Los motivos de Xoia

Pablo López Gómez

En el momento en que escribo esto, el artículo de Xoia titulado Hola, soy profesor de un colegio concertado lleva nada menos que sesenta y ocho comentarios, que yo sepa, más que ningún otro de los publicados en Deseducativos, lo cual lo convierte por derecho propio en un artículo que no nos puede dejar indiferentes. Y aquí es donde viene la primera aclaración que debo hacer: a mí no me dejó indiferente cuando lo leí, pero decidí abstenerme de hacer comentarios. ¿Por qué? Muy sencillo: porque no estaba de acuerdo con un elemento patente en ese artículo: el que estuviera dirigido contra la figura del profesor de la escuela concertada, al cual, como asalariado que es y profesional de la enseñanza, considero doblemente un viajero de mi mismo barco. Los funcionarios -lo hemos visto muy a las claras en estos últimos días- conocemos muy bien la mezcla de amargura y decepción que representa el ver que trabajadores como nosotros nos zarandeen con unas críticas (cuando no unos furibundos ataques) absolutamente inmerecidas, no era cosa de repetir conductas erróneas. Había, sin embargo, otra serie de motivos largos de explicar y matizar que me impulsaron a no manifestarme tampoco criticando a Xoia.

No obstante, el artículo y su larga cola de reacciones no han dejado de fascinarme, así que volvía una y otra vez sobre él. Es sin duda el más polémico de nuestro foro, lo cual no deja de representar un mérito en un espacio de debate como quiere ser este, y ha suscitado comentarios a favor y en contra de propios y extraños. Un auténtico fenómeno: Xoia, tienes madera de comunicadora. Por todo esto, había pensado hoy vencer mis indecisiones e incluir un comentario más, pero, finalmente, al darme cuenta de que lo mío iba a ser más bien un “metacomentario”, es decir, no un comentario sobre el contenido, sino sobre el artículo, he decidido darle a su vez la forma de artículo. Sin duda por deformación propia de un profesor de Lengua, lo primero que he ido a buscar ha sido la intención comunicativa: ¿por qué es tan mala Xoia? ¿Por qué se presenta tan feroz como el rubeniano lobo de Gubbia? Ella misma nos lo dice al principio del artículo:

Viendo uno de los comentarios al artículo “Hola, soy funcionario”, me vino este articulillo a la cabeza. Porque no todo va a ser opinar sobre los funcionarios, vaya falta de consideración hacia los otros colectivos, ¿no? Algunos también nos preocupamos de los no funcionarios… ¡faltaría más!

No hace falta ser Umberto Eco para darse cuenta de que las motivaciones de nuestra amiga no son racionales, sino emocionales: está respondiendo a un ataque, precisamente en un momento en que, como funcionaria, debía de sentirse sacudida de lo lindo; que esto es así va a quedar demostrado sin ningún género de dudas en los dos comentarios que citaré a continuación, ambos obra de Cisne Negro (miren por dónde, otro motivo rubeniano), el ser que produjo la indignación de Xoia. El primero es el que ella misma cita:

Hola, soy funcionario, sé que no me iré al paro, y cobro más dinero por menos trabajo que otros que hacen lo mismo que yo, es una vergüenza que me rebajen el sueldo.

Comentario cargado de retranca (¿será también gallega esta negra ave de lustroso plumaje?) que sin duda debió de encender los ánimos de Xoia, no andaba esos días el horno para bollos. Que este comentario fue el detonante lo caza al vuelo (para eso es un cisne) su propio autor, como prueba este otro, también suyo, al artículo de Xoia:

Caray, Xoia, no creía  que un comentario tonto como el que puse iba a provocar  en ti una reacción tan visceral y desproporcionada. Siento que me odies de esa forma. Me he tomado la libertad de contestarte en extenso en mi blog, el enlace lo tienes en mi nombre. Saludos.

Con toda sinceridad, quiero decir que Xoia se muestra sin duda muy enfadada, pero no hasta el punto de manifestar odio hacia nadie. En cuanto a la réplica de Cisne Negro en su blog, dejando aparte algunas cosillas con las que no estoy de acuerdo, me parece bastante constructiva y conciliadora, e incluso termina diciendo algo que yo mismo he dicho más arriba: que somos todos profesores, seamos de la concertada o de la pública. Me ratifico en ello: no considero ni enemigos ni adversarios a los profesores de la concertada, y me da la impresión (aunque no lo sé) de que Xoia debe de pensar algo parecido.

A lo que quiero llegar es a que el debate quizás no debería haber sido tan encendido, pero, a última hora, que sea lo que le dé la gana, porque los debates son como son en cada momento, y no hay más. Sabéis que no me gusta extenderme mucho, pero no quiero terminar este artículo sin una última reflexión. Pienso que el fondo de la cuestión no está en el profesorado, y ni siquiera en las redes, sino en el modelo de financiación y en las reglas del juego: hemos llegado a un punto en que parece ya poco sostenible que se financien centros privados con fondos públicos: se quiera admitir o no, los centros concertados juegan con reglas privilegiadas: ¿qué son, instituciones o empresas? No tiene sentido esa indefinición. Y también está claro que se les privilegia en las reglas de funcionamiento como centros, esta es una de las cosas con las que estoy en desacuerdo con Cisne Negro, pues él sostiene en su blog lo siguiente:

No elegimos a nuestros alumnos, como quizá alguien haya supuesto. Trabajamos con lo que tenemos.

Largos años de experiencia en el oficio y la contemplación de lo que está pasando hoy en sitios como Madrid (donde trabajo) me llevan a afirmar que la enseñanza concertada siempre ha tenido ventajas en la selección del alumnado y que los chicos más conflictivos jamás le llegan o, si en algún caso sucede, siempre hay alguna vía no demasiado alambicada para que se los quite de encima. Esto es un sinsentido estructural tan innegable que hasta se aludía a él en los borradores que presentó el MEC para su fallida propuesta de pacto. Y un fallo de tal calibre no puede quedar sin corrección.

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Categorías: Diagnósticos

Autor:Pablo López Gómez

Hola amigos. Me llamo Pablo López y abro este blog porque me parece extraordinario estar integrado en un sitio como TEXTOS DESEDUCATIVOS, al que está conectado y que sirve de pantalla y plataforma para quienes pertenecemos al mundo de la educación y no nos levantamos todas las mañanas repitiendo tres veces: "Si Álvaro Marchesi no existiera, habría que inventarlo". Puede que algunos me conozcáis ya, porque soy el único responsable ante Dios y ante la Historia de ese blog que se llama La garita del guachimán.

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51 comentarios en “Los motivos de Xoia”

  1. David Arboledas
    2 junio 2010 a 7:02 #

    Efectivamente, Pablo, los concertados son empresas privadas que reciben dinero público. Y, para más Inri, no siguen las mismas reglas de juego. Y te lo dice uno que estudió en Madrid en un centro concertado y desde entonces mucho ha llovido y mucho han aumentado los conciertos. Han dejado la escuela pública como subsidiaria del sistema privado y… ¿quién va a la pública? pues los padres que no tienen el dinero que necesitarían al final para que sus hijos vayan a la pública-privada, los alumnos conflictivos y aquéllos que por cualquier motivo no pueden conseguir plaza en la concertada. Lo curioso es que se piense que estas empresas funcionan mejor, que sus profesores son mejores que los de la pública (sin haber tenido que demostrarlo ante otros quizá 2000 candidatos) y que los chavales saldrán mejor preparados. En el momento en que el priofesorado pierde la autoridad, como así ocurrió hace mucho, los chavales no saldrán bien preparados ni de uno público ni de uno concertado. Simplemente será imposible. Pero cuando la mayoría de padres quiere elegir la concertada, no es mi caso, habría que hacer un serio debate de por qué creen esos padres que es mejor. ¿Tendrá algo que ver la sensacion de mayor autoridad???

  2. Tiza Presa
    2 junio 2010 a 8:16 #

    Nosotros tenemos que llevar a cabo una educación compensadora.
    Pero la realidad que vivimos es que en el centro de las capitales, donde la renta media se eleva diez veces, abundan esos maravillosos centros privados ajardinados que el Estado sostiene, mientras en las “afueras” y en las poblaciones rurales, donde más se necesita, abundan los centros pestosos llenos de grietas.

    Nosotros tenemos que atender la diversidad.
    Pero el Estado si puede repartir ordenadores a destajo, aunque algunos alumnos ya tengan sobradamente colmadas sus “necesidades” digitales. A los centros privados (me revienta llamarles concertados) llegarán los cutre ordenadores, que serán objeto de las risas de sus destinatarios, en otra clara muestra del despropósito educativo.

  3. 2 junio 2010 a 8:42 #

    Pienso que el que quiera una enseñanza ideológica (tipo religioso en su mayor medida) tiene toda la razón del mundo en poder escogerla, pero que lo pague a precio de coste real. El estado no debería subvencionar centros privados. Es una anomalía que creo que no tiene equivalente en otros países europeos. Ahí le metieron un gol a nuestra democracia. El lobby católico jugó fuerte y consiguió unos privilegios inexplicables. Seguramente el estado de nuestra enseñanza pública sería muy diferente si en ella estuvieran los centenares de miles de alumnos que visten uniforme en muchos casos y cuyos padres han escogido un modelo ideológico sobre todo -SOBRE TODO- por querer realizar una selección social para sus hijos. Al fin y al cabo la pública ha de acoger -sin ningún tipo de discriminación- a todo muchacho en edad escolar sea cual sea su religión o condición social. Es muy cómodo definirse en el ideario como cristiano católico y eliminar de entrada a decenas de miles de niños musulmanes con graves problemas de adaptación por causa de la lengua y las costumbres. Además siempre estos colegios que reciben fondos del estado encuentran maneras de hacer pagar cantidades complementarias que suponen un nuevo filtro de selección del alumnado por razones económicas. Juegan con ventaja y perjudican gravemente al conjunto de la educación pública. Sería muy distinto si tuvieran que ser pagados a precio real y un padre tuviera que abonar 500 euros mensuales por cada uno de sus hijos por poner un caso. Seguro que se plantearía la pública sin ningún género de dudas.

    La enseñanza pública realiza seriamente una función social de integración humana, y predomina en zonas deprimidas. La enseñanza privada concertada tiene como objetivo la ideologización y la selección social. Si podemos seleccionar al alumnado por cuestiones sociales, no cabe duda que la disciplina y el éxito escolar tiene unos cuantos puntos a su favor.

    Pero esto no tiene nada que ver con sus trabajadores que hacen lo que hacemos todos: ganarnos las habichuelas.

  4. Salao
    2 junio 2010 a 14:13 #

    Hola a todos,

    “hemos llegado a un punto en que parece ya poco sostenible que se financien centros privados con fondos públicos”

    No es correcto. Los padres de la concertada no pueden pagar la privada y el estado no puede pagar la educación de los niños de la concertada.

    Existe un informe encargado por el Gobierno socialista hace unos pocos años en el cual en función de modelos econométricos se calcula el coste que tendría eliminar los conciertos pasando el 75% de los alumnos al modelo público. El coste era tan brutal que se guardó en el cajón.

    ¿Por qué el modelo educativo socialista soporta los conciertos? Por motivos económicos ¿Por que es tan alto el coste por alumno en la educación pública? Nadie lo sabe porque las CCAA guardan celosamente los subapartados en los cuales se desglosan los gastos de las transferencias que reciben del estado en educación. Me comenta un alto cargo: “es como llevar agua por una tubería enterrada llena de agujeros” ¿Por qué no se tapan esos agujeros?

    • Tiza Presa
      2 junio 2010 a 16:55 #

      ¡Qué barbaridad!
      Salao, ya te corregí dos informaciones falaces en el pasado, pero este desembarco del 75% a la pública… ya me parece de risa. ¿De verdad te crees esa estimación del PSOE? Desde luego, si la han realizado, ha sido con el único fin de desestimar la idea, para seguir beneficiándose de la educación católica privada gratuita mientras cantan la Internacional para ganar votos.

      En EDUCACIÓN VS CRISIS tenemos claro que jamás podríamos llegar a desmantelar la concertada de un plumazo. Pero prueba a rebajar la subvención de la escolarización concertada al 90%… ¿Cuántas plazas quedarían libres en la concertada? Cero

      Y ya tienes un dineral para invertir en la pública.

      Al año siguiente reduce la inversión al 80%. ¿Pasaría algo? Sabemos que no. Se moverán fichas, pero por menos de 1000 euros anuales no faltarán padres que quieran la concertada.

      Y la pública sigue creciendo.

      Y seguimos con el 70% al año siguiente.

      Tardaríamos 4, 5 o 6 años en llegar a percibir cierto desembarco, el justo para haber ahorrado un dineral en gasto concertado, y para haber preparado las infraestructuras necesarias en la pública.

      No sé si llegaríamos a la “subvención cero” sin crear desiquilibrios, pero en todo caso sería cuestión de probar. La cuestión es saber si nuestros políticos han querido alguna vez el “equilibrio”.

      Y si tapamos los evidentes agujeros que señalas… empezaremos a construir la educación pública que necesita esta nación.

      De todo eso hablaremos, con quien hay que hablar.

      Si te interesa una educación pública de calidad, Salao, te animo a unirte.

      • Francisco Javier
        2 junio 2010 a 17:36 #

        Lo lamentable es que eso no va a suceder, pues el coste electoral que ello supondría, nuestra izquierda del puño en alto y la Internacional no está dispuesta en modo alguno a afrontarlo. Se trata de una cuestión de profundo calado social. Y lo que es seguro es que muchos votantes del PSOE, que llevan a sus hijos a la concertada y que están contentos con ella, no perdonarían de ninguna manera semejante ataque a sus “derechos”, por lo que es más que probable que cambiasen su voto a la bruja Esperanza, una fanática entusiasta de la concertada. La izquierda hace ya mucho que vive en la más profunda ambigüedad y poco queda ya de su herencia histórica. Por eso resulta tan patético cuando aparecen en público entonando la Internacional. De los sindicatos, mejor ni hablamos.

      • Salao
        6 junio 2010 a 8:02 #

        Estimada Tiza,

        ¿Qué es falaz? ¿Qué en Finlandia el estado paga los colegios privados? ¿Qué en Suecia hay cheque escolar?

        ¿Aumentar las infraestructuras de la pública? ¿En que mundo vives? Sabes cual es la política económica de España: un tío traduciendo documentos del alemán. ¿Sabes que en 15 días vencen 22.500.000.000 € y nadie nos quiere prestar? ¿Sabes que si no nos rescatan en quince días no hay ni para pagar las pensiones? ¿Crees que si en Irlanda han bajado los sueldos de los funcionarios un 20% y en Grecia un 30% aquí ya han acabado? Vamos por la mitad. Hay que reducir la factura en educación un 11% y sólo hay tres alternativas: copago, conciertos o cheque.
        Yo también soy funcionario, de los que intentamos levantar el país trabajando 70 horas a las semana, no de los que se pasan el día quejándose. Hay que sacar el país adelante por nuestros hijos y no veo gente dispuesta a sacrificase.
        Pregunta: ¿cúal es la diferencia de gasto en PIB en educación entre España y Finlandia? ¿0,6? lo digo de memoria. Si ellos pagan libros, tasas, comedores, centros privados,… ¿En que coño nos gastamos nosotros el dinero?

      • Tiza Presa
        6 junio 2010 a 9:49 #

        Sí, sí es falaz que en Finlandia se paguen los privados. A lo sumo costean el 50% de la escolarización, A LO SUMO, no como en España.
        ¿De verdad se cree usted que la crisis española es culpa de la educación pública? ¿que la concertada es más barata? ¿que la solución es privatizar la enseñanza con sus cheques escolares?

        La pasión neoliberal, apoyada en la crisis, empieza a darme auténtico pavor. Al final… hasta la sanidad pública habrá que quitarla, no os queda mucho para pedirlo.

  5. Francisco Javier
    2 junio 2010 a 14:45 #

    “Seguramente el estado de nuestra enseñanza pública sería muy diferente si en ella estuvieran los centenares de miles de alumnos que visten uniforme en muchos casos y cuyos padres han escogido un modelo ideológico sobre todo -SOBRE TODO- por querer realizar una selección social para sus hijos.”

    Llevas razón, sería mejor al darse un mayor equilibrio y ya de paso, y esto es muy importante, el terror pedagógico lo tendría mucho más difícil, ya que las familias que encontraron una escapatoria en la concertada es seguro que no se hubiesen dejado engañar por los psicobobos a la vista del desastre educativo que han conseguido. Quiero decir que son precisamente estas familias más “normalizadas” las que mayores exigencias suelen plantear al sistema, de ahí que el Estado-Capital ha sabido desviar esta posible presión hacia la concertada: No os gusta la LOGSE-LOCE, ni los colegios con gamberros: no os procupéis, os ponemos concertados, que son “gratis”, hay orden, disciplina, éxito y tradición (que es lo que todo buen burgués reclama para sus hijos.) Por el contrario, en las familias menos integradas, más pobres simplemente, la tendencia caótica de la vida está más presente y sus pretensiones son otras, por lo que son más benévolos o pasotas a la hora de enjuiciar la educación de sus hijos. Esto es algo que sabemos todos los profesores y en especial los tutores. ¿Quiénes se preocupan más por la educación de sus hijos, acuden cuando se les cita, responden participativamente y se implican? Por lo general, los progenitores de los alumnos que menos lo necesitan. Lo cual es lógico y explica el porqué esos alumnos van razonablemente bien en la escuela. En todo caso, el DAÑO realizado por la concertada ha sido enormemente perjudicial para la enseñanza en su conjunto, por las razones que acabo de exponer y algunas otras que ya he manifestado en este blog.

  6. 2 junio 2010 a 18:36 #

    Nadie tiene la menor duda de que pasar de un modelo pública/privada concertada/privada a secas a otro pública/privada, en las actuales circunstancias, sería complicado, pero debe´ría hacerse. ¿Por qué? Porque los ciudadanos españoles ya vamos entendiendo algo de derechos y de democracia y nos cuadra eso de que con fondos públicos se esté sosteniendo a centros privados a los cuales, además, se han dado SIEMPRE condiciones de privilegio en la escolarización y no entro en este tema porque, sin exagerar, así a botepronto, podría escribir cuatro páginas seguidas, pero es que, además, es indiscutible, ¿o es que no sabemos que muchos padres de Madrid centro se llevan a sus hijos a los concertados para que no corran el riesgo de encontrarse con navajeros en el recreo? No es sostenible en una democracia que el negocio privado se sostenga a ojos vista con dinero público. No es sostenible que la propia Adminstración vaya hundiendo cada vez más a la enseñanza pública bajo el peso de sus propias leyes demenciales mientras de esto se beneficia la favorecida enseñanza concertada, a la que se permiten las condiciones para aparecer como “salvadora”. La ¿izquierda? lleva años haciéndole el juego a la derecha en educación. ¡Qué risa me dan estos progrecillos de salón botarates que se sienten los salvadores de la humanidad con cuagtro tópicos absurdos! Si queréis reíros un poco, mirad el suplemento “Madrid” de “El País” de hoy, donde denuncian a toda plana que un colegio concertado cobra 90 euros a los padres. “¿Solo eso?”, me decía un compañero en la sala de profesores de mi instituto. ¿Qué le pasa a ese órgano del progresismo español que es “El País”, que no se entera de lo que lleva haciendo toda la vida la enseñanza concertada? ¿O que nos cree tan estúpidos como para no darnos cuenta de que ahora se rasga las vestiduras por vaya usted a saber qué razones de oportunidad? Se han pasado 20 años apoyando a la LOGSE mientras pasaban estas cosas y sin decir ni pío, y ahora… no nos tomen por idiotasx, por favor. Insisto: enseñanza pública = gratuita; enseñanza privada = de pago, como debe ser. Y si, mirando a las objeciones de Salao, eso cuesta esfuerzos y sacrificios, pues adelante, no todo va a sedr gobernar a favor de viento, y más aún: mirad a dónde nos han traído unos lustros de gobernar a favor de viento y sin hacerse preguntas. Los gobiernos españoles han sabido pedir sacrificios para hacer reconversiones industriales, para hacer reconversiones educativas (la LOGSE lo fue, y si no, que se lo pregunten a los profesores de Latín o de Filosofía), para imponer a los funcionarios bajadas del 0’5%… ¿Para cuando una petición de sacrificios a un sector empresarial, como, por ejemplo, las patronales de la enseñanza privada, que tan a gusto se encuentran con esto de los conciertos?

    • Francisco Javier
      2 junio 2010 a 19:44 #

      Desde luego, estimado Pablo,

      no otra cosa pienso. Totalmente de acuerdo en todo lo que dices. Y ya haciendo públicas estas reflexiones estamos haciendo un enorme servicio a la educación, algo que nuestros progres pedagogos de salón -esos ignorantes absolutos- no han hecho jamás. ¿No es sorprendente?

      Me gustaría conocer tu opinión (y la de todo y todas que puedan) sobre el estatuto constitucional de la enseñanza concertada. ¿Realmente la Constitución sanciona la obligateriedad del Estado de financiar una escuela gratuita no pública en base al derecho de los padres de elegir libremente un modelo de enseñanza que se avenga a su modo de entender la vida, sus creencias, su moral, etc.? Lo digo, porque siempre que se alude a la concertada el discurso oficial da por supuesto que así es incuestionablemente. Yo no entiendo gran cosa de leyes, pero lo que leo en la Constitución me parece cualquier cosa menos evidente y requiere ser aclarada. No sé si en algún otro código del Derecho esto se dice de forma más clara y expresa.

      Gracias y un saludo.

  7. Xoia
    2 junio 2010 a 18:56 #

    Estimado Pablo:

    Veo que has captado claramente de dónde salió mi artículo: fue la respuesta airada a lo que yo consideré un ataque en toda regla, la respuesta rabiosa frente a un comentario de alguien que pasó prácticamente desapercibido para todos y el cual, aunque fuese infinitamente más corto que lo que yo escribí, encerraba la misma sorna con la que yo respondí. Ni más, ni menos.

    El autor del comentario ya ha reconocido que insertó el mismo en un momento de rabia. Bueno, pues lo mío surgió de la misma manera, sólo que yo no ataqué, yo me defendí. Es cierto que mi tono no fue precisamente “educado”, pero tampoco lo fue el comentario que me hizo “saltar”.

    El autor de ese comentario y yo ya estamos en paz, o al menos, eso creo. Enfadarse es humano, a veces una se hastía de ser dialogante. No todo puede ser perfecto, no todos podemos llevarnos bien y discutir los temas sosegadamente siempre.

    En fin, tengo el dudoso honor de ser la autora de la entrada más polémica del blog, qué le vamos a hacer…

    Pero al margen del tono sarcástico que usé, y sin atacar a los profesores que trabajan en la concertada, sí que hay cosas en el trasfondo que son ciertas, digan lo que digan los que han tratado de defender la enseñanza concertada en comentarios posteriores.

    – Es cierto que en muchos colegios concertados se selecciona al alumnado. Nunca lo pondrán por escrito, pero lo hacen. Sé de algún colegio de este tipo donde no matriculan a los alumnos que han suspendido más de cuatro asignaturas en el curso anterior: les invitan amistosamente a irse a otro colegio. Además, sin llegar a esos extremos, la selección se consigue por métodos muy sutiles. Basta con extender la idea, no necesariamente cierta, de que en ese colegio hay mucho nivel. Automáticamente conseguirás que los padres preocupados por el nivel hagan lo posible por meter a sus hijos en ese colegio, y así consigues rellenar los cupos con alumnos procedentes de familias preocupadas por la calidad de la enseñanza y eliminas la posibilidad de admitir “otro tipo de alumnos”. Y qué queréis que os diga, que a mí me parece estupendo que traten de exigir un nivel a sus alumnos y que no matriculen alumnos con expedientes penosos. Si es que hacen estupendamente… Pero lo que yo quiero es que en los institutos nos dejen hacer exactamente lo mismo. Ya verás si sube o no sube el nivel del instituto. Y si a los institutos no nos dejan subir el nivel ni exigir, pues entonces que tampoco se permita eso en los concertados.

