Vivo en un “Polígano”

Vivo en un Polígono. Esto no es una confesión de marginalidad, ni mucho menos. Es un barrio en todo asimilable a cualquier otro, de hecho compramos la vivienda en éste por su precio un poco más bajo que en otras zonas más céntricas, no por amor al riesgo. Es un barrio que creció al lado de uno de los llamados polos de descongestión industrial de la década de 1960 -el de Toledo-, es por eso que, a pesar de tener otro nombre más respetable, se le conoce como “El Polígono”. Por lo demás, en lo práctico, no le queda demasiado de aquel carácter. La mayor parte de la población se ocupa en el sector terciario. Todo esto para ilustrar cómo el Polígono se transforma en “El Polígano” en virtud de las directrices de nuestros responsables educativos. Hablamos de la llamada adaptación del centro al medio, a un medio que incluso no existe como tal, dentro del marco de la autonomía de los centros.

Haciendo unos pocos kilómetros, tengo mi puesto en un instituto de un pueblo de unos 5.000 habitantes, de economía predominantemente agrícola y ganadera, con alguna pequeña industria. En los últimos años, y hasta hace aproximadamente uno, se hizo dinero, no sé si fácil, con actividades relacionadas con la construcción. Recuerdo que en una visita de nuestro inspector , tras soltar la carga prevista de doctrina pedagógica logse-loesiana, hizo una advertencia mucho más clara que los fárragos que había desembuchado poco antes: a la hora de calificar y evaluar había que tener en cuenta que nuestro pueblo es eso, un pueblo, que por ello el nivel cultural de sus habitantes es bajo, que ahora (hace tres años) manejan mucho dinero porque muchos son albañiles y que sus hijos, mis alumnos, salen tres noches a la semana con más de cien euros en el bolsillo cada una. Por esta razón, nada de clases magistrales ni aprendizaje memorístico, mucho menos hablar de cosas que les sean lejanas en el tiempo o en el espacio. El encadenamiento perversamente lógico del señor inspector parece aplastante: Poca cultura, albañilería, billetes, no hay que pedir mucho. ¿Significa esto que dependiendo de donde viva uno se le da un tipo de enseñanza? ¿Sucede esto en el sistema público español, en sus diecisiete sistemillas autonómicos? Al parecer, así es.

Volvamos ahora a mi barrio, concretamente a su aspecto más divertido, sus fiestas de mediados de Junio. A lo largo de varios años he venido observando que las actividades que se organizan para los adolescentes imitan descaradamente lo que alguien supone que hacen los chavales marginales en las ciudades de los Estados Unidos de América. Se trata de “hip-hop” con letras sobre violencia y delincuentes, pintadas en muros desconchados (como ya no tenemos de eso, se levantan de cartón piedra y luego se desmontan) a las que se llaman “grafitti”. Incluso el periódico del barrio organiza algo con los chicos de uno de los dos institutos llamado “Observatorio de no sé qué” en el que aparecen temas de convivencia educativa, es decir casos de gamberrismo, ante los que hay que adoptar “medidas educativas”. Como si a un sujeto que roba en una frutería, en vez de aplicarle las normas penales tuvieran que imponerle una supuesta ley frutera. En alguno de los ejemplares de esta publicación he llegado a leer que los profesores deben ser lúdicos y no aburrir a los chicos, porque, si no, estos reaccionan y pasa lo que pasa. En otros barrios más céntricos, durante sus fiestas, no es que estén exentos de estas bazofias, pero también organizan concursos literarios, conciertos de coros o qué sé yo. Y todo ello, lo que sucede en mi barrio, en virtud de una supuesta, más falsa que Judas por otro lado, mística obrerista suburbial. Una mística surgida no ha mucho, porque los movimientos obreros de verdad, a principios del s. XX, lo que pretendían era exactamente lo contrario, emancipar a las masas trabajadoras. La cultura era una de las salidas. Alejar al obrero de la taberna y llevarlo a la biblioteca. No sé, estoy pensando ahora en las novelas de Zola y otros. Pues aquí, en el “Polígono”, en el que unos cuantos se esfuerzan por recrear una realidad virtual, se trata de lo contrario, de encauzar a las generaciones jóvenes hacia la degradación educativa, social y hasta personal. Hacia una especie de chabolismo metafísico. Si a alguien metido en toda esta mitología del suburbio, en un momento de flaqueza mental, pues siempre me propongo no entrar al trapo, le hago alguna de estas observaciones, por supuesto que no tan extensa, porque no quiero ser linchado como fin de fiesta en las verbenas del barrio, invariablemente me suelta algo del tipo: “Lo que pasa es que eres un rancio y un elitista”; o: “¡Qué pesado! Siempre quejándote, pero si ahora los institutos tienen de todo, todos los niños van con ordenador”. En lo segundo estoy de acuerdo. En lo primero, ya voy a acabar por pensar que también. El caso es que nunca en la Historia de la enseñanza en España, con tantos medios se ha logrado tan poco.

Para seguir hablando de un servidor, hice el Bachillerato en Alcalá de Henares, entre 1986 y 1989. Entonces tenía unos 180.000 habitantes y contaba con cinco institutos, entre BUP y Formación Profesional. Hoy día vivo en Toledo, unos 80.000 habitantes, y nueve institutos. ¿Qué sucedía entonces? El palabro ese de las “ratios” no lo conocíamos. Tampoco sabíamos que estábamos masificados, pero en cada aula se apiñaban más de cuarenta alumnos, en dos turnos. En las puertas no había candados, ni tampoco existían decenas de normas para no cumplir. En su lugar, libertad y respeto entre profesores y estudiantes, y eso que en el recreo nadie te impedía salir para ir a algún bar del vecindario a tomar una caña. Nunca terminaré de agradecer a los profesores de aquel Instituto de Bachillerato Complutense gran parte de lo que he llegado a ser, o a no ser, hoy, después de unas cuantas derrotas. Igual que a los del Colegio Público Dulcinea, de la misma localidad. Si alguno lee esto, que se dé por aludido y que se quede con mi admiración y mi cariño. En un entorno social que, a veces, no era el mejor supieron inculcarme el amor al saber, y la disciplina del esfuerzo.

Y a lo que iba, que no quiero dispersarme más: todo esto para decir que esa majadería que recoge tantos aplausos en los saraos y conferencias educativos, ésa de que “la escuela ha de ser un espejo de la sociedad” es una de las tontadas más perversas que los siglos han visto. La escuela debe ser un faro que ilumine. Si no es así, al que le toque vivir en un polígono, sólo le queda joderse, con perdón.

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Categorías: Crónicas del País de las Maravillas, Diagnósticos, Panlogsianismo

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25 comentarios en “Vivo en un “Polígano””

  1. Lozano andaluz
    26 marzo 2010 a 18:22 #

    Querido Maximiliano,

    Mis respetos y de acuerdo en todo. He estado en esos poliganos trabajando y suscribo lo que dices.

    El chabolismo metafisico es un concepto genial.
    Si hubiera miles de profesores como tu, otro gallo nos cantara.

    Un abrazo , se te quiere intercontinentalmente/.

  2. Juan
    26 marzo 2010 a 18:47 #

    Totalmente de acuerdo con la crítica que haces.
    Es que no se quieren enterar de que los resultados de la aplicación de tantos principios pedagógicos “progres” son sencillamente los contrarios a los que supuestamente se quería llegar.
    Por otra parte, lo de la autonomía de centros es mucho más peligroso de lo que parece, porque a todo el mundo le suena de maravilla y parece que es de lo más democrático, pero guarda en su interior toda una bomba reaccionaria. Política neoliberal pura y dura.

    Saludos

    • Manolo Ballester
      27 marzo 2010 a 6:24 #

      Estoy de acuerdo en que es peligrosísimo.
      Pero, al margen de la etiqueta de liberal (que ni es neo ni dice nada), el problema radica en que se está planteando de manera que el autonomo va a ser el director y sus mariachis, pero el profesor será menos autónomo que ahora (que ya es decir).
      Prueba: el Roc de Andasulia. Y me parece que tiene poco de liberal y bastante de sociata loe-logsiano.

    • Twon
      14 noviembre 2010 a 12:09 #

      ‘Política neoliberal pura y dura.’

      Algunos ya no saben como disfrazar su desvergüenza, etiquetando para que parezca de otro lo que es de uno.

      La progresía sociatatotalitaria es la que nos ha llevado al precipicio en el que estamos y ha hecho que la Educación enestepaís sea para llorar.

  3. Ana Belén Ferreiro
    26 marzo 2010 a 21:15 #

    Hola!

    igual que los anteriores comentarios, estoy totalmente de acuerdo con el artículo, me ha gustado mucho, como todos los que he leído hasta ahora.
    Quería aprovechar esta intervención para comentar algo que he leído hoy mismo y me ha dejado alucinada. Llegaron hoy al IES donde trabajo unos periódicos de educación, si no recuerdo mal, un ejemplar de Escuela, y venía una entrevista con el que es ya mi antihéroe, el señor Marchesi. En la entrevista, aunque defiende su sistema, ( y le echa la culpa del fracaso escolar a los cambios sociales y a una mala aplicación de la misma) afirma que aunque las cosas no van bien en educación nadie se preocupa por cambiar nada. Me he quedado muda y me ha parecido el colmo de la hipocresía. En fin, para la semana me voy a casa y voy a intentar contactar con un amigo que trabaja en un periódico gallego, si está en mi mano conseguir que el manifiesto tenga difusión por el noroeste, no dudéis que voy a intentar poner mi granito de arena. Al margen de que consiga la publicación imprimiré unos cuantos y los llevaré a varios IES de mi zona. Un saludo a todos los deseducados!

  4. diego martínez
    27 marzo 2010 a 7:41 #

    Magnífico artículo sr. Bernabé, hacía tiempo que no leía razones tan ponderadas, seguramente por ser fruto de una larga experiencia, ¡Cosas veredes…!

  5. 27 marzo 2010 a 11:11 #

    Muy buen artículo.

    Respecto a lo que dice Juan ¿Por qué, me pregunto, se le echarán las culpas al liberalismo de problemas que se derivan del intervencionismo más asfixiante? Es algo que jamás entenderé.

    Un saludo.

  6. maria
    28 marzo 2010 a 11:59 #

    Quiza habria que ser mal pensados y sospechar que lo que se pretende es “crear” generaciones de gente aborregada y facilmente manipulable, es decir sin cultura y analfabeta.

    • Ania
      30 marzo 2010 a 12:51 #

      Yo antes no hubiera pensado así pero ahora, habida cuenta de lo que está ocurriendo en mi centro, sí que lo pienso.

  7. Libertad
    28 marzo 2010 a 18:03 #

    Lamento volver a desentonar en el coro pero antes de ser mal interpretado, que quede claro que soy partidario de la educación en la exigencia, o sea, la versión difícil de la educación.
    Sobre todo cuando te han quitado la regla, y la disciplina se ha de administrar con respeto. Y yo creo que esto se puede hacer aunque no tengas la placa de policía.
    Lo primero que me ha chocado es lo de la visita del inspector, que por su parte tendrá derecho a tener sus propias opiniones logse-loesianas. Lo que no esta tan claro es que su poder pueda alcanzar a condicionar las calificaciones que un docente aplique a un alumno. Estoy seguro de que esa responsabilidad es del profesor y de ella no puede librarse. Existe la “…adaptación del centro al medio…”, (que no me puedo imaginar cómo un medio “…no existe como tal…”) y que dentro del “…marco de la autonomía de los centros…”debe ser considerado y en ningún caso debería suponer rebajar la exigencia. Lo que no me cuadra que lo que diga en este sentido por lo tanto el inspector deba ser seguido a pies juntillas y ser escusa para ejercitar la forma “fácil” de la educación, o sea, rebajar objetivos curriculares.
    También existe la libertad de cátedra, que la he visto utilizada para los fines más peregrinos. En este caso viene que ni pintada, la última palabra la tiene el docente y por lo tanto la máxima responsabilidad. No estoy hablando de la LOGSE, ni de la LOCE, Ni de la LOE. Estoy hablando de la Constitución española, la vigente, no la de Cadiz o del Ministerio de Instrucción y Bellas Artes. La Constitución defiende y o b l i g a.
    Otra cosa es que entendamos la exigencia tan solo por parte del alumno. Si un profesor duerme a las piedras, que no le molesten lo ronquidos en clase. Eso sí que podría condicionar los objetivos curriculares, no otras cosas. Es lo mismo el nivel de vida de las familias de los alumnos, es igual el nivel cultural de sus padres y el dinero que manejen.
    Otra cosa que me ha chocado es la frase lapidaria: “…El caso es que nunca en la Historia de la enseñanza en España, con tantos medios se ha logrado tan poco…”. Espero que esto no sea una creencia compartida por todos los deseducados. Nunca hemos alcanzado el índice promedio de inversión en educación de los países europeos, y eso que arrastramos retraso desde la guerra civil. Con la LOGSE metimos una legión de nuevos alumnos al sistema educativo subiendo la enseñanza obligatoria a los 16, pero sin subir en proporción el gasto. Vendieron un poco de influencia social a la iglesia católica porque ni había centros donde meter a todos.
    Es cierto que hay ordenadores y eso no está mal en sí mismo, lo que falla en mi opinión es la capacidad del docente para emplear el ordenador como el gran recurso educativo que podría ser. Y es aquí donde hay desinversión, en el factor humano. No sólo faltan los docentes de las clases magistrales y la exigencia estricta, faltan los que son capaces de resolver los conflictos, faltan los maestros de apoyo en infantil, faltan docentes que hablen inglés, faltan psicólogos, faltan pedagogos terapeutas, foniatras, psiquiatras, asistentes sociales, directores especializados y preparados, bedeles, administrativos, profesores educadores, faltan …. los padres.
    Y estoy de acuerdo con que la escuela no debe ser un “espejo”, los jóvenes deben trasformar la sociedad, no reproducirla, “…La escuela debe ser un faro que ilumine…” pero eso no se consigue con clases magistrales, un profesor debería ser más que un ordenador.

    • Jesús San Martín
      14 noviembre 2010 a 12:29 #

      “Es cierto que hay ordenadores y eso no está mal en sí mismo, lo que falla en mi opinión es la capacidad del docente para emplear el ordenador como el gran recurso educativo que podría ser”

      El famoso escritor le dijo al reconocido fotógrafo “debe de tener usted una cámara muy buena” a lo que le respondió “no tanto como su máquina de escribir”.

  8. Maximiliano Bernabé Guerrero
    29 marzo 2010 a 13:43 #

    Querido o querida Libertad:
    Las armas del inspector.Muchas veces el miedo que inspira alguien o algo es desproporcionado a sus medios de coerción. Lo más cómodo es seguir al rebaño y no buscarme complicacines. Si de otra manera fuera, nuestro manifiesto a estas alturas lo habría firmado el cuádruple de los que lo han hecho. Conozco a muchos que, aun estando de acuerdo en casi todo, todavía lo están leyendo y sacándole objeciones bizantinas.
    En cuanto a tus propias objeciones, muchas veces no es que los árboles no nos dejen ver el bosque, es que si nos empeñamos en contar las hojitas de cada matorral de brezo ni siquiera veremos el roble que tenemos en frente. Alejandro Magno, en su campaña para conquistar el Imperio Persa llegó a la ciudad de Gordio. Allí le contaron unos cuentos sobre un nudo en un yugo, muy difícil de deshacer y le dijeron que si era capaz de desmadejarlo sería dueño de Asia. Él desenvainó y de un tajo lo cortó. Los otros pensaron: ¡Mira que son brutos estos macedonios! En vez de hacer esto podría haber considerado las implicaciones míticas que tiene un nudo en un yugo, su relación con los cultos a las divinidades agrarias, que si se corta un nudo de tanta simbología se rompe el hilo que nos une con algo… Seguramente, hoy seguiría allí considerando pros y contras y nunca habría llegado a Babilonia, Persépolis y al Indo. Sí, ya sé que a él le sirvió de poco, que sus generales eran unos ambiciosos … Pero él actuó.

    • Libertad
      30 marzo 2010 a 7:38 #

      “…el miedo que inspira alguien o algo es desproporcionado a sus medios de coerción. Lo más cómodo es seguir al rebaño y no buscarme complicacines…”. Señor Bernabé, acaba de catalogar a sus compañeros entre pusilánimes y acomodaticios. Pensaba que era yo el único que tenía un concepto crítico sobre la profesión docente. Bienvenido al club. Pero ¿qué pasa con los chicos que hubieran llegado muy alto si no se les hubiera recortado la exigencia desde primaria?. Cada palo aguante su vela, el inspector será lo que quieran pero esos docentes son unos irresponsables.
      Y podemos plantearnos soluciones parciales para arreglar los problemas por que es demasiado difícil ponernos de acuerdo pero eso va a dejar asuntos sin solucionar y eso traerá consecuencias perversas. Alejandro cortó el nudo y encontró al final la traición. El fin no justifica los medios.
      No podemos permitirnos dejar en la cuneta a los alumnos que no llegan al nivel requerido. La solución no puede pasar por rebajar el listón. La solución es que alcancen todos el listón requerido y no hay atajos. El docente que no pueda hacer ese trabajo tiene que volver a la universidad. Con los que están en secundaría y están acabando la enseñanza obligatoria hay poco que hacer pero no podemos seguir permitiéndonos más candidatos a fracasados escolares desde la primaria.

      • Cerúleo79
        30 marzo 2010 a 16:18 #

        Cito:
        «“…el miedo que inspira alguien o algo es desproporcionado a sus medios de coerción. Lo más cómodo es seguir al rebaño y no buscarme complicacines…”. Señor Bernabé, acaba de catalogar a sus compañeros entre pusilánimes y acomodaticios.»

        Y efectivamente, no todo el profesorado es un dechado de virtudes. Y he ahí el que (desde mi punto de vista) es el núcleo del problema: LOS PROFESORES SON HUMANOS. (Y los alumnos también.) Y el sistema debe estar diseñado TENIÉNDOLO EN CUENTA.

        Esto es, el sistema debe estar diseñado de tal modo que se FAVOREZCAN posiciones de exigencia y rigor en el profesorado; de modo que lo que “le salga rentable” al profesor no virtuoso (en su “humanidad”, en su imperfección, en su pusilanimidad) sea mantener el listón en su sitio.

        Lo que no puede hacerse es, como con el actual sistema, pretender que, A PESAR DE TODO, el profesor se mantenga firme e impertérrito en sus posiciones. No se puede pretender que todo profesor sea tan intachable, tan virtuoso y tan seguro de sí como para poder blandir la Constitución para hacer frente a los poderes de la Administración que le presiona en otra dirección.

        (No se puede, además, porque a veces incluso tengo la sensación que las leyes y normas están hechas a conciencia para que nadie pueda cumplirlas del todo, y por ende todos terminemos rehenes de la mayor o menor (y siempre arbitraria) “vista gorda” de la Administración)

        Aquí esta, para mí, el meollo de la cuestión.

      • Libertad
        31 marzo 2010 a 8:02 #

        “…LOS PROFESORES SON HUMANOS. (Y los alumnos también.)…”, Pero los profesores son adultos, con formación universitaria, cobran dinero por estar ahí y se pueden ir cuando quieran. Los alumnos están ahí obligatoriamente. Insisto en que es pueril comparar alumnos y profesores.
        Voy a estar de acuerdo en que el diseño del sistema educativo ha de comprender que los docentes sean humanos. No creo que el sistema actual falle en eso, falla en que no contempla, al igual que Cerúleo79, que el docente pueda ser malo. No sé cuantos docentes hay malos pero tengo constancia de que los hay y también tengo la convicción de que si arregláramos este problema mejoraríamos el sistema educativo de forma definitiva.
        ¿Saben lo que pone en el “deseducado manifiesto” sobre este asunto?. NADA. Lo más parecido que piden es que les hagan caso sólo a ellos y que les den “autoridad”. La autoridad “de hecho” la concede la profesionalidad y su praxis y, me muero de miedo si a algún docente que conozco le asignan más autoridad de derecho. ¿Quién controla a los controladores?

  9. 30 marzo 2010 a 11:16 #

    Pero Maximilano, hombre de Dios,¿cómo se te ocurre decir que antes de la LOGSE había algo bueno? ¿Es que no te das cuenta de que eso es de reaccionarios? ¡Anda, anda, haz más caso al señor inspector, que ése sí que es progresista!

  10. Ana Belén Ferreiro
    31 marzo 2010 a 13:51 #

    Hola!

    a quien se esconde bajo el nick de Libertad me gustaría preguntarle por qué no sale de este foro si tan mal le parecen sus reivindicaciones y no está de acuerdo con ninguna. Este es un lugar de encuentro para unas personas que tenemos una visión determinada acerca de un problema. Si usted no lo comparte, perfecto, pero búsquese un foro acorde con sus ideas. Le sugiero que se ponga en contacto con los autores de otro manifiesto llamado “No es verdad”. Le gustará más que este.

    • Libertad
      31 marzo 2010 a 19:06 #

      Hola señora Ferreiro,
      Me parece que no me ha leído atentamente, coincido con la mayoría de los redactores en que el sistema educativo español es de pésima calidad, coincido en el diagnóstico en cuanto el bajo nivel de exigencia y coincido con alguno de los redactores con la importancia del factor del profesional docente. En mi caso estoy convencido de que el bajo nivel de estos profesionales es la piedra sobre la que pivotan otros problemas. Este aspecto no es compartido por la mayoría de ustedes y sobre esto debato.
      Me pregunto ¿quién es usted para echarme del foro?. No debe ser “quién” por que echarme es muy fácil, te colocas desde el gestor encima del comentario y pulsas la tecla de suprimir. Luego dispones el sistema para bloquear todo lo que provenga de “Libertad”, y ya está.
      Personalmente pienso que la disensión es una oportunidad de enriquecimiento, creo que algunos de sus compañeros piensan igual. Le invito a reflexionar conmigo sobre el sistema educativo desde este foro. A mi me interesa por que sí que espero aprender algo y del mismo aportar. Me interesa tanto por sus redactores como por sus lectores. En lugar de echarme aproveche la oportunidad que le brindo de demostrar a todos lo equivocado que estoy.

  11. Ana Belén Ferreiro
    1 abril 2010 a 14:43 #

    Yo no le he echado, he opinado, igual que usted. Por supuesto que no soy quien para impedirle que intervenga ni lo haría, en caso de que pudiera, mientras no se exprese usted de manera inadecuada, cosa que ciertamente no ha hecho. Sencillamente no veo que usted aporte nada con sus comentarios. Usted tiene una visión, que está ya clara y ni va a salir de aquí convencido de nada ni usted va a convencer a los que nos sentimos representados en este blog, entonces ¿qué pretende? sólo le he pedido que me lo aclarase, si quiere, si no, pues nada. Leeré cuidadosamente sus intervenciones anteriores, han debido escapárseme unas cuantas.
    Sin acritud.

    • 3 abril 2010 a 23:24 #

      Ana Belén, no le hagas caso al tal Libertad (¡menudo sarcasmo haberse puesto ese nombre!). Es un vulgar reventador; jamás argumenta, sino que se limita a descalificar y, cuando se desarman sus sofismas, se va por los cerros de Úbeda a otra cosa que no tiene nada que ver, porque sólo busca destruir. En sus intervenciones no hay más que resentimiento y una inquina patológica contra el profesorado. Algunas preguntas que me hago sobre él: ¿quién es? ¿De qué trabaja, que tiene tanto tiempo para hacer múltiples y larguísimas intervenciones en diversos sitios? Desde luego, no parece tener tanto trabajo como esos profesores a los que desvergonzadamente califica de ociosos. No le hagas caso, es lo mejor.

    • Libertad
      5 abril 2010 a 8:32 #

      “…Leeré cuidadosamente sus intervenciones anteriores, han debido escapárseme unas cuantas.
      Sin acritud.”

      Con gratitud. Gracias por sus ponderadas palabras. No hubiera vuelto por este rincón del foro si no fuera porque me han brindado una ocasión ideal para ilustrar mis tesis. No es por ira ni por despecho del mal estilo demostrado, es por sentir la urgencia de hacerme entender. Ustedes tienen unas propuestas que expresan de buena fe. Yo quiero entender que ese deseo de mejora está dirigido a conseguir un mejor sistema educativo para los alumnos y a ese deseo me uno. Y no es que yo ande buscando cortesías pero llama la atención que individuos de profesión “docente”, ladren y no hablen, censuren y no dialoguen. Y don Pablo ofrece un buen ejemplo, se atreve a mentir diciendo:
      “…jamás argumenta, sino que se limita a descalificar y, cuando se desarman sus sofismas, se va por los cerros de Úbeda a otra cosa que no tiene nada que ver, porque sólo busca destruir…”.
      Esta mentira es una estrategia evidente cuando luego se permite especular sobre mis intenciones. La estrategia consiste en desprestigiar al que disiente, si no tienes argumentos machaca al contrario. Don Pablo y otros usan y abusan de la consabida táctica “si los hechos no te acompañan apóyate en la razón, si la razón no te acompaña apóyate en los hechos. Si no te acompaña ni la razón ni los hechos, insulta”
      Decía que don Pablo miente por que es falso que yo no argumente mis planteamientos. Pero como este es un medio escrito lo que está escrito ahí queda. Lo que es más raro es que me rebatan con argumentos pero, cuando se produce, yo me alegro de poder aprender un poco. Hace poco me enteré de que no había malos maestros porque los que hay, han estudiado una diplomatura y han aprobado una oposición.
      Este es mi ejemplo ilustrativo, don Pablo habrá estudiado en la universidad y habrá aprobado su oposición en el principio de los tiempos. Pero si practica este estilo no creo que sea un buen docente.
      Señora Ferreiro, si participo en este foro es porque creo que tengo algo que debatir y aportar, cuando se trata solo de aplaudir no me molesto. Lamento no ser del agrado de don Pablo pero que se le va ha hacer, desde el primer día el moderador tiene mi correo electrónico, cuando quiera puede pedirme que desista de participar, pero no lo hace. Creo que con buen juicio este es un foro abierto, si los redactores solo quieren aplausos que cierren los comentarios y se den los parabienes en privado.

  12. 3 abril 2010 a 23:27 #

    Y otra cosa que maneja de miedo es el victimismo, para reclamar ese respeto que sistemáticamente se salta a la torera, lo tiene todo, el individuo.

  13. Ana Belén Ferreiro
    4 abril 2010 a 13:25 #

    Hola!

    gracias por el apoyo Pablo, no pretendía en ningún momento ser descortés con Libertad, pero es que no entiendo su afán de intervenir en un blog con cuyas ideas no comulga, eso es todo. Si yo encontrara un blog o foro en el que se expresan ideas que yo no apoyo manifestaría mi opinión una o dos veces, pero luego dejaría de entrar, y por eso se lo pregunté. No pretendía echarle ni mucho menos, pues como él señaló, no soy quien. En fin, será mejor dejarlo y que cada uno intervenga como quiera, al fin y al cabo, lo que importa es que el blog tenga vida.
    Un saludo muy grande y enhorabuena por este proyecto.

  14. 4 abril 2010 a 14:58 #

    Otro saludo para ti y muchas gracias.

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  1. Vivo en un “Polígano” - 27 marzo 2010

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