Necesidades (deformación) del profesorado

Borja Lucena

Se ha abierto la nueva ofensiva. El comisariado político se presta a comandar a un paciente ejército de modas pedagógicas e imperativos de corrección política, a un ejército dispuesto a expulsar del sistema educativo todo resto de lo que el tiempo constituyó como centro de la tarea de enseñar. Las órdenes son ya comunicadas a los cuadros inferiores, las armas puestas a punto para la cruenta tarea; un velo de expectación e incertidumbre se esparce por entre los pupitres y los departamentos, por los pasillos y las jefaturas. Quizás nos encontremos ante la definitiva batalla.

En el claustro de la otra tarde se repitieron los rituales idénticos que adornan estos eventos rutinarios. Todo excepto la novedad que supuso el anuncio de los cambios que se introducirán el curso que viene. El jefe de estudios explicó esa cosa de las competencias, que parece destinada a convertirse en el novedoso estribillo de una canción repetida y monótona. A partir de ahora, se nos dijo, la evaluación va a desplazarse desde las diferentes asignaturas y contenidos científicos específicos hacia las competencias. Esto, por lo que alcancé a entender de un lenguaje al que ni siquiera sus inventores son capaces de hallar significado, quiere decir que los profesores han de dejar de ser conocedores de su materia -o si lo siguen siendo habrá de ser únicamente por afición personal- porque el objeto de su tarea ya no es la transmisión de saberes específicos y articulados en torno a una materia reconocible, sino la gestión burocrática de competencias y la valoración objetiva de grados de satisfacción numéricos y susceptibles de medición estadística. La verdad, si llego a saber que la docencia se iba a convertir en esto quizás hubiese preferido ser registrador de la propiedad.

Pero, ¿qué es eso de las competencias? Esta es una pregunta cuya respuesta es esquiva. Nadie sabe lo que es una competencia, de lo confuso y ambigüo que es el término. Es muy difícil dar significado a algo tan abstracto y general. Es posible, sin embargo, señalar algo:

1- “Competencias” nombra un vacío, ese lugar hueco que, en su retirada, los conocimientos específicos dejan en la forma de una ausencia. Las vaporosas y pedantes denominaciones de “competencia lingüística”, “competencia artísitica” o “competencia digital” han de traducirse como incompetencia en el terreno del conocimiento o en la capacidad de pensar y reconocer el mundo y sus cosas.

2- “Competencias” quiere decir fortalecimiento de la autoridad de los cargos políticos sobre la cada vez más incierta del profesor con relación a sus alumnos; en rigor, todas las patrañas sobre eliminar la autoridad o las jerarquías -por su carácter supuestamente retrógrado y autoritario- sólo se hacen efectivas dentro del aula, el único lugar en el que son indispensables para que la actividad allí desarrollada siga teniendo sentido; por el otro lado se fortalecen jerarquías verticales en las que el profesor y su trabajo en el aula ocupan el lugar último y subordinado de una pirámide pesadísima de cargos y especialistas de variado pelaje. La prudente jerarquía pedagógica que tiene que ver con el hecho de la disparidad de conocimientos dada entre profesor y alumno es cancelada en favor de una jerarquía política basada en la amenaza de la violencia estatal, el señalamiento público o el destierro interior. La estrategia es lúcida, ya que eliminando de su profesión la vinculación al conocimiento -en la que pocos inspectores políticos demuestran excesiva competencia– convierten al profesor en alguien que verdaderamente necesita ser instruido y dirigido por los especialistas en poses pseudo-pedagógicas, en tecnologías, en habilidades de obediencia a los prejuicios ideológicos, en el ejercicio de las dudosas artes del besamanos.

