Cerrar los ojos a lo evidente

Daniel Martín

1.

Se habla mucho de la reforma educativa como ente abstracto, pero no realmente de sus contenidos. Ciertamente, parece que estos son lo de menos.

En las últimas semanas, en la Comunidad de Madrid, varios inspectores han hecho toúrnée para decir a los profesores que, desde Europa, se critica a España porque en el colegio se tratan mucho los contenidos pero poco las competencias, entelequia aún más abstracta y etérea sobre la que se quiere construir el edificio docente, que será por tanto endeble.

Hay muchos profesores que también piensan que hay exceso de contenidos. Sin embargo, estos son muy inferiores a los de hace 20 años. Que me expliquen cómo un chaval que termina la Educación Obligatoria puede no haber oído jamás el nombre de Winston Churchill. O que, como dicen que todo se puede buscar en Internet, apenas si conozca tres ríos de España, generalmente los de su Comunidad Autónoma.

Aún más: ¿cómo se puede concebir lo humano, al ciudadano, sin haber entrado a estudiar en profundidad el ejemplo de Sócrates? Y este es solo un contenido esencial más que ni se trata de refilón en la ESO. ¿Miedo a las Humanidades? ¿Conspiración para eliminar el espíritu crítico de las almas juveniles?

Se habla mucho de la reforma educativa. De otra más. Pero de nuevo se olvida lo realmente importante. Cuando ni siquiera se puede asegurar que todos los licenciados están debidamente alfabetizados, ¿qué pensar de los que sólo estudian lo “obligatorio”? Da miedo… aunque, según parece, sólo a algunos.

2.

Estos días se habla a menudo de la reforma educativa.

Un alumno de 4º de la ESO que decida pasar olímpicamente de estudiar, por ejemplo, Historia, si aprueba todas las demás asignaturas, pasará de curso. En 1º de Bachillerato no arrastrará la asignatura suspendida. En el nuevo ciclo se comienza desde cero con independencia de lo que haya estudiado durante la Secundaria Obligatoria.

Así, el chaval comienza Bachillerato, ha cumplido todos los requisitos de la ley para superar los estudios obligatorios. Pero ha tenido la posibilidad de ignorar completamente a Carlos V o Napoleón Bonaparte. O las reacciones químicas. Sólo Matemáticas y Lengua, si se suspenden las dos a la vez, pueden impedir que el chaval avance montaraz, imparable a su calificación como alfabetizado oficial aunque la UNESCO exija mayores requisitos que nuestras leyes.

Se habla a menudo de la reforma educativa, pero estos temas, esenciales, quedan al margen. Son más importantes las competencias, los itinerarios, los procedimientos que los contenidos que se deben, más que aprender, saber con cierta profundidad. Eso a nadie le importa. Salvo a los profesores… y a algunos padres.

Imprimir artículo

Share

Anuncios

Etiquetas:,

Categorías: Diagnósticos

Suscribir

Suscribirse a nuestros perfiles sociales y feed RSS para recibir actualizaciones.

5 comentarios en “Cerrar los ojos a lo evidente”

  1. Fancisco Javier
    21 mayo 2010 a 15:56 #

    Es que si nos pusiésemos a hablar de contenidos o de cualquier cosa mínimamente seria, entonces los psicopedagogos, inspectores y demás entes, no tendrían nada que hacer aquí. Además todo eso va contra la filosofía de fondo neo-liberal-progre-estructuralistaposmoderna-marxista-estalinista-católica del pensamiento único. Y eso es algo que los del búnker no piensan tolerar.

  2. 22 mayo 2010 a 8:44 #

    Respecto a si hay muchos o pocos contenidos, creo que habría que decir que son los que marca el currículo oficial.

  3. Ania
    22 mayo 2010 a 13:51 #

    Ni siquiera tienen los arrestos de suprimir contenidos del currículo oficial. Prefieren marearnos y utilizarlos como arma arrojadiza para empoderarse sobre los docentes y meter sus narizotas inspectoras y pedabobas para arramplar con nuestras libertades de cátedra y no cátedra.

  4. Luzroja
    22 mayo 2010 a 18:51 #

    Respecto a los contenidos, los hay que afirman sin rubor alguno, que poco importan los contenidos si no se es buena persona, que la cuestión no es saber mucho, sino ser persona.
    Yo les digo que si lo que defienden es enseñar a los chicos a ser buenos bobos, pero me parece que no me entienden.

  5. Pepita
    20 julio 2010 a 13:31 #

    Es que no me extraña que pase lo que pasa. Por ejemplo las pesetas (ahora los euros), las horas, escribir una carta o una receta, la estructura de un barrio, pueblo etc nos las enseñaron en casa, y ni siquiera a posta, que me iba fijando y deduciendo. Ahora se hace en el colegio y las mismas lecciones varias veces a lo largo de primaria. Es una pérdida de tiempo, podían estar haciendo cosas más importantes.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: