La postura del misionero

Si alguien espera encontrar en lo que sigue contenidos licenciosos, temas sicalípticos, que habrían dicho nuestros bisabuelos, puede abandonar la lectura ahora mismo. A lo que me quiero referir es a las cualidades que, supuestamente, se exigen a los maestros y profesores. Desde 1990 en adelante parece que se confunde bastante el que debe ser su cometido, actitud y aptitud, con la del misionero, hasta con la del mártir, si me apuran. Nada hay en esto de escarnio hacia aquellos miembros de congregaciones religiosas que, efectivamente, trabajan en misiones religiosas, médicas o de otro tipo. Hablamos de la imagen popular en películas y chistes. En cuanto a los mártires, se trata de esos señores y señoras  que en las películas que ponen en Semana Santa en la tele van con mansedumbre al Coliseo a ser devorados por los leones. Me explico. Cuando algún compañero tiene algún problema de eso que ahora se llama convivencia, y toda la vida se conocía como gamberrismo, siempre habrá alguien que, entre conciliador y paternalista, le diga: “Eso va en el sueldo, que aquí hay que sufrir y tener más paciencia que Job”. Si el pobre, víctima del problema de convivencia, es decir al que han amenazado, agredido o insultado, al tiempo que las autoridades educativas se lavan las manos, persiste en quejarse, se le espetará, esta vez en un tono un poco más amenazador: “Lo que pasa es que no tienes vocación”.

Vamos a pararnos un poco en el tema: En primer lugar, el que te hagan una putada y tengas que aguantarte no va en el sueldo. Se supone que un militar,  un bombero o un policía si sufren una lesión en el ejercicio de su trabajo, no es que sea un hecho deseable, pero sí es asumible.  Sus cometidos implican o bien el ejercicio de la fuerza o el enfrentamiento con circunstancias muy adversas, todo lo cual se reconoce de una manera u otra con una serie de privilegios justificados. Creo que esto no se da en la profesión docente, ni en muchas otras. Hablando de ésta, ¿Qué nos encontramos? Vocación, sufrir, paciencia, Job. A lo que íbamos, a la postura del misionero. Si esto es lo que se requiere de quien quiera dedicarse a enseñar en cuanto a actitud vital, en cuanto a su trabajo, las cosas no se desvían mucho del peculiar “via crucis”: Preeminencia de las actitudes sobre los contenidos, del adoctrinamiento sobre la enseñanza. Esto, que ahora se impone a los alumnos, se traslada también a la formación del profesorado. Es el reino de las competencias básicas, conjunto de posturas ante la vida que ha de tener cualquier alumno al fin de la Secundaria Obligatoria. Aunque no sepa hacer la O con un canuto. No sé si es que nos hemos vuelto tontos, o es algo peor.

La vocación no se exige para el ejercicio de ninguna profesión, sólo para aquellos compromisos de vida, como puede ser el sacerdocio, la pertenencia a una orden religiosa o a las fuerzas armadas. Yo no tengo vocación de docente. No sé qué me esperará por confesar esto, si la crucifixión o las fieras. A mí, simplemente, siempre me gustó el estudio, pero como de la vida contemplativa es difícil vivir, no me pareció una mala salida que me pagaran por transmitir los conocimientos que iba adquiriendo. Pensaba, ay iluso de mí, que para enseñar hay que tener algo que enseñar, y que se favorecería que me empapase de conocimientos. Lo que me encontré fue que se me obligaba a ser un burócrata, a redactar programaciones, unidades didácticas, informes que nadie leería nunca y que para nada servían, a asistir a reuniones tediosas sobre la nada, que se me invitaba a ser adoctrinado en una batería de actitudes supuestamente progresistas impartidas por una gente muy pesada e iletrada, y que mi formación había de verse reducida a cursillos pomposamente denominados actividades de formación.

Vamos a ver ¿Qué se ha de pedir a un profesor? Que domine la materia que va a impartir y que tenga sentido común. Para lo primero hace falta esfuerzo, tiempo, sacrificio si se quiere, aunque luego tendrá una recompensa valiosa. Lo segundo se adquiere con la experiencia, es decir, el paso del tiempo sumado al contacto con colegas más sabios, más el enfrentarse a los propios errores y éxitos. Todo lo contrario de lo que nos encontramos en nuestra legislación educativa. Para justificar el predominio de la doctrina sobre el conocimiento se recurre a ciertas trampas dialécticas, como el recurso a comparaciones con etapas del pasado que dejan al que tiene la mala suerte de verse reducido a ello imposibilitado para defenderse y sometido a un linchamiento moral. Si exiges esfuerzo eres un facha, nostálgico del franquismo, etc. ¿Se acuerdan de toda aquella retahíla de libros y exposiciones sobre los maestros de la II República que nos inundaron en aquellos meses de 2006, anteriores y posteriores a la promulgación de la LOE? Casi nada es inocente en esta vida, y aquello fue especialmente artero. Sabido es que la República perdió la guerra civil de 1936-39. Sabido también es que hubo después una dictadura muy larga, que por una argumentación a contrario ha motivado que se atribuyan a los derrotados una serie de virtudes, sólo por eso, por haber perdido. A partir de ahí se tiene material para unas cuantas manipulaciones. El maestro fue Goebbels, con la derrota alemana en la Gran Guerra. El procedimiento es el mismo.

Y para poder ver hasta dónde llega la burocratización y el destierro del conocimiento de la enseñanza pública española, dos muestras:

* Hace poco se publicó en el BOE la convocatoria del concurso nacional de buenas prácticas para el impulso y la mejora de la convivencia, par el curso 2009-10. Buena noticia, los misioneros hasta pueden ganar un premio.