La cuestión que aquí se ventila -lo que parece animar toda esta marea de inspectores, de consejeros, de sindicalistas- es la inversión y desactivación del poder que los profesores tienen sobre su actividad docente, esa soberanía tan molesta que el liberalismo llamó “libertad de cátedra”. ¿Tiene algún significado todavía esa libertad reconocida formalmente por la Constitución de 1978? ¿Posee alguna presencia efectiva cuando un señor nombrado por otro nombrado por otro puede exigirle al profesor que lleve su clase de tal manera o utilice este o aquel método? ¿No demuestra esa libertad un carácter paródico cuando el inspector le reprende por no usar presentaciones informáticas o no colorear convenientemente sus materiales? Mientras el profesor se dedica a la enseñanza de su especialidad el control sobre su actividad se diluye en la inmensa extensión de la tradición -que escapa a los caprichos de la voluntad del político- y en la presencia invisible de los conocedores de esa misma disciplina. Hay muchos mecanismos y muchas presiones implícitas, pero el auténtico dueño de lo que hace es el profesor mismo que sabe de filosofía, de matemáticas o de lengua española. No es así cuando éste se convierte en un gestor de competencias o un mero médium que el poder estatal utiliza para hacer efectivas sus enseñanzas morales e imperativas sus prescripciones ideológicas. Entonces se somete a un yugo y una disciplina ajena a las del saber y muy familiar a los diseñadores de listas electorales.

Para concluir, tengo que reconocer que me cabrea esta marea creciente de estupidez, y me cabrea también el silencio y la pasividad con que los afectados esperamos a un Mr. Marshall que nos promete sepultar lo que aún perdura bajo toneladas de ordenadores y silencio. Seguramente el problema está en mí, que no he sabido adecuarme a esta esplendorosa modernidad de los tiempos, que no he sabido formarme para ser un profesor de la democrática España del siglo XXI. Por eso, para rezagados y obtusos como yo, existen los centros de formación del profesorado. Quizás todavía esté a tiempo. El CFIE de Soria me ofrece un buen número de posibilidades de formación. Exactamente cuarenta. De ellas, sólo una tiene que ver con el contenido específico de las disciplinas que se supone se enseñan en los institutos. Ahí van otras diez Necesidades de Formación del Profesorado a modo de muestra:

Conocimiento en el área de Educación (sic.)
Gestión del conocimientoHabilidades personales
Gestión y promoción de valores
Gestión de aula (espacios de aprendizaje)
Atención a la diversidad
Normativa
Gestión de calidad
Actitudes de cooperación y colaboración
Conocimiento de las tecnologías…….

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Categorías: Crónicas del País de las Maravillas, Panlogsianismo

Autor:borjalucena

Profesor de Filosofía Secundaria

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25 comentarios en “Necesidades (deformación) del profesorado”

  1. Luzroja
    14 mayo 2010 a 17:49 #

    Borja, de natural sabemos qué es ser competente y qué es no serlo, son conceptos que manejamos en el habla ordinaria sin grandes problemas y puedo decir que el fontanero que ha hecho que mi grifo goteé y haga que se llene de agua el cubo de la basura, es un incompetente.
    Ser competente es hacer bien la tarea para la que se está preparado, ser incompetente es hacerla mal, precisamente porque no se está preparado, y ser consecuente es no hacer aquello para lo que no se esté preparado.

    Por lo tanto, una educación por competencias implica la enseñanza previa en la tarea, es decir, si alguien quiere ser competente arreglando bicicletas deberá aprender mucho sobre ellas.

    La competencia es pues el resultado final, no el contenido.

    Si un alumno debe ser competente en matemáticas, habrá que enseñarle matemáticas: álgebra, geometría, estadística, probabilidad, fracciones, proporciones, ecuaciones…cuando más sepa (conocimientos) mayor será su competencia (resultados)

    Pero la enseñanza por competencias pretende hacerse sin conocimientos: “no por mucho que uno sepa es más competente” nos dice el conferenciate cuyo vídeo adjunto.

    La estafa está servida y el caso es que gusta a muchos, precisamente a aquellos que nadan en el más absoluto desconocimiento de lo que llevan entre manos.

  2. Francisco Javier
    14 mayo 2010 a 21:45 #

    Hola Borja,

    al leer tu artículo, que está muy bien, he sentido u cierto estremecimiento, pues confieso que no he entendido nada. Llevo once años dando clases de música y siempre me he sentido un poco despistado entre los miasmas educativos y la barahúnda de los niños. Hasta Kant parece un juego de niños comparado con la sutileza de estos -ya no sé como llamarlos- ¿extraterrestres? Habrá que tomárselo con ironía. Pero, ¿qué es lo que realmente quieren? Empiezo a pensar que están locos perdidos.

    Un saludo.

