Manual de resistencia pasiva contra la sinrazón educativa

Maximiliano Bernabé Guerrero

Que nadie se asuste, no se trata de echarse al monte sino de utilizar unas normas que no nos gustan para darles la vuelta y desmontar un sistema nefasto desde dentro. Tampoco es ser posibilista, el tiempo de esto ha pasado, ahora es el momento de forzar el ordenamiento. El potencial de la resistencia pasiva es inmenso, recordemos que Gandhi inició el desmontaje del Imperio Británico de una manera bastante humilde. ¿Era más fuerte el Imperio Británico que el edificio Logse-loesiano? Hemos de comprobarlo.

1. Burrocracia pedagocrática: Todos esos papeles que se nos caen por los pasillos, que atascan la fotocopiadora, que comen nuestro tiempo y espacio.

Informes personalizados trimestrales: Tienen varios nombres, dependiendo de la taifa que los instituye. Se trata de esos mamotretos (o aplicación informática) en los que hay que escribir lo que deben hacer los alumnos suspensos para aprobar. Ejercicio por ejercicio, alumno por alumno. Son una penalización clara al profesor riguroso; así se lo oí off the record a un inspector. En este apartado se escribe simplemente: Que haga lo que no ha hecho y estudie lo que no ha estudiado. Tienen otra vertiente, más orwelliana, en la cual hay que clasificar al alumno, decir si “interactúa” bien, los “roles” que asume. Ignorarlo. Poner “buen o mal comportamiento” según corresponda.

Competencias básicas: En cualquier documento donde deban aparecer, escribir su nombre solamente y, a continuación, centrarse en los contenidos. No entrar al trapo. No somos burócratas gestores de competencias sino transmisores de conocimiento.

2. Doctrina: El último escalón que la imparte son los orientadores, comisarios políticos en los centros. Este punto está especialmente dirigido a los tutores, quienes semanalmente tienen una hora al menos de “tutoría”, para llenar la cual se les suele entregar el lunes a primera hora material, bien en forma de jueguecitos, cuestionarios, consignas, celebración del día de esto o de lo otro. Estos papeles bien podemos recogerlos y tirarlos a la papelera, o no cogerlos. La hora de tutoría la organiza cada tutor y esto es innegociable.

Actividades extraescolares dudosas: Celebración de la jornada solidaria contra el cambio climático, con los pueblos indígenas, etc. Las actividades programadas de tipo cultural, visitas a museos y demás, hay que realizarlas y son positivas. Quizá no quede más remedio que tragarnos alguna tontería también programada. Sin embargo, cuando inopinadamente nos dicen que saquemos a los críos al salón de actos o al patio para celebrar la tontada del mes o porque viene un paniaguado “solidario” a repartir doctrinilla de eso que llaman igualdad, o a explicar cómo se pone y se quita un preservativo, los niños siguen con nosotros en el aula. Nos negamos. No pueden hacernos nada más allá de llamarnos reaccionarios por la espalda.

3. Cuestiones de estilo: De muy importante observación en sesiones de evaluación y reuniones varias. Cuidar el lenguaje es importante. Por ahora, mientras no impongan la “neolengua” no pueden obligarnos a nada. Los exámenes son exámenes no controles. Somos profesores, no educadores. Hay lecciones, no unidades didácticas, dentro de un programa, no un currículo. Es conveniente utilizar frecuentemente las expresiones aprender de memoria, memorizar, suspende por incompetencia manifiesta en esta materia. Sobre todo, no caer en la jerigonza redundante y ortopédica llamada lenguaje políticamente correcto (“compañeros y compañeras”). Cuidado con los adjetivos acabados en -al, del tipo “actitudinal”, y los palabros: ofertar, ratio, disruptivo. Toda la vida han estado ahí: ofrecer, proporción, gamberro.

4. Programaciones didácticas: Ya sabemos que en su dimensión actual estos documentos son un lastre. No obstante, es necesario tenerlas actualizadas porque suele ser la brecha por donde entran los inspectores. Una vez hecho esto, los criterios de evaluación y calificación se cumplen a rajatabla. Aplicar esos criterios, tan blanditos y difusos normalmente, puede darnos sorpresas. Si tiene que suspender un 50% o 60% de la clase, que suspenda, no está prohibido. En las sesiones de evaluación no regalamos el aprobado a nadie, por más presiones que tengamos. Si nos llama el inspector, que revise nuestras programaciones. Si entra en nuestro grupo y nos dice que “damos clases magistrales”, le respondemos: “Naturalmente, porque soy maestro, se supone que experto en la materia, y mis alumnos no los son. Mi deber es que tengan un nivel de conocimientos acorde con lo exigido”.

5. Trato con padres de alumnos:

• Cumplir escrupulosamente el horario semanal de recibir a padres, pero sólo eso. No aceptar careos con grupos de padres. No recibir solos a padres de alumnos conflictivos o a “padres conflictivos”. Su táctica habitual es decir que les hemos insultado y denunciarnos; pedir que nos acompañe un compañero, preferiblemente del equipo directivo. Ante la más mínima salida de tono, cortar drásticamente la reunión.

• Recordar que las llamadas asociaciones de padres (AMPA con o sin “h”) no son órganos de la Administración. No tienen voz alguna sobre nuestro trabajo. No aceptar la más mínima presión de ellas. Es interesante saber que la mayor parte de padres no pertenece a estas asociaciones, por lo que su representatividad es mínima, a pesar de que son mimadas por las autoridades educativas actuales.

6. Agresiones y amenazas: Ningún trabajador tolera que le llamen “hijo de puta” o le rompan el coche impunemente. Nosotros somos trabajadores y, lo que es más importante, personas. Cuando el hecho se produzca y el inspector, orientador o director paniaguado de turno nos diga que “comprendamos, que hay que tomar medidas educativas”, decirle que cuando atracan una farmacia no se toman medidas farmacéuticas, sino que interviene el Derecho Penal. Denunciar el hecho inmediatamente ante la Policía Nacional o la Guardia Civil. Por la gravedad del hecho, por su efecto disuasorio. Si el asunto desgraciadamente se agrava, la autoridad judicial nos preguntará por qué, dada la gravedad, no hemos denunciado. Si la otra parte nos denuncia antes a nosotros, ello iría en contra de nosotros. Los que estén afiliados a sindicatos deben recurrir a sus servicios jurídicos. Los sindicatos de enseñanza tienen poca credibilidad pero sus despachos jurídicos suelen funcionar bien y/o tener experiencia. En el caso de que nos digan que nos aguantemos, que eso va en el sueldo, darnos de baja inmediatamente.

Y esto no es un código cerrado, cada uno puede realizar su aportación e innovación. Tener miedo no es malo pero sí que los otros sepan que lo tenemos. Con que hubiera dos docentes que siguieran estos consejos en cada centro ya se habría hecho mucho camino. Un docente es poco, la soledad le puede hacer caer en la tristeza.

Ánimo.

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Categorías: Rebelión, Soluciones

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68 comentarios en “Manual de resistencia pasiva contra la sinrazón educativa”

  1. 29 septiembre 2010 a 15:16 #

    De sentido común…pero el profesorado anda perdido en la burocracia orwlliana y muerto de miedo ante los padres, los alumnos, el director, el jefe de estudios, la inspección. Y ya sabemos que el miedo es el instrumento básico de control…prefieren la sumisión a lo irracional (aunque ya ni siquiera lo ven así) a la autonomía y la educación auténtica: la transmisión libre de conocimientos, valores y actitudes.

  2. Pepe
    29 septiembre 2010 a 15:20 #

    Un compañero de filosofía ponía, y pone, en los informes para los suspenso veraniegos: “Estudiarse el libro”
    Curiosamente los padres, y los nenes, lo entienden mucho mejor que otros informes donde profesores pedagógicos se explayan en contenidos, objetivos, actitudes y demás burricies a recuperar por el tierno infante.

  3. Francisco Javier
    29 septiembre 2010 a 16:02 #

    Te deberían hacer un monumento por este artículo. Un enorme servicio al País.

    Haré fotocopias para que lean mis colegas del instituto, aunque como puedes suponer es dudoso que alguien lea, porque por norma en nuestro colectivo casi nadir lee nada.

    Un saludo, majo.

  4. Raus
    29 septiembre 2010 a 16:05 #

    De acuerdo, Maximiliano. Sólo un apunte lingüístico: no debemos decir AMPAS, sino, con propiedad, APAS. Cuando decimos o escribimos AMPAS, les hacemos, además de que nos dejamos llevar por un lenguaje sexista, justo al contrario de lo que se predica. No nos pueden obligar a hablar macarrónicamente. Eso, que lo hagan ellos. Por lo menos es hora de empezar a escandalizarlos.

  5. 29 septiembre 2010 a 16:37 #

    Una compañera de filosofía se negó a hacer una programación que “no le tocaba”, y lo hizo a sabiendas de que podían sancionarla. Fue denunciada. Se le incoó el expediente pertinente y, al final, los “denunciadores” han acabado en el juzgado, porque el inspector, la directora y su jefe de departamente se conchabaron para adulterar las actas del seminario. Sigo el proceso con mucha atención. Ya veremos cómo se les cae la cara de vergüenza a los poderes fascitofácticos del sistema educativo cuando traten de explicar ante un juez que todo vale, hasta la falsedad en documento público, para reprimir conductas coherentes y valientes. Eso sí, hay que tener lo que hay que tener para enfrentarse al sistema…, es decir, un compañero, en este caso, que asume económicamente que puedan sancionarte con un mes de empleo y sueldo, que es lo que a ella le ha caído, al margen del proceso, que sigue su curso, y su discurso.

    • 29 septiembre 2010 a 22:25 #

      Te ruego que nos mantengas al tanto. Casos como este que cuentas o como el dramático asunto del profesor granadino José Manuel Rabasco deberían ser bien aireados, primero, porque debe salir al dominio público que el autoritarismo de los poderes educativos se inclina cada vez más y más peligrosamente hacia lo represivo y la carencia de escrúpulos y límites; segundo, por lo que tienen de ejemplares. A lo que cuentas tú de esta compañera, añado yo que la sentencia que condenó a la consejería de educación de Andalucía y al director de instituto y demás agentes que hostigaron al profesor Rabasco es de una gran dureza. La conozco solo parcialmente y llevo tiempo tratando de conseguir el texto completo. La lástima es que, cuando la justicia díctaminó que había sido víctima de una miserable cadena de abusos, José Manuel Rabasco ya estaba muerto.

      • Francisco Javier
        30 septiembre 2010 a 8:44 #

        Hola Pablo:

        Yo pienso del mismo modo. Lo del caso del profesor Rabasco debería ser aireado una y otra vez para verguenza de la Consejería andaluza y el Instituto en que trabajaba. Lo que yo sé de esto es pavoroso, algo a lo que no se puede dar crédito, que supera la ficción, una verdadera tragedia. Lo que he leído al respecto ha sido en la página web de la revista magisterio (creo que se llama así). Había bastante información. Recordar simplemente que su plaza fue cubierta del modo más ignominioso. No solamente se le trató con absoluta inhumanidad, sino que encima se mearon en su memoria. No estaría de más publicar aquí un dossier con toda la información posible. Tal vez algún colega de Andalucia pod´ría aportar esta información.