* En Castilla La Mancha se ha promulgado lo que se llama “Plan para la reducción del abandono escolar temprano y la reincorporación al sistema de educación y formación”. Ahí es nada. Una catarata de chorradas burocráticas, pero que llevan aparejado un gasto de más de doscientos millones de euros. De éste he extraído una serie de perlas:

Las actuaciones para el éxito educativo desde enfoques inclusivos…

Entre los factores que provocan el abandono de los estudios se barajan la falta de motivación por parte del alumnado, no adecuación de los métodos didácticos, insuficiencia de recursos, falta de implicación en la tarea…

Mejorar las tasas de idoneidad disminuyendo la repetición de curso. Innovación permanente.

Adopción de fórmulas organizativas y de metodologías didácticas que permiten adaptarse al estilo de aprendizaje y necesidades del alumnado.

Facilitar la permanencia en el sistema educativo de los jóvenes y las jóvenes que abandonan el sistema educativo.

Reconocer las competencias adquiridas para impulsar la formación. El alumnado que abandona el instituto sin haber superado la ESO rara vez lleva consigo ningún documento que recoja todas las competencias básicas adquiridas adecuadamente graduadas (…) elaborar documentos que certifiquen las competencias básicas adquiridas.

Lo de “los jóvenes y las jóvenes” es impagable. Nunca la estupidez salió tan cara.

Bookmark and Share

Anuncios

Etiquetas:,

Categorías: Diagnósticos, Panlogsianismo

Suscribir

Suscribirse a nuestros perfiles sociales y feed RSS para recibir actualizaciones.

32 comentarios en “La postura del misionero”

  1. Fº. Javier González-Velandia Gómez
    12 abril 2010 a 8:59 #

    Excelente tu artículo, Maximiliano.

    Me ha parecido muy acertada tu observación sobre la vocación del profesor. Ciertamente, ¿por qué se nos exige a nosotros un compromiso moral heroico con nuestro trabajo y no se hace así con el resto de profesiones? Sí señor, yo tampoco tengo vocación de maestro -porque en nuestros centros ejercemos de maestros, no de profesores-, pero aprobé mi oposición y aquí estoy. De haber sabido lo que era este trabajo, probablemente me lo hubiese pensado antes de hacer el esfuerzo de estudiar la oposición de música. Por suerte o por desgracia no soy ningún Mozart, y de algo tengo qué vivir.
    También apuntas al tema de la convivencia y señalas algo también consabido. Desde los 90 el clima de convivencia, la moralidad y la ciudadanía no ha mejorado nada. Todo lo contrario: es infinitamente peor, luego aquí -y sobre todo aquí- se confirma el fracaso. Pues si los informes sobre conocimientos nos espantan, aún más espantosas son las cifras -sobre las que no se dan datos objetivos- de la desbordante cantidad de incidencias que constituyen el día a día de nuestros centros: las decenas de miles de castigos (partes, sanciones, castigos de recreo, castigos de “séptima hora”, apercibimientos, reuniones de la comisión de convivencia, procesamientos judiciales, etc., etc.) Yo al menos, que ya llevo unos años (11), es lo que he podido ver en todos los centros por los que he pasado (4 de muy diverso espectro sociológico), y además sé por mis colegas que es general. ¿Cómo se puede aprender de una forma racional, cuando hay que estar dando pases toreros cada minuto para que haya un mínimo de silencio (lógicamente necesario para escuchar una obra musical, o para interpretarla o para hacer un ejercicio de audición, etc. )?
    Respecto a los documentos oficiales que mencionas, sólo se me ocurren insultos.

    Un saludo.

  2. Libertad
    12 abril 2010 a 11:05 #

    “…las cualidades que, supuestamente, se exigen a los maestros y profesores. Desde 1990 en adelante parece que se confunde bastante el que debe ser su cometido, actitud y aptitud, con la del misionero, hasta con la del mártir…”
    Tanta retórica y en estas escasas palabras se condensa el quid de la cuestión. La palabra “supuestamente” es clave, a los docentes no se les exige ninguna cualidad. El proceso de selección de personal se pasa por el arco del triunfo las cualidades. A partir de ahí pasa lo que pasa.
    A mi me va el estudio y el conocimiento, a partir de ahí da lo mismo tratar con niños de 3 años que con adolescentes de 16. Da igual un maestro que un profesor, yo trasmito información y el que quiera que lo pille al vuelo.
    A partir de 1990 los docentes tienen la excusa perfecta para, en vez de hacer su trabajo, creerse misioneros o hacerse pasar por mártires. Hasta 1990 los docentes enseñaban, después no les parece mala idea que les paguen por trasmitir los conocimientos que van adquiriendo. No hace falta vocación, el que se meta en esta profesión sin ella, allá él. Pero yo le exijo profesionalidad, aunque debo ser solo yo. Los padres pasan, los compañeros no se van a meter en auto exigencias y la administración se contenta con una oposición a medida de …? Y solo al principio del contrato.
    “…Que domine la materia que va a impartir y que tenga sentido común…” Esto es lo que se ha pedir a un docente. El maestro de tercero de primaria debe dominar la tabla de multiplicar, y el profesor de primero de ESO la lengua, el inglés, las ciencias, … a nivel de secundaria, ¡pero que la domine¡. El sentido común también se le puede pedir pero más adelante, que lo adquiera con la experiencia. Al principio no es tan necesario. “…Lo segundo se adquiere con la experiencia, es decir, el paso del tiempo sumado al contacto con colegas más sabios, más el enfrentarse a los propios errores y éxitos…”

  3. Juan
    12 abril 2010 a 11:45 #

    Muy bueno. Totalmente de acuerdo con la crítica que haces, Maximiliano.
    Por un cambio radical del sistema educativo ya.

    Saludos desde Crisis Educativa

  4. Ana Belén Ferreiro
    12 abril 2010 a 13:26 #

    ¡Hola!

    De nuevo otro artículo que da en el clavo. Me uno a la petición de Juan, otra vez:
    ¡Por un cambio radical del sistema educativo ya!

    Aunque creo que deberíamos ir pensando en pasar a la acción más allá de expresarnos en este blog, si queremos que eso se haga realidad. Un saludo a todos!

  5. 12 abril 2010 a 19:42 #

    Maximiliano, gozo con la lectura de tus artículos casi tanto como cuando practico la postura del misionero, ¡qué manera de pegar en el clavo! Y en cuanto a lo de los jóvenes y las jóvenes, tú ya sabes que entre quienes mueven ese tipo de iniciativas y se aprovechan de ellas, abundan los gilipollas y las gilipollas, así que… En fin, dos cosas acerca de lo de los vocacionales:
    -En mis años de profesor de EGB, me encontré en más de una y más de dos ocasiones a madres que, quejándose de algún compañero ante mí como tutor, me llegaron a decir literalmente esto: “Es que para ser maestro hay que tener vocación”, a lo cual yo siempre respondía estas palabras: “Eso, los curas, señora; aquí venimos a eneseñar”. No te imaginas las caras que se les quedaban, bueno, eran otros tiempos.
    -A lo largo de mi carrera, me he encontrado a más de uno que se definía como vocacional y eran en general gente muy capacitada para provocar movidas de consecuencias entre penosas y catastróficas (la LOGSE, amigos, es de hecho un invento respaldado por bastantes de esos vocacionales). Lo dicho: las vocaciones, para el seminario.

  6. Juan R.
    12 abril 2010 a 21:16 #

    ¡La paciencia de Job! Os voy a contar algo que guarda relación tan solo con la primera parte de este excelente artículo (y de paso, me desahogo un poco). Hoy por la mañana, mientras acompañaba a mis alumnos por el patio a un concierto de una conocida cantante asturiana de tonada (tenemos dos edificios, en nuestro centro, separados por unos 700 metros) recibí un violento balonazo en un ojo. Digo violento, porque mido cerca de un metro ochenta y soy bastante corpulento: me tiró al suelo, y a punto, a punto estuve de perder el conocimiento. Circulaba en paralelo (separado unos diez metros) a una cancha de futbito, y estaba a la altura del centro del campo. Como se ve, intencionalidad total; jamás en mi vida, ni en una barrera, en la que uno se prepara y espera el impacto, recibí un balonazo parecido. Tuve que ir al médico, a urgencias, etc, y, afortunadamente, rápidamente se descartó lo que se temía, un desprendimiento de retina.
    Volvamos a la paciencia. Cuando le cuento el asunto a la oftalmóloga de urgencias, me pregunta, sonriente, amistosa y comprensiva, ya lo adivinasteis: ¡si había suspendido al muchacho! (Al que yo ni siquiera daba clase; parece ser un matón de patio que amedrenta con esas acciones a las niñas pequeñas y débiles).
    Bueno, pues tiraremos de vocación, porque ya sé que me tocará escuchar todavía unos cuantos ¡sería sin querer! y tendré que ser juzgado en el expediente ¿sancionador? incoado al alumno. Lo repito: sólo guarda relación tangencial con el post, pero me apetecía contaroslo.

    • 12 abril 2010 a 22:51 #

      Tal y como lo describes, intencionalidad indiscutible. El individuo que te ha agredido, además de un cavernícola violento, es sin duda cobarde y traicionero. Está bastante peor que tú: a ti el balonazo se te curará, pero lo suyo es muy feo y corre incluso el peligro de ser para toda la vida. Ánimo.

    • Fº. Javier Gonz,alez-Velandi
      13 abril 2010 a 11:36 #

      Estimado compañero,

      aunque no sirva de consuelo, ni nadie te quite el balonazo -una agresión en toda la regla-, como ya sabes, incidentes así forman parte del día a día de nuestra profesión. No es nada extraño y al susodicho salvaje no le va a suceder nada, por lo que seguirá campando en su barbarie con total impunidad. Desde la pequeña y constante agresión a las agresiones graves, el clima podría calificarse de “diálogo disorsionado por la violencia” (Adorno).

      Me alegro de que no haya sido nada grave y te deseo una pronta recuperación. ¡Ánimo!

      Un saludo.

    • Ania
      13 abril 2010 a 20:14 #

      Éso que cuentas me trae a la memoria el bolazo de nieve en plena cara que recibí hace muchos años , en mi primer invierno de enseñante mientras atravesaba el patio abierto que separaba a los profesores de nuestros coches.

      Los alumnos , desde una oportuna barandilla bombardeaban a placer al profesorado con el beneplácito del Director y Jefe de Estudios del centro, el primero de los cuales disfrutaba retozando a bolazos con los alumnos adolescentes, como uno más, enrollado topeguay, chicarrón del norte él, cuadrado y atlético. Del 2º , más escuchimizado y de carácter menos “noble” y más ladino, sólo recuerdo su cara gozosa y divertida añadiendo un sentimiento de humillación al dolor físico intenso que el bolazo que me impactó en plena cara me estaba ya produciendo.

      Llevaba tres meses de profesora y “los bolazos” no habían hecho más que empezar.

    • Ania
      13 abril 2010 a 20:37 #

      A mí este año me metieron un balonazo plenamente intencionado contra el lateral del coche , dos “criaturas” colombianas que saben que su papá , su tutora y varios profesores les van a sacar la cara: ¿qué hice?: nada.: es zona de juegos y tienen una perfecta coartada.

      Ahora ya sé por donde no girar para evitar sus iras de enfadados con el mundo y me alegro de poder seguir haciéndolo.

  7. 13 abril 2010 a 2:47 #

    Muy buen artículo, saludos desde Colombia, donde la profesion u ocupacion de maestros si que en verdad parece un via crucis, aun asi se saca de las tripas – corazón.

  8. Rinconete
    13 abril 2010 a 16:13 #

    Abundando en el “Plan para la reducción…” que nuestras ínclitas autoridades digitales han parido -bajo la magna supervisión de Pedro Pablo Novillo- y nos han endosado -cada trimestre una nueva vuelta de tuerca al profesorado- debéis anotar lo que Maximiliano bien cita en su ultimo párrafo. Ya os podéis imaginar quien va a tener que confeccionar el “documento que recoja todas las competencias básicas adquiridas adecuadamente graduadas (…) “…. Pues sí, habéis acertado.
    La medida goza del favor de la opinión pública -prensa y directores de centro fueron convocados- y redundará, no lo dudéis, en la disminución del porcentaje del fracaso escolar en C-LM que es de lo que se trata. Y además de forma AUTOMÁTICA. Porque si el profesor que suspende tiene que realizar un informe por escrito de las razones de su nota negativa -que no son sino las razones de su fracaso, según el perverso razonamiento logsiano- y el tutor emitir certificados de competencias superadas y no superadas a quienes abandonen (porque les da la real gana, dicho sea de paso) podéis imaginaros en que se van a transformar los unos, doses y treses (de los cuatro ya ni hablo) como por arte de magia.
    Un nuevo logro de nuestras competentes autoridades. Dentro de uno o dos años, nuevas fotos y prensa en torno a los datos que avalan que nuestra Comunidad avanza gracias a sus sabias medidas y a pesar de nuestra rancia oposición.

    • Libertad
      14 abril 2010 a 7:46 #

      “…podéis imaginaros en que se van a transformar los unos, doses y treses (de los cuatro ya ni hablo) como por arte de magia…”
      Que conste que “rinconete” no está diciendo que van a regalar aprobados para evitarse el trabajo de averiguar las causas del fracaso y realizar informes. “rinconete” no está diciendo eso, por que supondría rastrera desidia funcionarial en el profesorado. Supondría que le importa un bledo al docente el desarrollo académico de sus alumnos. Supondría que desea seguir disponiendo de sus 7 horas y media de libre disposición.
      Es imposible ese comportamiento en un docente, ¡no se ha visto nunca¡

  9. 17 abril 2010 a 17:41 #

    Sí, vocacional a veces quiere decir que no se tiene más vida que la del trabajo, que, saliendo de él, uno no es nadie ni vale nada, que esa vida del entretanto abren otra vez la escuela es un tiempo vacío. Vocacional quiere decir trabajar 50 horas a la semana, aunque nadie de quienes les restriegan a los profesores sus vacaciones sabe que se hacen esas horas “reales” a la semana. Cuando el debate está viciado por unas exigencias sociales que pasan por la custodia de las criaturas en vez de por su aprendizaje, es difícil hacer entrar en razón a alguien, lo cual es perfetamente explicable, porque esos padres han sido antes alumnos…
    Siempre he propuesto con entusiasmo que reclamemos la jornada de 35 horas “en” el centro de trabajo. Entrar a las 8 y salir a las 15 para, una vez fuera, poder hacer lo que cualquier ciudadano que deja la cadena, el despacho, el quirófano o la escoba y el carro: tener una vida propia, un proyecto vital al margen de la vida profesional, para no vivir alienado por él. 35 horas que han de servir para todo, y lo que no se haga en ese lapso, pues que espere. Y si se acumulan los exámenes sisn corregir, y si no llega el tiempo pra preparar los materiales que siempre se han de ir renovando, y si…, esto es, un largo etcétera, parémonos entonces a hablar sobre nuestro trabajo, las condiciones de trabajo, la distribución del tiempo y, sobre todo, el respeto a nuestra profesión, que no es una vocación, sino una profesión. ¿Qué sindicatos nos defienden cuando nuestras condiciones de trabajo suponen hacerlo con un calor asfixiante que te tiene al borde de la lipotimia? Seguridad e higiene en el trabajo parece un concepto que nada tenga que ver con nosotros, pero si algunos profesionales tuvieran que trabajar en aulas donde fácilmente se llega en setiembre o en junio a los 32 o 33 grados, ya me gustaría saber si eso “va en el puesto o en el salario”.
    No, yo tampoco soy un profesor vocacional -bocazas, sí, ves, pero eso sí que es irremediable-, y mi aspiración estriba en conseguir que quienes me representan sindicalmente lleguen a ese mismo punto de partida, porque sólo así las negociaciones con nuestras duras patronales podrían resolverse dentro de la racionalidad. De momento, voacionales o profesionales, nos vapulean a ambos por igual.

  10. Jacinto Martínez
    20 abril 2010 a 8:57 #

    Has dado en el clavo, Rinconete. Mira si no como chilla el troll que mancilla y se esconde tras el bello nombre.