  3. 15 mayo 2010 a 9:09 #

    Extraordinario, Borja. Una declaración clara y concisa de los preocupantes extremos de vaciado intelectual en que se está convirtiendo la escuela. Y de algo igual de grave: de la cada vez mayor extensión del dogmatismo, de la criminalización del dercho a discrepar, de la criminalización del discrepante. Entré en el oficio en 1983 y te juro que jamás han estado más amenazados que ahora la libertad, el saber y el pluralismo en que necesariamente deben basarse ambos bienes irrenunciables para el ser humano. Y si cruzamos tu artículo con el vídeo ese que nos facilita Luzroja en el que vemos a un incompetente disertar sin pudor sobre la competencia, ya no me cabe duda de que el modelo actual de escuela sostenido por los tecnócratas, la secta pedagógica y los sicarios de los partidos se basa en dos pilares: empobrecimiento humano y adoctrinamiento. Mi preocupación es muy grande, te digo absolutamente en serio que pienso que en la escuela se ha implantado una pura y simple dictadura. Deberíamos movernos en el sentido de un rechazo radical y la creación de un sistema completamente nuevo. Algunos estamos en ello.

  4. Mariano
    15 mayo 2010 a 11:05 #

    El artículo da en el clavo al referirse a una batalla incluida en lo que es la estrategia pedagógica de alcanzar el poder absoluto: devaluar –e incluso anular- al profesor especialista y desvalorizar el conocimiento que éste pueda tener de su campo, de su asignatura o área de conocimiento.

    A la escuela los niños no deben ir a recibir saberes que les transmite un maestro, sino a construir con sus propios medios un conocimiento a su medida, en el que el profesor es un mediador, que dentro del entorno sí le transmite valores, le enseña a jugar, debe motivarlo, incluirlo en una escuela comprensiva, colaborando estrechamente con padres, madres o acompañantes.

    (Este párrafo no está sacado de un relato de terror ni de la antología del disparate, ni es una caricatura, es un resumen de lo que quieren hacer con la escuela los gerifaltes de la pedagogía oligofrénica que tiene en sus terminales militantes adoctrinados dispuestos a dar la batalla ante un profesorado poco combativo, por sacar del baúl de los recuerdos un adjetivo muy mitinero de tiempos pretéritos cuyas imágenes ya han amarilleado en exceso).

    En otra ocasión tendremos que hablar en DESEDUCATIVOS de cómo el Máster de Formación del Profesorado y las normas de acceso a la función pública docente relacionadas con él, ya en vigor desde 2009, consideran como imprescindibles la psicología educativa, la sociología de la educación y la pedagogía y cómo la formación estrictamente basada en la materia que cada profesor enseña se entiende como una maría. Y de quiénes pueden ser aspirantes a profesores y quiénes no. Que ya se aplica en 2010. La lectura del BOE sobre la materia es para temblar. De consolidarse ese modelo, las consecuencias pueden ser muy peligrosas, pues una de las características de la pedagogía imperante es su carácter destructivo. Han destruido o casi especialidades del antiguo bachillerato, categorías profesionales, tradiciones académicas, etc.. Destruir ahora la figura del profesor especialista en Secundaria y Bachillerato es convertir el contenido de toda la enseñanza en una pura labor social, de entretenimiento y guardería. La nada.

    Lo que el sistema quiere es profesores adoctrinados en las supercherías pedagógicas y que se sientan antes educadores que transmisores de un área del saber. Es un órdago a la grande para convertir al docente en un chiquilicuatre de los pseudoexpertos, tan nefastos y todo lo que queramos, pero tan influyentes en las decisiones que las administraciones adoptan sobre asuntos educativos clave y vitales para el hoy el mañana de la escuela. Hasta ahora un verdadero especialista en cualquier área del saber despreciaba al pedagogo o asimilado porque en general este último, pese a sus tretas y artimañas, no resiste un debate: qué te va a decir sobre cómo enseñar lengua, inglés o dibujo. Otra cosa es que se les oponga resistencia o no, pero los orientanadas no resisten un debate en serio sobre la enseñanza; tienen que salirse por la tangente y hablar de sus mamarrachadas. Si los profesores del futuro no se sienten profesores de filosofía, de música, de matemáticas, por encima de una labor de educador (que también tienen que llevar a cabo, pero de forma distinta de la que establecen las doctrinas subyacentes a la LOGSE), pensarán que una de las labores menos importantes que deben hacer en clase es enseñar su especialidad. El asunto es muy grave y tiene carga de profundidad. Habrá que estar atentos.

  5. Fancisco Javier
    15 mayo 2010 a 11:07 #

    He visto algunos vídeos del youtube sobre competencias (no enteros, porque mi paciencia tiene un límite.) La verborrea de nuestros pedagogos realmente supera con creces a la de los redactores del MARCA, con la que comparten más de un rasgo: su redundancia, su vacío, su carácter plomizo. Llevas mucha razón Pablo: de lo que se trata aquí es única y exclusivamente de adoctrinamiento y empobrecimiento, de modelar un tipo de sujeto acrítico, un trabajador hecho a la medida de una ideología totalitaria, una máquina deseante carente de autonomía moral. Ante este tipo de discurso sólo cabe una respuesta: resistencia. Perdonad que sea un poco pesado, pero en un post anterior con motivo de la huelga, planteé una estrategia de sabotaje que me vino a la mente en un instante de iluminación:

    * NO HAGAMOS CURSO ALGUNO DE RECICLAJE. Al cuerno los sexenios, pero ¡la que iba a armar en los Centros de Formación de Profes ! Y ya dije, que lo que se pierde en valor de cambio se gana en valor de uso: más tiempo para la siesta.

    * INVITEMOS A NUESTROS COMPAÑEROS A HACER LO MISMO. Evidentemente todos sabemos, que ante una propuesta de este tipo, se nos mirará como a un bicho raro y que reinará el silencio más absoluto. Pero provocar es muy recomendable y es una forma de resistencia. Aprovecho para criticar a mis compañeros profesores (exceptuando a los mejores y las excepciones raras), a los que como ya he dicho y se ha dicho aquí, sólo cabe denominar BORREGOS. Y añado: RÁCANOS. Uno de los motivos más esgrimidos entre los funcionarios profesores para no secundar ninguna movilización es -como habréis comprobado-, que su sueldo se resiente y que está muy mal la cosa. Mentira cochina, es que son muy rácanos y borregos. Un apunte más, sobre el clima de represión y de miedo en que viven los profesores y que va, como bien refleja Pablo, in crescendo: cuando hay una convocatoria de huelga, el debate previo es inexistente y reina un silencio absoluto sobre el posicionamiento de cada cual, todo envuelto en un misterio anónimo, un tácito no sacar el tema tabú. Eso se llama MIEDO.

    * NO PARTICIPEMOS EN NINGUNA COMISIÓN DIDÁCTICA (Por ejemplo, en esa tan absurda que suelen tener muchos centros y que se llama algo así como “comisión de mediación en conflictos” y en la que una serie de alumnos, previamente instruidos en un curso de dinámicas de mediación en conflictos, acompañados de otros profes igualmente instruidos, pueden convertirse en pequeños aspirantes a psicólogos y pisotear vuestra dignidad con las chorradas más delirantes. ¿O no es indigno, además de absurdo, que un joven efebo tenga que mediar en un conflicto que atañe a una persona adulta? Yo no considero en absoluto que un alumno esté al mismo nivel que yo en un caso de conflicto, ni que sea competente para llevar a cabo esa tarea. Si tengo un conflicto de verdad, que intervenga en último término la inspección y que se me juzgue en un mundo de adultos, no en Disneyland.)

    * ACTITUD IRÓNICA Y DISPLICENTE ANTE LAS COMPETENCIAS. Con nuestra actitud, ironía, trabajo, etc., expresemos nuestra nula complicidad con la cuestión, nuestro desinterés y apatía.

    Un saludo.

    • Xoia
      15 mayo 2010 a 15:42 #

      Me apunto a todas estas propuestas. Llevo un tiempo pensando en cosas similares.

      Eso sí, no es necesario (ni bueno como profesionales) negarse a reciclarse. Hay otras formas de reciclarse bastante mejores que hacer cursos de los centros de profesores. Yo he hecho tres cursos de los centros de profesores y en el último ya decidí que no les daba ni una oportunidad más, que estaba claro que eran una porquería.