      • 30 septiembre 2010 a 17:28 #

        En la página de APIA y en blogs y demás fuentes dispersas de Internet puedes encontrar más información. Yo, no obstante, tento amigos de APIA y quiero llamarles un día de estos.

  6. Antonio
    29 septiembre 2010 a 17:42 #

    Sublime, compañero. Pero el último párrafo es la clave de la rebelión verdadera. Dos, tres, cuatro, cinco…qué bueno sería.

  7. Maximiliano Bernabé Guerrero
    29 septiembre 2010 a 18:00 #

    Muchas gracias por vuestros comentarios, compañeros. Antonio, tienes razón, y reconozco que experimento cierto placer perverso cuando escribo (H)AMPA. Aunque creo que sus miembros y miembras no han leído precisamente a Dashiel Hammett y no cogerán la ironía.

  8. Luzroja
    29 septiembre 2010 a 22:11 #

    Claro y rotundo el artículo, hay que ir dejándolas caer con finura, pero que allí queden.

    Una anécdota: hace pocos días una compañera había preparado una nota para repartirla a los padres, el caso es que me enseñó la nota, estaba escrita toda con mayúsculas y había una arroba por cada palabra que tuviera su versión masculina y femenina (NIÑ@S). Me pareció tan ridículo aquel amago de escrito que para menear sus entendederas y no tener que dar explicaciones evidentes, acerté a preguntarle que por qué no había escrito las arrobas con mayúsculas.

  9. Ania
    29 septiembre 2010 a 23:27 #

    Suscribo la mayor parte del artículo que he tenido el inmenso placer de leer.

    Y sí , también yo comparto el ritmo: (H)AM-PA, (H)AM-PA,( H)AM-PA, (H)AMP-A, (HAMP….

  10. Jesús San Martín
    30 septiembre 2010 a 12:47 #

    Me acaban de mandar esto

    http://www.mibrujula.com/videos/Plan-Bolonia-explicado-sin-rodeos_V2280.html

    Alguien llama al pan pan y la mierda mierda, algo realmente asombroso en esta sociedad idiotizada.

    A ver si vamos reaccionando y pasamos el vídeo.

    Saludos

    • 30 septiembre 2010 a 16:56 #

      En el vídeo se dicen cosas muy obvias, que todo el mundo sabe, pero que el poder se niega a aceptar.

    • 30 septiembre 2010 a 17:52 #

      Interesantes vídeos. ¿Son de National Geographic? Lo digo por la crudeza.
      ¿Os habéis fijado en que el señor que habla claro es el único que no va encorbatado? ¿Os habéis fijado en las actitudes de los trajeados: incómodas, o ceñudas, o de falsa diversión…? Me cae bien el señor de la barba que habla claro, por eso y porque parece que a él lo que le interesa son sus ciencias (aparte de algún que otro cálculo un poco cínico), pero me temo que huele a cadáver destripado en la sabana. ¿Cuánto va a tardar en caer en desgracia? ¿Cuándo van a caer sobre él los predadores de corbata? Decididamente, esto es de National Geographic.

  11. José Manuel
    30 septiembre 2010 a 18:24 #

    Comparto todas las normas del artículo, y las practico. Pero hay un punto que no puedo compartir, el referente a las AMPAS (aquí en Andalucía se llaman legalmente así, nos parezca mejor o peor).

    Los padres tienen una fuerza ante la Administración educativa mucho mayor que los profesores. Y la mayoría son personas normales con ganas de conseguir lo mejor para sus hijos. Y no son tontos, hay incluso padres que son ¡profesores y maestros! La mejor opción posible es converger en intereses padres y docentes. Las posturas extremas en este tema nos llevarán a fracasos tácticos en los centros.

    Pero también hay que recordar que los centros de enseñanza no se crearon para dar trabajo a maestros y profesores. Se crearon para formar a los alumnos. Y la mayoría de estos alumnos son menores de edad y son sus padres quienes deben tomar decisiones por ellos. Pensar en que los padres no pueden opinar ni decidir sobre lo que pasa en los centros en los que estudian sus hijos me parece una postura más cercana a modelos políticos y sociales totalitarios, por fortuna desaparecidos, que a una democracia del siglo XXI. Hasta que no asumamos esto como docentes cometeremos un error estratégico. Los padres tenemos derecho (y obligación, diría yo en ejercicio de la patria potestad) a decidir sobre la enseñanza que deseamos para nuestros hijos. Eso no quiere decir que podamos decirle a un docente cómo tiene que hacer su trabajo, pero si podemos opinar sobre el resultado de ese trabajo. Y también podemos exigir que se cumpla con ese trabajo. En definitiva, que nuestros hijos aprendan, que para eso están allí.

    Bueno esta es la idea de un padre profesor o un profesor padre. Como prefieran. Lo importante es explicar a los padres la farsa de enseñanza que sufren sus hijos. Cuando lo conozcan serán los primeros en luchar por cambiar el sistema.

    Presentarlos y sentirlos como enemigos nos hará perder muchas batallas y pondrá en peligro el éxito de esta contienda.

    Las AMPAS representan a los padres, con mayor o menor fortuna, y por desgracia es un sector de la sociedad civil también gangrenado por la politización. Pero en muchos casos también son grupos de personas que dedican muchas horas y esfuerzos al objetivo de mejorar la enseñanza de sus hijos. Desperdiciar su esfuerzo es un error.

    • 30 septiembre 2010 a 19:45 #

      Totalmente de acuerdo. Tómese este ejemplo. Un centro de 800 alumnos, que es un tamaño muy usual, tiene aproximadamente 1600 personas entre padres y madres. De esas 1600 personas, en el APA vendrán a estar, por regla general, no más de 50, luego confundir padres con APA’s es un error considerable.Otro tanto pasará con los padres malintencionados: de esos 1600, como mucho lo serán un centenar. Los padres, en su inmensa mayoría, son gente normal, con disposición positiva hacia el profesorado, abierta a un diálogo razonable y preocupada por lo mismo que nosotros: la buena educación de sus hijos. Los puntos de coincidencia son tantos que es muy fácil colaborar armoniosamente. Otra cosa son las APA’s, aquí quiero decir que están en su práctica totalidad hechas un asco, unas veces porque se mete gente con intereses políticos (cuánto han enredado ahí IU y CCOO); otras, porque entran cantamañanas que van a dar la murga porque en su entorno nadie los aguanta; otras, porque aparecen esos papás de niños con problemas que se meten ahí a ver lo que se pesca… resultado: es muy difícil encontrar un APA sana. Así lo he visto en mis 27 años de profesor. Y en esos 27 años de profesor, con 22 como tutor y 3 como jefe de estudios, lo que he visto también es que los padres esos cenizos en los que se basa la imagen negativa que a veces damos de ellos son, como mucho, el 10%. Sería una buena idea que los profesores que estamos por el rigor en la enseñanza convergiéramos con los padres, porque la mayoría tiene ideas muy parecidas a las nuestras. ¿Cuál es el problema? La interlocución, porque esta estaría constituida por las asociacones de padres, confederaciones de APA’s, etc., que no son sino macrorretratos de las APA’s corrientes, con sus defectos lógicamente agigantados.

  12. 30 septiembre 2010 a 21:37 #

    Mire, yo creo que deshacerse del Imperio Británico tenía mayores posibilidades de éxito que intentar darle la vuelta a esto. A lo mejor (o a lo peor) si el desafío de Ghandi hubiera sido combatir a los politicastros estos y desmantelar esa especie de escenario de pesadilla digna de la peor resaca que usted tan acertadamente ha descrito, igual habría pasado a la historia junto al Vietcong.

    • Ania
      30 septiembre 2010 a 23:58 #

      No tan desconocido, que vas de verde, amigo.

  13. Catbrush Threepwood
    1 octubre 2010 a 5:52 #

    Interesante post e interesantíssimos comentarios todos ellos rebosantes de maravillosa uniformidad cual mosqueteros en lucha contra el Richelieu de la Reforma.

    No negaré lo evidente pero me gustaría introducir un punto de reflexión y es el siguiente: el espíritu de la Reforma es más acorde con la realidad actual de nuestros educandos que la rigidez de los contenidos y el menosprecio de un baremo fijo de evalución.

    Digo esto porque realmente CREO en la Reforma, bien, en su espíritu o mejor dicho en la intencionalidad que la motivó y esta no se corresponde con la REALIDAD de las aulas, una de las ideas primordiales es la de favorecer el desarrollo intelectual de los individuos por encima de la acumulación de conocimientos, se supone que HEMOS DE FORMAR PERSONAS y no simples bibliotecas andantes, es mucho más útil para el individuo y para la sociedad que nuestros alumnos sean competentes en la adquisición y manipulación del conocimiento que que nos sean capaces de deglutir-digerir-y-vomitar El Cantar de Mio Cid.

    También reconozco que el espíritu de la Reforma vaga por el edificio de la Educación a la espera de profesionales preparados y preparadores, gente que ES capaç de A TRAVÉS de unos contenidos despertar las Competencias Básicas de su alumnado, gente que SEA CAPAZ DE TRABAJAR EN EQUIPO y organizar sus contenidos en proyectos MULTIDISCIPLINARES implicando al mayor número de seminarios/departamentos dando una sensación de UNIDAD y COHERENCIA frente al alumnado, que sean empáticos, firmes y exigentes…

    Y el hecho de esta vagancia del espíritu de la Reforma hay que achacarlo a varios factores, el principal, a mi entender, es la pésima instrucción del llamado Cuerpo Docente en cuanto a pedagogía y didáctica, seguido de la escasa inversión por parte del Estado en infraestructuras, dotaciones y formación, cosas ambas que motivan la existencia de un sistema desvirtuado y denostado, aulas masificadas, alumnado con graves problemas afectivo-cognitivos sin posibilidad de ser atendidos como SE MERECEN y al tener que estar entre las hordas de adolescentes en plena ebullición crean más distorsión de la ya de per se natural.

    Y finalmente añadir que esta postura resiliente, más que resistente, propuesta por el compañero Bernabé Guerrero no va a favor del alumnado, en todo caso va a favor de los docentes reaccionarios y poco instruidos frente a los cambios sufridos por la sociedad.

    Tal vez si somos capaces de entender la materia con la que trabajamos podamos esculpir bellas obras. ¿Alguien recuerda sus años de adolescente? Todas las adolescencias son diferentes pero iguales, todos tuvimos profesores y profesoras buenísimos… y de los otros también. ¿A cuál te gustaría parecerte?

    Buen post, me ha motivado. Gracias.

    • Bolboreta
      1 octubre 2010 a 8:33 #

      Estimado Catbrush Threepwoo:
      Perfecto tu idealista comentario si todos fueran buenos alumnos que quisieran aprender.

      • Catbrush Threepwood
        1 octubre 2010 a 10:46 #

        Apreciado Bolboreta, precisamente ese es uno de los muchos inconvenientes, motivado o inducido por la falta de medios tanto materiales como técnicos, léase masificación, falta de preparación específica del profesorado (infantil, primaria, secundaria…), escasez de recursos, currículum encorsetado, etc.

        Y respondiendo al posterior comentario, la LOGSE es lo de menos, lo importante es el espíritu que intenta transmitir, formar personas y no meros contenedores de contenidos, instruir en habilidades a través del conocimiento, que el contenido sea un medio y no un fin.
        Ya, la realidad es muy tozuda y muchos los enemigos, pero la misma resistencia pasiva que se pide aquí para con la Administración (esa es otra guerra) se puede aplicar para con el alumnado. Píensese que son bombardeados a diario por mensajes deseducativos, por uno y otro lado aparecen modelos nefastos y nefandos. Pero ellos están en su edad del pavo, la edad de la rebeldía, del cuestionamiento por sistema. Hay que aprovechar esa energía y allá donde se pueda encauzarla. La lucha frontal es estéril y la tenemos perdida, con LOGSE, con LOCE y con lo que se quiera.

        Cierto, una mierda! Perfecto digo yo, de la más pestilente mierda se obtienen los mejores vegetales.

        Nota aclaratoria: tal vez debería haber utilizado el adjetivo reactiva en lugar de reaccionaria por las implicaciones socio-políticas del término. La intención era poner la tilde sobre la “reacción” frente a la reforma, independientemente del color político de quien la ejerce.

        Y finalmente, no pretendo convencer ni evangelizar, me conformo con ser una nota discordante que pueda inducir a la reflexión.

        Gracias.

    • Francisco Javier
      1 octubre 2010 a 9:42 #

      Pero esos profesores que tuvimos no fueron educados por la LOGSE, ¿no se dá Usted cuenta? ¿Eran menos persona los estudiantes del sistema antiguo no-logse (reaccionario según Ud.) que los del actual? No lo creo… .. En cualquier caso, creo que no se trata de creencias y a la experiencia me remito. Convénzase: es una mierda.

    • 1 octubre 2010 a 15:12 #

      Mire usted, Catbrush, le agradezco enormemente que haya introducido usted este punto de discordia, pero esperaba algo más, se lo confieso, porque viene usted a decir que la culpa del fracaso de una Reforma inspirada por un Espíritu tan benéfico la tienen los profesores que no han sabido o querido inhalar tal Espíritu y las Administraciones que no han querido meter la pasta en el asunto, y esto, dear Catbrush, lo recitan cada mañana desde las asistentas que limpian el Ministerio hasta los más egregios catedráticos andaluces de Pedagogía Renovada, y yo estoy hasta los mismísimos balls de oír día tras día esta monserga, y me hubiese gustado decirle a usted que eso que pone gritando en mayúsculas: “formar PERSONAS” no es ni por asomo un criterio de una Ley de Enseñanza, porque se trata de saber qué pussy de “personas” queremos formar, porque lo de formar PERSONAS así, a secas, también lo hacía Paco Franco, que formaba PERSONAS de falange, PERSONAS católicas, PERSONAS del Opus, y yo shit en las PERSONAS que se forman si no me dicen de qué tipo de PERSONAS estamos hablando, porque al fin y al cabo la cosa es tan tonta como que PERSONAS lo somos todos, y resulta que lo preocupante, a lo que debe de atender la Enseñanza, es a lo que queremos que sean concretamente las PERSONAS.
      También me hubiera gustado decirle que la manipulación y adquisición de conocimientos justamente no es más que la deglución de conocimientos, porque si no se degluten ni se manipulan ni se adquieren, pero esto me hubiera gustado decírselo sin utilizar un verbo tan nasty como “deglutir”, porque existe el verbo “aprender”, que es mucho más noble, sobre todo si escribimos en un blog de profesores. Entiendo que usted sólo haya alcanzado todavía la etapa oral, pero aquí ya vamos sobraos, y hemos llegado incluso a la fase de exploración de los genitales.
      Y a propósito de su insistencia en el famoso “Espíritu”, no hubiese tenido más remedio que pedirle que no me hablase usted de cosas sobrenaturales, porque llevo metido hasta los horns en este asunto de qué sea la Reforma varias décadas y no he visto todavía ningún Espíritu, sino más bien una legión de cuerpos bellacos con pretensiones e intereses tan malolientes (smelly cat, smelly cat….) que más bien se diría cuerpo de Satanás que Espíritu de no sé quien.
      Y también le hablaría a usted de lo que me parece lo de trabajar en EQUIPO, MULTIDISCIPLINARMENTE, con UNIDAD y COHERENCIA, pero creo que no me va a dar la gana, porque intuyo que no está capacitado para oírlo, porque, si lo estuviera, sabría usted que esos aspavientos son innecesarios, en cuanto las diversas Ciencias ya mantienen una coherencia interna que el profesor no tiene que simular ni fantasear y se habría dado usted ya cuenta de que la unidad y la coherencia que permiten las Ciencias han sido abolidas del plan de estudios, gracias a la inclusión de una pléyade de asignaturas idiots, por esos mismos que han hecho la Ley cuyo Espíritu tan espíritualmente adora usted.
      Y por último, también le diría que va usted a darle lecciones sobre la “materia con la que trabajo” a su … Bueno, mejor no lo digo. Y me voy silbando una cancioncilla.

      “Black and orange stray cat sittin’ on a fence
      Ain’t got enough dough to pay the rent
      I’m flat broke but I don’t care
      I strut right by with my tail in the air”

  14. Luzroja
    1 octubre 2010 a 12:42 #

    Transmitir “meros conocimientos” implica lo siguiente:

    1º.- Un maestro o profesor que los tenga
    2º.- Una preparación lenta y continua
    3º.- Unas condiciones imprescindibles en el receptor: atención, esfuerzo, disciplina y trabajo (y nótese que no digo aptitud, porque cualquier chaval que se haya criado en estos pilares puede perfectamente alcanzar los niveles de conocimientos de 4º de la ESO)
    y 4º.- Un buen sistema de evaluación que mida la adquisición de esos “meros conocimientos”

    Y así, mientras el chico va adquiriendo “meros conocimientos” se va dando cuenta del mundo y su realidad y descubre que para gestionar su vida por sí mismo, precisa de aquellos, porque ser feliz como un mono es un tipo de felicidad impropia de humanos.

    • Pepe
      1 octubre 2010 a 16:10 #

      Pero eso es caduco. Hace falta algo innovador, pedagógico, 2.0, motivador, integrador… que no funcione no es importante. Si no, todos estos teóricos de la tiza tendrían que trabajar en algo.

  15. Raus
    1 octubre 2010 a 18:10 #

    Me pregunto cómo estos señores partidarios de la LOGSE han conseguido llegar a ser personas, pues ellos, como nosotros, fueron a una escuela que enseñaba “meros contenidos”. Su existencia como personas prueba de manera fehaciente que la escuela no es necesaria para formar personas. Por tanto, la misión de la escuela debe ser otra: enseñar contenidos.

    • Pepe
      1 octubre 2010 a 22:47 #

      Eso es porque realmente no quieren personas. Les vale con convertirnos en betas felices y a nuestros educandos en deltas o como muchos en gammas con algún ciclo de mierda.

      • Pepe
        1 octubre 2010 a 22:48 #

        Y mucho soma, perdón, pedagogía.

    • Francisco Javier
      2 octubre 2010 a 11:01 #

      Las sandeces que plantea “Catbrush” me recuerdan a esos papas posmodern que empeñados en educar a sus nenes de acuerdo a principios pedagógicos progres consiguen unos nenes absolutamente imbéciles, repelentes y maleducados, viva imagen de sus progenitores. Los alumnos más educados y mejores en todos los sentidos que me he encontrado (incluido naturalmente el personal) procedían de padres humildes y en su “formación” como educadores (los padres son los educadores en primer término) no se incluía la lectura de los Ausubel, Vigotsky u otros gaiteros similares (¡gracias a Dios!).

      Por lo visto, según este Señor o Señora tan original (¡catbrush!) cuando un docente expone (analiza, comenta, recita, interpreta, …) ante sus alumnos de forma rigurosa, amorosa y entusiasta un soneto de Quevedo, no está contribuyendo a la formación personal de su alumnado, sino que está predicando a una piara. Respecto a la metáfora del abono, tan sólo decir que no puede ser más desafortunada. Que de la mierda salga algo decente, es una pura casualidad. Más bien, lo que hay que decir es que los “vegetales” que haya podido dar esta huerta putrefacta, han fructificado a pesar de y en contra de la mierda que nos invade.

      Nada hay peor, más equívoco, tonto, pedante y peligroso, que el proponerse como objetivo prioritario formar personas. Convertir al docente en una especie de ridículo Prometeo es una verdadera temeridad. Como bien señala Antonio: formar personas, ¿de acuerdo a qué imagen, a qué modelo?, ¿el que trazan los ideólogos de la psicopedagogía? Dejemos a la personas en paz, que sigan su camino en libertad y dejémonos de hacer de gurús de la formación del espíritu.

      Lo único que debe hacer un docente es tratar a sus alumnos con respeto, buena voluntad, aparte por supuesto de enseñar con todo rigor su materia (cuanto más mejor) -que de eso se trata. El resto, la buena química, la sintonía, la personalidad, el carácter entrañable u hosco (de todo se aprende), no se aprenden en ningún manual -es un arte- y forman parte del juego infinito de la existencia en la que se desarrolla el ser humano. Lo que tenemos (violencia e ignorancia a raudales) justamente no favorece en nada la comunicación, las condiciones que hagan posible el desarrollo de “personas”.

      Por último, el insulto constante que dirige a los docentes no merece otra contestación que la de Antonio. Para su información llevamos ya al menos dos décadas soportando este tipo de insultos (incompetentes, vagos, inútiles, etc.). Es más, muchos profesores han asumido como culpa, como fracaso personal, toda la mierda que han generado un grupo de iluminados y aprovechados. Muchos han caído en la apatía, en la ansiedad, en la depresión. Y muchos de ellos son los que en otro tiempo eran recordados como excelentes profesores y hasta entrañables personas. ¿No es extraño? También informarle, que la Reforma en la que Ud. cree, fue llevada a cabo sin ningún consenso (salvo el que pactaron los sindicatos de “izquierdas” , la Secta y los políticos de turno) y sin informar a la sociedad. A los docentes, esos que se meten en el aula y que han de enfrentarse al día a día, año a año, a la realidad, a esos se les ha excluido, silenciado, anatematizado. Termino: no es cuestión de recursos (ese es uno de los tópicos más recurrentes). Hay recursos de sobra ya, hasta sobran (por ejemplo, sobran orientadores, cuya labor en muchos casos es tan misteriosa para mí como la de los liberados sindicales.) No son los recursos, es otra cosa (la mierda).

  16. Luzroja
    2 octubre 2010 a 22:59 #

    Francisco Javier escribe:
    “Nada hay peor, más equívoco, tonto, pedante y peligroso, que el proponerse como objetivo prioritario formar personas”.

    Y es peligroso porque el arma utilizada para llegar a ello no es la formación en las disciplinas del conocimiento, sino toda una artillería de valores.

    Entonces los maestros ya no estamos para enseñar conocimientos (instruir) sino para enseñar valores (confundir)
    Pero ¿qué le hace a un maestro estar más dotado para dar “valores” de lo que pueda estarlo el panadero del barrio? ¿Qué garantías hay en que yo como maestro pueda impartir determinados valores a mis alumnos? ¿y por qué esos valores? ¿y con qué derecho?

    Si yo como maestro debo enseñar a mis alumnos la tabla de multiplicar, exigiré a mis alumnos un esfuerzo en su aprendizaje, de lo contrario no se la aprenderán.

    Si el esfuerzo es un valor (y así es), veremos que nadie se pone a enseñar “esfuerzo” a sus alumnos, sino que es una condición para que el aprendizaje se produzca, y según la dificultad y la capacidad del alumno, el esfuerzo deberá ser mayor o menor.

    Por lo tanto, el maestro enseña conceptos o habilidades y el alumno las aprende echando mano del esfuerzo y éste empieza a aparecer, a desarrollarse y a ser conocido por el propio sujeto.

    Si un centro escolar debe impartir conocimientos y así lo hace, conseguirá desarrollar en los alumnos aquellos valores que sirvan a ese objetivo (esfuerzo, atención, disciplina) para otro tipo de valores habrá que cambiar lo que se deba impartir y esto entrona con el adoctrinamiento.

    ¿Deberemos convertir nuestras aulas en centros donde se recreen supuestos de convivencia para forzar situaciones que hagan aflorar los valores que debemos obligar a poner en acción?
    ¿No será esto un galimatías que sólo conduzca a la confusión y a la vanalización de esos “valores”?
    ¿No es más sencillo echar mano de nuestra experiencia, nuestro punto de vista y nuestro sentido común para resolver las cuestiones que la vida en grupo plantea?
    ¿No sería más honrado leer a los clásicos que tanto han ahondado en los problemas sobre las pasiones?:
    La obediencia en “La Caperucita Roja”, la maldad en “la Bruja del Esportón”, La culpa en “Crimen y Castigo”…miles y miles de obras de toda extensión y complejidad están cuajadas de “valores” que se entretejen en las acciones de sus protagonistas.
    La historia inventada por el escritor y brillantemente narrada, forma un cuerpo, a modo del plasma sanguíneo, en el que se mezclan los valores, valores de toda catadura sobre los que el lector, en última instancia, decide.

  17. Catbrush Threepwood
    3 octubre 2010 a 14:48 #

    Al buen entendedor, pocas palabras bastan.

    En ningún momento he dicho (ni diré) que no haga falta utilizar contenidos, sólo que estos no son el fin, sinó el medio.
    Otra cosita es que, mal que nos pese, la sociedad ha cambiado y sus retoños más todavía, negar eso es ponerse una venda en los ojos y pretender volver al pasado es vivir en la inopia.

    Aquí dejo un enlace a un slideshare que explica un poco lo que quiero decir con “no enseñar contenidos, sinó utilizarlos para desarrollar competencias”

    http://www.slideshare.net/AnaBasterra/tareas-webquests-y-proyectos-de-trabajo-5340909

    Saludos a todos y todas. Incluso a aquellos a quienes se les remueven las tripas al ver mi “original” nick – Extraído de The Curse of Monkey Island y adaptado regionalmente, el original es Guybrush Threepwood, ¡Aprendiz de pirata!

    • Francisco Javier
      3 octubre 2010 a 18:03 #

      Lo que más me gusta del slideshare (guauuuu…! como dicen los yankys en las pelis) es la publicidad: “suma 0.5 puntos para la oposición” (no es casualidad que el anuncio esté donde está). ¡Y la felicidad que se respira en la school esa tan bonita (no como la mía en la que hasta las mesas están abollás de las leches que les dan algunos bárbaros)! Vamos, que no quepo en mi de gozo tras haber visionado este magnífico flash propagandístico. Mire, de verdad, no soy muy espabilao y seguramente no llegue a captar la esencia de esto (es broma), pero tampoco soy un gil. Prefiero educar a incompetentes e inadaptados, que a máquinas “eficaces”. Me parecen más personas. ¡Viva la incompetencia!

    • Jesús Alemán
      3 octubre 2010 a 21:57 #

      Catbrush, ¿cómo es que a su edad no ha desarrollado usted aún la competencia lingüística alusiva a la destreza procedimental básica referente a la correcta puntuación ortográfica de la conjunción adversativa “sino”? Es una incompetencia manifiesta ponerle una tilde en la sílaba final y hacer de la palabra llana una aguda, o si lo prefiere, de la palabra paroxítona una oxítona. Y por si no teníamos suficiente, su sino parecía no ponerlo una, sino dos veces de forma incorrecta. Con lo cual el asunto es ya más difícil de atribuir a un simple descuido….
      ¿Y qué decir de su “saludos a todos y todas”? ¿No ha caído en la cuenta de que el “último grito” en la “competencia de igualdad de sexos” es decir y escribir “saludos a todas y todos”? El femenino primero, que para eso llevaba el masculino predominando estos últimos cuatro mil años… Así que ahora, otros cuatro mil años mínimo para el femenino. Haga memoria, por favor, que ya hay ejemplos: A.M.P.A. : ¿le suena, verdad?
      Si usted desconoce el porqué de esa cifra de los cuatro mil años, y no dos mil, o mil quinientos, es que desconoce el origen de los géneros gramaticales tal como los entendemos hoy en día, y antes, también. El conocimiento de ese origen es un “contenido” que a mí me ha permitido desarrollar una competencia que, válgame Dios, es políticamente incorrecta: usar la lengua con economía y aprender a distinguir entre “género” y “sexo”. Así que ya ve, Catbrush, me he salido de la línea que me querían marcar. ¡¡Qué incompetente soy!!
      ¡¡¡Ay, ay, ayyyy!!! No flojeemos en destrezas, habilidades y competencias, por favor…

    • Francisco Javier
      4 octubre 2010 a 15:41 #

      “no enseñar contenidos, sinó utilizarlos para desarrollar competencias”

      Bien, estimado amigo. Voy a intentar ser lo más constructivo posible. De entrada, si se fija, en el desarrollo de las competencias de lo que se trata es de la utilización de contenidos, es decir: que partimos de que tenemos unos contenidos, que posteriormente van a ser utilizados. Podemos tener mucho contenidos en la cabeza, pero ser absolutamente incompetentes en el uso de lo mismos; un poco eso que se decía antes de que ” mucha teoría, pero luego el pobrecillo en la práctica es un desastre.” El problema es, claro, que hay que poseer esos contenidos. Pero si no hay que enseñarlos, …, pues yo no entiendo nada. ¿Cómo aplicar algo, si ni tan siquiera poseo ese algo? La mera acción sin conceptos que la guíen es ciega. Por otra parte, la afirmación de que los conceptos “perse” no nos capacitan para nada, me parece tan exagerada como falsa. Un estudiante de medicina deberá aprender muchas cosas por experiencia hasta llegar a ser un médico competente (siempre ha sido así y todo el mundo lo sabe) , pero sin esos conocimientos previos que ha adquirido a través de arduo estudio, ninguna competencia es posible. Y sí puede decirse que (superado el MIR) está ya capacitado para ejercer la medicina, aunque le falte experiencia (¡y conocimientos nuevos que deberá ir ganando!)

      Otro problema gravísimo es el siguiente: si el fin último es la práctica, el carácter competencial o competitivo del saber, hemos eliminado de un sólo golpe amplias regiones del saber. La teoría en sentido griego carece de toda justificación. ¿Qué hacer con todos esos contenidos del saber -los más excelsos- caracterizados por no servir absolutamente para nada? ¿Qué competencias me proporciona el estudio de la mayor parte de la ciencia matemática? ¿Para qué estudar morfología? ¿O filosofía?

      Las propuestas sobre competencias caen en el error de ser precisamente tan abstractas que se pieden en el abismo de la nada. Yo no me imagino en qué podría consistir una programación (concreta, desarrollada en detalle, fundada) de matemáticas (ni de ninguna asignatura) de acuerdo a esos planteamientos de moda de las competencias (es una moda). Si Ud. me lo aclara, se lo agradecría.

      Para finalizar, ¿cree Ud. de verdad que esto de las competencias se plantea única y exclusivamente en beneficio de los alumnos, de la sociedad? Yo no.

      Espero haber sido educado.

  18. Luzroja
    3 octubre 2010 a 18:03 #

    Bueno, aprendiz de pirata, supongo que si entras a leernos es porque te gusta conocer otras “opiniones” y que todavía no estás tan embebido del espíritu logsiano como para creerte a pies juntillas sus predicamentos. En fin, con otras palabras, algo te huele no muy bien.
    Me temo que lo que hueles es el humo de la tremenda quema que se está produciendo en el futuro de miles de chicos, y no eres tan ingenuo como para achacarles las culpas a los maestros y profesores que actualmente y durante estos 15 años han dedicado su docencia a ellos.

    Conviene también al discurso, decirte que todo lo que se pueda aprender con supuestos reales vale bien poco, porque en pocos casos un mortal vulgar y corriente se ve obligado a hallar lo que mide el lado mayor de la raya de su parking, porque le resulta más cómodo medirla directamente, y estos vulgares mortales, tampoco se entregarán a resolver cuestiones sobre por qué cuando se le tapona el lavabo, el agua le sale por el wáter y resultará completamente imposible recrear las condiciones sociales del siglo XVI y mucho menos entender por qué Carlos V se empeñó y se empeñó en la unión de la cristiandad. Y como el alumno no tiene necesidad (ni atiende a su realidad), de aprenderse las áreas y su relaciones, ni los principios de Arquímedes, ni los planteamientos sociales, filosóficos y culturales del siglo XVI, se ceñirá a aprender a resolver un problema concreto aplicando sus conocimientos, que es en esencia lo que hacían las gentes que jamás fueron a la escuela.

    También me gustaría señalarte que la mayoría de los que aquí escribimos conocemos estas nuevas “suertes” que son las webquets, los powerpoints, el trabajo cooperativo, la comprensibilidad, el estructuralismo y todo este volumen ingente de cháchara que impide que los alumnos “realmente” se enfrenten al estudio con mayúsculas, aquel que nos ha permitido ir a la luna, tener vacunas, montar en coche y por qué no decirlo, razonar.

    Los alumnos amaestrados en las competencias básicas, no serán más que eso, competentes básicos (se sabrán hacer la cama, sabrán menearse por el internet, sabrán comprar en el súper, sabrán consultar un mapa….) pero lo que trasciende a esta servidumbre doméstica, y pragmática, es como un bocado exquisito no apto para ellos.

    Ya en la Biblia había un manzano que no había que probar, por lo tanto, amigo, nada nuevo bajo el sol.

    • Polícrates
      4 octubre 2010 a 1:11 #

      Admiro su capacidad de síntesis.

  19. Luzroja
    3 octubre 2010 a 18:08 #

    Quiero corregirme, donde dije estructuralismo quise decir constructivismo

  20. el progreta malo
    4 octubre 2010 a 11:15 #

    Catbrush, si vienes a ejercitarte en la retórica, bien haces. Si tu intención es debatir algo, has dado en hueso. Yo lo intente, ingenuo. Ahora solo vengo, de vez en cuando, a regodearme en la arcada continua que me producen esta panda de filonazis corporativistas, sádicos, pedantes y marisabidillos, cuyo único placer es pegar dentelladas al que no sea de la manada y dar vueltas olisqueándose el culo los unos a los otros.

    Lastima que no exista una ley sobre calidad docente que permitiera echarlos a la calle sin más miramientos.

    • 4 octubre 2010 a 11:47 #

      Enhorabuena, usted quien sea que cobardemente se presenta a escondidas (para variar): no ha podido retratarse en menos palabras como lo que es: fascista, inquisitorial, indecente, grosero, bilioso, ignorante y descerebrado. Uno entiende mucho mejor que la LOGSE haya salido como ha salido cuando ve la clase de sujetos que la defienden. Espero que no sea usted profesor, porque pobres de los niños que caigan en sus manos.

    • Francisco Javier
      4 octubre 2010 a 13:41 #

      Sinceramente, creo que no le vendría mal pasarse por el psiquiatra.

    • 4 octubre 2010 a 16:12 #

      ‘pegar dentelladas al que no sea de la manada’…. Usted tampoco ha sido muy amable…

  21. 4 octubre 2010 a 13:51 #

    Se regodea en sus propias arcadas, ¡qué asco!

  22. Ania
    4 octubre 2010 a 16:46 #

    Catbrush da la impresión de ser el típico profesor de inglés mimado del sistema, que trabaja en el primer ciclo de la ESO, siempre en clases desdobladas; con poquitos alumnos, y que lleva muchos años dándole a la modernidad TIC de puro aburrimiento dada la poquísima exigencia de puesta al día que le viene requiriendo el cumplir exitosamente con su labor educativa que me atrevo a calificar de facilona en comparación con la de gran parte de sus compañeros.

    Éste tipo de profesores, que trabaja la cuarta parte que otros muchos, creen- o quieren creer- que todos trabajamos tan poco como ellos y piensan que son los más guays y los otros son unos incompetentes porque en sus privilegiados pequeños grupos llevan experimentando con TICs que otros compañeros no han podido ni oler ya que, ni han dispuesto del material TIC para sus asignatura, ni los elevados ratios de sus grupos habituales les viene permitiendo que lo hagan.en el caso de que existan.

    Ni qué decir que, debido al desgaste mínimo que tienen, están siempre fresquísimos para moodles, hot potatos, Slideshares y lo que haga falta,. Todos estos materiales comenzaron a difundirse en inglés que es lo suyo, con lo que hace tiempo que van sobrados y bien servidos. Con muy poco esfuerzo, repito.

    Hay muchos mundos, como rezaba el televisivo anuncio, pero están en éste.

  23. Ania
    4 octubre 2010 a 16:55 #

    Con respecto al “progreta malo” en lo referente a la frase que nos regala:

    “Lastima que no exista una ley sobre calidad docente que permitiera echarlos a la calle sin más miramientos.”

    Se me ocurre que lo del tiro en la nuca , si fuera legal, podría aplicársele a él “sin más miramientos”.

  24. Catbrush Threepwood
    5 octubre 2010 a 19:43 #

    Lamento informarles que a) no utilizo el castellano con asiduidad, por tanto en mi ignorancia utilicé sinó para distinguirlo de sino como destino. b) no soy profesor de inglés, aunque ya me gustaría dominar la lengua de la ciencia actual la mitad de bien que mi mal castellano. c) no doy clases en el primer ciclo de secundaria, tengo y he tenido algún grupo de estos niveles pero del segundo y del bachillerato también. d) mi formación personal es muy poco ortodoxa, habiendo padecido en mis carnes fracaso escolar y desde cero habiendo remontado con esfuerzo y sacrificio obteniendo varias titulaciones en el camino con notas superiores al notable y sufragando yo mismo mis estudios con mi esfuerzo físico en varios trabajos altamente exigentes desde punto de vista físico. e) en absoluto pretendo evangelizarles, ni tampoco espero que ustedes me evangelicen a mi, espero intercambiar opiniones y puntos de vista desde el diálogo cordial y distendido, sin entrar en descalificaciones personales ni lenguaje soez. f) yo les entiendo, pero creo que ustedes a mi no. g) para mi ustedes son compañeros de trabajo con metodologías y prácticas poco acertadas a la realidad palpable. h) siempre he amado todos los trabajos que he desempeñado y me he formado para ejercerlos con la máxima cantidad de información que me fuese posible y, tal vez me equivoque, pero mi formación en pedagogía y la práctica docente me indican que con nuestra actual materia prima de trabajo los métodos tradicionales producen nefastos resultados. i) sé positivamente que cada vez somos más los profesionales de la Educación que además de formar educamos y que no pretendemos formar productos homogéneos ya que partimos de alumnos heterogéneos.

    No creo que nadie deba ser “extirpado” del sistema, para saber apreciar lo bueno hay que haber probado lo malo. Yo tuve muy malos y malas profesores y profesoras, maestros y maestras, pero también tuve pocos muy buenos y en sus prácticas y “savoir faire” me inspiro para con mis alumnos.

    Lo que huelo no es el humo de las generaciones supuestamente quemadas por la pedagogía constructivista, logsista o cómo quieran llamarla, lo que huelo es diversidad, huelo que yo disfruto haciendo mi trabajo. Hoy mismo un alumno me decía “Densidad es la relación entre la cantidad de materia y el volumen de un cuerpo” y yo presto le preguntaba “¿Y eso qué quiere decir?, a lo que el alumno me contestó “no lo sé, pero mañana aprobaré el examen”… tras una pequeña explicación sobre pelotitas de la piscina del chiqui-park, pelotitas de moléculas de agua, el señor Arquímedes corriendo alegre con su desnudez gritando Eureka y el nivel de la bañera cuando nos metemos en ella, mi alumno y el resto de la clase entienden qué es materia, qué es volumen, qué es empuje y por qué unas cosas flotan y otras se hunden…

    Saludos cordiales y ánimo, esta profesión es muy bonita.

    • 5 octubre 2010 a 20:15 #

      Mire, esto es muy simple. Eso que ha hecho usted hoy lo han hecho todos los buenos profesores desde que el mundo es mundo. Nos descubre usted unos mediterráneos que, de verdad, dan risa. Y la supuesta “diversidad” que a usted le parece un descubrimiento de hace dos días existe en la enseñanza desde la Edad del Bronce y las primeras ciudades mercantiles. Es todo de un carca que tira para atrás. Ni por atisbo algo que demuestre tener la mínima percepción de lo que hay aquí y ahora. Viejas historias de Castilla la Vieja.

      • Catbrush Threepwood
        5 octubre 2010 a 21:19 #

        Gracias por el comentario, pero no entiendo el mensaje.

    • Ania
      6 octubre 2010 a 0:55 #

      Puede que le entendamos más de lo que usted cree señor Catbrush. Otros también provenimos de familias humildes y nos hemos tenido que pagar los estudios solitos haciendo trabajos de todo tipo en un momento en el que nadie, y menos las mujeres, lo hacían.

      Cierto es que no llevamos tan alegremente como usted el ser menos reconocidos y respetados que nuestras familiares que se dedicaron a ponerse guapas y buscarse maridos que las mantuviesen…

      La mayor parte de los aquí escribientes son tan brillantes y esforzados profesores como lo es usted aunque es muy difícil , si no imposible, enseñar excelentemente varias disciplinas, trabajar en una lengua que no es la propia y alcanzar niveles óptimos de desempeño docente en la didáctica de contenidos y procedimientos que exige la Secundaria incluyendo también el Bachiller. Me temo que sólo una superdotación en su caso, la cual no descarto en su caso, le permitiría abarcar al mismo tiempo y excelentemente lo que la mayoría no seríamos capaces . En cualquier caso mis disculpas por haberle encasillado en cierto tipo de profesor de inglés o de lenguas autóctonas en la temprana y no tan temprana Secundaria.

      Cierto es que los aprendizajes pedagógicos nos ayudan llevarnos bién con la secta, en tanto en cuanto relativizamos los contenidos que impartimos y nos “normalizarnos” aprobando a la mayoría. El dar una física y química o similares también ayuda a no topar ideológicamente con un régimen políticamente adverso pudiendo disfrutar de la ausencia de problemas que ésto conlleva…

      De todos modos agradezco su buen talante escribiendo y le deseo siga usted entendiéndo, que no condescendiendo, con sus compañeros y gozando de esa autoestima suya por las nubes que no viene mal en los tiempos que corren.

      Siga usted disfrutando con su trabajo y aprendiendo permanentemente que es lo que hacemos los demás ,cuando podemos, queremos y nos dejan en paz.

      Mis saludos cordiales.

    • Francisco Javier
      6 octubre 2010 a 9:18 #

      Estimado colega,

      no pongo en duda su profesionalidad, su competencia, su excelente formación y disposición como docente. Y de verdad que me alegra el que sea Usted muy feliz en su profesión. No se trata de eso. De lo que se trata es de que ambos tenemos sensibilidades muy distintas, somos di-ferentes. Hasta nuestro sentido del olfato es enormemente diferente, ya que donde Usted huele no se qué extrañas fragancias, yo lo único que percibo es un tufo insoportable a ideología pura y dura neoliberal. La presentación esa que nos facilitó (el slideshare”) es pura mercadotecnia, ingenieria social, y los únicos valores que expresa son esos que cotizan en bolsa.

      Es Usted tremendamente injusto con los docentes más tradicionales, esos a los que seguramente Usted tildaría de academicistas e incompetentes. Es cuestión de sensibilidad. Yo personalmente preferiría mil veces haber tenido como maestro a D. Antonio Machado que a uno de esos profes brokers dueños del futuro. Me imagino a Machado impartiendo sus clases de francés o exponiendo de forma magistral el pensamiento de Bergson y para mí no hay duda de la elección. Pero puedo recurrir a mi propia memoria: recuerdo con cariño a mis viejos profesores (ya entonces eran viejos) de mi viejo instituto de la calle San Bernardo . Profesores como D. Marcos Lanuza, catedrático de matemáticas, o Fiz, que llenaban pizarras y pizarras de números y extraños signos, mientras uno hacía todo lo posible por intentar comprender. ¿No enseñaban? Claro que sí y muy bien. Y qué decir de todas esas generaciones de excelentes médicos, ingenieros, filólogos, etc., formados y educados de acuerdo a los viejos principios, ¿eran malos profesores?

    • Jesús Alemán
      6 octubre 2010 a 11:38 #

      Mis disculpas, Catbrush, si en efecto no usa asiduamente el castellano, así como cualquier tono que pueda haber parecido de ofensa. Celebro su afán de superación personal y profesional, así como su pasión e ilusión por esta profesión que, efectivamente, es muy muy bonita. No creo que quienes visitan y escriben en este sitio sientan y piensen, en general, de otra forma a la que Vd. ha expuesto. La diferencia no está, por supuesto, en el qué hacer, en lo que creo que todos coincidimos: queremos enseñar lo que aprendimos, lo que nos hace ilusión, porque queremos compartirlo, y nos llena compartirlo. La diferencia está en el cómo hacerlo. A muchos no nos convence la propuesta de la “nueva pedagogía”, y no porque de entrada nos neguemos en redondo, sino porque ya la hemos puesto en práctica y hemos experimentado que es un camelo. O, en el mejor de los casos, un bienintencionado pero cándido e ingenuo intento de conseguir lo que siempre se ha conseguido con métodos, digamos, “tradicionales”. Y ojo: que la explicación del principio de Arquímedes que Vd. propone no está reñida con lo “tradicional”. Muchas de las cosas que la “nueva pedagogía” nos presenta como el “último grito” en educación han existido desde que la educación es educación. ¿”Adaptación curricular”? Pues para eso, para adaptarse al nivel de cada cual, siempre han estado ahí el “suficiente”, el “bien”, el “notable” y el “sobresaliente”; y para quien no llega a los “contenidos mínimos”, ahí estaba ya el “insuficiente”, o el “muy deficiente” si además de no poder, el alumno no quiere. Por supuesto que todo el mundo no tiene las mismas aptitudes; pero de ahí a cargar al profesor con TODA la responsabilidad del “proceso de enseñanza-aprendizaje”… ¡¡hay un buen trecho!! Está bien, muy bien, introducir anécdotas en nuestras explicaciones y tratar de motivar al alumno: ¿es que no lo hacían ya los profesores y maestros del “pasado”? Pero además de eso, la enseñanza debe ir más allá, si queremos formar también a buenos profesionales, ya sea de la filología o de cualquier ingeniería. De lo contrario, sólo vamos a formar “maquinitas” que no ven ni van más allá de las cuatro reglas marcadas por lo políticamente correcto de cada momento. Y ese tipo de ciudadanos no creo que sea lo más conveniente. Aún menos en estos tiempos difíciles que corren. Y para terminar, ejemplifico lo que quiero decir con una fábula de Esopo, que no por tener ya algún que otro milenio a sus espaldas deja de ser actual: la fábula de “La mujer y la gallina”, donde la mujer bien podría ser la profesora y la gallina el alumno:

      “Érase una vez una mujer que tenía una gallina que le ponía un huevo cada día. La mujer, pensando que la gallina pondría más huevos si la alimentaba más, le puso más comida. Al día siguiente, la gallina dejó de poner huevos”.

      Que cada cual extraiga su moraleja. Saludos.

  25. Ana Belén
    6 octubre 2010 a 11:54 #

    Hola,

    después de unos días sin poder leer los últimos artículos y comentarios me pongo al día viendo cómo sigue entrando gente que no sabe expresar su opinión con educación y respeto hacia los que aquí nos expresamos con todo nuestro derecho. A ese progreta malo, al que su nick le va como anillo al dedo, ya le han contestado estupendamente Ania, Pablo, Francisco Javier…, así que no añadiré nada a lo respondido por ellos. En cuanto a Catbrush, le diría que su opinión es bienvenida, porque la ha expresado con respeto y sin insultar, lo cual se agradece, sobre todo viendo cómo se expresan otros, buen ejemplo, por otra parte, de que lo que ha muerto es el respeto…
    Volviendo al comentario de Catbrush, me gustaría responder a algunas cuestiones que plantea, por ejemplo la relativa a qué profesores hemos tenido y a cuáles nos gustaría parecernos, yo lo tengo muy claro y si hoy soy profesora es porque precisamente mi modelo sigue siendo una profesora que tuve y que sería catalogada por usted como “no apta para cumplir con el espíritu de la reforma”. Todo su discurso, como ya le han dicho, es pura demagogia de la Logse / Loe y su explicación del principio de Arquímedes tampoco es la panacea, es algo que cualquier profesor de Física lleva haciendo desde que el mundo es mundo, tal y como ha dicho Antonio. ¿Por qué no ilustra su opinión con ejemplos concretos, en lugar de soltarnos toda esa teoría sobre competencias básicas, trabajo en equipo e interdisciplinariedad, como si no conociéramos de sobra toda esa terminología y sus implicaciones? Todos ustedes utilizan para defenderse los dogmas de la pedagogía tal y como aparecen en la ley educativa, personalmente dudo que puedan siquiera comprender qué quiere decir todo eso. Insisto, un ejemplo de su materia, en lugar de

    “…gente que ES capaz de A TRAVÉS de unos contenidos despertar las Competencias Básicas de su alumnado, gente que SEA CAPAZ DE TRABAJAR EN EQUIPO y organizar sus contenidos en proyectos MULTIDISCIPLINARES implicando al mayor número de seminarios/departamentos dando una sensación de UNIDAD y COHERENCIA frente al alumnado, que sean empáticos, firmes y exigentes…”,

    que no es más que paja, realizable tal vez en “Los mundos de Yupi” o en el de los Teletubbies, da lo mismo.

    Y un último comentario a propósito de lo siguiente

    “Tal vez si somos capaces de entender la materia con la que trabajamos podamos esculpir bellas obras. ¿Alguien recuerda sus años de adolescente? Todas las adolescencias son diferentes pero iguales…”

    Estas últimas frases son muy poéticas, pero yo, que estaba en el instituto estudiando el mismo curso en el que ahora soy profesora hace poco más de quince años, que no es tanto tiempo, nunca vi, en mi instituto, en aulas de treinta y tantos alumnos de un instituto de una gran ciudad, que éstos se permitieran sacarse una revista en clase y responder cuando se les llama la atención “es que me aburro”, o quemar un folio sin venir a cuento, o negarse a hacer los ejercicios “porque no les da la gana”, cuestionar al profesor diciendo no sé qué de la igualdad, o amenazar con que “te la van a preparar en clase”… ¿qué todas las adolescencias son iguales o diferentes? pero ¿de qué me está usted hablando? y no me responda ahora “es que no ha sabido resolver los conflictos”. A otro perro con ese hueso. Saludos.

    • Francisco Javier
      6 octubre 2010 a 14:29 #

      Ana Belen,

      a mí me pasa exactamente igual que a ti. Por eso, cuando me intentan cantar la gallina con las monsergas de los nuevos tiempos, con lo de que no sé motivar y todas esas cosas, y luego me meto en mi clase de música con 2º A , paso al 2º B y luego (con un descanso de guardia de recreo entre medias) al 2º C, (también tengo todos los 3ºs y un 4º de consolación)… y me encuentro con lo que me encuentro: el que quema el pelo a su compañera porque se aburre, el de “quita esa mierda de música (Debussy, mismamente), que me duele a cabeza”, la que te llama por lo bajini “cabrón”, porque le has puesto una nota para casa, porque ya es la quinta vez en un mes que no trae ni un triste boli a clase, todo ello acompasado de la cotidiana e incesante algarabía juvenil, …), etc. (podría contar cosas aún más desagradables), pues llega un momento que te hartas de verdad y que te dan ganas de mandar a tomar por culo toda esa mandanga (y perdon por ser tan soez). Y te aseguro que no somos los únicos a los que les sucede esto (tanto en colegios como centros de secundaria públicos y concertados y privados.)

      Un saludo.

  26. una lectora.
    6 octubre 2010 a 11:59 #

    Gatito pirata, creo que lo que le quiere decir Antonio es precisamente lo que tanto se viene defendiendo desde esta plataforma, la importancia de la clase magistral para la adquisición de conocimientos.

    No voy a ser yo quien niegue su importancia. No me cabe ninguna duda de que quienes escriben aquí son fantásticos profesores, no hay mas que leerles para saber de su cultura y autoridad en la materia que dominan. Sin embargo, para que se produzca un aprendizaje, además de una explicación de conceptos ha de mediar un esfuerzo personal, de lo contrario corremos el riego de que tan fabulosa explicación se olvide al primer estornudo. Y ese es el quid de la cuestión. El método. ¿Cómo hacer para que todos esos conceptos pasen a ser un bagaje cultural que perdure en la memoria más allá del próximo examen?

    Si nos limitamos a la clase magistral, cuya eficacia dependerá en última instancia, del interés y sobretodo de la edad de los estudiantes (no es igual la capacidad de atención en un niño de preescolar, primaria, secundaria o instituto) nos encontramos con que ese esfuerzo de retener el aprendizaje recae exclusivamente en el estudiante y será directamente proporcional a su memoria y capacidad. Condenamos con ello a un gran número de ellos al fracaso, terminando unos estudios que le son obligatorios, y no habiendo aprendido absolutamente nada. Si el sistema no les ha dado nada, con nada contribuirán a la sociedad. Quizás por ello se habla de generaciones perdidas o ni nis, que ni estudian, ni trabajan.

    En cambio, si facilitamos que sea el estudiante quien protagonice este aprendizaje, esto es, que trabaje y se esfuerce, entonces estos conocimientos que pretendemos transmitir quedarán fijados en una memoria más a largo plazo. Entonces y sólo entonces podremos decir que han aprendido. Eso de las pelotitas está muy bien puesto que se recuerda mejor lo que se ve y se oye que únicamente lo que se oye, pero para que los estudiantes realmente aprendan sobre fluidos es necesario que, además, les demos la oportunidad de trabajar con ellos. Un ejemplo: el hecho de poder preparar, observar, secuenciar, debatir, sacar conclusiones y explicarlas de cara a un experimento, son acciones que les permiten no sólo asentar esos conceptos, sino también desarrollar habilidades sociales, comunicativas o científicas. Y lo más importante, disfrutarán haciéndolo porque también hemos de considerar que la actitud que se tenga ante una determinada materia es determinante a la hora de querer aprenderla. Y la experiencia nos dice que si una persona no quiere aprender, no hay nadie capaz de obligarla.

    Antonio, cuando se habla de diversidad, no sólo va referida a diferencias culturales o raciales. Tiene usted razón al decir que siempre la ha habido. En la enseñanza obligatoria nos encontramos con estudiantes que desean ser médicos, ingenieros o arquitectos y nos encontramos también con otros que desean ser albañiles, fontaneros o peluqueros, bien sea por su capacidad, bien sea porque les da la gana, porque es eso lo que les gusta.

    Evidentemente, el conocimiento del espacio que haya de tener un arquitecto para ser competente en su trabajo es muy superior al que ha de tener un albañil para ser competente en el suyo, sin embargo, ambos han de saber calcular el número de baldosas que se necesitan para alicatar una cocina. Eso es lo básico. Los conocimientos que se adquieren antes de decidir si se desea cursar una carrera universitaria o una formación profesional. Y es posible, que como dice Luz Roja, para meter el coche en un garaje nos baste con medir, pero si queremos hacer algo tan sencillo como enmarcar una fotografía o reencuadernar un libro que se ha estropeado, entonces sí necesitamos calcular. No puedo entender los beneficios de un sistema educativo si tras 13 años de escolarización, no le permite a una persona enfrentarse a un problema tan sencillo. Tiene que ser muy frustrante. La competencia y el placer por el trabajo bien hecho no nace de la frustración, nace de la satisfacción de saberse capaz de resolver tareas sencillas. Sólo así se estará en disposición de enfrentarse sin miedo ni complejos a tareas más complicadas. Sólo así se encontrará placer en seguir aprendiendo.

    Ania, eso que usted hace creo que se llama “falacia ad hominem” o en otras palabras, matar al mensajero. Puede que Catbrush esté equivocado pero no ha dado un solo argumento en su contra, aparte del de descalificar.

    Francisco Javier, disculpa que inmiscuya en la conversación, pero ya puestos, le voy a responder. Si le dijese que no me hubiese gustado a mí que Antonio Machado me hubiera dado unas clases de literatura, le mentiría. Pero para ser profesor, además de dominar una materia ha de saberse impartirla y hay que asegurarse de que el estudiante la ha aprendido como ya he indicado más arriba. Para eso además de dominar una materia hay que tener ciertos conocimientos de pedagogía e ignoro si Machado los tenía.
    Un saludo.

    • Francisco Javier
      6 octubre 2010 a 17:51 #

      Yo creo, que lo que Usted plantea es un curso de bricolage.

      No sé a que se dedica Usted, pero le aseguro que la autorepresentación que tiene de la realidad de las aulas es algo más que fantasiosa. Para la inmensa mayoría de alumnos reales el ejercer de modo autónomo su actvidad es una imposibilidad absoluta, justamente porque como Usted indica para ello hace falta un grado de motivación alto del que carecen por completo. Pero lo más importante de todo, que es lo que no quieren entender de ningún modo los partidarios de la innovación psicopedagógica, es que les guste o no les guste, la pedagogía de las competencias, del aprender a aprender, del educar en valores, de la diversidad y de la comprensividad y de toda esa retórica tan confusa como lamentable e hipócrita, lleva ya funcionando desde hace ya 20 años con los resultados que todos sabemos de sobra.

      Lo del placer por aplicar los conocimientos en tareas mundanas (colgar cuadros no torcidos, reparar el grifo o ventilar la habitación de acuerdo a los principios de la termodinámica), pues depende. Yo siempre he sentido especial inclinación, fascinación por los asuntos más inutiles del mundo (no es tan raro), y cuando tengo que hacer alguna tarea práctica de las que Usted indica, llamo a un amigo o me dirijo a la persona indicada (zapatero, fontanero, etc.) Naturalmente no siento ninguna frustración por no saber calcular el número de baldosas que requeriría la cocina, como no siente ninguna el albañil por desconocer la deduccón trascendental de las categorías en el sistema kantiano.

      Vuelvo a insistir que las generalizaciones aquí son una estafa. Invito a quien quiera a que me proporcione una programación completa, concreta y detallada de una asignatura cualquiera (a ser posible no artesanía), basada en la autogestión de los alumnos, el debate, la dinámica de grupos, las estrategias de rol, la secuenciación, la experimentación y ya de paso, la gestión emocional, la educación en valores y el desarrollo moral integral de la persona (tolerancia, respeto, sentido crítico, generosidad con los pobres de la tierra, talante democrático, espíritu ecologista, solidaridad, compromiso político y ONGs., etc.)

      Mire, quien no quiere aprender, no aprenderá (como bien dice) y además es imposible.

      Termino. Machado. Me alegro de que no sea mentirosa. ¿A quien no le gustaría haber recibido clases de un Maestro como él? ¿Tenía un método? Pues claro: el suyo. Desde luego, no se pondría a desparramar a tontas y locas sobre esto y aquello, que por cierto a veces es un buen método. Pero cuando se sabe de veras y la sabiduría fluye…, no hay quien se resista. Le pondré otro ejemplo. Me interesa mucho la composición musical y he tenido la suerte de poder asistir a alguna clase magistral de un compositor tan genial como Helmut Lachenmann (probablemente no le suene, debido a que como Usted sabrá España es un país profundamente analfabeto en lo que a la música respecta -entre otras cosas): relamente era caótico, ningún método, pura improvisación, pero todo el mundo salió encantado, fascinado, motivado, más sabio. Es sólo un ejemplo y todos hemos conocido casos similares. En fin, estoy cansado y empiezo a pensar en que todo este esfuerzo no sirve de nada. Así que me callo ya del todo. Tal vez esté obcecado, ciego y tonto. Más no doy de mí.

      Atentamente,
      Javier.

      • Ana Belén
        7 octubre 2010 a 11:54 #

        Hola Javier,

        estoy de acuerdo contigo, a veces parece que es inútil gastar saliva o pulsaciones en el teclado del ordenador. Es increíble, es que de ahí no les mueves… la bendita pedagogía… ¡cómo le gusta a todo el mundo utilizar la palabra!, (como he leído en algún sitio por aquí… si los antiguos griegos levantaran la cabeza…), pero ¿qué entenderán todos estos comentaristas por pedagogía? porque es curioso que todos emplean la palabra, pero ninguno da ejemplos concretos y reales… y en fin…el comentario acerca de Machado y sus conocimientos o no conocimientos de pedagogía… en fin. Sin comentarios. Sólo añadiré una cosa más, nosotros aportamos opiniones basadas en las experiencias del día a día en las aulas, en diferentes institutos, en diferentes provincias y en diferentes comunidades autónomas. ¿Les parecerá que hablamos sin saber de qué hablamos?
        Saludos

      • Francisco Javier
        7 octubre 2010 a 13:05 #

        Es verdad Ana Belén,

        es como dar vueltas en un tiovivo. Y sinceramente yo empiezo a sentir cierto hartazgo del tema. Tengo cosas más interesantes en qué pensar y la pedagogía, a decir verdad, no se encuentra entre ellas. Entiendo necesario este proyecto (deseducativos) como un modo de denuncia (de esta basura) y reivindicación de un sistema educativo (y cultural) distintos, pero tampoco estoy dispuesto a enzarzarme en discusiones bizantinas contraproducentes y reiterativas.

        Un saludo.

    • 7 octubre 2010 a 14:39 #

      ¿Y vosotros sabéis lo que es llevar ya veinticinco años oyendo la misma matraca? ¿Y os podéis figurar lo que era, recién salido de una Facultad modernísima, a la última, recién aprobada la oposición, con los conocimientos a flor de piel y las ganas como escarpias, tener que aguantar que un casposo renovador desertor de la tiza con cuatro folios mal leídos de Vygotsky te dijese que tenías que “reciclarte” y tragar con toda la mierda impresentable que con el más disparatado de los lenguajes balbuceaba el menda en cuestión? ¿Y lo que supone ver tras tantos años de estupidez que aún, ciegos a todo, siguen defendiendo la bellaquería como si aquí no hubiese pasado nada, los muy sinvergüenzas? Malditos sean.

    • 7 octubre 2010 a 15:03 #

      Estimada “Una lectora”,

      sólo una matización. Cuando yo apunto que la tan cacareada “diversidad” de nuestros tiempos no es en absoluto nueva bajo el Sol, no quiero decir sólo que siempre haya habido alumnos con intereses diferentes. Me refiero también a la diversidad cultural, religiosa, étnica… Lo que no saben todos éstos que piensan por consignas, porque padecen de Desmemoria Histórica Imperante (DHI), es que la multiplicidad de credos, razas, lenguas, formas de vida, reunida en una misma ciudad, es el acontecimiento fundador de nuestra civilización, quizás allá por el siglo VII a.C., en las costas jónicas. Que los profesores (una nueva profesión nacida justamente para formar a esa nueva multiplicidad) siempre han tenido que afrontar este reto, no hace dos días. Que a los que lo llevamos en la sangre (nací en el Mediterráneo, tu turu tuturu) no hace falta que ningún patán nos lo recuerde. Y que además el también cacareado “cambio de los tiempos”, para el que tiene ojo avizor y no está cegato y sordo como una tapia, resulta que no ha traído una mayor complicación de la diversidad fundacional, sino todo lo contrario, esto es, la uniformización de los modos de vida y la supresión casi universal de las diferencias. Otra cosa es que uno se crea que porque yo lleve boina y tú barretina (un rato en las fiestas del pueblo) somos muy diferentes. Pero es que la uniformización de la que hablaba ha sido hacia la universal idiotez. Un afectuoso saludo, “una lectora”, y gracias por su interés y por su cuidada exposición.

  27. Catbrush Threepwood
    6 octubre 2010 a 19:43 #

    Apreciadas compañeras, personas todas.

    Decía mi profesor de silvicultura que para sacar el máximo partido (económico) de un bosque, los pies habían de crecer en espesura suficiente para que esta en sus distintas etapas de desarrollo garantizasen la máxima rectitud del fuste, la mínima ramosidad y un óptimo crecimiento en diámetro. Para esto el silvicultor ha de ir eliminando los pies que por su porte y calidad se prevea que daran lugar a maderas de bajo valor, eliminando así la competencia por los recursos con aquellos que sí los pueden aprovechar.

    Digo esto a modo de introducción respecto a una reflexión personal que en mi transcurso por los ambientes académicos he venido haciendo y es que cuando mi tierno culito calentaba la silla de aquellas aulas pobladísimas con treinta y tantas personitas, a veces cuarenta. Muchos no llegaban a la siguiente fase, unos por necesidad, otros por hastío iban dejando vacías las sillitas y los pupitres. Los que quedábamos agradecíamos el espacio ganado y la dedicación del señor maestro de gafas oscuras y porte marcial que tenía para con los de dieces, el resto no aprovechábamos tan bien su saber.

    Recuerdo también que en casa de mis amiguitos siempre estaba su bondadosa madre que nos preparaba alguna cosa de merienda antes de dejarnos salir a la calle a jugar a la pelota o a tirarnos pedradas, según el día lo trajese. Madre, la de cada uno, que nos inculcaba unas sencillas pero efectivas normas de educación y que corregía a toque de palo de escoba cualquier desvío de las mismas. Estas normas eran de cumplimiento universal y por eso los más las seguíamos cumpliendo en otros sitios, como el aula del señor Don Paco de gafas oscuras y paso marcial, potentes nudillos que retronaban contra la pared y antideslizantes dedos que cazaban patillas y desde ahí conseguían la levitación del sujeto sujetado.

    También recuerdo mi paso por las aulas del infierno de la FP y como el desmoche seguía, lento pero constante, empezamos 40 en la clase de 1º de 1º aprendices de mecánico industrial!!! acabamos 20 2º de 1º aprendices de mecánico industrial. En segundo ciclo ya entramos menos y salimos menos aún. Pero todavía conservábamos las sencillas reglas y normas de educación grabadas en el subconsciente con ayuda de la escoba y las buenas palabras.

    ————————————————————————————————————————————————
    El tiempo pasó, las madres fueron a trabajar fuera de casa, los Dones Pacos de gafas oscuras y paso marcial gozaron de días de júbilo, aunque no todos. El régimen cambió, el usted se transmutó en tú, la norma en consejo, el consejo en anécdota. Llegaron los pedagogos, bueno, no llegaron, ya estaban y se estaban formando, estudiando las viejas y las nuevas teorías del aprendizaje en humanos, estudiando qué pasaba con aquellas personas que abandonaban prematuramente el sistema escolar y otras “zarandajas”.

    Hubo cambios de Gobierno, hubo LODE y luego hubo LOGSE, a mi la LOGSE me maravilla, no lo negaré ni aunque suene políticamente correcto en según qué foros. La LOGSE, el texto, pretende formar personas librepensadoras, pide que todos los alumnos del sistema reciban el máximo de atención por parte del sistema y que su potencialidad sea llevada al máximo. Pide, mejor dicho, ordena que en el aula se encuentre la diversidad que presenta la sociedad, no como freno sino como integración, provee de herramientas y prevee escenarios futuros. Claro, el manifiesto comunista también es cojonudo, pero la triste realidad nos muestra que lo que se ha aplicado de la LOGSE ha sido poco y mal. Mal aplicado y mal entendido.

    Se ha conseguido la escolarización de casi el 100% del alumnado, con ello están escolarizados el 100% de los psicópatas, de los hijos de familias desestructuradas, de los TDAH, de los… y se les ha metido a todos en las mismas aulas “sin” las herramientas de atención personalizada que prevee la LOGSE. Se sigue aferrando al profesorado a unos contenidos, eso sí, incorporando unos procedimientos y unas AVN y se sigue pidiendo a alumnos muy diversos que sepan lo mismo de las mismas cosas, se ha entendido la adaptación a la diversidad como bajar el nivel al del más bajo, cuando eso es una parte de esa adaptación… y así un sinnúmero de peros y contras.

    A mi entender, lo primero que ha fallado en la aplicación de la Reforma ha sido la Administración, que la ha impuesto pero sin medios, lo segundo ha sido la sociedad que ha cambiado y hemos conseguido que nuestros adolescentes posean un bagaje de adulto en algunos aspectos y de niños consentidos en otros, han cambiado las familias que por diversos motivos han tenido que renunciar a la cría de sus retoños y han malentendido lo que significa “cuidar” ejerciendo más un “proteger” que otra cosa. Hemos fallado los docentes que no hemos sido correctamente instruidos en nuestro(s) nuevo(s) rol(es) ni dotados de medios para poder ejercerlos. Y lo peor, a mi entender, es que estos fallos se dan desde la más tierna infancia de las criaturas que tenemos en nuestras aulas de secundaria, de modo que igual que pasó con el comunismo, el sistema sobre la teoría es cojonudo, en la práctica hace aguas por todas partes.

    Dicho esto mi postulado es otro, no el de defender a ultranza la LOGSE, derogada en parte por la LOCE y esta a su vez por la LOE que no deja de ser un refrito de la LOGSE en la que se incluye explícitamente el concepto de Competencias Básicas. Sino expresar que finalmente lo único que cuenta es que nuestros alumnos sean “competentes”, cada vez se oye más hablar de competencia y competencias en entornos no educativos ya que la comptencia o habilidad para es una herramienta versátil, en cambio el contenido es una herramienta específica. A través del uso de los contenidos se entrenan las competencias y a través de las competencias se adquieren los contenidos de manera autónoma.

    Llevar esto a un aula de secundaria con la fauna que en ellas habita no es tarea fácil, pero tampoco imposible, hacerlo desde la soledad de una materia es más difícil aun pero aun así tampoco imposible. Yo también tengo alumnos pirómanos, inconformistas, desmotivados, rebeldes y eso para mi no supone un obstáculo, supone un reto, y cansa, por descontado que cansa pero cuando consigo ganarme a alguno de ellos lo disfrutamos los dos y cuando se le hace entender al alumno o a la alumna que no somos enemigos sino aliados se convierten en eso.

    Tampoco quiero hacer creer a nadie que vivo en los mundos de yuppy, no me he ganado a todo mi alumnado y cuando alguien se cruza, se cruza y punto. Cuando se trabaja en barrios marginales con hijos de la marginación poco se puede hacer con tres o cuatro horas por semana. Pero así somos los humanos, diversos hasta la exasperación.

    Perdón por el ladrillo y gracias por las ideas y aportaciones.

    • Ana Belén
      7 octubre 2010 a 12:25 #

      Hola de nuevo Catbrush

      ¿Te maravilla el texto de la LOGSE? a mi me horroriza, hubo párrafos que me hicieron llorar y no bromeo. Pero está claro que supieron ganarse al gran público vendiendo la moto de “la educación para todos y todas” y la escolarización obligatoria hasta los 16, saltándose a la torera que no se puede obligar a una persona a hacer algo que no quiere y que ello va en perjuicio, grave, de los que sí quieren. Voy a utilizar un ejemplo que utilizó un compañero en una ocasión y que me pareció muy ilustrativo. Mira los dedos de una de tus manos: ¿son iguales? ¿es buena idea que para que sean iguales se les corte a la altura del meñique? no, ¿verdad? pues eso fue la LOGSE y eso es la LOE. ¡Que en Deseducativos no defendemos una enseñanza elitista, a ver si lo entendéis! defendemos precisamente que todas las personas tienen derecho a una enseñanza de calidad, y no a esta mierda, de la que sólo pueden huir aquellos que pueden pagarse una educación privada. Que alguien me explique por qué un joven, buen estudiante, procedente de una familia humilde tiene que recibir una educación devaluada, un título que cada vez sirve para menos porque hay que mimar al que no quiere recibirla, ¿contra ese alumno no se comete injusticia? lo que hay que hacer es tener opciones que ofrecer a los que no quieren, pero en ningún caso consentir lo que se está consintiendo actualmente. La educación obligatoria hasta los 16 es un engaño, por no decir algo peor.

  28. Jesús San Martín
    6 octubre 2010 a 19:45 #

    Estimado Catbrush, cada día, tras levantarme, veo al Sol girar alrededor de la Tierra. Sin embargo la apariencia es falsa. Todos sabemos que se sólo se salió del engaño con el experimento, con la medida. Usted dice “con metodologías y prácticas poco acertadas a la realidad palpable” ¿Ha comprobado usted si son prácticas poco acertadas a la realidad palpable? ¿Ha hecho usted algún experimento, alguna prueba? Me consta que hay un profesor que explica las matemáticas sólo con la tiza, clase magistral pura y dura y los alumnos en la pizarra, y en las encuestas secretas de sus alumnos, en todos los campos, su puntuación figura por encima de la media. A ese profesor, cuando ha tenido tres cursos, con un total de unos 150 alumnos, se le han sumado unos 50 oyentes. El experimento demuestra que a los alumnos les gusta la buena clase magistral, es un hecho irrefutable. Pruebe, en su admirable afán de superación, a que los alumnos entiendan la diferencial sin darles una clase magistral.

    También puedo proporcionarle un hecho contrastado sobre la “efectividad” de la LOGSE. Al empezar el curso, con el tema de espacios vectoriales, el mencionado profesor quiso transmitirles la importancia del concepto. Les preguntó si podían decirle alguna magnitud física que fuese un vector, y a pesar de estar pegados a los asientos por la fuerza de la gravedad y moverse la sangre por sus venas no pudieron decirle ninguno. No le pilló por sorpresa, suele bromear con sus alumnos, a los que les hace la siguiente apuesta “si dejáis caer la tiza y se parte en sólo dos pedazos os doy a todos matrícula, en caso contrario me pagáis un café”, evidentemente pierden, y les dice “de haberse partido sólo en dos pedazos el Sol no brillaría” y cuando intenta explicarles que la razón estaría en que los protones no se fusionarían en el núcleo solar, descubre que ninguno de sus alumnos sabe la razón por la que brilla el Sol: eso es la LOGSE, pura mierda.

    Saludos

  29. Jesús San Martín
    6 octubre 2010 a 19:46 #

    Querido Progreta Malo, permíteme tutearte, aunque sea un filonazi, ya que si nos vamos a revolcar en la arcada es necesaria cierta intimidad y proximidad. Por otro lado, y como bien indicas, al estar acostumbrado a la práctica anal de olisquear el culo de la panda, esta nueva actividad de rebozarme en los vómitos no creo que me quede lejos. Te propongo el siguiente problema de matemáticas, que me consta que superarás, aunque con mucho esfuerzo. Hay dos sacos de patatas de 100 kg cada uno, el kilo de patatas es de 70 céntimos de euro. Subraya la palabra patata y discútela con el compañero.

  30. Luzroja
    6 octubre 2010 a 21:48 #

    Es cansino el énfasis que se pone en la metodología, en este hilo ha hecho aparición el mantra logsiano siguiente: los importante no es lo que uno sepa, sino que lo sepa enseñar.

    Para enseñar se precisan dos factores, uno es tener los conocimientos precisos y el otro querer hacerlo.

    En el proceso para adquirir conocimientos el aprendiz se enfrenta a todas las particularidades que ese conocimiento conlleva, y se da cuenta de dónde esta el escollo, lo difícil, lo aparente, en definitiva se va apropiando de lo que está aprendiendo hasta dominarlo, si después quiere enseñarlo, sabrá de antemano la dificultad a la que se va a enfrentar quien de él quiera aprender y sabrá encontrar el camino para transmitirlo. Pero si el conocimiento se adquirió mal, sin atender a las dificultades, despreciando las particularidades y minimizando la complejidad, cuando quiera enseñarlo, sólo encontrá torpezas y posiblemente descubra cuán mal lo sabe, pues no encuentra cómo transmitirlo.

    Ya lo escribía Alain: El conocimiento descubre métodos.

  31. Ania
    7 octubre 2010 a 21:09 #

    A “una lectora” que alude a mi post como “descalificatorio “hacia Catbrush:

    “Gatito pirata”…

    Usted no descalifica, usted se mofa. Con aprecios como el suyo el afectado no necesita desprecios.

    Usted pasa de “no ser yo la que niegue la importancia de la clase magistral” y de no caberle “la menor duda” de de la cultura, autoridad en la materia y valía profesional de los aquí escribientes en un párrafo para aseverar en el siguiente que: ” para que se produzca un aprendizaje, además de una explicación de conceptos ha de mediar un esfuerzo personal”

    Que me aspen si no está denostando en la 2ª parte lo que acaba de ensalzar en la primera. ¿Acaso el dominio sobre una materia y su transmisión a través de “una explicación de conceptos” puede hacerse sin “mediar esfuerzo personal ” por parte del docente? ¿De verdad quiere usted hacernos creer que valora usted la clase magistral?

    Dar a entender que un profesor , cuando da una clase magistral “no se esfuerza” – tanto me da si “ad hominem” o “ad mulierem”-, sí que puede calificarse de “falacia” redomada.

    “. Y ese es el quid de la cuestión. El método. ¿Cómo hacer para que todos esos conceptos pasen a ser un bagaje cultural que perdure en la memoria más allá del próximo examen?”

    ¿Desde cuándo el cerebro recuerda todas y cada una de las experiencias de aprendizaje, dentro y fuera del aula? La memoria es selectiva por naturaleza , sea cual sea “el método” utilizado

    La memoria es selectiva y va relegando unas experiencias y validando otras:¿ Significa ésto que debemos de dejar de escuchar, experimentar y vivir aquello que sea susceptible de ser olvidado?

    ¿Desde cuándo explicamos magistral y no magistralmente para “guardar en la memoria” por siempre jamás todos y cada uno los conceptos que enseñamos? Lo que hacemos, mejor dicho haríamos si nos dejárais, es trasmitir unas materias que conocemos y sentar unas bases culturales comunes que luego ellos profundizarán u olvidarán selectivamente pero dándoles la oportunidad de poder elegir porque se les habría ofrecido y exigido la posibilidad de hacerlo sin hurtársela como está ocurriendo. Olvidar un gran número de conceptos, procedimientos, actitudes , competencias adquiridas en la escuela y fuera de ella no es culpa del método, magistral o no empleado, es una contingencia de la mente. No es malo ni bueno, es lo normal.

    ” Si el sistema no les ha dado nada, con nada contribuirán a la sociedad. Quizás por ello se habla de generaciones perdidas o ni nis, que ni estudian, ni trabajan.”

    Pues vale. Lo perverso es que, según se deduce de su texto, para usted el sistema y el profesor convergen o vienen a ser la misma cosa .

    ” para que los estudiantes realmente aprendan sobre fluidos es necesario que, además, les demos la oportunidad de trabajar con ellos”

    Menos mal que no le vamos a hacer puñetero el caso…Otrosí, reconocerle -según y cuáles sean los fluidos,- la clase pudiera ser… motivadora.

    “la experiencia nos dice que si una persona no quiere aprender, no hay nadie capaz de obligarla.”

    ¿En qué quedamos? Ponte a enseñarle a “aprender aprendiendo” y a “hacer haciendo ” a quien no quiere.

  32. Helena
    9 febrero 2011 a 13:56 #

    ¡¡qué pronto se le ve el plumero a los pedagogos!!
    Siempre con la misma monserga.

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  1. Tweets that mention Manual de resistencia pasiva contra la sinrazón educativa « DESEDUCATIVOS -- Topsy.com - 2 octubre 2010

    […] This post was mentioned on Twitter by Cristina, Diego Gustavo Vega, GlobalEducationForum, Ramon Aragon, Ramon Aragon and others. Ramon Aragon said: "No somos burócratas gestores de competencias sino transmisores de conocimiento." http://is.gd/fCS5C #educacion #educachat […]

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