  11. Libertad
    20 abril 2010 a 11:17 #

    Señor don Jacinto Martínez, si es que Jacinto Martínez existe que eso está por demostrar. Pero no está mal Jacinto, es el nombre de una flor y también el de una piedra. Mejor que “rinconete” en cualquier caso y aquí todos somos más o menos anónimos.
    Un “troll” es el que busca el insulto y la discordia sin aportar nada constructivo, ¡que casualidad¡ esas características son las que reúne el corto mensaje que acaba de dejar señor don Jacinto Martínez. A lo mejor usted no, pero la mayoría habrá caído en que mi comentario sobre lo dicho por “rinconete” está escrito usando la ironía. La escasa profesionalidad de muchos docentes hace posible que valoren al alza para evitarse trabajo, señor don Jacinto Martínez, ¿es usted de esa calaña?. Seguro que no. El término se llama prevaricar, sugiero un test aleatorio en cada centro y, para cada caso que se encuentre, que se separe al profesor tramposo de la carrera docente.
    El señor Poz tampoco es de esa calaña, el debe trabajar 50 horas semanales. 37 y media pagadas y 12 y media de voluntariado. Además se cree que todos sus compañeros hacen igual.
    Yo creo que está equivocado, pienso que muchos docentes trabajan lo menos posible, otros cumplen el horario que de por si es escaso y unos pocos hacen voluntariado. A estos yo se lo agradezco en la distancia por que a mis hijos nunca les tocan de esos.
    Es curioso leer al señor Juan Poz que estima que su horario de trabajo se lo puede marcar él al margen de las necesidades de la docencia. Es más se “pule” 2 horas y media de trabajo de “por que yo lo valgo”. Puestos, yo le sugiero que lo deje en 15 horas semanales, si cuela podemos seguir rebajando. O también, en lugar de 8 a 15, concentramos las horas lectivas en lunes y martes y, el resto de la semana, fiesta. Por supuesto cualquier actividad docente fuera del horario laboral está proscrita. A eso ya nos tienen acostumbrados, ya nos conformamos con que estén a lo que deben mientras están en el centro fuera de la sala de profesores.
    Lo que más me ha llamado la atención es que en el aula, 32 ó 33 grados sólo los hay para el profesor. Es un problema de seguridad e higiene en el trabajo y la solución debe ser que el curso acabe en mayo y empiece en octubre. Pensando en los alumnos y en la actividad intelectual que deben desarrollar me atrevo a sugerir un aire acondicionado.
    Pero ha habido una cosa expresada por el señor Poz que sí me ha hecho chillar: “…Cuando el debate está viciado por unas exigencias sociales que pasan por la custodia de las criaturas en vez de por su aprendizaje,…”. ¡Que se lo ha creído usted¡ Yo le exijo en primer término que colabore con la educación de mis hijos trasmitiéndoles valores positivos al menos con el ejemplo si es que no sabe de otra manera. Que asuma la responsabilidad de su integridad física, si usted o un compañero de clase le agrede durante su clase, usted es el responsable. Si mi hijo se perjudica por realizar alguna actividad temeraria, imprudente en su clase, en su presencia, usted es el responsable. Yo le exijo no sólo que imparta los contenidos mínimos a mi hijo, le exijo que le imparta los contenidos máximos en función de su capacidad intelectual, las técnicas de estudio necesarias para interiorizarlos y que evalúe correctamente su nivel de aprendizaje estableciendo las medidas correctoras necesarias para que alcance el mejor desarrollo académico posible. Pero no solamente se lo exijo yo. Se lo exige la ley y el sueldo que percibe todos los meses. Si un docente no esta de acuerdo con estas condiciones puede largarse cuando quiera, sus alumnos de ESO y primaria no.

  12. Igualdad y Fraternidad
    20 abril 2010 a 11:56 #

    “Yo creo que está equivocado, pienso que muchos docentes trabajan lo menos posible, otros cumplen el horario que de por si es escaso y unos pocos hacen voluntariado. A estos yo se lo agradezco en la distancia por que a mis hijos nunca les tocan de esos.”

    Hay otros profesores que no hacen voluntariado (¿por qué tendrían que hacer voluntariado?) ni trabajan lo menos posible. Y muchos, muchísimos alumnos de ESO que no sólo se pueden largar cuando quieran, Libertad, sino que de hecho lo hacen, dándole tarea a la policía, que debería estar buscando delincuentes y no niños toca-pelotas salta-vallas fumo-porros-en-el-parque-porque-soy-mayor. A los que no dan tarea esas criaturas ni se la han dado desde el momento en el que les da por saltar la valla es a sus padres. SI no, otro gallo cantaría.

    Hay un horario de los alumnos en los que muchos padres (usted entre ellos) dejan toda la responsabilidad de lo que les pase a los funcionarios, como si al no estar presentes no tuvieran ninguna influencia. Precisamente esos alumnos son los que sacan las peores notas. Están desatendidos. Los suyos, por el nivel de exigencia que le está asignando al profesorado, veo que lo están, Libertad. La mitad de lo que exige lo tiene que poner usted en casa. Espero, por su bien y por el rendimiento académico de sus hijos, que lo esté haciendo. Una cosa es querer tener razón en un blog y otra dejarlos de la mano de dios.

    Si mi hijo tiene un rendimiento bajo y espero que lo solucionen los demás, es que no entiendo bien la realidad. En el fondo es usted un idealista. Por eso no colabora ni cree necesario colaborar con ese otro tipo de docentes que ni menciona, como si no existieran “porque a usted no le ha caído ninguno”. (Hay que ser cortito de vista, madre mía, para tomar su experiencia personal como un caso generalizable.)

    Insisto: si espera a que venga una mano divina y cambie todo en la educación menos su actitud y la de sus hijos, les está perjudicando enormemente. Le valdrá para tener razón en las reuniones de amigos y en las cenas de trabajo, pero poco más. Y búsquese otro instituto, no desespere. Por su bien.

    • Libertad
      21 abril 2010 a 7:40 #

      (¿por qué tendrían que hacer voluntariado?) Pregúnteselo al señor don Juan Poz que dijo:
      “…Vocacional quiere decir trabajar 50 horas a la semana, aunque nadie de quienes les restriegan a los profesores sus vacaciones sabe que se hacen esas horas “reales” a la semana….”.
      Los alumnos no se pueden largar si luego la policía va detrás de ellos. Si algún docente abandonara la profesión algunos daríamos palmas con las orejas y, en todo caso, les pediríamos a la policía que no le dejaran volver.
      Le agradezco su interés por mis hijos pero ni deseo personalizar el debate ni he dicho que mis hijos asistan a un instituto. Entiendo que su preocupación consiste en que las familias no hacen su parte en cuanto a la educación de sus hijos y en eso podemos coincidir. Siempre habrá variedad en cuanto a la diligencia de las familias en la educación de los hijos, y el sistema educativo deberá contemplar esta circunstancia. La cuestión es que formar una familia es un derecho pero ser docente no es una obligación. Esto supone que progenitores no preparados para la educación llegarán a tener hijos que deberán asistir a la escuela. Y también algún docente tendrá que ocuparse de ellos, un docente que no llego a la profesión obligado y que ya sabía como eran las cosas.
      Al margen de esto, claro que los padres tienen que asumir su responsabilidad, en mi anterior comentario exigía a los docentes sus responsabilidades, los padres también tienen las suyas y la sociedad tiene que posibilitar y obligarles a asumirlas.
      Los docentes no pueden alegar incapacidad para desarrollar su trabajo, si no saben deberían irse. Esta ecuación no es válida, salvo excepciones extremas, para los padres.

  13. Jacinto Martínez
    25 abril 2010 a 19:03 #

    A Libertad liberticida::
    1) El único que debe irse por el bien de este foro eres tu, troll insidioso. Y si, como dices, lo haces “dando palmas con la orejas”, mejor. Avísame para grabarte.
    2) Acabo de leer las ironías que te gastas con mi nombre. Cuando te muestres sin esconderte tras el nick TROL(L)ERO que ensucias, entonces jugamos los dos. Mientras, ahí te brindo otro divertimento: aplícate la rima popular y soez con lo que tu ya te imaginas que te va hacer Jacinto…..…pues eso…
    3) Sólo la impunidad de internet -por ahora- explica que puedas seguir insultándonos sin el mínimo reparo. Aunque ya sabes que insulta el que puede y no el que quiere. Y puedes imaginarte el caso que el colectivo profesoral que aquí participa te hace y por dónde me paso yo tus continuas descalificaciones. Sale gratis eso de presentarte como padre y pensar que tienes DERECHOS sobre nosotros. ¡Y una mierda!. Déjate de exigencias (tu palabra preferida). Lo de los siervos domésticos ya pasó a la historia, aunque te pese. Si tuvieras un mínimo de valor dirías a que te dedicas, para que en plano de igualdad pudiéramos intercambiar vigilancias y valoraciones de tu trabajo.
    4) Porque ese es el quid del asunto. Tu ya sabes que todos los de este foro somos profesores y de eso te vales, pero tu ¿A qué te dedicas para poder vigilar los diversos hilos de este foro todos los días y a todas horas?: Eres el mayor interviniente con diferencia, con larguísimos textos-basura logsianos plenos de descalificaciones al profesorado que ESTÁN ESCRITOS A TODAS HORAS DEL DÍA: desde las 7,30 h. de la mañana hasta las 23,30 h de la noche (vid. los diversos hilos). En horario laboral de mañana y tarde. Dedicación full time: O estás jubilado –cosa que no cuadra con lo del hijito-, o lo haces desde el trabajo, cosa que es un fraude con todas las de la ley. Tampoco creo que seas un autónomo. Un empresario no pierde el tiempo vigilando un foro de profesores. Como además dominas el leguleyismo logsiano, yo diría que trabajas en ello ¿A que sí?¿A que eres uno de los del PESEBRE, cercano a la Delegación/Consejería, liberado de tareas pedestres?.
    5) Dado que tu única justificación para estar aquí es lo de tu hijo y suponiendo que no sea un invento, que ya es suponer, lo que debes hacer en coherencia con tu descontento crónico con nosotros es meterlo en un privado/concertado, como por ora parte hacen la mayoría de los jefes del invento. Ya sabes que su profesorado, atado por la forma de ingreso, apenas pueden defenderse de padres como tú, que lo que desean son siervos domésticos.
    Y participa de vez en cuando en el foro de la pag. web de la Consejería (Blog de padres), a ver si reavivas ese muermo que nadie visita, y suelta alli tu mala baba contra el profesorado y de paso peloteas a tus jefes. Por mi parte voy a pedir una baja medica, por supuesto fraudulenta, para seguirte por los hilos y desenmascararte ante los profesores que no te conozcan.
    Cuídate

    • 25 abril 2010 a 21:42 #

      Jacinto, creo que has dado en el clavo en una cosa: este tal Libertad (?) es a todas luces un beneficiado del pancismo logsero. A lo mejor se ha puesto ese nombre porque es un liberado sindical, cosa que no me extrañaría lo más mínimo. Y por supuesto, de ética personal (y seguramente, profesional), cero, sólo hay que verlo: veneno, mentiras y anonimato cobarde. Yo hace tiempo que no le respondo y que le dije a David que debería vedarle la entrada al foro: si quiere soltar pozoña, que la suelte en su casa.

      • Libertad
        26 abril 2010 a 18:46 #

        Estima acertado el punto de vista con el que ladra desde su garita señor López ya que tan arriesgadamente establece sus juicios y valoraciones. Lo malo es que su atalaya se haya quedado en garita y su vigia en “guachiman”. Evidentemente su inglés en “spaninglish”. Yo no me dejo llevar por ninguna doctrina ni logsiana, ni antilogsiana como usted. Sin embargo yo nunca le insultaré por tener una opinión aunque sea de prestado.
        Ya he explicado que mi anonimato es como el de todos pero a lo mejor el mio puede ser un punto cobarde. Los maestros nos tenéis a los padres en desventaja. Si los docentes que “deseducan” a mis hijos supieran lo que opino de ellos seguro que tendrían dificultades escolares mis hijos. Esto no es tan solo una suposición.
        En todo caso, este vigía de occidente y otros adlateres tendrán a bien en alguna ocasión decir no sólo que miento, sino además, en que miento.

  14. Libertad
    26 abril 2010 a 13:02 #

    Cordiales saludos señor don Jacinto Martínez. No es de mi gusto contestar comentarios provocativos, libertad es un avatar y personalmente lo pueden poner de vuelta y media. Si ese es su estilo, ya lo ha dejado bien patente. El objeto de este comentario es pedir disculpas por haber usado su nombre para comentar el concepto de anonimato. No sé si le ha molestado más que lo relacione con una flor o con una piedra, en cualquier caso, pido disculpas. Le pido por favor que diga esa rima popular que menciona, no será tan soez si sale de su pluma. Ciertamente no imagino a cual se refiere, será que mi nivel cultural no es el suyo.
    Sobre el anonimato quisiera aclarar que no soy más anónimo que usted ni tampoco estoy más protegido. Este comentario lo suscribo de nuevo como Libertad pero podía enviarlo como José Pérez, Enrique Antonio Montes, Felipe González o incluso Jacinto Martínez. De hecho usted suscribe como Jacinto Martínez y a mí me sugiere lo mismo que Jacinto de Compostela.
    Este es un foro de educación y hablo de educación y aledaños. Sería improcedente que reconociera que soy árbitro de fútbol y usted criticara mi mal arbitraje en el Madrid – Barcelona. Puede estar seguro que el blog correspondiente ya me podrían a caldo. Por cierto, no soy árbitro. Si mi profesión sirviera para cualificar mi opinión, aportaría el dato. Pero el único dato que cualifica mi opinión es ser padre y mis hijos están en edad de escolaridad obligatoria.
    Cuidese

    • 26 abril 2010 a 17:06 #

      Haga usted el favor de no usar el truco de ponerse digno, porque no tiene motivos. Para cualificar sus opiniones harían falta objetividad, respeto, educación e intención constructiva. Deje de tirar la piedra y esconder la mano y entonces empezaremos a entendernos. ¿Es usted capaz? Y por cierto, se habrá dado usted cuenta de que aquí muchos salimos con foto, nombre y apellidos VERDADEROS, profesión y hasta enlace de blog: ¿por qué no lo haced usted? Si no tiene respuestas claras y escuetas para este comentario, lo ético sería que dejase de meterse en DESEDUCATIVOS a hacerse el listo.

      • Libertad
        26 abril 2010 a 19:17 #

        En primer lugar le agradezco señor López el no haberme insultado en esta ocasión. Acabo de explicar en un comentario una pista sobre mi “cobarde” anonimato. No siempre fui anónimo pero hace ya unos años que prefiero figurar tan escondido como “Tiza presa”, “Luz roja”, “RM” o “Antes de las Cenizas”. Aun sin conocer sus razones para el anonimato, las respeto. No necesito sus identidades para entender sus argumentos.
        Por cierto, ¿podría argumentar un poco eso de la ética y que yo deje de participar en este foro? Podría llegar a convencerme. La razón de que el punto de vista de un padre no tenga cabida en un foro de educación con docentes. Hablo de la “razón”, no del hecho de que mis opiniones molesten a algunos de los participantes.

  15. 26 abril 2010 a 22:06 #

    La sabe usted muy bien, señor Libertad: la línea medular de su discurso no son razones o propuestas, sino durísimas descalificaciones a todo el colectivo docente, en las cuales toma cualquier comportamiento inadmisible que tengan o puedan tener algunos y lo hace extensivo a todos. Eso, perdone la expresión, se llama echar mierda sobre todo un colectivo y es intolerable.

  16. Libertad
    27 abril 2010 a 8:14 #

    Lo que es insostenible es mantener una defensa “numantina” de todo un colectivo en el que hay de todo. El primer paso para solucionar un problema es reconocerlo, y uno de los grandes problemas del sistema educativo el elemento humano. Por supuesto que fallan los políticos, ¿cuantos ministros de educación llevamos amortizados?. Fallan los funcionarios, estos cambian menos. Pero los que sus fallos más repercuten en nuestros hijos son los docentes. Es cuestión de proximidad.
    En absoluto niego que hay profesionales de calidad y que se esfuerzan en realizar su trabajo incluso más allá de lo exigible. Pero el sistema es así, se estos se volvieran omisos no les ocurriría nada por que nada les ocurre a los o no saben o no quieren trabajar. El sistema educativo no prevé ningún método de evaluación de la acción docente. Si existiera podríamos saber hasta donde alcanza la “mierda” que usted mencionaba. Pero le aseguro que haberla “hayla”. La hay en la orilla de los psicopedabobos logse loesianos y la hay en la orilla de los nostálgicos del tardo franquismo prelogsiano.
    “Quién salvara a este chiquillo menor que un grano de avena. De donde saldrá el martillo verdugo de esta cadena”
    Hoy en País había un artículo “infumable” sobre el coste económico de la repetición, pero el comentario 28 de Nize23 brillaba con luz propia. Permítanme traer a este foro la voz de un alumno:
    “Tengo 25 años y no conozco practicamente otra cosa que el sistema educativo. Tuve entre la Eso y Bachillerato 6 años de frances: Estuvimos los 6 años con el mismo libro y no pasamos de la página 30, porque el profesor de francés no sabía frances. Tuve 8 años ingles y si se algo…es por dar clases particulares. Si aprobe matematicas fue por clases particulares… Ahora os cuento la universidad que lo tengo mas reciente: – Mis profesores de la universidad de derecho de Granada, tiene un horario con unas tutorias determinadas y pagadas. Nunca están en el despacho. No corrigen los trabajos un buen número de ellos y la mayoría del profesorado son hijos enchufados de antiguos profesores que carecen de experiencia profesional y académica. – Los administrativos de la universidad ni siquiera conocen el reglamento de la universidad…hacen lo que les da la gana y si se lo recuerdas te buscas problemas… Hay que limpiar las aulas de profesionales incompetentes!!!! Un saludo!”