      Se pueden hacer cursos mucho más interesantes en la UNED (los hay a distancia de 120 horas en los que realmente se aprenden cosas, algunos están francamente bien, yo he hecho varios). Los pagas, pero no son caros. Además a veces incluso puedes pedir una ayuda oficial y te salen gratis. Incluso pagando (yo he pagado varios sin pedir la ayuda porque desconocía esa posibilidad), los prefiero a los de los centros de profesores.

      También hay cursos muy interesantes entre los cursos de verano que ofertan las universidades. También se pagan, pero no me parecen caros para lo que se puede aprender, y de paso haces un poco de turismo. El día que me supriman las vacaciones en julio me va a fasitidiar especialmente porque es un mes en el que siempre que puedo me dejo caer en algún curso de verano…

      Tanto los cursos de verano de las universidades como los de la UNED pueden puntuar para sexenios, sólo hay que solicitarlo. Y no tienes por qué hacer cursos bodrios sobre pedagogía. Los haces sobre temas de tu especialidad, sobre lo que realmente te interesa. Eso sí, con el cariz que están tomando las cosas, no me extrañaría que dentro de poco se nieguen a puntuarlos y sólo admitan cursos de lavado de cerebro pedagógico, y si no, al tiempo…

      • Francisco Javier
        15 mayo 2010 a 19:26 #

        Gracias Xoia,

        muchas gracias por tu consejo, que tendré en cuenta. Desde luego, que no es que quiera dejar de aprender. Lo único es que ya no pienso nunca más ir a cursos de pedagogía musical, porque no me da la gana. Si hago un curso será de algo que realmente me interesé. Por ejemplo, aquí en Madrid la Uni. de Alcalá hace cursos de análisis musical, composición e interpretación con músicos de verdad.
        Pues eso.

        Un saludo.

    • Ania
      16 mayo 2010 a 0:49 #

      Estoy de acuerdo: yo me apunto a una utópica COMISION DE DAMNIFICADOS POR LAS COMISIONES DE MEDIACION DE CONFLICTOS tanto en su versión adulta como discente , la primera y la segunda a sus particulares maneras esperpénticas, y disneylánticas y muy, pero que muy humillantes y castradoras para mi persona y mi libertad de cátedra.

      Sólo me consuela en parte que algunos de los alumnos empeñados en controlarme y perdonarme la vida son tan víctimas o más que yo de estas ratas logse-loeianas pues les han responsabilizado de una labor impropia de su edad hurtándoles su derecho a dejarse enseñar relajadamente por su profesor, sin desconfiar de él , que da pena verlos tan a la defensiva y tan patéticos esa minoría de chavales y chavalas de buena fé. -La mayoría , utiliza el sistema para no dar golpe y hacer impunemente el tonto en clase-.: Éso es lo que consiguen los muy miserables: ¡Qué lástima!

      Yo he referido mi caso al defensor del profesor de Ampe . Algo debiéramos hacer de forma conjunta.

  6. Sergio
    15 mayo 2010 a 12:48 #

    @Francisco Javier
    “esa tan absurda que suelen tener muchos centros y que se llama algo así como “comisión de mediación en conflictos” y en la que una serie de alumnos, previamente instruidos en un curso de dinámicas de mediación en conflictos, acompañados de otros profes igualmente instruidos, pueden convertirse en pequeños aspirantes a psicólogos y pisotear vuestra dignidad con las chorradas más delirantes. ¿O no es indigno, además de absurdo, que un joven efebo tenga que mediar en un conflicto que atañe a una persona adulta?”

    NO JODAS que están haciendo eso en las escuelas????? En serio??? Parece un capítulo de “padre de familia”….

    • Xoia
      15 mayo 2010 a 15:31 #

      Sí, Sergio, sí, esas sandeces son las que se están imponiendo en los institutos.

      Esas y rellenar encuestas chorras sobre la igualdad, o perder horas y horas lectivas para sustituirlas por actividades de dudoso valor cultural…

      Además de premiar a los alumnos vagos y maleantes ofreciéndoles programas-atajo para sacarse la ESO sin esforzarse absolutamente nada. Y por supuesto, llevándonos a esos alumnos de excursión siempre que sea posible, que hay que motivarlos…

      Por no hablar de las tretas para “captar alumnado” que hay por parte de cada departamento. Ahora yo les ofrezco una optativa chachipirulipitifláutica en la que no hacen una O con un canuto y encima les apruebo y así tengo garantizado mi puesto como interino, ahora yo organizo más excursiones que nadie y así consigo tener alumnado para mis clases de religión católica, ahora yo apruebo a más alumnos que nadie e incluso les pongo como mínimo un 6 sólo por acudir a clase para que los alumnos hablen bien de mí y los papás estén contentos… Y en los claustros, se oyen cada vez más instrucciones del tipo “aquí hay que mantener a los alumnos como sea, hay que subir el nivel (traducción, hay que aprobar a todo hijo de vecino) como sea, ojo con recomendar a los alumnos que se vayan a tal centro a hacer un ciclo de FP o que comiencen a trabajar mientras deciden qué hacer con su vida, aquí todos los alumnos retenidos o nos quedamos sin trabajo y a algún profe lo desplazan”…

      Sí, Sergio, sí, esas cosas están pasando. Esas cosas cada vez son más frecuentes.

      Eso y los intentos de lavado de cerebro del profesorado llevados a cabo por nuestros “superiores”, lavado que, por desgracia, a veces pienso que empieza a ser efectivo, da la impresión de que cada vez hay más profesores abducidos por la pedagogíai barata…

      • Ania
        17 mayo 2010 a 18:00 #

        Efectivamente Xoia,

        Se premia a los vagos y maleantes usándolos como relleno para los programas de Diversificación Curricular en los cuales obtienen el título sin esfuerzo y , hagan lo que hagan, como su inclusión en el grupo ha sido una propuesta oficial con firmas vinculantes de de orientador, coordinadores lameculos de equipos directivos y Directivos mismamente pues , hagan lo que hagan , tienen que promocionar y obtener el título: si pretendes ponerles algún parte o suspenderles siempre encuentran cobijo en los mencionados valedores que dejarán con toda seguridad como un inútil al profesor que se cruce en su camino antes que reconocer el fraude perpetrado por su validación.

        Con respecto a excursiones, extraescolares y demás eventos que, de los que no hace mucho eran excluídos alumnos con faltas contrarias a la convivencia( hace poco:”faltas graves”). En la actualidad dichos alumnos no sólo no son excluídos sino que son “el alma de la fiesta”, no te digo más.Es de locos. Sólo son excluídos si faltan directamente al equipo directivo -el cual no les suele dar clase – y , teniendo a disposición el resto de profesorado de carnaza tampoco son tan tontos.

  7. Sergio
    15 mayo 2010 a 15:43 #

    Bueno, yo llevo en europa del este 3 años y aquí están hechos un desastre. Al principio me sorprendía y me reía de sus tonterías.
    Ahora me río de las tonterías españolaseuropeas (claro que me río porque estoy lejos y acostumbrado, pero me río por no llorar).
    Me planto aquí con una encuesta de esas y se ríen hasta los de las fronteras…vaya tela…
    Paciencia, paciencia….

  8. Sergio
    15 mayo 2010 a 15:43 #

    por cierto, me ha encantado lo de alumnos vagos y “maleantes”
    jajaja

  9. Ana Belén
    15 mayo 2010 a 16:58 #

    Esta situación no da miedo, da terror…
    La situación descrita por Xoia es idéntica a la que estoy viviendo yo este año en el centro en el que estoy. Este curso es el de mi primera vacante y lo que llevo viendo a lo largo de él ha llegado a hacer que me replanteara si realmente no me habría equivocado al elegir mi profesión, siempre lo tuve claro, pero no sabía que lo que me iba a encontrar era esto…, sólo quería ser profesora y dedicarme a enseñar Latín en un contexto similar al que tuve yo cuando era alumna, fui de las últimas generaciones del BUP y COU, en un instituto público de una ciudad grande, en horario nocturno, donde éramos una media de 30 – 35 alumnos por aula, con unos profesores estupendos, de Lengua y Literatura, Historia, Matemáticas, Inglés, Latín…, ver en lo que esto se ha convertido me da ganas de llorar, me deprime…, y me deprime todavía más la pasividad de gran parte de mis compañeros en lo que a esta invasión por parte de esa pedabobía imperante se refiere…
    Menos mal que he encontrado este rincón, perdonad que me repita tanto, pero me alivia tanto leeros y participar aquí y ver que no estoy sola…
    Bueno, basta de lamentaciones, volviendo al tema, que es de lo que se trata…, ¿cómo véis la huelga del día 2 de junio? ¿vais a secundarla o no vais a hacerlo para no bailar al son de la música que tocan OGT y Comisiones Peperas? ¿va a haber alguna huelga del colectivo de docentes para otro día, al margen de los sindicatos mayoritarios? me ha parecido leer en alguna parte algo sobre el 24 de mayo…
    En fin, ya contaréis, un saludo!

    • Francisco Javier
      15 mayo 2010 a 19:38 #

      Personalmente no la voy a hacer,

      1) por llevar la contraria a los sindicatos mayoritarios, que ni siquiera se han pasado por mi centro para informar del Pacto Educativo;
      2) porque creo que hay muchos trabajadores (en paro) con una situación mucho peor que la mía y por la que los sindicatos de mierda no ha movido un dedo ni lo va a mover;
      3) porque la situación económica es la que es y en efecto el gasto público es insostenible;
      4) poque es una operación ficticia de los sindicatos, que no se la creen ni ellos, que llevan traicionándonos mucho tiempo.

      Cuando se plantee en otros términos, desde otro espíritu, como una huelga general contra la estupidez del Capital-Estado, entonces la haré y si es necesario me informaré sobre la fabricación de cócteles molotov.

    • Ania
      16 mayo 2010 a 1:38 #

      OGT y Comisiones Peperas!!!!: muy bueno!!! Ja ja ja…

    • Xoia
      17 mayo 2010 a 15:06 #

      Ana Belén, yo he pensado las cosas en frío y no pienso ir a la huelga. Creo que es lo más inteligente.

      Lo que digan Comisiones Peperas y OGT (¡qué buenos “palabros”!) me la trae al pairo. A nivel general me merece muchísimo más respeto como sindicato CGT, que es el único sindicato que veo que no ha perdido su carácter obrero y reivindicativo. Y este sindicato lleva mucho tiempo denunciando las burradas de la dictadura neoliberal que vivimos. La pena es que este sindicato no es precisamente mayoritario, y que además su ideario anarquista parece que asusta al españolito medio.

      Y en lo que se refiere al tema de la enseñanza, aunque simpatizo con CGT en su defensa a ultranza de la enseñanza pública, no creo que comparta con ellos mucho más, ya que siendo anarquistas, supongo que les resultará difícil aceptar la idea de la disciplina, el orden, la autoridad del profesor y esas cosas que a mí me parecen de sentido común.

      En lo que se refiere a enseñanza, el único sindicato con el que me identifico hasta el momento es ASPES, ahora integrado en SPES, al que además estoy afiliada. Es minoritario, pero está creciendo poco a poco, lento, pero seguro. Pero de temas sindicales se puede hablar mucho, puede ser una idea para otro artículillo…

      Lo dicho, yo no voy a la huelga. Me apetece, y mucho, protestar. Pero no es el momento. Yo llevo pidiendo a gritos una huelga general en este país y me vienen ahora con esas… Ahora ya es tarde. Y además no pienso hacerle el juego al gobierno y salir a protestar por cuatro duros para darles la razón a los que me critican por mi pecado original de “ser funcionaria”.

      Me apuntaré a una huelga general si alguna vez alguien tiene lo que hay que tener para convocarla de verdad. Y no una huelga de un día, soy de la opinión de que este país debería quedar paralizado como mínimo una semana, debería hacerse una huelga que haga daño de verdad, que lo notasen los bancos, que les hiciese pupa a las multinacionales y, sobre todo, que les dejase claro a los políticos el concepto que tenemos de ellos. Como eso no va a ocurrir, pues nadie va a tener el valor de convocar una huelga en condiciones, yo paso de hacer el paripé en una huelga de un día hecha sólo por funcionarios.

  10. Deia
    16 mayo 2010 a 1:22 #

    Oye : alguien sabe de algún abogado por Bilbao que me pueda ayudar en temas puntuales de defensa. es que estoy hasta las narices de pagar a un sindicato que me decepciona y no se gana la cuota.

    Este momento, con los recortes, nos vendría bien tener a mano una red estatal de abogados enterados y duchos en nuestras cuestiones para que nos acompañen a los centros, no apoyen jurídicamente y demás.

    ¿Qué opináis de “legalitas”? Yo es que estoy muy perdida.

    Yo estoy de los que ya sabéis hasta los mismísimos: ¿algo que sugerirme o estoy condenada a seguir tragando las migajas de la esperanza de que un día se ocuparán realmente de mis intereses.

    Yo es que soy interina y estoy harta de que me digan a la cara de que después de 27 años sigo sin ser tenida en cuenta en las negociaciones para casi nada.

    Un saludo afectuoso.

  11. Deia
    16 mayo 2010 a 1:31 #

    Insisto en lo del abogado o despacho de abogados que me pueda ayudar en los atropellos que sufrinos los interinos Zona deBilbao

    Mi correo: gongoi66@yahoo.es

    • Fancisco Javier
      16 mayo 2010 a 9:36 #

      Hola Deia,

      siento no poder ayudarte, ya que pertenezco a otra Comunidad. Lo que sí debo decirte es que ahora mismo la coyuntura es especialmente delicada para los interinos, que pueden ser los primeros afectados en recortes de personal (en algún post de esta página salió una noticia al respecto, en la que se hablaba de restringir dramáticamente plazas de interino -creo que en una Comunidad del Levante). No sé como andan las cosas por el País Vasco, en todo caso creo que lo que debes informarte es de cuál de los sindicatos es el que más se moja en defender vuestros intereses y si dispone de buenos asesores jurídicos (abogados laboralistas con experiencia en Educación, etc.) Acercarte por las sedes de los sindicatos con más poder y plante tus reivindicaciones con toda claridad y si no dan señales, entonces habrá que dirigirse a otros sindicatos más minoritarios o a un abogado (el problema es que aquí me imagino que el procedimiento puede ser caro y habrá que sopesar si realmente merece la pena el riesgo.) Seguro que alguien de este foro te podrá aconsejar mucho mejor.

      Un saludo.

      • Deia
        16 mayo 2010 a 12:08 #

        Gracias Francisco Javier.

        Agradezco tus sugerencias y las de cualquiera que pueda recomendarme a alguien concreto.

        Un saludo .

  12. 16 mayo 2010 a 10:51 #

    Muy agradecido por todos vuestros comentarios. Vuelvo del fin de semana y me encuentro perdido entre este aluvión de sugerencias y relatos que leeré con calma.

  13. Ana Belén
    16 mayo 2010 a 12:36 #

    Hola Deia,

    mi recomendación es que te pongas en contacto con SPES, es una asociación de sindicatos minoritarios sólo de profesores de secundaria, lo malo es que no están en todas las comunidades e ignoro si tienen representación en el País Vasco. En Castilla y León son ASPES y de verdad que no tienen nada que ver con los otros sindicatos, que hace mucho tiempo que no nos representan. Ellos sí luchan por los derechos de los profesores de secundaria y por un cambio en esto que la clase política y la sociedad en general llaman educación en España.

    • Deia
      17 mayo 2010 a 18:07 #

      Muchas gracias a tí también Ana Belén.

  14. David Arboledas
    17 mayo 2010 a 21:33 #

    Buenas noches. Tras leer el artículo, con el que no puedo estar más de acuerdo y dada tu pregunta hecha al aire sobre la Libertad de Cátedra, decirte que estoy acabando un artículo que me planteé escribir para que todos los docentes supiéramos qué dice el Tribunal Constitucional sobre ello. Artículo que ha sido escrito en realidad para un Señor Inspector de la DAT-;Madrid Este que me demostró no tener ni idea de lo eso era… Sí, sin coña alguna. Un señor inspector que quiere hacerme creer que YO no tengo esa libertad de cátedra. Así que en un par de días se lo haré llegar al David López para que lo publique aquí y todos sepamos qué nos avala. Después de aquella entrevista con el inspector es mejor pensar “¡Tierra, Trágame! y estos son los que quieren darme lecciones de cómo llevar un aula. Ellos que salieron pitando para no enfrentarse a lo que hemos de enfrentarnos los demás. ¡Hay que joderse! por supuesto sigo dando las clases como me place. ¡Faltaría más!

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