La pedagogía de Herodes

Entonces Herodes, al ver que los magos se habían burlado de él montó en cólera y mandó matar a todos los niños de Belén y de todo su territorio de dos años para abajo, según el tiempo que había calculado por los magos.”

Mateo, capítulo II, versículo 16

El título: La pedagogía de Herodes, no es gratuito, obedece a la ajustada definición (o mejor aún, imagen lingüística) que pone Antonio Machado en boca de Juan de Mairena, refiriéndose al uso pedagógico deleznable que conduce a la muerte intelectual del ser humano.

Nosotros no pretenderíamos nunca educar a las masas. A las masas que las parta un rayo.  Nos dirigimos al hombre, que es lo único que nos interesa; al hombre en todos los sentidos de la palabra: al hombre in genere y al hombre individual, al hombre esencial y al hombre empíricamente dado en circunstancias de lugar y de tiempo, sin excluir al animal humano en sus relaciones con la naturaleza. Pero el hombre masa no existe para nosotros. Aunque el concepto de masa pueda aplicarse adecuadamente a cuanto alcanza volumen y materia, no sirve para ayudarnos a definir al hombre, porque esa noción fisicomatemática no contiene un átomo de humanidad. Perdonad que os diga cosas de tan marcada perogrullada. En nuestros días hay que decirlo todo. Porque aquellos mismos que defienden a las aglomeraciones humanas frente a sus más abominables explotadores, han recogido el concepto de masa para convertirlo en categoría social, ética y aun estética. Esto es francamente absurdo. Imaginad lo que podría ser una pedagogía para las masas. ¡La educación del niño masa!  Ella sería, en verdad, la pedagogía del mismo Herodes, algo monstruoso”.

Juan de Mairena, Antonio Machado.

¿Qué pedagogía es ésta que conlleva el embrutecimiento gregario con la consiguiente pérdida de la individualidad, qué pedagogía es ésta que arrumba la voluntad en pos del capricho? Es la pedagogía de Herodes que en primaria se materializa en:

1.- La organización de la instrucción en especialistas.

-Falta de adecuación en los horarios, debido principalmente a que éstos se diseñan en función de los maestros, su especialidad y el horario del centro. Pudiéndose diseñar horarios que atentan contra la sensatez.

-Ruptura de la continuidad en la acción, de tal modo que el tutor tiene Conocimiento del Medio durante una sesión y pasado este tiempo se tiene que ir a otro curso a dar la especialidad que sea porque a él le vienen a dar la especialidad de turno, impidiendo la necesaria labor de taller del alumno.

-Estrés en el profesorado, ya que nos obliga a tener una dependencia excesiva del reloj, de los tiempos, y en una clase donde puedes llegar a tener hasta 6 niveles distintos de competencia curricular, desplegar una actividad para que todo el grupo trabaje en una sesión de una hora o de tres cuartos de hora. Es realmente titánico, estresante, desmoralizador.

-Escepticismo en el alumnado, ya que sabe de antemano que lo que haga durante esta clase, sea positivo o negativo tiene poca o nula repercusión en la siguiente, ya que cambia de maestro e incluso de aula. Así por ejemplo, llevar a cabo una medida disciplinaria es bastante más difícil, ya que ésta sólo tiene cabida en ese espacio de tiempo. Este escepticismo lleva al niño a importarle un bledo lo que se haga porque casi nada de lo que hace tiene relación entre sí, son aprendizajes estanco.

-Mayores niveles de indisciplina, debido principalmente a que el especialista sólo les da una o dos sesiones semanales y éstas se convierten en una juerga, a no ser que el profesor especialista se cuadre y convierta su clase en un cuartel de la guardia civil. También contribuye a esta indisciplina las distintas concepciones que sobre ella tenemos los distintos maestros que intervenimos en el grupo.

-Menor nivel académico, motivado principalmente por la dispersión del alumnado ya que las sesiones de atención (que cuesta horrores conseguir) son interrumpidas a bote pronto cuando llega la inexorable hora de Plástica o de Música

-Menor implicación didáctica, al entender que muchos somos los que intervenimos en el grupo y nuestra implicación para con él no puede ser tan intensa como debiera, y además el maestro especialista de música (por poner un ejemplo) puede llevar 8 o más grupos de alumnos con lo que resulta realmente inhumano pedirle implicación didáctica en semejante situación.

-Y para terminar, desánimo, ya que la acción con tus alumnos como profesor tutor no puede ser de toda la calidad que podría ser si fueran otras las circunstancias.

2.- La continuidad paternalista de la guardería, que genera una dinámica de amparo socio-sentimental y que hace que los alumnos tarde en darse cuenta qué es en sí misma la escuela.

3.- Las adaptaciones curriculares, que desprecian al propio alumno que las sufre al decirle a él y públicamente que lo que se exige a los demás para él no corre. Son la degradación encubierta más lamentable. (De siempre en las escuelas los maestros hemos “echado de comer a parte” a los chiquillos según su naturaleza, pero con la debida discreción.)

4.- Las “enseñanzas mínimas”, que sólo contribuyen a rebajar los niveles y a tranquilizar esfuerzos y conciencias.

5.-Las promociones automáticas en 6º curso, que ayudan a mantener al vago en el sillón en el que se ha acomodado.

6.- La intromisión de los padres, que al ser “comunidad educativa” se nos han metido en la organización del centro. Pero como contrapartida la inmensa mayoría de padres no se acercan por el centro porque tienen horarios imposibles que les obliga a enviar a su hijo de 4 años a las 8 de la mañana y a recogerlo a las 5,30. ¿Qué padres son pues los entrometidos? Aquellos que pretenden disfrazar de necesidad común a todos los alumnos sus propias perspectivas, creencias y, por qué no, memeces.

7.- La burocratización de la acción didáctica, que convierte cualquier acción a acometer con un alumno en particular en un torrente de papeles, cuestionarios, requisitos…

8.- Los programas gubernamentales transversales, que usan a los alumnos, a la escuela y a los maestros para justificar gastos y emplear a distintos mequetrefes de dudosa formación para ir soltando “su programita” por toda la geografía escolar de la comunidad.

9.- La metodología de base: desprecio a la diferencia y a la excelencia, falta de disciplina, orden y esfuerzo, instauración de la permisividad y de la mala educación, valor excesivo de lo emotivo o intencional en detrimento de lo objetivo y real. Una metodología que se basa en lo placentero como sustituto de lo esforzado, sin tener la más remota idea de que por los caminos trillados no se sale de los lugares comunes, y, en definitiva, una metodología que consiste en permitir o incluso inculcar al niño que se ensueñe ante una hoja en blanco porque su “creatividad” está por encima de todo, con la falsa idea de desarrollar una personalidad, un pensamiento propio, cuando la realidad es que abandonados a este folio en blanco no consiguen mas que escribir esbozos de vulgaridades sin cuento.

10.- La paulatina pérdida de la acción del niño y su sustitución por la contemplación, que lleva al maestro a considerar que un alumno de 7 años aprende algo viendo un hermoso vídeo en la pared sobre el asunto de moda que sea, o escuchando sus palabras aleccionadoras, cuando en realidad, el niño aprende haciendo, equivocándose y volviendo a hacer.

11.- La destrucción de las destrezas y conocimientos  y la imposición gubernamental de la  función socio-asistencial: servicio de guardería una hora antes de empezar las clases por la mañana, servicio de comedor, clases extraescolares… que están generando un ejército de adultos aleccionando a los niños en una falsa y ficticia “educación”.

12.- El excesivo número de horas que muchos alumnos pasan en la institución escolar, que desencadena una serie de comportamientos como poco de mala educación.

13.- Los criterios de evaluación, que ningunean atrozmente los contenidos y terminan calibrando el nivel instructivo del alumno por cuestiones de comportamiento, situación familiar, condición social, asistencia a clase… con lo que la nota se confecciona en mor a tales envoltorios.

14.- El principio filosófico (rousseauniano) que obliga a aguantar los temperamentos de los infantes en lugar de atemperarlos,  arrumbando la voluntad, que a fin de  cuentas es la más necesaria virtud para aprender.

Nota de Deseducativos: Damos la bienvenida a Luzroja, maestro de Enseñanza Primaria en un Colegio Público de Aragón.

Bookmark and Share

Anuncios

Etiquetas:

Categorías: Diagnósticos

Suscribir

Suscribirse a nuestros perfiles sociales y feed RSS para recibir actualizaciones.

3 comentarios en “La pedagogía de Herodes”

  1. 27 diciembre 2009 a 18:09 #

    Bienvenido, Luzroja.

    Magnífico diagnóstico de los colegios españoles e inmejorable oportunidad para que debatamos largo y tendido una propuesta consensuada y detallada de reforma de la Primaria.

    Un saludo y gracias por tu colaboración.

  2. Nacho Camino
    27 diciembre 2009 a 19:37 #

    “Menor nivel académico, motivado principalmente por la dispersión del alumnado ya que las sesiones de atención (que cuesta horrores conseguir) son interrumpidas a bote pronto cuando llega la inexorable hora de Plástica o de Música…”

    Vaya, no sabía que la Música y las Artes Plásticas suponían una interrupción del esfuerzo intelectivo. Tendré que pedir disculpas a mis compañeros del claustro por abortar sus esfuerzos didácticos.
    Por lo demás, de acuerdo, Luzroja.

    Un afectuoso saludo

  3. Luzroja
    27 diciembre 2009 a 23:17 #

    Agradezco la bienvenida que hay en vuestras palabras.
    Nacho, considero que el sistema educativo por especialistas es un fracaso en primaria. El alumno se dispersa ante las interrupciones, con independencia de qué “especialidad” toque dar en ese momento.
    El maestro que está trabajando en clase con sus alumnos, por ejemplo, la resta llevando, se enfrenta al momento sacrosanto de suspender lo que está haciendo porque ahora entra el especialista…de la asignatura que sea, da igual, (muestras, con respecto a esas asignaturas, un prejuicio que yo no he manifestado).
    Mi propuesta va por delante, es un NO al sistema de especialistas en primaria, y más concretamente en los cuatro primeros cursos.
    A un niño de 6-7-8-9 años no le hace falta un ejército de maestros entrando y saliendo del aula cada cual a su aire, necesitan uno sólo que sepa lo que hay que hacer, que ordene la clase e imparta las asignaturas, mi propuesta es la recuperación el maestro generalista, aquel que sabe enlazar en un todo globalizado el quehacer didáctico y genera un aprendizaje armónico.
    Esta propuesta goza de grandes retratores que apoyan sus argumentos en considerar que un maestro generalista no puede saber de todo tan bien como sí lo puede saber un maestro especialista, y así, por poner un ejemplo, un triste maestro generalista no podrá dar una buena clase de música de una hora semanal porque no está preparado para ello (esto sirve para cualquier otra especialidad)
    Pero lo que en principio parece ser cierto, en la práctica no lo es. El grupo de alumnos sabe perfectamente que esa sesión es sólo una vez por semana, que su maestro (el de verdad) se larga de clase y comienza la revuelta, el especialista de música se tiene que cuadrar y entregar grandes dosis de tiempo y energías en ordenar una clase que ya estaba ordenada, eso si lo consigue, porque en ocasiones permite que pase el tiempo para que el revuelo termine.
    Un maestro debe ser generalista y conocer de todo porque los niños saltan de un asunto a otro con agilidad de ardillas y es preciso saber coordinar esos saltos, darles la ajustada dimensión escolar.

    ¿Cómo formar a un maestro?, en primer lugar es preciso ampliar la carrera de magisterio a cinco años y formarle en: música, plástica, inglés, matemáticas, historia, geografía, lengua y literatura, E.Física y filosofía.
    Y en segundo lugar, cabría exigir que, para titular, un maestro debería acreditar la permanencia, con aprovechamiento, en un centro escolar de prácticas en el extranjero (Inglaterra o paises de habla inglesa) con una duración de no menos de 6 meses.

    No hay razón para impedir que un maestro domine estas asignaturas con la suficiente solvencia como para poder impartirlas.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: