Los enemigos de la Filosofía (3): Las optativas del Departamento

Antes de las cenizas

Como es sabido, la LOGSE introdujo una serie de dogmas en el sistema educativo entre los que brilla, por su inutilidad, la llamada ‘atención a la diversidad’, siendo una de sus expresiones más inicuas la proliferación de asignaturas optativas. Esto no mejoró el sistema; más bien al contrario, fomentó el mercadeo entre departamentos, el abaratamiento de las notas y otras tropelías en las que mejor no entrar.

Lo más frecuente es que el Departamento de Filosofía imparta, además de las asignaturas troncales, las optativas de Psicología (Psicopedagogía en la Comunidad Valenciana…) y Sociología. Algunos suertudos imparten Antropología y, cuentan los más viejos –yo no lo he visto-, hay quien ha conseguido, incluso, dar Filosofía de la Ciencia.

Al margen de la ocurrencia valenciana de convertir la Psicología en Psicopedagogía, esas asignaturas optativas no constituyen, en sí mismas, una amenaza a la Filosofía. Al contrario, Psicología, Sociología y Antropología son disciplinas muy apreciadas por los filósofos aunque, mucho me temo, el aprecio no siempre es mutuo. De hecho, no es posible impartir un curso introductorio a la filosofía mínimamente completo, sin tratar cuestiones psicológicas, sociológicas y antropológicas. Asimismo, muy pobre quedaría un curso de Psicología, Sociología o Antropología sin referencias filosóficas; sería algo así como Ciencias para el Mundo Contemporáneo o examinarse de las preguntas del Trivial.

La razón por la que estas optativas ocupan un lugar en esta lista se entenderá enseguida. Este año imparto en primero de bachillerato Psicopedagogía (no tiene gracia) y Filosofía y Ciudadanía. La optativa cuenta con cuatro horas a la semana y la Filosofía con dos, exactamente la mitad. Para mis alumnos soy ‘el de Psicopedagogia’ y accidentalmente les doy Filosofía. En segundo de Bachiller la cosa es semejante. La Filosofía tiene tres horas semanales y la Sociología cuatro. Poca gente entiende cómo es posible que la asignatura que cuenta con menos horas sea la que vaya a selectividad. Aunque no me quejaré mucho porque lo más seguro es que si menten mano ahí, no lo harán, precisamente, para favorecer a la Filosofía.

La amenaza que se cierne sobre la Filosofía consiste en que estas optativas son un caballo de Troya. Nos las dan como un regalo, para que tengamos horas, pero en cuanto nos descuidemos, empezarán a salir de ahí psicólogos, sociólogos y si me apuras, psicopedagogos, hasta que del Departamento de Filosofía no quede ni el nombre. Y la cosa, menos.

Ya hay por ahí, para los incrédulos, la amenaza de eliminarlo e integrarnos en no sé qué Departamento de Ciencias Sociales.

 

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Categorías: Crónicas del País de las Maravillas, Diagnósticos

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9 comentarios en “Los enemigos de la Filosofía (3): Las optativas del Departamento”

  1. 19 octubre 2010 a 10:03 #

    Considero que el desmadre de las horas no afecta solamente a filosofía, materia que por cierto debería ser al menos optativa en la ESO si no obligada. Pero no es una amenaza que vengan sociólogos a dar clase o que se integren en otro departamento, la interdisciplinariedad nos beneficia a todos

  2. Maximiliano Bernabé Guerrero
    19 octubre 2010 a 12:01 #

    El sistema de las optativas, tal como está concebido ahora, es una basura. Sin paliativos ni eufemismos. Yo soy profesor de francés, optativa en un 95% de los institutos, y cuyas competidoras son Transición a la vida adulta (Me pregunto si les enseñan a afeitarse…), y cosas que se llaman “marketing” por poner un ejemplo, o alguna parida que se le ocurra al Departamento de Orientación. El mínimo esfuerzo es siempre muy tentador, y también es tentador para ti convertir la asignatura en un taller de crêpes o de fondue. Como para decirles que se estudien el Passé Composé.

  3. Atticus
    19 octubre 2010 a 14:46 #

    La cuestión de las horas no es asunto baladí. Ya se ha tratado. Bajo el argumento de la atención a la diversidad laten las tonterías más variopintas: resulta que lo uno (el profesor) puede atender a lo múltiple (los alumnos), pero es que desde hace un tiempo los múltiples son cada vez más múltiples, sin que lo uno pierda su unicidad. Eso sí, a golpe de PTIs, adaptaciones curriculares y optatividades, tenemos sobre el papel una magnífica atención a la diversidad. Qué pena que luego la realidad venga a decirnos cómo son las cosas.