    • 27 abril 2010 a 18:23 #

      Un par de entradas más arriba, veo que aprovecha usted para meterse en mi blog (con su repugnante anonimato como escudo, por supuesto) y luego afirma que ladro desde él: ¡escandaloso! Hasta ahora sabía que usted era oprtunista, cobarde y sin ética, pero ahora veo que es además un canalla sin la menor decencia: se le abre la puerta de una casa y se mete para apestarla. Haré lo posible por conseguir que a semejante sabandija como usted se le cierre la entrada a este sitio de personas con modales, ya hemos aguantado demasiado sus estupideces y sus modales de cavernícola.

      • Borja Contreras
        27 abril 2010 a 21:04 #

        Pablo….¡Ni te molestes!
        Un saludo muy cordial.

      • 28 abril 2010 a 6:49 #

        Gracias, Borja, pero hay que expulsar a este invasor. Quien no respeta ni a las reglas ni a las personas no puede estar en un sitio. Empecé a ver claro su juego precisamente en un artículo tuyo, el del profesor cavernario. Un abrazo.

  17. Martín
    27 abril 2010 a 11:27 #

    La vida de la enseñanza de los profesores, padres e hijos se ve desde diferentes prismas. A cada uno se le asignan diferentes tareas, para entre todos formar un todo dialéctico y llevar a la práctica actividades en la educación. Pero lo negativo que emerge en el momento dialéctico consiste, de modo general, en la carencia que revela cada uno de los contrarios cuando se compara con el otro. Ésta carencia actúa como un mecanismo que impulsa más allá de la oposición, hacia una síntesis superior llamado momento especulativo o positivamente racional que es el que capta la unidad de las determinaciones contrapuestas, lo positivo que surge de la disolución de los opuestos: es lo que contiene en sí como algo superado. Y precisamente es esta manera muestra que es algo concreto y que es una totalidad.

    un saludo a ambos

  18. Grotz
    27 abril 2010 a 21:58 #

    Martín, bonico, date una vuelta por el blog: “Patafísica de la fuerza oscura”, en la web: “Cerebros flambeados de profesores bournout” y luegos nos cuentas como se interacciona entrópicamente en espiral dialéctica con el espíritu de Akenaton.
    Sin acritusss.

  19. Jacinto Martínez
    28 abril 2010 a 7:51 #

    A ver, Libertad-liberticida:
    Y dale que te dale, bla, bla, bla, bla, bla……Qué cansin@. Como se nota que estás liberad@. Sólo nos faltaba que te dediques a cortar y a pegarnos cartas y artículos de prensa. Vamos a tener que denunciarte ante tu jefe por el poco esfuerzo personal que muestras en tu labor provocadora.
    La verdad es que te leo con desgana pero es que no paras de difamar y meter la gamba. Dos perlas. Te cito:

    a) “El sistema educativo no prevé ningún método de evaluación de la acción docente”.
    Mientes, y digo mientes porque como sé que estás en el “ajo” no ignoras cómo funciona esto. No puedo creer que desconozcas los planes de evaluación interna periódicos, y las evaluaciones personales puntuales, a que nos someten. Ni que sepas de la labor inspectora y del “comisariado” vario. ¡Venga ya! No disimules.

    b) “Pero los que sus fallos más repercuten en nuestros hijos son los docentes. Es cuestión de proximidad.”
    (Dejemos a un lado tu “atormentada” sintaxis) Ésta si que es buena. Ahora resulta que después de darnos lecciones de ética, moral, psicopedagogía y didáctica tu inconsciente de mamá irresponsable te delata. Hasta el menos leído de los padres-madres (entre los que afortunadamente predominan los que aún se rigen por el sentido común) sabe (sabemos) que son los padres y hermanos quienes más influyen-repercuten en los hijos. Y en segundo lugar sus amigos (de los hijos). A menudo en orden inverso. Pero nunca los profesores, ni fallando ni sin fallar.
    Lo que conociéndote ya mínimamente no deja de ser preocupante para tus hijos y para quienes tengan que soportarlos.

    Por lo demás, lo dicho ¿Es que no tienes otra cosa que hacer?¡Lárgate ya!. Si te aburres, reaviva el foro-muermo de la Consejería. Aquí ya has dejado repetida constancia de tu ideario insultante y nada original. Si además tienes a tus niños en un colegio concertado/privado ¿Qué más quieres? Aquí no vas a encontrar a nadie que admita ser tu doméstico siervo docente.

    ¡Ah!, se me olvidaba: es mejor que tu conocimiento sobre los dichos y refranes populares -bueno, en realidad tabernarios- sea escaso.
    Cuídate

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: