“La enseñanza destruida”

A quien entre ahora en un instituto de enseñanza secundaria y/o bachillerato y no lo hubiera hecho desde sus días de estudiante unos veinte o veinticinco años atrás, invariablemente le llamará la atención una cosa: lo que sin duda recordaría como un espacio de libertad, donde la puerta de entrada siempre estaba abierta, incluso para salir durante el recreo, donde reinaba un cierto clima de colaboración entre profesores y alumnos, ahora es un recinto lleno de candados, cerraduras, estancias que no se pueden abandonar, con horarios para estar o no estar en los pasillos, etc. Una especie de parvulario acorazado. Sí, esto es así, aunque parezca una contradicción con temas actuales de los medios de comunicación: agresiones entre alumnos, o de éstos hacia los profesores, mala calidad del sistema de enseñanza español. De intentar demostrar que ambos hechos están unidos se encarga este libro “La Enseñanza Destruida” de Javier Orrico Martínez (Caravaca de la Cruz 1955), catedrático de instituto y periodista, publicado en Editorial Huerga y Fierro, Madrid. Yo he leído la segunda edición, de Septiembre de 2005.

El libro, de poco más de doscientas páginas, con un prólogo de Francisco Rodríguez Adrados, es una selección de artículos publicados en el diario “La Opinión” de Murcia y en el desaparecido “Diario 16” desde principios de la década de 1990 hasta 2005. Puede decirse que se estructura sobre tres ejes: El primero trataría sobre la Reforma Educativa, emprendida durante la anterior etapa de gobiernos del PSOE, si no iniciada sí afirmada por la Ley de Ordenación General del Sistema Educativo de 1990, y corroborada por la LOE de hace poco. Entre medias, dos legislaturas del PP que no hicieron prácticamente nada por contrarrestar la tendencia. Tendencia destructiva según el autor, aunque es un pensamiento que comparten muchos integrantes de los estamentos educativos, callados por diversas razones. Esta reforma supone, además de cambiar de arriba abajo el sistema de la enseñanza media (a partir de entonces, secundaria), el predominio de los medios sobre los fines, de una pedagogía vacía de contenido sobre las materias que se han de impartir. El gobierno del sistema educativo se entregó a los sumos sacerdotes de la Psicopedagogía, quienes, entre otras cosas, nos inundaron con una jerga pretendidamente científica, basada en términos como comprensividad, integración, inclusividad, currículum, donde todo el tiempo se habla de ratios de alumnos, cuyos ejemplares más gamberros son llamados disruptivos. Sus defensores argumentan que todos estos términos, y otros muchos, han sido tomados del latín (“deportado” del sistema educativo por la reforma), y es cierto, pero a través de malas traducciones del inglés.  Orrico viene a decir que este sistema ha destruido el freno a la barbarie que suponía la cultura. Basándose en un falso igualitarismo y con la trampa de acabar con la antigua Formación Profesional, tendenciosamente contrapuesta a un Bachillerato pretendidamente elitista, ha sustituido los conocimientos por conceptos vacuos como temas transversales, capacidades y las actuales competencias básicas; las cuales desembocan en la mediocridad manifiesta de unos adolescentes sólo débilmente alfabetizados.

Otro tema que nuestro autor toma y retoma en sus artículos es la desestructuración de la sociedad española de nuestros días. Teniendo en cuenta que el sistema educativo suele constituir algo más que un índice de la sociedad sobre la que se asienta, en muchos casos su espina dorsal; el actual, que ha barrido fuera conceptos como el esfuerzo, el mérito, la responsabilidad, encuentra su eco en una sociedad en la que ésta también está ausente. Puede que la “psicologización” de todo cuanto nos rodea sea un rasgo más de la postmodernidad, y puede que sea un empeño huero por suscribir una especie de póliza de seguro frente a todo lo que no nos gusta del ser humano, como puede ser la maldad, la codicia o el deseo de aplicarse siempre la ley del mínimo esfuerzo. Si alguien comete un hecho reprobado por las normas de conducta sociales, tiene dos opciones, o reafirmarse en él, o tratar de repararlo. En ambos casos ha de asumir su responsabilidad. Si algún psicólogo conductista le dice que tuvo poco o nada que ver con la infracción, cuya causa habría que atribuir a la sociedad o a algún concepto menos asible aún, un blanco inmaculado rousseauniano parece que prevalece, y todos tan contentos. En una sociedad de la exculpación así construida se ha llegado a establecer una cierta dictadura psicopedagógica sobre la enseñanza. Para evitar la desmotivación y frustración que suponen la no adquisición -por falta de esfuerzo- de conocimientos complicados o laboriosos, se suprimen éstos y se reemplazan por, digamos, competencias básicas como “aprender a aprender”. Naturalmente, varios centenares de adolescentes, plenos de energía, encerrados cinco días a la semana durante seis horas, con tareas poco concretas en qué ocuparse, han de hacerlo en lo natural en cualquier ser humano que no ha sido “desbastado” por la cultura: la desidia ostentosa o las mil maneras de fastidiar al prójimo. De este modo, los institutos se han ido convirtiendo en guarderías cerradas a cal y canto, llenos de normas obvias y redundantes. No es un problema de disciplina, sino de la falta de su fin primero: aprender esforzándose. Interesante es el paralelismo que hace el autor entre la destrucción de los valores sociales y de una cierta jerarquía moral (tendencias que apuntan en una sociedad que ha delegado casi exclusivamente varias competencias antes asumidas por los padres en el sistema educativo) y el origen de todo régimen autoritario. Aquellos que abdicaron de su responsabilidad suelen acabar pidiendo que venga alguien a imponérsela a garrotazos.

Y el tercero de los ejes del libro que nos ocupa es más ambicioso, y puede suscitar más controversia que los anteriores. Se trata de la falsa izquierda -singularmente el PSOE- que ha llevado a cabo esta reforma. En su origen está el carácter bifronte de este partido, por un lado introductor del capitalismo salvaje (empezando por aquellas reconversiones de Solchaga, la desregulación laboral…) y por el otro montando un “juego de rol” de la lucha de clases: buscar un chivo expiatorio donde descargar la mala conciencia y los conceptos obreristas desvirtuados. Éste fue un sistema de enseñanza media pública, al que se tachó de elitista y que se descuajó sin contemplaciones. De este modo, la clase obrera ha sido la gran perdedora de todo este asunto. Los hijos de los psicopedagogos urdidores del desprestigio del sistema público van a centros privados, igual que los de los dirigentes de PSOE y PP; mientras que los hijos de los trabajadores pierden años sin aprender casi nada, lo que les capacita para acarrear sacos en una obra o poner cañas, ambas actividades parece que son los motores de nuestra economía. Es de destacar también el papel que desempeñaron los sindicatos como peones de la reforma (han recibido y reciben sustanciosas sumas del Estado a cuenta de los cursos supuestamente didácticos que imparten) en la relajación de la excelencia de los antiguos cuerpos de catedráticos y agregados de Bachillerato, al reclamar insistentemente oposiciones cada vez más fáciles.  Así de triste es que un partido y unos sindicatos supuestamente de izquierdas hayan servido para estas liquidaciones, y deleguen su vacío de contenidos en actividades relacionadas con conceptos como “multiculturalidad”, lo que se traduce tenderetes de tatuajes tribales y toque del tam-tam. No hay más que recordar que el papel de vocero-ideólogo lo tuvo durante unos años Javier Sardá y sus infames crónicas marcianas. Así está el patio. Claro, que podemos quedarnos callados, pensando que el daño ya está hecho y que sólo cabe sobrevivir, teniendo como gesto de audacia leer libros tan amenos como éste de Javier Orrico. O podemos intentar la vuelta al sentido común. No es tan difícil. Basta con conseguir que algún partido político incluya en su programa:

* Dos vías en la enseñanza secundaria:

Transformación de los cuatro años de E.S.O.  en un Bachillerato Elemental, con un nivel de exigencia superior al actual, con contenidos reales. Los dos años del Bachillerato actual se transformarían en uno Superior.

Creación de unos estudios de Formación Profesional (llámense como se llamen) a partir de los doce años, cuyos dos primeros cursos tendrían contenidos similares a los del Bachillerato Elemental, bien que orientados al mundo profesional.

Puentes fluidos y convalidaciones para pasar de un sistema al otro.

Así de simple.

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Categorías: Crónicas del País de las Maravillas, Diagnósticos, Soluciones

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20 comentarios en ““La enseñanza destruida””

  1. RM
    13 febrero 2010 a 18:31 #

    La izquierda pedagógica se niega a admitir la iniciación profesional a los 14.

    Admitió los PCPIs a los 15 y los boicotea,no creándolos en montones de centros.

    Así que lo de la FP a los 12 nunca lo veremos.

  2. serenuszeitb
    13 febrero 2010 a 19:28 #

    Toda una página de El País de hoy con el titular: “reducir la enseñanza común lleva bajar el nivel cultural del país” Candida Martínez.

    Eso estropea el mejor desayuno …

  3. 14 febrero 2010 a 9:40 #

    Llevo veinte años (desde que tuve ocasión de impartir la reforma experimental de las Enseñanzas Medias) viendo venir la situación actual y cuestionando las políticas tan falsamente de izquierdas que se estaban implantando. Muchas veces sólo he conseguido ser mirada bajo sospecha, cuando en realidad sólo una persona que tenga una conciencia social real puede denunciar este estado de la educación. Detesto el servilismo que cunde en torno a los partidos, con escaso o nulo sentido crítico, y la enorme hipocresía social que se ha implantado, toda la demagogia que rodea la educación actual.
    Siempre he dicho que tocaríamos fondo y a partir de ahí volveríamos a remontar. Bueno, ya estamos en el fondo. Retomar el tema puede llevarnos otros veinte años, pero urge actuar ya. Esta es la única plataforma reivindicativa que se está tomando el tema en serio. Entre los sindicatos, salvaría la labor de ANPE, que lleva años luchando por que se imponga el sentido común sobre tanto despropósito.
    Agradezco toda la labor crítica rigurosa que estáis desarrollando. Ponéis argumentos sólidos en un sentir bastante generalizado entre el profesorado. Pero necesitamos que se nos oiga más: medios de comunicación, partidos políticos, … La situación es dramática y la sociedad todavía no ha captado la verdadera dimensión y repercusión social y económica que va a tener en los próximos años.

    • 14 febrero 2010 a 12:50 #

      Esther, veo que algunos hemos “disfrutado” estos últimos veinte años de manera muy parecida. Un cordial saludo.

  4. RM
    14 febrero 2010 a 17:59 #

    CSIF y ANPE no forman parte de la izquierda sindical y piden ciertas reformas en la educación de sentido común.

    Pero ANPE en Andalucía se alineó junto a la Consejería en el tema del Plan de Calidad,según el cual cobraremos más si aprueban más alumnos y ponemos menos sanciones.La “cagó”.

  5. serenuszeitb
    14 febrero 2010 a 18:04 #

    Tras décadas de desayuno rutinario llevo algunos días preocupado, decidido a introducir algunos cambios en mi dieta y pasarme directamente al Marca o el Hola, pues uno va dejando por ahí comentarios airados, de dudosa ortografía y peor gramática, a resultas de malas digestiones. Y es que, como he dejado escrito por aquí mismo, un titular de media página en el que Cándida pontifica acerca de nuestro sistema educativo arruina el más delicado desayuno frente al mar de un sábado cualesquiera.

    Y acabo por lanzar al personal peroratas improvisadas del tipo:

    “Dilema falso el de los dos supuestos proyectos educativos: el modelo selectivo y el modelo comprensivo, absolutamente falso al menos en el contexto español. Nadie en España defiende actualmente un modelo selectivo sobre criterios económicos, ni nadie con un mínimo de amor a la verdad puede mantener que el sistema anterior a la reforma Logse fuera un modelo selectivo. El sistema Logse ha sido un modelo simplemente barato para conseguir ampliar la educación obligatoria hasta los 16. Lo malo del asunto es haber querido hacer de la necesidad (económica) virtud (ideológica), así se ha inventado toda esa monserga de la inclusividad-comprensividad… y parece que el asunto ha funcionado. Y uno tiene que padecer afirmaciones cínicas del calibre de las que expone una alta “dirigente socialista” en materia educativa en El País “reducir la enseñanza común lleva bajar el nivel cultural del país”. Por eso, señora Cándida, Alemania tiene un nivel cultural tan bajito comparado con España.

    Los que en España deploramos el sistema Logse-Loe no defendemos ningún sistema selectivo económicamente, al contrario queremos una educación pública y gratuita de calidad que tenga en cuenta tanto la diversidad de talentos como la diversidad de intereses, una educación que desarrolle en los alumnos capacidades intelectuales teóricas y profesionales… De lo que estamos cansados es de monsergas y de un sistema educativo que se ha mostrado nefasto … y que condena a España a la cola educativa como desgraciadamente esta yendo en otros aspectos.”

    La ruina del sistema educativo tiene consecuencias.

    Y como Esther y como Antonio uno viene viéndola asomar desde hace un par de décadas. Y en los últimos años agigantarse.

    Saludos

  6. 14 febrero 2010 a 18:11 #

    Estimada Esther:

    El blog Deseseducativos ha de ser el principio. Animo a todos los lectores de esta página web a dar un paso al frente, presentar unos estatutos, crear una asociación o plataforma y comenzar a enviar notas de prensa (yo estoy aburrido de hacer esto último), y, finalmente, convocar una reunión en Madrid para establecer un programa de actuaciones.

    Se me ocurre la huelga. Pero una huelga BRUTAL.

    Un saludo.

  7. 14 febrero 2010 a 18:15 #

    Veintipico años ya de silencio y, en el mejor de los casos, de secreto cabreo, ¿no son suficientes?

    Para los valientes: en 5 días elaboro una propuesta de estutos para hacerlo todo en plan legal, la cuelgo y, en un mes, nos vemos todos en Madrid.

    ¿Quién se apunta?

  8. 14 febrero 2010 a 18:31 #

    Por último:

    Mi propuesta no es un farol. Y como prueba de ello -y también de estar HASTA LOS COJONES- dejo aquí mis datos personales:

    David López Sandoval
    DNI: 48415664-C
    C/ Juan Belmonte 12
    30176 Pliego
    MURCIA

    ¡Vamos! Animo a todos los escritores del blog y lectores habituales a hacer lo mismo. No sé para qué servirá esto (tal vez para que utilicen los datos con espurios propósitos), pero no se me ocurre, ahora mismo, nada mejor que demuestre mi hartazón.

    Que les jodan.

    Estoy harto.

  9. Nacho Camino
    14 febrero 2010 a 18:37 #

    Ignacio González-Camino Fernández
    DNI: 09410435-P
    C/ Aurora, 11 2º D
    41001
    Sevilla

  10. Ania
    14 febrero 2010 a 19:02 #

    Yo no me atrevo a dar la cara.

    Si vais a mandar artículos a los periódicos no os olvidéis del norte de España.

    Estaría bien que El Correo Español, El Diario Montañés, El Diario Vasco publicaran semana a semana todos y cada uno de los artículos que se vienen escribiendo aquí.

    Moverían conciencias y provocarían debates. Aquí los lee mucha gente. Crearían opinión.

  11. 14 febrero 2010 a 20:04 #

    Antonio Gallego Raus
    DNI 7560686 B
    C/ Santa Quiteria, 4.
    02212
    Casas de Ves
    Albacete

  12. 14 febrero 2010 a 20:09 #

    Acabo de llegar. Yo pongo la casa, y el vino.

    Antonio Sánchez Fernández
    D.N.I.: 01820690X
    c/. Amor de Dios, 4, 2º F
    28014 MADRID

  13. 14 febrero 2010 a 20:49 #

    Siempre tendréis mi apoyo para difundir vuestras propuestas, sin embargo, no puedo lanzarme a las barricadas, mi situación familiar no me lo permite.
    De todas formas, no creo que una huelga jugase a nuestro favor, antes al contrario. Interesa que el mensaje cale en la sociedad y que los cambios se planteen desde el convencimiento de que es lo razonable y lo necesario.
    En esa línea, planteo, tal como se viene haciendo, difusión a través de blogs, publicación en medios de comunicación, recogidas de firmas con propuestas concretas, apoyo en los sindicatos que sí van en esa línea (ANPE en general me parece que responde), … Podríamos promover un manifiesto respaldado por intelectuales de diversos ámbitos (seguro que tenemos adhesiones, pienso en Pérez Reverte, por ejemplo) y así tener más presencia mediática.
    Si vamos a tener más fuerza con una asociación, me gustaría formar parte, si bien, como os decía antes, no me puedo plantear viajar a Madrid ni estoy por un planteamiento beligerante. Hay que convencer por el peso de los argumentos (que aquí se manejan con absoluto rigor) y más en estos momentos críticos.

  14. Borja Contreras Ortiz
    15 febrero 2010 a 18:36 #

    ¡Hay que ver qué carácter tenéis!
    Yo no creo que lo tenga fácil para implicarme de lleno, pero lo del vino de Antonio me tienta mucho. No sé por qué pero me parece que no debe ser Don Simón precisamente.
    Ahí van mis datos, para lo que puedan servir:
    Borja Contreras Ortiz
    27449017N
    C) del Mar nº 32, pta.23
    03130. Santa Pola, Alicante.
    Midamos bien las fuerzas y hagamos todo lo que éstas nos permitan…

  15. Mari Cruz Gallego
    15 febrero 2010 a 19:01 #

    Bueno, bueno, cómo están los ánimos por aquí…Yo me sitúo del lado de Esther, estoy totalmente de acuerdo con su planteamiento.
    Aún así, yo tampoco me oculto:

    Mari Cruz Gallego Ruiz
    48402425-Y
    Calle Embajador Inocencio Arias, 6, 1ºD
    30007, Murcia.

  16. 16 febrero 2010 a 18:58 #

    Adelante. Hay que llegar al pensamiento de los profesores y de la sociedad. El profesorado es cada vez más plano e incapaz de pensar críticamente. Una gran mayoría ha padecido la LOGSE de forma resignada y callada. Las protestas han sido escasas. Hay que animarlos y volverlos hacia la crítica. Desideologizarlos de ese pensamiento único al que nos quieren llevar a todos. La sociedad tiene que tomar conciencia del problema que barrunta. Los responsables últimos de lo que ha ocurrido con la educación somos nosotros, el profesorado. Nos hemos dejado engañar, y el que no ha sido engañado ha resistido en solitario. Es el momento de la lucha reivindicativa, incluso de la desobediencia civil.

    Mis datos

    Juan Pedro Viñuela Rodríguez
    Miguel Hernández, 28
    Villafranca de los Barros 06220
    BADAJOZ

  17. 16 febrero 2010 a 19:00 #

    Corrección de datos

    Juan Pedro Viñuela Rodríguez
    9174015 M
    Miguel Hernández, 28
    Villafranca de los Barros 06220
    BADAJOZ

  18. Patricia
    24 febrero 2010 a 20:59 #

    Con sindicatos o sin ellos, en el fondo el problema es nuestro. Ningún sindicato nos lo va a arreglar y ningún sindicato es perfecto. De todos modos, deberíais estar al tanto de la federación SPES, que aglutina a sindicatos como ASPES en Castilla y León y APIA en Andalucía. Son sindicatos con las ideas claras, reivindicativos y en crecimiento, aunque no se les oye demasiado porque no dejan de ser sindicatos pequeños. Yo estoy afiliada a ASPES. Pero lo dicho, el problema es nuestro, no podemos esperar a que los sindicatos nos lo resuelvan.

    Bueno, si van surgiendo ideas, yo me apunto, dentro de mis posibilidades.

    Dejo mi correo electrónico porque será más operativo que la dirección postal. Además ya he tenido que sufrir pintadas en mi portal llamándome “puta” por parte de algún alumno gracioso, no me parece buena idea dejar mi dirección postal en Internet a la vista de cualquiera, y yo que vosotros, no lo haría.

    Patricia Yebra Rodríguez
    Correo: patricialovecraft@hotmail.com
    Un saludo desde la provincia de León.

  19. Ana Belén Ferreiro
    27 marzo 2010 a 15:24 #

    Hola!

    Aunque no dejo de apoyar cada artículo y mensaje que leo en este blog y me parece que no dejo de repetirme, me uno a todas las medidas que propongáis. Organizar una reunión en Madrid sería un buen comienzo. En otro comentario a otro artículo ya he comentado que voy a intentar difundir el manifiesto en un periódico gallego y lo llevaré a los centros de enseñanza que me dé tiempo durante las vacaciones. Estoy totalmente de acuerdo con David Sandoval en que deberíamos organizarnos ya y movernos. Además, leí ayer una entrevista al señor Marchesi, en la que “se queja” de que aunque las cosas no van muy bien en la educación en España nadie hace nada. No vamos a dejar que se queje solo, ¿no?.
    También me ha llamado la atención el mensaje de Patricia Yebra, porque yo aunque soy gallega, me encuentro trabajando en León y antes de encontrar este blog había pensado en acudir a ASPES, pues aunque no estoy afiliada me parece un sindicato realmente comprometido con la enseñanza y sin intereses partidistas, bueno, esto es una idea. También voy a atreverme a plantear otra idea, que a lo mejor parece una locura, pero que creo que podría ser más efectiva, y facilitaría el estar organizados, a ver qué os parece, es sólo una idea: crear un partido por la educación. Aquí ya somos unos cuantos que estamos dispuestos a la acción. ¿Por qué no lo planteamos? Si no, no sé si conseguiremos ni siquiera ser escuchados. Un saludo a todos! Por si necesitáis algo (datos, dirección postal, etc…) mi correo es: anabelen256@hotmail.com

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