    Pero lo de este post eran las optativas. Una para envidiosos: el curso 89/90 yo di Antropología y Teoría del Conocimiento. Además, teníamos Sociología y Psicología. De aquellos lujos que poco queda. Sin embargo, el lujo, el genuino lujo, son las horas. Una de las batallas que hemos de dar es la de las horas; no si tenemos esta o aquella asignatura, sino la de la consideración de toda asignatura como entidad con el suficiente empaque e importancia como para merecer tres horas. Qué menos.

    En una hora (55 minutos) hay que llegar de otro lugar, sacar los trastos, pasar lista, poner las faltas, llamar la atención a algún alumno, colocar a menudo la clase… 10-15 minutos. O sea, que se pretende que en unos 95 minutos a la semana se imparta un curso en condiciones en 1º de Bachillerato o en unos 140 en 2º, con toda una Historia de la Filosofía por delante… Qué risa.

    Mientras tanto, el relax de las cuatro horas en un grupo que lo escoge voluntariamente, sin los agobios de selectividad. No es lo mismo.

    Está por hacer un estuido de las notas en las asignaturas optativas frente a las otras. Habría no pocas sorpresas. Lo que todos sabemos: un compañero dejé de impartir Astronomía porque puso algún notable (en Taller de Botánica todos sacaban sobresaliente). Dicho de otra manera, son un conunto de conocimientos interesantes, desde luego, pero que compiten con otras reglas, y que inflan las notas de alumnos que, de otro modo, no obtendrían tales calificaciones. Esto tiene nombre: se llama fraude. Uno más.

  4. Francisco Javier
    19 octubre 2010 a 16:29 #

    Lo que habría que hacer, para empezar, es volver a poner al Bachillerato en su sito: cuatro años. En fin, lo que habría que hacer es lo que en DESEDUCATIVOS se viene re-clamando una y otra vez: hay que mandar a tomar viento todo este engendro perverso, toda esta basura. Y después devolverle a la filosofía lo que le corresponde por derecho propio: es esencial, interesante, educativa y además hermosa.

  5. El pobrecito profesor
    19 octubre 2010 a 17:43 #

    En mi instituto -lleno de compensatorias y pcpis y alumnos que se sientan en las mesas cuando nos aburrimos de llamarles la atención- se ofrece Educación Física en 2º de Bachillerato de Humanidades con el aliciente de que se les pondrá sobresaliente sólo por asistir y no dar guerra. Evidentemente, ¿quién iba a coger Francés o Historia de la Literatura Universal, que eran otras opciones? Es una manera de tener un curso agradecido y unas horas en el departamento -y cómodas- garantizadas.

  6. 19 octubre 2010 a 21:11 #

    El nuevo ROC de Andalucía permite la fusión de los departamentos, y el de filosofía es uno de los afectados, en gran parte por los argumentos que expones.
    Saludos.

  7. Xoia
    26 octubre 2010 a 15:09 #

    En mi modesta opinión, en la línea de otras vertidas aquí, el problema no es tal o cual optativa, sino la existencia de las optativas en sí tal como están planteadas.

    Sé que suena a “facha”, como tantas de mis opiniones, es lo que pasa cuando una dice lo que piensa, pero creo que la autonomía de los centros es una fantochada, sobre todo si sirve para que los centros propongan optativas a la carta. Los departamentos se devanan los sesos para ofrecer optativas atractivas, es pura cuestión de propaganda con tal de obtener horas. Y para conseguir ese “efecto atractivo” se recurre a todo tipo de trucos sucios: excursiones por doquier de dudoso valor cultural, notas infladas por las nubes, clases chachiguays con nivel mínimo de exigencia… Hasta los nombres de algunas optativas dan asco. Sé de una optativa llamada “Magia en el laboratorio”, no sea que si le llamamos “Técnicas experimentales Físico-Químicas” parezca algo serio y no se matriculen los alumnos.

    Las optativas deberían ofrecerse por igual en todos los centros, exactamente las mismas optativas, ya que los títulos van a ser supuestamente iguales sean del centro que sean. Y deberían tener unas programaciones serias y rigurosas, tal vez menos exigentes que las asignaturas “básicas”, pero sin convertirse en el mercadeo que son actualmente.

    • Francisco Javier
      26 octubre 2010 a 18:32 #

      Hola Xoia,

      a mí en general lo de la autonomía de los centros siempre me ha sonado fatal, da miedo. Lo de las optattivas es tan sólo un aspecto más de la oscuridad. No sé si esto de la autonomía de centros, esa extraña pirueta de tinte neoliberal, que se está colando de lleno en nuestro sistema pogre-pútrido (fiel reflejo de la repugnante empanada social en la que estamos) y que con un poco de suerte a lo mejor hasta lo descuajeringa (para bien o para peor, no se sabe.)

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