    – Es cierto que echan a los alumnos problemáticos. Servidora ha tenido que ser tutora de algún que otro alumno rebotado de un “prestigioso” colegio de curas de mi zona. No los echan de modo, digamos, descarado. Pero hacen lo posible para conseguir que se vayan ellos solitos. Hay muchos modos de lograrlo. Si tienes un alumno skin de izquierdas, por ejemplo, simplemente tienes que obligarlo a ir a misa todas las semanas y a levantarse en señal de respeto cuando entra un cura en clase. Inmediatamente consigues el efecto deseado, que el alumno dé la lata a sus padres hasta que lo matriculen en un instituto público, donde sabe que no lo obligarán a ir a misa ni a ver de cerca un cura. Y a mí me parece estupendo que echen del colegio a los individuos que sólo van allí a liarla, tienen toda la razón del mundo al hacerlo. Pero quiero que en los institutos se puede hacer lo mismo, ya verás si conseguimos orden y disciplina en los institutos. Lo que no es justo es que en unos centros todo el mundo esté de acuerdo en la necesidad de la disciplina y en otros nos tengamos que tragar al mismo alumno revientaclases un día sí y otro también. O tenemos todos herramientas para imponer orden, o la competencia es totalmente desleal.

    – Es cierto que muchos padres envían allí a sus hijos para que tengan “buenas influencias” y “les pongan orden”. En infinidad de ocasiones he tenido que tragarme comentarios del tipo: “yo mando a mi hijo a los curas porque a mí me importa sobre todo que haya respeto y que salga de allí hecho una persona” (comentarios a los que sólo les falta añadir la coletilla de “y en el instituto sé que se va a mezclar con los gamberros y que los profesores no van a poner orden”, coletilla que a veces alguien se atreve a espetarme en mi misma cara). Y esa idea está tan extendida, que es un modo de garantizar el orden en esos centros: a esos centros irán mayoritariamente los padres que buscan disciplina y orden, así que la disciplina va a ser más fácil de conseguir que en un centro público.

    Y mientras sigamos tirando piedras sobre nuestro tejado y proclamando contra viento y marea lo mal que está la enseñanza pública, más favorecidos se verán los centros concertados. Así que ya va siendo hora de proclamar también a los cuatro vientos que a lo mejor la pública tiene ventajas que en la privada no hay (como la independencia del profesorado, pues si estás pendiente de que no te despidan, tu independencia se ve automáticamente limitada).

    Y también va siendo hora de decir bien alto y bien claro que los colegios concertados no son tan bonitos como los pintan y que los alumnos no salen siempre tan bien preparados como nos hacen creer . El nivel depende del profesor, no de la titularidad del colegio, y es más, resulta más fácil exigir un nivel si sabes que tu plaza no depende del número de alumnos matriculados. En mi zona hay cuatro concertados y tres institutos. Pues bien, dando clases particulares a alumnos de todo tipo de centros he constatado de modo fehaciente que el nivel de exigencia es en muchas ocasiones más alto en los institutos públicos, al menos en matemáticas, física y química. Tanto en la produndidad con la que se abordan los temas, como el nivel que se exige en los exámenes. De hecho las notas de selectividad de los institutos de mi zona no tienen nada, lo que se dice nada que envidiar a las de los colegios privados.

    Un saludo.

    • Tania Toñi
      2 junio 2010 a 19:01 #

      Amén, Xoia

    • Ana Belén
      2 junio 2010 a 19:05 #

      Estoy totalmente de acuerdo contigo Xoia en tu petición de que en los IES se puedan tomar las mismas medidas. Sería más efectivo para poner orden a los problemas de indisciplina y mal comportamiento que el reconocimiento de autoridad pública, que sólo será una ley más, en caso de que salga adelante, si no viene respaldada con medidas de aplicación concreta en los centros.

      • Xoia
        2 junio 2010 a 19:22 #

        Pues totalmente de acuerdo, Ana Belén.

        Aunque yo haya cargado tintas contra la escuela concertada (sistema que jamás apoyaré y que haré todo lo posible por demostrar que es injusto), en realidad el gran enemigo no es el sistema de conciertos.

        El gran enemigo que tenemos todos los enseñantes (y en esto incluyo a los de centros concertados) es la pérdida del respeto al profesor y la desaparición de nuestro vocabulario de palabras imprescindibles en la enseñanza como son “orden” y “disciplina”.

        Ese es el mayor problema actualmente en la enseñanza. Y una forma de empezar a vencerlo, aunque sea de modo simbólico, es dejarnos de palabrería bonita en los claustros y las reuniones y empezar a llamar a las cosas por su nombre.

        Yo hace tiempo que me niego a usar la palabra “convivencia” siempre que puedo. Yo no convivo con mis alumnos, convivo con mis esposo, a mis alumnos los instruyo, nada más.

    • Francisco Javier
      2 junio 2010 a 19:55 #

      Sí, sí, absolutamente cierto lo que dices. Las condiciones no son las mismas en unos centros y otros, por mucho que nos quieran ocultar la verdad. Primer paso, que eso se reconozca y se corrija. Segundo, como apunta de forma combativa Tiza Presa, luchar por la desaparición de esa extraña lacra que es la concertada. Yo no deseo competir con la concertada, lo que deseo (de acuerdo a lo que considero un hecho de JUSTICIA RACIONAL = MORAL) es que desaparezca.

      • Francisco Javier
        2 junio 2010 a 20:00 #

        Muy aguda tu observación sobre la convivencia. La semántica pedagógica debe ser des-cons-truida. Con el lenguaje hay que estar muy en guardia. Yo convivo más con mi perrito teo, que con mis alumnos. (Con independendencia de que procure mantener una relación cordial con todos aquellos que me tratan con respeto. Vamos, lo normal.)

  8. 2 junio 2010 a 21:39 #

    Queridos amigos:
    Habréis visto que, entre el patinaje neuronal y los dedos como muñones, a veces, sobre todo, en los comentarios, meto unos errores de órdago a la grande, pero en el último, entre unos cuantos, he colado uno que ya ha sido imperdonable: he dicho que nos bajaban… ¡el 0’5%! ¡Ja!, ya quisiéramos. Os dejo que me apedreéis, pero solo un poquito, ¿eh?, que mi mujer me tiene prohibido llegar con chichones a casa. Bueno, ya medio en serio, Xoia: el honor de haber escrito el artículo más polémico de Deseducativos no es dudoso en absoluto: poner el dedo en la llaga es síntoma de clima de diálogo y salud democrática, si bien te reitero que yo no estoy muy de acuerdo con que en tu artículo cargases a veces más contra el profesorado que contra la concertada, o eso pareciera. Otra cosa te diré: genial eso del cura para espantar a los skins: mañana mismo me voy al Rastro, me compro una sotana vieja y, en cuanto aparezca un elemento de estos por mi instituto, me la planto y entro por los pasillos echando bendiciones. ¡Si es que los de la pública no aprenderemos nunca! ¿A qué tanta historia de honestidad, enseñanza, servicio a la sociedad y esas bobadas? ¡Nada hombre! Nos miramos en el espejo de la privada (concertada o no) y ponemos en práctica la hipocresía y listos. Desde hace años tengo visto cómo las juntas de escolarización de pueblos y distritos derivaban los alumnos esos capaces de cargarse la paz de un centro siempre a la pública, y sabemos que las juntas de ewscolarización las presiden los inspectores de zona, así que no es pertinente que nos vengan ahora con monsergas. Pero también sé otra cosa que tú dices y otros corroboráis: que no es oro todo lo que reluce en la famosa privada: yo tengo datos muy fiables que van desde el aprobado regalado hasta alumnos que se masturbaban en clase. Y eso no sale en los periódicos. Se cargaron el sentido común y la autoridad en los centros; restaurarlos va a ser más difícil de lo que fue tumbarlos, así que ya veremos cómo acaba esto, pero yo estoy persuadido de que las reformas en educación aquí solo se hacenb desde arriba, y con lo que tenemos por arriba…

  9. 2 junio 2010 a 21:44 #

    Yo destacaría dos problemas
    principales que aquejan al
    sistema educativo en la actualidad:
    el alto porcentaje de alumnos
    que no terminan con éxito la
    educación obligatoria y el abandono
    de las clases medias de la
    escuela pública.
    http://www.oei.es/docentes/escue26.pdf

  10. Luzroja
    2 junio 2010 a 22:09 #

    Sí, la competencia es desleal, pero en mi localidad, la escuela pública ha tenido que repartirle alumnos a la concertada poque no nos cabían.
    Así, con todas las letras: NO HABÍA SUFICIENTES PUESTOS PÚBLICOS PARA AQUELLOS QUE LOS SOLICITARON Y SE LES HA ENVIADO A LA CONCERTADA.
    Los padres están que trinan, no quieren que su hijo vaya a la concertada, que tenga que pagar cada cuatrimestre 250 € más un goteo constante para caridades varias.

    No parece descabellada la idea de que los conciertos se pagaran más baratos y los padres tuvieran que pagar un poquito más a fin de complementar el capricho.

    • Tiza Presa
      3 junio 2010 a 5:11 #

      Guauuuuuuu, 750 eurillos anuales ¡más extras! ¡Y todavía queda gente negando la doble financiación!
      ¿Os imagináis pidiendo ese dineral a los padres de la pública?
      ¿Quién no ha visto a padres quejarse por 10 marranos euros que eran para llevar a su hijo a una excursión que valía el triple?

  11. Xoia
    3 junio 2010 a 18:48 #

    Pues sí, tal como han dicho varios compañeros, es práctica habitual en los colegios concertados cobrar a los alumnos todo tipo de “extras”. Además de servir para aumentar el margen de beneficios, es un método eficaz de selección del alumnado.

    En su momento algunas personas respondieron a mi artículo diciendo que no todos los concertados hacen negocio porque muchos se encuentran en barrios obreros… Argumento falaz, pues en los barrios obreros precisamente es donde pueden hacer negocio. Esos barrios están llenos de gente con recursos económicos limitados pero con bastante entendimiento, gente que ve que el único modo de conseguir que sus hijos accedan a un colegio medianamente decente es “peleando” por entrar en el cole concertado del barrio y así poder evitar el cole público, donde su hijo tendría demasiadas posibilidades de hacer amistades con gente, digamos, poco deseable. Y muchas de esas personas, aunque no anden sobradas de recursos, se esfuerzan por pagar los extras que les exige el cole concertado, pues todavía hay familias que creen que la mejor herencia que se le puede dejar a un hijo es una buena preparación.

    Y otra cosa… Muchos profesores de la concertada se defienden diciendo que son totalmente independientes en su ideología, tanto ellos como sus alumnos, que nadie les obliga a ir a misa, ni a ellos ni a sus alumnos, etc… En fin, a mí eso no me cuela mucho. Es cierto que no te van a obligar a ir a misa, ni a hacer la comunión, ni a participar en las fiestas religiosas o no religiosas del cole… Pero, sabiendo que el puesto de trabajo depende de muchas otras cosas además de la labor como enseñante, ¿algún profesor en un cole de monjas o curas tendría los arrestos de decir que no piensa ir a las misas ni a los actos no académicos del cole? ¿Sería capaz el profesor de música de negarse a preparar la función de navidad? ¿Se atrevería el profe de educación física a negarse a entrenar al equipo de fútbol sala del cole? A mí la lógica me dice que no. Y no sólo la lógica, también lo que conozco. Sé de varios profesores de la concertada que se ven obligados a ayudar en el comedor (sin cobrar por ello), a participar en todo tipo de actos e incluso a organizarlos (también sin cobrar por ello), a fingir asistiendo a misa… Y es normal, si tu pan de cada día depende de estas cosas, no te queda más remedio que tragar. Sé de unos cuantos profesores de la concertada que tienen que trabajar con estas condiciones y están deseando obtener plaza en la pública, por algo será.

    Claro, que en eso la pública cada vez se parece más a la concertada. Cada vez se nos presiona más para que hagamos todo tipo de tareas que no tienen nada que ver con enseñar y mucha gente no sólo no se niega, sino que se ofrece voluntaria. Todo sea por la imagen del centro. El buenismo…

    • 13 junio 2010 a 22:53 #

      Yo fui hasta 3º de la ESO a un colegio concertado, y recuerdo de profesores que no eran para nada creyentes. De hecho, nunca nos hicieron ir a ninguna misa, incluso iba la coral del colegio y no cantábamos para nada canciones religiosas, o no era la norma, vamos. Quizá mi colegio era un concertado moderno, pero lo que sí que es verdad que si podían cobrarte algún extra lo hacían. Pero tampoco se pasaban, muchas actividades eran gratuitas, o si cobraban era una cantidad simbólica.

      Pero el ambiente era bastante moderno, lo único que teníamos era la clase de religión obligatoria, en la que no se limitaban a enseñarnos sólo la moral católica (para eso está la catequesis), aunque sí era lo principal. Pero no deja de ser cultura aprender sobre la religión, no? Y eso que soy profundamente ateo.

      Yo recuerdo hacer obras de teatro, recuerdo ir a una coral, recuerdo clases de guitarra, jugar básket, a voley. ¿Realmente pensáis que la razón por la que los padres llevan a los chavales a los concertados es por cuestión ideológica? En el instituto público al que fui, recuerdo en el aula de música uqe había xilófonos, un piano, guitarras y nunca se usaron. Ni como actividades extraescolares ni nada. Ahí los profesores tenían su horario y a su hora salían.

      • Francisco Javier
        14 junio 2010 a 8:25 #

        Si no es por cuestión ideológica, ¿por qué entonces? Si Esperanza Aguirre prefiere la Concertada a la Pública, ¿es por motivos ontológicos? No seamos ingenuos, ni entremos en casuísticas estériles. Si hubieses estudiado en alguno de los institutos públicos por los que he pasado, habrías tocado el xilófono y dos de ellos hasta tenían una coral.

      • Tiza Presa
        14 junio 2010 a 10:55 #

        Demóstenes, me parece genial, me parece estupendo que pienses que la privada es mejor que la pública -eres libre muchacho-, pero debían de haberlo pagado tus papás, no yo y el resto de los españoles.

      • 16 junio 2010 a 20:55 #

        Bueno, sí que podría quejarme de haber tenido a 4 profesores diferentes de una asignatura de modalidad (química) en 2º de bachillerato. La titular (baja médica de larga estancia), el primer sustituto que al terminar la supuesta baja se fue, la titular una semana, una sustituta que vino de ¡8 meses de embarazo! y que no declinó la oferta para no perder puntos, y el último profesor que ya sólo vino por un mes y hizo lo que pudo. Y eso en bachiller es importante por todo lo que conlleva, pero en mis años de instituto me pasó en algunas otras asignaturas, pero tampoco es grave en la ESO o incluso en 1º de bachillerato.

        Las razones por las que la gente lleva a sus hijos a un colegio concertado no son ideológicas. Es porque en España hay un problema real con la educación que no se sanea de ninguna manera y los padres hacen lo que pueden. En España existen estos colegios concertados porque es la única manera que el gobierno tiene de controlar la mierda de sistema, así de simple.

        Aún así, los públicos tienen sus ventajas, y la modernidad en la enseñanza es una de ellas. En bachiller no tienen por qué mirarte a ver si pasas tus apuntes a limpio ni te han de preguntar la lección para controlar que estudias, ya eres mayorcito y cada uno ha de llevar su propio sistema. Además, que con la obsesión de mantener un nivel alto, y ésto es algo que he visto dando clases de repaso, los profesores no mantienen una curva de enseñanza correcta.

        Desventajas? muchas, ventajas? otras tantas. A mí no me parece mal con mis impuestos algo así, cosas mucho peores pagamos y el ambiente de un colegio concertado nada tiene que ver con un privado, ni tampoco la gente que lleva ahí a sus alumnos.

  12. 5 junio 2010 a 8:18 #

    Desde mi experiencia, Pablo, me ratifico en lo que dije sobre nuevos alumnos. ¿Que eso no es siempre así? Ahí ya no puedo entrar. Sólo te puedo decir que en mi centro hay un determinado número de plazas y que si hay vacantes por cubrir, Conselleria nos envía a quien ellos dispongan, nosotros no elegimos. Así nos va, que a mitad de curso aparecen, yo qué sé, tres o cuatro nuevas incorporaciones (casi siempre alumnos de otros países), con el problema que eso supone en cuanto a hacer ACIS y toda la historia.

    Te diré más: Conselleria incluso nos dice en qué curso hay que meterle en base a su edad, y no veas el papeleo que hay que hacer para bajarlo de curso si su desfase edad/conocimientos es significativo.

    Por cierto, soy de Baleares, pero mi pseudónimo es, efectivamente, muy rubeniano.

    Y una vez más quería decir en cuanto a la polémica generada que no era mi intención; simplemente hice un comentario irónico quizá algo desafortunado y el resto ya lo conocéis, pero en mi blog finalmente hemos llegado a un entente cordial, de lo cual me alegro. Saludos.

    • 5 junio 2010 a 23:02 #

      Creo que esto ha sido una tormenta en un vaso de agua, pero ha servido a las mil maravillas para que se expresasen ideas, cosa muy importante. Por lo que me dices, en determinados momentos os meten a los chicos con calzador, como a nosotros, y allá te apañes, justo lo mismo, sobre todo, en casos de incorporaciones a mitad de curso y todo eso. Que compartimos tareas y problemas está claro, para algo somos todos enseñantes. Creo sin embargo que lo más conflictivo se nos manda a nosotros “de oficio”. Esos casos terriblemente conflictivos, los chicos que te sacan una navaja, que le dicen a un profesor “chúpame la polla”, que apedrean a un profesor en el patio o que tienen aterrorizados con su violencia a compañeros y algunos profesores nunca os los mandan a vosotros. Yo he visto unos cuantos de estos (algunos de los ejemplos que te pongo, de hecho, son personales). En más de un centro, los he tenido en abundancia. A eso me refiero con lo del privilegio a la concertada en la distribución de alumnos. Lógicamente, la culpa de esto no es del profesorado de los centros, que no interviene en esta tarea, pero que sí lo haga la inspección y corte el bacalao de este trato discriminatorio es aberrante. Un saludo, Cisne.

  13. spartan
    5 junio 2010 a 19:48 #

    Con el cheque escolar se arreglaría toda la historia. Cada niño, un vale y que elija a donde quiere ir. Obviamente no todos podrán ir a la misma escuela y habrá que hacer cierta selección, pero no sería económica sino de conocimiento o comportamiento.

    Y no entiendo que problema hay con la concertada, que le ahorra dinero al estado. No digamos ya la privada, el que la paga, paga 2 veces, en los impuestos y en la matrícula + cuotas.

    • Francisco Javier
      5 junio 2010 a 20:06 #

      Yo, sin embargo, sí que veo problemas, miles de problemas. ¿Cómo va a seleccionar un centro gratuito a sus alumnos por su nivel o su comportamiento? ¿También seleccionarían los colegios e institutos públicos? El que lleva a sus hijos a la privada, lo hace libremente y nadie le impide llevarlos a un centro público. El vivir en un Estado, que por suerte aún mantiene ciertas garantías de protección social, implica la obligación de contribuir a que estas garantías se cumplan. Yo por los ricos no me preocuparía demasiado. Al fin y al cabo, si son muy ricos es porque son delincuentes (además de estar locos.). Así que porque contribuyan una miseria a lo público no les va a pasar nada.

  14. Luzroja
    5 junio 2010 a 23:38 #

    ¿Qué narices arreglaría el cheque escolar”
    ¿De qué le serviría a un padre de Moyuela un cheque escolar?
    ¿Qué diantre de Centro Escolar podría elegir nuestro padre de Moyuela?

    ¿Qué es eso de que el que va al colegio privado paga dos veces?
    ¿Acaso yo que no uso las autopistas porque en donde yo vivo no las hay, debo considerar que le estoy pagando ese lujo a los que sí las usan?
    ¿Acaso yo que nunca he sido ingresado en un centro hospitalario debo considerar que les estoy pagando las operaciones quirúrgicas a los que las precisan?
    ¿Y los que no tienen hijos, deben considerar que están pagándole el colegio a los hijos de los demás?

    • Salao
      6 junio 2010 a 7:48 #

      Que falta de tiempo para disctutir del cheque escolar.

      Demagogia la justa: No pagas las operaciones quirúrgicas a nadie porque más del 80% de los funcionarios usan y pagan la sanidad privada.

      Tampoco pagáis las pensiones de los demás, ¿nunca te has preguntado porque vuestras pensiones salen del IRPF de los trabajadores de la privada en lugar de la seguridad social como todo hijo de vecino?

      Es muy peligroso hablar del dinero de los demás desde una situación de privilegio, lo mínimo es que no te tomen en serio.

      ¿Qué arreglaría el cheque escolar? La pública y la privada. Estudia el modelo sueco.

      • 6 junio 2010 a 11:23 #

        Mira, Salao, no sé quién eres y no quiero entrar en polémicas que considero absurdas, pero no voy a hablarte del dinero de los demás, sino del mío (voy a darte un dato personal que no debería, pero tampoco tengo nada que ocultar): tengo ante mí mi borrador de la declaración a Hacienda de este año, del que me descuentan exactamente 10.661’54 euros. Se me ha aplicado durante todo el ejercicio 2009 una retención del 21%. No vuelvas a decir eso de que no pagamos, porque ya ves que pagamos mucho. Debate de ideas, todo el que quieras, pero mentiras gordas y que tocan lo personal, no, porque eso ofende. No se ha abierto este foro para que nadie venga a mentir y a ofender.

      • Xoia
        6 junio 2010 a 14:37 #

        Salao, llevo mucho tiempo viendo opiniones tuyas y nunca te he respondido personalmente, aunque tenemos posiciones diametralmente opuestas.

        En fin, veo con horror que lo tuyo tiene tintes de neoliberal, seguramente seas de los que cree que el mercado se autorregula y todo eso. Seguramente creerás que son perfectamente lícitos el desmantelamiento del tejido social europeo y la deslocalización de las empresas, así como la cada vez mayor diferencia entre los ricos y los pobres. Ojalá me equivoque, pero veo un cierto “aire” a esa forma de pensar en tus opiniones.

        En fin, que tú y yo nunca vamos a coincidir, eso es evidente, pues cada uno tiene sus ideas. Y hasta ahí todo perfecto, cada cual piensa como le parece.

        Pero lo que no te voy a permitir bajo ningún concepto es que sugieras que algunos tenemos una “posición de privilegio”.

        Mira. Salao, posición de privilegio es lo que tiene la duquesa de Alba, o la señora Tita Cervera, eso sí son posiciones de privilegio. Lo que tengo yo, al menos, es un humilde puesto de trabajo ganado con muchísimo esfuerzo, no tienes ni idea de lo que he tenido que currármelo. Muchos funcionarios procedemos de familias de clase obrera, nadie nos ha regalado nada. Antes de tener esta “posición de privilegio” que tu dices he tenido que sobrevivir como he podido. Y no le he hecho ascos a nada. He currado en un restaurante, tocando el piano por cuatro duros para entretener a los comensales. He dado clases particulares a precios de risa, a domicilio, incluyendo sábados y domingos. He currado en academias de lo más variopinto; mejor ni te cuento las condiciones de alguna en la que, además de ser profe, tenía que ejercer de oficinista durante las pocas semanas en las que no daba clases (y sin cobrar). He recogido manzanas. He ayudado a etiquetar botellas…

        Y todo eso sin dejar de estudiar ni prepararme en ningún momento. De hecho, todavía sigo estudiando, pues considero que es mi deber como profesora.

        Así que no me hables de “posición privilegiada”, porque yo no tengo ningún privilegio. Puede que en este momento esté mejor que otras personas, no lo niego. Pero muchas de esas personas han estado ganando dinero a espuertas en otros momentos en los que yo tenía lo justo para comer. Mientras yo estudiaba como una boba, otras personas disfrutaban tomándose cañitas en el bar… Así que, no te permito que digas que tengo una posición de privilegio. Ni yo, ni la inmensa mayoría de los funcionarios de este país tenemos privilegios.

        Y por cierto, soy usuaria de la sanidad pública y además no apruebo que otros compañeros se vayan a la sanidad privada, es una cuestión de principios.

        Un saludo, Salao.

  15. Tiza Presa
    6 junio 2010 a 7:59 #

    Salao, de verdad, ya no te corrijo más, di lo que te dé la gana, pero no te puedes imaginar los comentarios tan ridículos que haces. No sé quién te ha enseñado esos disparates; en finlandia hay concertada, paga el 100% el Estado, los funcionarios no contribuyen a las pensiones, tenemos privada gratis -consulta por muface-, posición de privilegio -consulta por los concursos de traslados, los interinos, las oposiciones…-, y un largo etc

    Sinecramente, deberías informarte

    • Salao
      6 junio 2010 a 8:25 #

      No sabemos ni lo donde estamos. Pena de país.

      Los funcionarios tienen su propio régimen, se llama de clases pasivas. Esto significa que tienen su propia caja, es decir se paga una cuota con la que se financia su propia jubilación no la del resto. Es algo así como un plan privado de pensiones.

      Como las cuotas no son suficientes la diferencia se paga vía impuestos. El personal del antiguo ministerio de educación entre otros está incluido en este régimen. Esto supone un gasto anual de 530 € por famila.

      Un saludo,

      • Tiza Presa
        6 junio 2010 a 10:12 #

        Traenos las fuentes, Salao, por favor, denos usted fuentes de lo que dice, que ya me voy hartando de corregir sus MENTIRAS.

        A mí me retienen un 20%, y aparte pago esos putos pasivos y muface
        El recorte que ha hecho muface ha provocado la huída masiva de compañís y de un descenso masivo en el cuadro médico. Muchos doctores de la privada no nos asisten; somos los apestados de la privada pese a que pagamos nuestros 45 euros mensuales, como cualquiera de sus clientes. COMPRUÉBALO.
        Pago un porcentaje de mis medicinas aunque me jubile, mientras que para el resto es gratis.
        ME ACABAN DE HACER UN RECORTE DE COJONES
        Y para colmo no he visto un euro en las vacas gordas

        ¿Quiere usted hacerme creer que soy un privilegiado?
        ¿PIENSA USTED QUE SOMOS IMBÉCILES?

        Lo que más me jode de esto es que hay un sector radical del PP que se está fortando las manos, y con el apoyo del FMI y de otrs zorras internacionales… van a ahorcarnos al funcionariado, haciéndole creer al pueblo que somos los culpables de su ruina. Y el PSOE, con sus choriceos vía BOE, se lo está poniendo en bandeja.

        Supongo que ya habréis visto más de uno el artículo de SALvador SOstres en El Mundo, EN EL QUE PONE A PARIR AL FUNCIONARIADO, pintándonos como ladrones. En un momento dice literalemente:
        “Que el colegio público deje paso a la escuela concertada y no hace falta que los maestros sean funcionarios. Una medida entre tantas”

        La “libertad de elección” será un palazo a la pública superior a 20 LOGSES

        salao, ¿no serás “salso”?

  16. Tiza Presa
    6 junio 2010 a 10:21 #

    http://www.elseguromedico.es/seguros-salud.asp

    Para que dejen de decir mentiras sobre “nuestra” sanidad privada “gratuita”.

    Ya quisiese yo poder quitarme de Muface. Ya lo he preguntado y me la tengo que tragar

  17. Salao
    6 junio 2010 a 19:05 #

    Hola a todos,

    no os puedo contestar a todos por falta de tiempo. Lo intentaré mañana.
    Tiza no hablo de IRPF hablo de seguridad social. Intento darte un enlace a BOE. Un vistazo a lo que os comento:
    http://www.expansion.com/2010/02/19/funcion-publica/1266616271.html

    Un saludo,

    • Tiza Presa
      7 junio 2010 a 6:25 #

      Léete los comentarios, salao.
      Parece que este periodista, este tal Tejo, dice unos disparates tremendos para amparar la politica zapateril.

      En fin, compañeros, no me cabe ninguna duda de que nos espera un linchamiento público, recortes por doquier, en plena comunión de la prensa, sindicalismo y políticos.
      Felicidades salao.
      Disfruta de nuestro dinero y de nuestro esfuerzo.
      Tantos años de estudio para que una pandilla de envidiosos y avariciosos nos linchen

      • Salao
        7 junio 2010 a 8:57 #

        Hola a todos,

        sigo sin tiempo. Hoy nos examinan a los españoles. Esperemos que los deberes del fin de semana funcionen. No os van a gustar ni a vosotros ni a los que lo han redactado.
        Me han dejado este enlace para explicar las clases pasivas:
        http://www.tuabogadodefensor.com/Derecho_Administrativo/clasespasivas.htm

        No critico a los funcionarios. Tengo claro que no es justo lo que les está pasando. La realidad es que de cada 2€ que gastamos uno es prestado y ya no nos prestan. Hay que hacer lo mismo con menos dinero. Se admiten sugerencias mejores.

      • Tiza Presa
        7 junio 2010 a 12:14 #

        Eres un cachondo salao.
        Lo único que saco en claro de tu enlace es que aparte del 20% de retención, y de los 45 euros de muface, me retienen otro 4% de pasivos. Vamos, que me quitan más de la cuarta parte de mi paga bruta.

        Y tú dices que me prestan 1 euro de cada dos que gasto.

        Ja ja ja, ¡qué provocador este ilustrador!

  18. 6 junio 2010 a 20:06 #

    Queridos todos:

    El debate iniciado es, a mi juicio, algo engañoso. Aquí han salido a relucir argumentos sujetos a posturas que deben sacudirse de una vez el polvo de la ideología. Ni la enseñanza pública es exclusiva de la izquierda -por mucho que la demagogia partidista se la haya apropiado-, ni la libertad de enseñanza ha de ser proscrita. Asimismo, descarguemos de prejuicios la palabra “liberal”. Además de ser un término que inventa nuestro idioma y que Europa recoge enseguida a principios del siglo XIX -lo cual, a un servidor, le llena de cierto orgullo-, designa una cualidad que está en el fundamento de la democracia moderna, aquella que unos señores, al otro lado del Atlántico, ofrecieron a un mundo convulso y que ahora, tristemente, parece que hemos olvidado. Mucho me temo que las políticas actuales poco tienen que ver con el liberalismo bien entendido. Y menos en España, donde, que yo sepa, muy pocos pueden ser tildados como liberales.

    Mi tesis es la siguiente: para un liberal, la enseñanza pública no debería ser un lastre siempre y cuando los poderes del Estado estuvieran separados en origen, esto es, siempre y cuando la soberanía -y el monopolio de la violencia- estuviera repartida y dependiera de los ciudadanos. El temor de todo liberal a que el Estado se inmiscuya en su vida es legítimo y muy pero que muy comprensible en los actuales estados de partidos de las pseudodemocracias occidentales. El llamado Estado del Bienestar nos cobra un costoso peaje -nunca mejor dicho- que ha ido escatimando poco a poco espacios de libertad. Pero, que esto sea así, no significa que se deban poner en cuestión ahora conquistas sociales tan elementales como la sanidad universal o la educación pública. Que el Estado actual sea fuente de corrupción no quiere decir que todo sistema de servicios públicos sea malo per se. Existen otras formas de gestionarlo y, sobre todo, de compaginar libertad individual y obligación social.

    En la enseñanza el cheque escolar es una solución que ninguna nación ha extendido globalmente. La filosofía que lo mueve no me desagrada: el Estado financia a las familias directamente y no a los centros, lo cual hace posible que cada uno pueda elegir la educación -pública o privada- que crea más conveniente. Bien, insisto que esto no tiene por qué ser malo, pero a mí, ahora mismo, no me parece una solución -antes bien, lo considero un problema-, pues independientemente de su significado, no resuelve el obstáculo que supone la falta de mecanismos de control ciudadano de las cuentas públicas. Si yo no poseo esos instrumentos de fiscalización, ¿qué más me da que ese dinero se invierta en un sitio o en otro? ¿Cómo puedo estar seguro de que el dinero que me correspondería en mi cheque es el que en realidad me corresponde? Estas mismas preguntas me las hago yo ahora sin cheque escolar, pues, insisto, no hay nada que me permita controlar la cosa pública. Por ello, como el cheque escolar no acabaría con esa opacidad, sigo sin verlo como la panacea. Tal vez que la enseñanza pública actual sea tan cara se deba a que nadie sabe a ciencia cierta qué carajo se hace con nuestro dinero.

    Dicho esto, y teniendo en cuenta que ni siquiera el cheque escolar pone en duda el concepto de obligación social, pues en última instancia el dinero saldría siempre del Estado, esto es, de todos, nos queda el tema de la libertad. ¿Cómo se puede compaginar la libertad de elección de centro -es decir, que yo pueda elegir entre diferentes enseñanzas- con un sistema educativo que asuma lo público y lo privado? Otrosí: ¿cómo se consigue que, dentro de lo público, haya variedad -reflejo de la pluralidad de la sociedad que lo financia- y no lo que tenemos ahora: una enseñanza estatal y orwelliana que persigue unos fines espurios; y que, por ello, se garantice esa libertad aun para las familias más desfavorecidas que no se pueden permitir un colegio privado? La cosa requeriría cambios que trascienden lo meramente educativo, pero intentaré sintetizar lo que tengo en mente en estos momentos.

    1.- Una institución estatal que sustituya al actual Ministerio de Educación, dependiente del Estado y no del gobierno de turno. Compuesta por expertos -nombrados tras elecciones restringidas a ámbitos académicos- que señalen los objetivos para cada etapa educativa; objetivos que se reflejarían en un sistema de reválidas estatales. Esta Institución se financiaría con los presupuestos generales del Estado y su supervisión dependería de una comisión legislativa. Obviamente, esta comisión debería estar compuesta por diputados que representaran a sus electores y dependiesen del mandato imperativo de éstos, para lo cual habría que reformar previamente la Constitución y… (ya he dicho que esto supera lo educativo y nos introduce en otros ámbitos que dejo pergeñados y en los que no entro para no escribir aquí un tratado de ciencia política; disciplina que, por otro lado, domino muy deficientemente.)

    2.- Por tanto, un sistema de reválidas estatales vinculantes al final de cada etapa. Su organización y evaluación dependerían de esta Institución, que designaría tribunales de corrección imparciales. A estas reválidas deberían someterse tanto los centros públicos como los privados. Los resultados habrían de ser públicos.

    3.- Cada centro público tendría libertad absoluta para elaborar sus planes de estudio. Éstos dependerían de los diferentes departamentos didácticos, con las reválidas como único horizonte común para todos.
    Cada familia, no sólo podría elegir entre un público o privado, sino, dentro de lo público, escoger aquel cuyos planes de estudios mejor se adaptasen a sus necesidades. Obviamente, en las localidades pequeñas, esto sería imposible, pero se plantearía un sistema de becas de manutención para que los chavales pudieran salir de su localidad si así lo quisieran. Para los centros situados en zonas deprimidas y que tuvieran más difícil atraer alumnado habría unas ayudas adicionales en forma de incentivos. Al ser públicos los datos de las reválidas existiría el riesgo de que hubiera centros de primera y centros de segunda, eso es cierto, pero también una obligación moral por parte del profesorado para que esto no se mantuviese durante demasiado tiempo. Existiría la competencia, pero entendida como afán de superación y nunca como deslealtad.

    En fin, a pesar de lo inusitada que es mi propuesta, espero haber abierto otras vías para este interesante debate.

    Un saludo a todos.

    • Tiza Presa
      7 junio 2010 a 6:41 #

      David, piensa, por favor:
      ¿Cuál sería el criterio de admisión en la super-mega-chachi-jesitinas-llena de jardines-e instalaciones cojonudas?

      ¿Las notas?
      Puesto que los privados disfrutan de unas instalaciones cojonudas ya tendríamos la pública para atender a los “peores”

      ¿La zona?
      Puesto que son los mejores situados, donde las rentas son más altas, donde no se ha hecho ninguna inversión pública -ese es el gravísimo error que generó los conciertos-, seguirán yendo a la concertada los mismos que ahora

      ¿Los hijos de familias monoparentales?
      Es de coña 😉

      Yo no veo más solución que ir rebajando la cuota de subvención de la escolarización concertada hasta llegar a un equilibrio, que permita invertir todo lo ahorrado en la pública (la laica, la que no tiene padrinos).

      En lo demás no veo más que sueños de que la libre competencia nos hará mejores, cuando sólo seguirá haciendo la pública más subsidiaria día tras día.

      No puede existir libre competencia, partiendo de que las instalaciones maravillosas que se disfrutan en las ordenes religiosas beneficiadas por 40 años de franquismo están a años-luz de las públicas. Mientras esa diferencia exista, unida al ahogamiento de la escolarización forzosa de vía única, sólo nos queda prestar subsidio, aguantar palos y palos, y soportar políticas que desvién aún más dinero a la privada.

      O eso, o tomamos las calles al margen de los sindicatos.

      • 7 junio 2010 a 8:54 #

        Por supuesto, Tiza, todo lo escrito por mí más arriba presupone la desaparición del sistema de conciertos. Hablo de una enseñanza pública y de una enseñanza privada.

        Un saludo

      • Tiza Presa
        7 junio 2010 a 12:37 #

        ¿Quien nos paga con ese sistema?
        ¿Saldría del cheque?
        Veo muchos flecos en ese sistema, pero el principal ya lo he expuesto; no podemos luchar contra las increibles instalaciones de los concertados, fruto de 40 años de cesiones del franquismo a las ordenes religiosas. Ese cheque simplemente liberalizaría a los concertados para pedir dinero aparte; ¡lo que nos faltaba!

        De verdad que sigo sin verle ninguna ventaja. A la pública iría quien no tuviese pasta para pagarse la privada-católica. Me da casi más miedo que la concertada

  19. Salao
    7 junio 2010 a 14:19 #

    Joder Tiza, que no es tan difícil.

    Te lo resumo: la SS se divide en dos partes cuota obrera y patronal. Ese 4% lo pagan todos, así como IRPF, formación,.. . La diferencia es que los trabajadores del sector privado han de pagar por ley un tercio de su base a la seguridad social. Una persona que gana 1500 € brutos le cuesta a una empresa 2000 € y así exponencialmente.
    Unas cuotas tan altas, las mayores de Europa, es una de las principales razones del desempleo y mileurismo en España por el elevado coste que tiene para una empresa contratar. Esto es de primero de Económicas. Esa parte, la gorda, es la que se fuma el Estado. Así os puede subir el sueldo sin control sin desconjonciar los presupuestos, pero como eso es hacerse trampas al solitario alguien lo tiene que pagar: los contribuyentes vía impuestos.
    Entiendo que te jode despotricar contra los conciertos teniendo sanidad privada y no contribuyendo a la caja común de la SS pero eso no es mi problema. Yo aquí abandono.

  20. 7 junio 2010 a 15:59 #

    Adiós, yo también abandono¡Un tercio de su base a la seguridad social!

  21. 16 junio 2010 a 21:26 #

    David:

    Enhorabuena por ese último y muy valiente comentario. Con todos los matices que un asunto tan complejo merece, creo que esbozas algo que está en la mente de muchos.

    Muy recomendable un libro de Mauricio Rojas al respecto del crack socialdemócrata y el cheque escolar en Suecia (no recuerdo ahora el título).

    Quizá sea ése el futuro. Y, en mi opinión, la libertad gana con ello.

    Un saludo.

  22. 28 noviembre 2016 a 7:09 #

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