboreta. De espanto.

    En derecho existe el criterio, justo y necesario, de que todo el mundo es inocente mientras no se demuestre lo contrario. Ese criterio está ya adaptado a nuestra escuela, aunque lejos de ser justo y necesario. Viene a decir algo así: “Todo alumno es buen estudiante (y merece el aprobado) mientras no se demuestre lo contrario.” Si el docente no aprueba a Fulanito, el peso de la sospecha recae sobre aquél, pues si éste, el alumno, es, por principio, buen estudiante, algo malo habrá hecho el profesor para malograr al alumno: no motivarlo, no utilizar métodos didácticos divertidos, no hacer lo suficiente el payaso, no utilizar las “Tics” (u otros movimientos convulsivos vigentes), no comprenderlo en su diversidad, bla, bla, bla. Lógicamente, el profesor lo tiene crudo, porque quienes lo juzgan siempre podrán acusarlo de “no haber hecho lo suficiente”. Es como cuando la señora confiesa a la devota de al lado que no logra ver a la Virgen. Ésta, la devota, siempre le podrá decir: “Eso es porque no miras con suficiente fe”.

  6. Francisco Javier
    21 octubre 2010 a 12:52 #

    De lo que se trata, en definitiva, es de extender el principio de promoción automática en todos los niveles del sistema educativo. Lo mismo que en Primaria ha de ser operativo en Secundaria, en Bachillerato, en FP y hasta en la misma Universidad (demos tiempo y veremos como también.) Los alumnos, que para esto tienen un olfato muy fino, saben de sobra de qué va el asunto. Se esfuercen o no el resultado va a ser el mismo. Por lo tanto, se pueden permitir impunemente reírse todo lo que quieran del profesor (ya lo hacen), de la asignatura, de todo. Respecto a los alumnos (y sus familias), que si tienen disposición al estudio, es más que porobable que se sumen al carro de la molicie, de la degradación. ¿Para qué van a esforzarse si el resultado es el mismo, nadie se lo reconoce y además se les niega el derecho a recibir una educación en paz y de calidad? El resultado es un incremento en la presión ejercida sobre el docente (todavía más), un nivel de insolencia insoportable y en consecuencia un mayor nivel de desánimo (más bajas por depresión y otras enfermedades, anhelo por alcanzar cuanto antes la cada vez más lejana jubilación, estrés, náusea.) De este modo podremos conseguir tener el mayor número de titulados de todo el planeta, y a la vez la población más embrutecida (todavía más de lo que ya está.). Verdaderamente desalentador. ¿Y a quién beneficia toda esta ignonimia? Ya lo sabemos. Se puede perseverar en el engaño todo lo que se quiera, pero al final lo que nadie puede obviar es que los únicos engañados somos nosotros mismos: la sociedad entera. Y esto, más pronto o más tarde, se paga.

    • Raus
      21 octubre 2010 a 14:22 #

      Pues fijaos, amigos, un incentivo más para subirse al carro de la molicie: me acaba de decir un primo que en la Cataluña de Montilla se quiere aprobar una ayuda de 600 euros para… PARA LOS NI-NIS. Espero que mi primo haya oído mal la noticia, o que lo haya oído yo mal a él, o que todo esto que estoy escribiendo sea sólo un mal sueño del que espero despertar pronto. Sí, sí, esto debe de ser un sueño. Eso se nota. Abriré los ojos y todo retornará a la cordura… Oh, el sueño dura, estoy viendo a la princesa del pueblo en la tele. Dios, qué pesadilla…

      • Raus
        21 octubre 2010 a 14:36 #

        Mi padre me corrige: “Si has visto a la Esteban en la tele, no estás soñando: Estás viviendo en la pura y dura realidad”. Es de una lógica impecable. Y, sin embargo, todo parecía tan irreal.

      • 21 octubre 2010 a 15:21 #

        En efecto, se les quiere “incentivar” para que, a cambio de ese estipendio, hagan algo. Es decir, una política nietzscheana absoluta: la subversión radical de los valores. ¡Para que luego digan que el gobierno de Montil·la -en versión catalana políticamente correcta- es un gobierno de derechas! Lo que hace el pobre hombre es, con total desfachatez, amparar a quienes ha criado a los pechos de la pedagogía moderna promovida por el hermanísimo Maragall. Aquello tan antiguo de que el individuo es el resultado de lo que la sociedad hace con él, no de lo que él hace en la sociedad, es para el pseudoizquierdismo, aún, un credo; y ahí están, dispuestos a invertir una morterada de millones en los ni-ni, es decir, los te-te, te toreo, te chuleo, y encima me mantienes, o te monto un pollo…, porque, sin oficio ni beneficio, un ni-ni, aniñado por calificaciones así, se convierte, de la nocche a la mañana, en un antisistema feroz y combativo…
        En fin.
        P.S. La idea, sin embargo, no es catalana, sino andaluza, porque el gobierno de Chaves ya había nventado algo parecido, o igual. Ya se sabe de qué hablan cuando hacen sus escenas de sofá.

      • Raus
        21 octubre 2010 a 16:10 #

        Claro, claro, y ya puestos a desmadrar valores, bien podrían dar un sueldo a los alumnos para que sigan estudiando; para prevenir fugas y abandonos, digo. Y un plus a aquél que vaya andando al cole. Y otro a quienes mastiquen el almuerzo solos. ¡Menos mal que respiran al margen de su voluntad!

    • Jesús San Martín
      22 octubre 2010 a 12:13 #

      Francisco Javier, la promoción automática ya está en la puerta de la universidad. En el baremo para medir el rendimiento del profesor anda rondando el número de aprobados. ¡Como me va a gustar ser operado por un cirujano que salga de esa universidad! ¡Un matarife va a ser un profesional a su lado! Pero tranquilos que no duele, no por la anestesia química, sino por la borreguil de que la estamos emborrachados.

  7. 21 octubre 2010 a 16:21 #

    Excelente artículo. Tristemente esta es una realidad en buena parte de las Comunidades Autónomas, debido a las transferencias en Educación. A medida que se van deshilachando leyes y decretos en niveles inferiores, cada taifa los adapta a su modo e intereses.
    Si comparamos lo que significa el sistema educativo en cada comunidad autónoma, pensaríamos que nos encontramos en países diferentes. Como quiera que el gobierno ahora le corresponde al PSOE, las comunidades con gobiernos de derechas buscan recovecos para hacerlo a su manera. De ahí que, mientras en unas se procura la separación de niños y niñas, en otras se hizo lo imposible para no impartir Educación para la Ciudadanía.
    Todos estos descalabros son los que desembocan en tantos sistemas educativos como comunidades. Y mientras haya transferencias, eso va a ser inevitable.

  8. 21 octubre 2010 a 16:46 #

    Amigo Maximiliano, ya tenéis vuestro propio ROC:

    Mis condolencias.

  9. MLL
    21 octubre 2010 a 17:08 #

    “La Consejería competente en materia de educación impulsará programas de formación de las familias o tutores legales para mejorar su papel como educadores y para contribuir a una colaboración más efectiva en la educación de sus hijos e hijas o pupilos y pupilas.”

    La Virgen santísima! Qué forma de escribir! Hijos e hijas o pupilos y pupilas… Que el Señor, y la Señora, nos asistan.

    • 21 octubre 2010 a 17:09 #

      Es por si escogen la optativa de Oftalmología Transversal…

      • Francisco Javier
        21 octubre 2010 a 17:30 #

        No des más ideas, Nacho.

        Un saludo.

  10. Luzroja
    21 octubre 2010 a 20:44 #

    Hace unos cuantos años, mi comunidad pasó por ese lance que tú comentas, y también abrió un proceso para recoger opiniones de “toda la comunidad educativa”.
    A mi, por aquel entonces me pareció tan infumable la propuesta que me dediqué el verano a leerla y criticarla en los términos en los que por entonces tenía conciencia.
    Con tus comentarios me he acordado de aquellos mis primeros gritos de guerra, he buscado la bitácora donde los colgué, y pese a que la bitácora está inactiva, puede ser consultada, y buscando en el foro he encontrado aquellos gritos.
    Me temo que son gritos mudos.
    http://obsedu.multiforos.es/viewtopic.php?t=70

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: