Hola, soy profesor de un colegio concertado

Monjas, 1944

Xoia

Viendo uno de los comentarios al artículo “Hola, soy funcionario”, me vino este articulillo a la cabeza. Porque no todo va a ser opinar sobre los funcionarios, vaya falta de consideración hacia otros colectivos ¿no? Algunos también nos preocupamos de los no funcionarios… ¡faltaría más!

Este artículo no va dirigido a los profesores víctimas de la concertada, que haberlos haylos, profesores que sufren la enseñanza concertada en silencio, como en ese anuncio de Hemoal, profesores que desearían poder decir que la sutil tiranía de la iglesia “es como si encogiese”. En bastantes aspectos sufren el deterioro del sistema exactamente igual que nosotros, y no dejan de ser profesores y trabajadores, igual que nosotros. De hecho, si desapareciese la enseñanza concertada, muchos de ellos podrían tener plaza en la pública, pues saldrían más plazas en las oposiciones, y muchos, muchísimos, estarían más contentos en la pública. Así que, como personas, como profesores y como trabajadores, vaya todo mi respeto hacia la gente que trabaja en la concertada. Cada cual se busca las habichuelas como puede, y buenos y malos profesionales los hay en todos los sectores, públicos o privados…

Este artículo tan sólo va dirigido a todos aquellos que se alegran de que a los profesores funcionarios nos recorten el sueldo (y la dignidad, que es muchísimo peor) mientras los profesores de enseñanza concertada siguen cobrando del estado y no se ven afectados por las medidas de austeridad. Ahí va…

HOLA, SOY PROFESOR DE UN COLEGIO CONCERTADO

Hola, soy profesor de un colegio concertado. No soy religioso y en realidad estoy en total desacuerdo con muchas ideas de la iglesia católica, pero soy profesor de un colegio de monjitas y debo decirle a la madre superiora “amén, Jesús” una y otra vez para conservar mi puesto. No soy religioso, pero me trago mis principios y soy profesor en un colegio de monjitas. Soy profesor de un colegio concertado. Tenía una novia y me tuve que casar con ella por la iglesia, pese a que ella habría preferido no casarse o hacerlo por el juzgado. Pero soy profesor de un colegio concertado, no me critiquen, por favor, que no soy funcionario.

Hola, soy profesor de un colegio concertado. Antes no iba nunca a misa, pero ahora voy todas las semanas a la eucaristía del cole, y además ayudo a las monjitas en su preparación y comento el cura lo acertado de su edificante sermón al acabar. Antes nunca iba a misa, pero ahora soy profesor de un colegio concertado, las monjitas me han hecho ver lo equivocado que estaba cuando no iba a misa, no me critiquen, por favor, que no soy funcionario.

En mi colegio hay más o menos los mismos problemas de indisciplina -falta de respeto de los alumnos y los padres hacia mi labor, falta de nivel, etc- que en un instituto público, pero las monjitas, que son muy buenas y muy amables con los papás, se encargan de que eso no se sepa. Soy profesor de un colegio concertado, mi imagen y la imagen de mi colegio son muy importantes, por eso tengo que callarme muchas cosas y no puedo airear por ahí las faltas de respeto a las que me someten los alumnos o los padres, pues mi puesto se debe a ellos y las monjitas lo saben. Soy profesor de un colegio concertado, respétenme, que yo no soy funcionario, merezco más respeto que un funcionario.

Soy profesor de un colegio concertado. El nivel de los alumnos baja en picado a medida que pasan los cursos, pero no puedo exigirles todo lo que me gustaría. Las monjitas, que son unas señoras muy listas y muy amables, saben que los papás quieren que sus hijitos aprueben. Por ello me presionan en las sesiones de evaluación para que incremente el número de aprobados, y yo se lo agradezco, pues lo hacen suavemente, casi ni lo noto, y además lo hacen por mi bien. Las monjitas saben que si apruebo a muchos alumnos, los papás estarán contentos y yo tendré mi puesto asegurado. Así que, por favor, no me critiquen, que yo no soy funcionario, yo soy profesor de un colegio concertado.

Soy profesor de un colegio concertado. Todos los años voy de excursión con mis alumnos. A veces me gustaría decirle a las monjitas que no quiero ir, ya que mi labor es enseñar y no ejercer de animador sociocultural. Pero las monjitas, que son muy buenas, saben que las excursiones ponen contentos a los papás. Y me presionan para que vaya, y yo voy, porque las monjitas saben lo que es bueno para mí y hacen bien en presionarme. Además participo en todas las funciones del cole, colaboro en montar el belén y canto villancicos en navidad como el que más, porque eso pone a las monjitas contentas. Y las monjitas son buenas y me dan de comer, así que yo les estoy agradecido y canto los villancicos con mucho entusiasmo. Porque soy profesor de un colegio concertado, no me critiquen, por favor, que no soy funcionario.

Soy profesor de un colegio concertado. Me presento a las oposiciones una y otra vez, pero no consigo aprobarlas. Dicen que en la pública no hay monjitas, que allí puedo ser yo mismo y no tengo que fingir, que allí puedo tener independencia de criterio en mi vida personal y a nivel profesional. Por eso me presento todos los años a las oposiciones. Y las monjitas lo saben, pero no me lo reprochan, igual que yo tampoco les digo a ellas que me gustaría ser libre. Ellas me mantienen en el puesto y me dejan que oposite porque saben que no es tan fácil que yo llegue a irme del colegio, saben que aprobar una oposición es muy duro y necesitaría mucho tiempo para prepararla. Así que procuran mantenerme siempre ocupado y me sobrecargan con miles de tareas de todo tipo a las que yo nunca me niego. Sé que así nunca llegaré a ser funcionario, pero lo sigo intentando. Y ellas me lo siguen permitiendo, siempre que yo lo haga en secreto y no les diga a los papás que quiero ser funcionario. Las monjitas son buenas y me cuidan, saben que si me hiciese funcionario podría vivir de acuerdo con mis principios, en lugar de adecuar mis principios a como ellas me obligan a vivir. Y ellas me quieren, saben lo que es bueno para mí, por eso hacen todo lo posible para que yo no caiga en la senda del mal, para que no me haga funcionario. Por favor, respétenme, que soy profesor de un colegio concertado, yo sí merezco respeto, yo no soy funcionario.

Soy profesor de un colegio concertado. Cobro un poco menos que los profesores funcionarios y doy alguna hora más de clase. Pero eso cada vez importa menos, pues a los profesores funcionarios cada vez les ponen más horas de clase y de reuniones, así que ya casi estamos igual. Y la diferencia en el salario es mínima. Incluso puede que ahora estemos ya equiparados, pues a ellos les van a recortar la nómina y a mí no. Además los sindicatos mayoritarios me defienden. Ellos dicen que a igualdad de trabajo debería haber igualdad de sueldo. Por eso dicen que yo tengo que cobrar lo mismo que los funcionarios y luchan para la homologación salarial entre ambos tipos de profesores. Pero no luchan para que yo tenga que superar una oposición igual que los funcionarios si quiero ganar el mismo sueldo. Es curioso, porque con el recorte del salario de los funcionarios voy a conseguir aquello a lo que siempre he aspirado: ganar lo mismo que los funcionarios. Lo que pasa es que la homologación es a la baja. Pero no importa, porque los políticos me defienden y me dan prestigio y se van a encargar de que con el tiempo yo gane más dinero que los funcionarios. Porque es justo que les quiten el dinero a ellos y me lo den a mí, ya lo verán, tarde o temprano lo conseguiré. Pero no me critiquen, yo no soy funcionario, yo sí merezco respeto.

Soy profesor de un colegio concertado. Los profesores funcionarios deben demostrar que se ganan el puesto según los principios de igualdad, mérito y capacidad. Yo no he tenido que hacer eso. Los funcionarios son tontos. Yo soy más listo que ellos porque conocía a una monjita y ella me dio el puesto. Así que no he tenido que competir por el puesto y demostrar mis conocimientos en una prueba objetiva, simplemente he tenido que hablar con la monjita y prometerle que voy a hacerle mucho la pelota. Y la monjita me ha dado el puesto y yo se lo agradezco, pues ella me cuida y sabe lo que es bueno para mí. Pero no me critiquen, por favor, que yo no soy funcionario, yo sí merezco respeto, los malos son los funcionarios.

Soy profesor de un colegio concertado. Los profesores funcionarios tienen la plaza fija y cobran del estado, pero se lo han ganado tras unas duras pruebas de selección. Yo también tengo la plaza fija, la única condición que tengo que cumplir para ello es sonreírle mucho a las monjitas, hacer lo que ellas me dicen en todo momento y mostrar una buena imagen para que los papás estén contentos conmigo. Y si tengo que aprobar a los alumnos que no saben, yo lo hago feliz, porque sé que así tengo el puesto fijo. Y además yo cobro del estado, igual que los funcionarios, pero eso no importa, pues los papás tienen “derecho a elegir” y saben que yo doy una buena imagen y que en el cole de las monjitas todo es muy bonito y muy precioso y todos somos muy felices. Mi conciencia me dice que no es ético desviar dinero público para financiar un negocio privado como es el colegio de las monjitas. Pero el “derecho a elegir” de los padres es más importante que mi conciencia. Además las monjitas son muy buenas y han admitido a un par de niños inmigrantes, pero lo hacen como obra de caridad, porque son muy buenas, y porque así justificamos ese desvío de fondos que en realidad sabemos que es inmoral. Y los papás lo entienden y no les importa, y seguirán mandando a sus hijitos aquí, porque les gusta que haya un par de inmigrantes que pongan colorido racial al centro, pero que no molesten mucho. Además así los papás se sienten buenos cristianos y limpian su conciencia burguesa. No es como en los institutos públicos, donde hay más niños inmigrantes y varios gitanos, eso no les gustaría a los papás, aunque los papás no son racistas. Y como los papás no son racistas, aquí tenemos dos alumnos inmigrantes, pero sólo dos, que así se integran mejor, y todos somos felices viendo su integración y todos los queremos mucho porque así los demás saben que somos solidarios y buenos cristianos. No me critiquen, que yo no soy funcionario, yo sí soy un buen profesor, yo soy profesor de un colegio concertado.

Soy profesor de un colegio concertado. Los profesores funcionarios pasan normalmente mucho tiempo de interinos, sin plaza fija y sin saber lo que les depara el futuro, antes de ser funcionarios. Y después de ser funcionarios también se pasan muchos años cambiando de centro cada poco mientras están en expectativa de destino. Y cuando les dan el destino definitivo ya son bastante mayores y ya tienen familia, hipoteca y todas esas cosas y se tienen que ir lejos, y dejarlo todo, pues la ley les obliga a trabajar en el destino definitivo que les toque, que muchas veces es muy lejos de su casa. Y a veces se pasan varios años fuera hasta poder volver, y sólo ven a sus parejas y a sus hijos en vacaciones y en los puentes. Pero yo soy profesor de un colegio concertado. Yo siempre estoy en el mismo colegio, las monjitas me tienen mucho cariño y no me desplazan. Los funcionarios son tontos por servir a la sociedad. Yo prefiero servir a las monjitas. Ellas son buenas y me mantienen siempre cerca de mi casa. Y lo único que me piden a cambio es que sea un buen cristiano y que dé buena imagen. Y yo cumplo con ello, porque las monjitas me quieren mucho y yo a ellas también. Pero no me critiquen, por favor, que yo no soy funcionario, yo sí merezco respeto, yo no vivo fiel a mis principios, pero soy profesor de un colegio concertado, y por eso merezco más respeto que un funcionario.

Soy profesor de un colegio concertado. En Finlandia la enseñanza es totalmente pública y gratuita, salvo un reducidísimo número de colegios privados (no concertados) a los que van algunas personas que son una ínfima minoría. Y la enseñanza pública, gratuita, y donde trabajan profesores similares a los que aquí llamamos con desprecio “funcionarios” es allí muy prestigiosa y obtiene buenos resultados. Pero aquí nos dicen que no es así, que la enseñanza privada siempre es mejor que la pública, porque en España en el fondo hay mucho elitismo aunque no nos atrevamos a decirlo, que queda feo decir esas cosas. Los políticos y la sociedad dicen que sólo es buena la enseñanza privada. Y los papás quieren por eso mandar a sus hijos a un colegio privado. Pero además los papás exigen que ese lujo se lo paguemos todos los españoles con nuestros impuestos, pues ellos tienen “derecho a elegir”. Por eso es tan importante que los funcionarios se queden sin dinero y me lo den a mí, porque la enseñanza privada no es mejor que la pública, pero los papás la prefieren para que sus hijitos tengan mejores oportunidades que los de los demás, para que ya de pequeñitos se relacionen con “gente bien” y empiecen a escalar un poquito en la sociedad. Además a muchos papás no les interesa realmente que sus hijitos aprendan, sólo les interesa que obtengan el título y que hagan “buenas amistades”. Y tienen razón, porque en España muchas veces los que llegan más lejos no son los más inteligentes, ni los más preparados, sino los que tienen más “contactos” o los que tienen más cara dura, como muchos políticos, que sí llegan lejos y ganan mucho dinero aunque sean unos ignorantes de impresión. Y en un colegio privado los papás se creen con derecho a exigirme cosas porque saben que es como si fuesen mis clientes, y el cliente siempre manda, y si hace falta compran el título, y yo lo sé, sé que ellos son mis clientes, y por ello procuro vender ese título barato, pero sin que se note, para que los papás estén contentos y crean que sus hijitos son muy listos. Los papás saben que si sus hijitos no aprueban, se los pueden llevar a otro colegio privado concertado, así que yo sé que les debo mi puesto, y yo se lo agradezco, igual que a las monjitas, y también hago lo posible para que los papás estén contentos y sus hijitos obtengan el título, aunque muchas veces se hayan esforzado mucho menos que un alumno de la pública para obtenerlo. Y los papás saben que en la pública se puede alcanzar un buen nivel, pero sólo si el alumno se esfuerza, y ellos saben que lo importante en España no es ser inteligente, estudioso o trabajador, saben que lo importante es tener “buenas influencias”. Por eso a mí el estado me da dinero y a los funcionarios se lo quita, porque el funcionario demostró en su momento ser inteligente, estudioso y trabajador, mientras que yo lo único que tuve que demostrar es que conozco a las monjitas y que he sabido buscarme “buenas influencias”, y eso es lo que importa.

Así que respétenme, por favor, que yo no soy funcionario, yo sí merezco respeto, pero los funcionarios no, ellos estudiaron y yo conocí a una monjita, yo soy profesor de un colegio concertado, yo soy buen profesional y los funcionarios no.

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Categorías: Diagnósticos

Author:Xoia

Profesora de Física y Química en un instituto de la provincia de León

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218 comentarios en “Hola, soy profesor de un colegio concertado”

  1. 25 mayo 2010 at 9:46 #

    Un artículo extraño que es difícil de enjuiciar porque rezuma sarcasmo pero no veo muy bien contra quién. Parece una parodia de los trabajadores de la enseñanza privada asumiendo su identidad pero a la vez desprestigiando sus bases o sus razones. Creo que la defensa de la calidad y oportunidad de la enseñanza pública se podría haber hecho de un modo más claro y sin tanto retorcimiento conceptual, porque pienso que más de un trabajador de la privada se puede sentir molesto con esta caricatura que se hace de los mismos. No pienso que nadie pueda existir pensando esto y trabajando en la privada. No me ha gustado.

    • anonimo
      30 mayo 2010 at 11:05 #

      Soy profesor de un colegio concertado y me identifico plenamente. Es muy triste, pero todo es cierto.

      • exprofe concertado
        16 junio 2010 at 8:33 #

        La redacción es inventada, no me creo que un profesor de concertado tenga tantos topicazos juntos en su mollera. Cuando ha llegado a decir que el colegio de monjas es un negocio he comenzado a perder el interés por la redacción, de hecho no la he terminado. Esto lo ha escrito quizás un profesor de colegio público, receloso como muchos de que el de concertado entre a dedo y equipare el sueldo.

        Yo he conocido curas que han sido muy superiores, y dedican sus vidas a la Orden por un plato de comida y una cama, y un coche barato para desplazarse en algún caso. Pasan de la edad de jubilación y se siguen dejando los sesos en su trabajo, uno de ellos ya metido en sus 70 años lo destinaron a una misión en sudamérica, aparte que los van moviendo para que den lo mejor de ellos mismos donde se disponga. También estudié en ese colegio y desde pequeño ya nos pedían que donásemos ropa y comida para las Misiones.

        Claro que podríamos hablar también de un colegio de monjas donde se cobra una cantidad ridícula por alumno, es de los más baratos de la ciudad. No sé dónde ve este embaucador el negocio, la verdad.

        La Iglesia recauda, como toda organización, pero luego compárame su obra con la obra social de La caixa, caja Madrid etc proporcional además al nivel de beneficios.

        Anda ya.

    • Neutral
      8 agosto 2010 at 17:09 #

      Vaya, vaya, así que la oposición una dura prueba, ajjajajajaja

      Pero si la aprobó mi prima que es corta y fue por fp, y sacó la opo a los 29 tacos después de ir tres veces… ajajajajaj

      Las monjitas son tremendas pero la escuela pública está putrefacta.

      Como van a ser buenos profesionales, personas que sacaron magisterio después de 5 años, siempre en septiembre, y con notas que no pasan del 6 en su expediente.

      NO SE LOS DEMÁS PERO DESDE LUEGO MIS HIJOS NO VAN A IR NUNCA A LA ESCUELA PÚBLICA.

      Por cierto, no trabajo en un privado concertado. Un saludo a todos/as.

      • 10 agosto 2010 at 8:24 #

        Perfecto.
        Pero por favor… págueselo.

      • quebien
        20 marzo 2011 at 17:34 #

        que bien no tener que dar clase a tus hijos porque teniendo esa madre, como seran las criaturas!

      • Daniel
        23 noviembre 2011 at 12:05 #

        Soy profesor de secundaria he estado trabajando en 4 centros concertados… por supuesto, todos religiosos y católicos. La escuela pública está “putrefacta” por culpa directa y plena de los colegios concertados que ECHAN a quienes no les conviene (cosa que es ilegal) para que sean absorbidos por la escuela pública (lo sé de primera mano), que por supuesto, los tienen que aceptar con la bajada de calidad que una concentración elevadísima de estos alumnos supone. Desde aquí mi pleno apoyo a la escuela PÚBLICA que está aguantando estoicamente en un momento extramadamente duro dentro de una época dura de por sí y mi total desacuerdo con la escuela concertada. Mientras esto siga así, la educación seguirá siendo un desastre. Podemos cerrar los ojos, pero 2×3 seguirán siendo 6, ¡siempre!

      • andpublic
        2 mayo 2012 at 10:13 #

        Se nota, se nota. Y probablemente hayas estudiado en un colegio concertado.

    • edu
      24 diciembre 2010 at 2:03 #

      Pues es clavado tio, lo ha dicho perfectamente claro.

  2. Salao
    25 mayo 2010 at 11:00 #

    Cuanto simplismo. Monjitas, padres trepas, padres racistas,… Lamentable.

    Por cierto en Finlandia los “privados” son gratuitos. Los padres deciden sin coste adicional. Hay que informarse más allá de las consignas.

    Sectario y mal escrito.

    • Tiza Presa
      25 mayo 2010 at 11:57 #

      Salao, perdone, ¿en qué basa ese comentario? ¿tiene alguna fuente de lo que dice?
      Es la primera vez que veo que el concepto de “concertación” sea aceptado fuera de este país. Me resulta muy extraño. Por todos es sabido que el 99% de los centros finlandeses son públicos, pero lo otro…

      Xoia, gracias por el artículo. Espero que los compañeros de la concertada lo hayan entendido.
      “Mi conciencia me dice que no es ético desviar dinero público para financiar un negocio privado como es el colegio de las monjitas. Pero el “derecho a elegir” de los padres es más importante que mi conciencia.” Para mi gusto, sencillamente genial.

      • Salao
        25 mayo 2010 at 14:21 #

        Lo que me resulta extraño es el hecho de que sea el único con “fuentes”. Vamos a ver, en Finlandia las guarderías son públicas o privadas, los padres pueden elegir donde llevan a sus hijos. No cuestan ninguna de ellas. Las públicas son excelentes.
        En Finlandia los colegios son públicos o privados, los padres pueden elegir donde llevan a sus hijos. No cuestan ninguna de ellos. Las públicos son excelentes.
        En Suecia existe el cheque escolar. Los padres que no llevan a sus hijos a un centro público reciben una cantidad que cubre prácticamente la totalidad de la educación. Los centros públicos son excelentes.
        Que cada uno saque sus propias conclusiones.

      • Tiza Presa
        25 mayo 2010 at 20:56 #

        A lo largo de mi vida he visto usar el sistema finlandés para defender cualquier cosa. Si crees que es mejor la enseñada separada por sexos, la mano dura, la mano laxa, o enseñar en pelotas… pues dices que en Finlandia se hace así y punto.

        Pero jamás había visto usar el sistema finlandés para defender la concertada. ¿Por qué me iba a sorprender ahora?

        “La educación en Finlandia es pública. La educación privada prácticamente no existe (sólo el 1%).”

        http://www.elperiodista.cl/newtenberg/1890/printer-76452.html

        Si quieres más pon la cita en google.

      • Daniel
        15 junio 2012 at 19:39 #

        No sé de dónde proceden estos comentarios pero debería saber el que los escribe que los profesores de la concertada están recibiendo los mismos descuentos que en la pública y por tanto todo lo que aquí está escrito carece de veracidad, diría más está escrito desde algún instituto público con muy mala intención.
        Los profesores de la concertada son trabajadores de distintas empresas como cualquier otro españolito, por tanto deben ser tratados con la misma dignidad que al que trabaja para la Coca Cola o el Corte Inglés…
        Podríamos, acaso, echarle la culpa de la crisis a los trabajadores de cualquier banco o Caja por el hecho de no haber podido trabajar para la administración.

    • Fancisco Javier
      25 mayo 2010 at 12:40 #

      Podrías afinar un poco más.

      Me remito a lo que he escrito un poco más abajo.

      Un saludo.

    • xabi
      30 mayo 2010 at 13:13 #

      intuyo cierto lavado de cerebro judeo-cristiano en tu comentario. me gustaría decirte que yo no pago mis impuestos para que subvencionen colegios en los que promueven ritos tribales, celebraciones mitológicas y vestimentas indígenas como puedan ser cualquier oración sectaria cristiana, la semana santa o los difraces de batman que se gastan las monjas respectivamente.
      me gustaría decirte que me roban cuando destinan parte de mis impuestos a financiar un negocio y a promover la aceptación social de mitos y leyendas; y me dan escalofríos cuando pienso ke kon ese dinero contribuyo, involuntariamente, a la promoción anti librepensadora y pro aborregamiento de la iglesia cristiana.
      siento si alguien se ofende pero las cuestiones religiosas merecen todo el desprecio y recochineo que seamos capaces de profesar. incluso más. fuego y muerte tambien estaría bien.

      • Roberto Martínez
        11 noviembre 2011 at 20:23 #

        Mejor te preocuparas por lo que se destina a los Sindicatos(mayoritarios) y sus cursillos de m.erd., que entre otras cosas, sirven para reirse de los parados de este país.
        Cursos tan estúpidos e ineficaces como… “Como aceptar positivamente situaciones dificiles en nuestra vida”-¡Vaya ironía para un parado al que obligan encima a asistir a semejantes “cursillos”
        Por cierto, sabes cuanto se embolsan por semejante esperpento. Averigualo y verás.
        Para terminar. Toda la gente que está ahora pasándolas canutas, con nombres y apellidos que no tienen ni un “chosco” que llevarse a la boca,-¿quien les da de comer algo caliente todos los días?- ¿no seran miembros de esa secta a la que mencionas ó seran los de “La Casa del Pueblo”?
        Buenas noches si estás leyendo esto ,reflexiona un poco y no te dejes llevar por tanta insídia que es muy mala consejera.

      • Antiwahab
        24 enero 2012 at 16:05 #

        Yo tampoco pago mis impuestos para que subvencionen centros islámicos y mezquitas donde se adoctrina en contra de los derechos de los homosexuales, de las mujeres, se prohibe a sus acólitos comer cosas tan ricas y nutritivas como los tradicionales platos a base de cochino y donde se promueve el uso de pañuelos estrafalarios y sacos sin forma que disimulan cualquier recoveco del cuerpo femenino y barbas ridículas, camisones largos de dormir por la calle, disfraces extraños y exóticas canciones. ¿Qué me dices del adoctrinamiento que significa ayunar y no ingerir ni tu propia saliva desde la salida del sol hasta su puesta durante un mes entero, estés a bajo cero o a cuarenta grados a la sombra, y creer que además es bueno para la salud porque lo defiende el iman de tu mezquita, y quizá, solamente quizá, obligar a tus hijos a hacerlo a los diez años porque es a la edad que Aisha se casó con el Profeta y por tanto es el ejemplo de toda buena musulmana?

        ¿A que suena más que racista y xenófobo?

        Pero esto es lo que hay. ¿Desprecios, recochineo, fuego y muerte también a estos, o el ateismo militante es solamente anticatólico?

  3. Fancisco Javier
    25 mayo 2010 at 12:35 #

    Xoia,

    ¡Qué mala leche tienes! Pero tienes más razón que Dios en todo lo que dices. Es importante subrayar lo que dices al comienzo en la dedicatoria. Esto es: que tu corrosivo artículo va dirigido contra los que se alegran de nos hayan bajado el sueldo a los funcionarios. Si alguno de nuestros compañeros de la privada alberga tales sentimientos, se merece sin dudarlo tu fiera ironía. Tal vez, el problema es que por extensión tu insultantes comentarios se refieren a los trabajadores de la privada-concertada en genérico y te pasas un poco (aunque no mucho.) A nuestros compañeros de la privada hay que respetarlos en la misma medida, que hay que respetar a todo trabajador por el mero hecho de serlo. No obstante, comprendo lo que dices y lo que comparto absolutamente es que la Privada-Concertada en tanto que institución es repugnante en todos los sentidos:

    1) Al establecer un sistema de contratación arbitrario, basado en el favoritismo y las corruptelas – y al margen del Estado -todos-, que es el que financia semejante oximoron.

    2) Por fomentar el negocio oscuro de las concesiones y en el que nuestros políticos encuentran un caldo de cultivo para sus negocios corruptos, criminales.

    3) Porque la privada establece un modelo de segregación, que contraviene el espíritu y la letra de lo que debe ser la educación en un estado laico, democrático y a-confesional. La religión es de suyo, por mucho que se niegue con declaraciones de buenas intenciones, segregacionista: aquí los católicos, allá los protestantes, lejos los musulmanes y los judíos y los ateos en el infierno a ser posible.

    4) Porque al segregacionismo religioso va unido el prejuicio de clase, a veces con tintes xenófobos. Los buenos burgueses quieren orden, disciplina, éxito y no desean que sus niños se mezclen en nombre de la santa libertad (¡qué libertad?) con aquellos que no forman parte de su mundo (que suele ser más inmundo.)

    5) Porque a mi ningún defensor de la privada me ha argumentado con razones sinceras el porqué de su elección y qué es propiamente aquello que hay en la pública que le produce horror. Reto aquí mismo a que se expongan sus motivos.

    6) La Constitución española se ha convertido en un estúpido tabú. Creo, aunque no soy jurista, que contiene múltiples contradicciones, que con el tiempo están aflorando con más y más claridad. Cosas de la dialéctica. En concreto, el famoso artículo que habla de la libertad de elección de los padres en relación al modelo educativo, es de una ambigüedad tremenda. A él se agarran como un clavo ardiendo los defensores de la privada y, lamentablemente los que no lo son también. ¿Derecho implica necesariamente gratuidad? ¿Y obligatoriedad? También es un derecho la vivienda digna y el trabajo digno, y vemos que jamás se ha cumplido.

    7) La concertada es la “válvula de escape” del fracaso de la pública. Gracias a ella, la presión social que se habría dado con toda seguridad ante el mal funcionamiento de la pública, se ha equilibrado, consolidándose de este modo un sistema dual que en definitiva hace de la escuela pública un modelo asistencial. Todo ello manipulado, distorsionado e instrumentalizado a través de unas leyes cambiantes, confusas, torpes y destructivas.

    • Xoia
      26 mayo 2010 at 18:01 #

      Totalmente de acuerdo con todo lo que dices, Francisco Javier. Si yo hubiese querido defender la pública de modo políticamente correcto, no podría haberlo expresado mejor.

      Sé que mi artículo tenía mucha mala leche, lo siento, a veces una se harta de tragar y decide que ya va siendo hora de que los demás prueben su propia medicina.

      De todos modos ya aclaré que no tengo nada contra la gente que se busca las habichuelas honradamente en un colegio concertado, que hay muchos buenos profesionales en esos colegios. El problema no son los profesores de esos colegios, sino ese tipo de enseñanza en sí misma, el sistema desigual y de dudoso valor ético en el que se basa.

      • Maribel Benito
        29 mayo 2010 at 22:33 #

        Cuando habláis de que en los concertados es un sistema desigual y que favorece a los ricos os referís a los colegios a los que los políticos que votáis han asistido y a los colegios a los que envían a sus hijos.
        Se os ha ocurrido pensar que si prácticamente la mitad de alumnos del país van a la concertada muchos de esos colegios están en barrios humildes, allí la concertada llegó a cubrir la necesidad de plazas . Muchas escuelas concertadas se fundaron por el tesón y espíritu de servicio de algunas personas que tuvieron que luchar muchísimo por sacar la escuela adelante y para recibir el apoyo del Ministerio de Educación, también que muchas concertadas han contribuido a subir el nivel cultural de barrios de emigrantes. Lo que yo encuentro no ético es que 1 alumno de la pública cueste el doble al Ministerio que el de la concertada (Concertada= pública con titularidad privada).

    • Alex
      30 mayo 2010 at 10:45 #

      Xoia, el artículo original es una expresión máxima de frustración por parte de una persona funcionaria que, en lugar de estar contenta por tener unas condiciones más favorables (y merecidas al haber aprobado unas opos) que sus homólogos de enseñanza concertada, sigue cayendo en la trampa de querer mantener la “guerra” viva.

      Le fastidia que el sistema de asignación de plazas fijas en el sistema de educación público no sea todo lo bueno que debiera, y otros aspectos que también son mejorables; pero no cae en la cuenta que de eso no tienen la culpa la educación concertada, sino los “gestores” de la pública, y en gran medida los profesores por no ejercer las presiones y defensa de derechos que debieran. Pero claro, una vez aprobadas las opos, es más sencillo hacer la vida fácil y no preocuparse ni implicarse más de lo debido en nada, porque nadie lo hace y una persona sóla no puede cambiar las cosas. ¿Cómo fastidia el hecho de que sean los propios compañeros con su pasotismo e inmobilismo los que “boicotean” la mejora de las propias condiciones del puesto, eh? porque ellos ya están bien, los compañeros que no tienen plaza fija y demás no les interesan lo más mínimo. Porque ellos ya han pasado por esa fase y se han tenido que fastidiar, es el transcurso “natural” que todos tienen que pasar.

      Me resulta difícil de creer que se piensen que todos los centros de educación concertada sean “religiosos”, porque están bastante equivocados.

      Despues, Francisco Javier, me gusta la defición que haces sobre la contratacion en la escuela privada-concertada: “1) Al establecer un sistema de contratación arbitrario, basado en el favoritismo y las corruptelas – y al margen del Estado -todos-, que es el que financia semejante oximoron.”

      A ver si somos realistas, la contratación está sujeta al mismo favoritismo y corruptelas que el resto de puestos de trabajo de empresas privadas, en las que tienes un jefe que decide los candidatos y quien se queda, y que tiene el poder de decirte si lo estás haciendo bien o mal en tu trabajo y te puede dar una reprimenda e incluso despedir si le apetece. Pero eso sucede en TODAS las empresas. Creo que no has trabajado en demasiados sitios antes de ser funcionario, probablemente has ido directo desde la universidad en busca de una “vida fácil” derivada de tus cortas espectativas.

      No hay que confundir las cosas señores. Todo tiene sus cosas buenas y sus cosas malas en esta vida, pero sólo nos acordamos de algunas de vez en cuando…

      Venga, felicidad para todos!
      Alex

    • Daniel
      23 noviembre 2011 at 18:45 #

      Hola, ya he hablado antes, y he dejado claro que estoy absolutamente en contra de la escuela concertada!, he trabajado en 4 colegios diferentes y sé de qué me hablo, empiezo a estar muy pero que muy quemado con ellos en general. Pero no puedo dejar que al igual que existen tópicos destructivos contra la enseñanza y los docente públicos, se caiga también en tópicos contra los PROFESORES de la concertada que no son ciertos y que al contrario que el SITEMA concertado, sí defiendo.

      Para empezar, las escuelas concertadas no suelen ser un negocio, al menos de dinero, porque sí suelen obtener otro tipo de beneficios, por ejemplo imponiendo la religión cristiana de una forma, en ocasiones sectaria, y rozando la enfermedad mental.

      Sin embargo, los profesores suelens ser buenos profesionales que no siempre estaán de acuerdo con este sistema. Así que desde aquí mi saludo y cariño a todos aquellos profesionales quienes me hacen sentir orgulloso de trabajar a su lado.

      Donde está la clave, es en lo de la válvula de escape de l fracaso escolar, pese a ser ilegal, los concertados eligen a sus profesores y a sus alumnos en base a ediscriminaciones, y la pública tiene que absorber a esos alumnos problemáticos,. La escuela pública ha des ser una escuela de calidad en la que quepan todos, no una escuela para niños con problemas, no podemos hacer de los centros públicos el gueto de nmigrantes y problemáticos.

  4. sergio
    25 mayo 2010 at 13:37 #

    Apoyo que no bajen el sueldo a ninguno de los funcionarios para que cambiéis de tema…
    Decir que la gente se alegra de que bajen el sueldo a los funcionarios es, además de mentira y un caso de hipocondría laboral clínica, una afirmación sectaria hecha con bastante mala leche que precisamente ayuda a mantener y reforzar la distinción entre funcionario y no funcionario.

  5. 25 mayo 2010 at 14:38 #

    Leyendo la entrada he tenido la extraña sensación de que los únicos que se “preocupan” de la educación de los hijos son los papás. Y eso tiene su aquél en una sociedad donde hay ciertas cosas relacionadas con el género que se cuidan tanto. Claro que al final son unos papás muy carcas y muy de aparentar… Qué pena que lo masculino sirva siempre para este tipo de cosas.

  6. Fancisco Javier
    25 mayo 2010 at 17:01 #

    8) Porque establece en sus centros un sistema autoritario basado en el terror de los trabajadores a ser despedidos, amonestados o castigados, si dan de síntomas de disensión o causan problemas, aunque estén justificados y lleven razón. En la privada-concertada (por no hablar de la privada pura y dura) los derechos de los trabajadores valen bastante menos de lo que deberían valer y por ello en su ámbito el estrés laboral (según un estudio reciente) es aún mayor que en la pública.

  7. serenuszeitb
    25 mayo 2010 at 20:06 #

    ¿Ser profesor de un concertado obliga a misa diaria y comunión ? Lo dudo. ¿Ser profesor de un concertado supone ir contra los propios principios? Por favor.. ¿Ser profesor de la pública es sinónimo de coherencia ética o moral?.
    Soy profesor de la pública. Defenderé la escuela pública -entre otras cosas por mi interés personal. Pero la defensa de la pública no consiste en ridiculizar, demonizar, o suprimir la concertada o la privada. Es más, creo que eso es desviar la atención del verdadero problema: la devastación de la pública, que no la han llevado a cabo precisamente “las monjitas” sino unos señores que van de muy progres…

    saludos.

    • Tiza Presa
      25 mayo 2010 at 21:02 #

      Para muchos de nosotros erradicar la concertada es imprescindible para sanar la pública, incluso para salvar a su profesorado. Por desgracia no podemos estar de acuerdo en todo, serenuszeitb. Pero te voy a dar toda la razón en que soportamos de papa estado casi más idioteces que soportaríamos de las monjitas. :-)

      • Salao
        26 mayo 2010 at 7:10 #

        Finlandia y Suecia decidieron conservar la educación privada pero se empeñaron en evitar una educación desigual, así que nacionalizaron el financiamiento de la educación privada básica sin expropiar las escuelas, que podían seguir siendo propiedad privada, pero sin cobrar. Con esta medida se intentó salvar las ineficiencias de las escuelas públicas.

        El gobierno otorga un subsidio por estudiante; de tal manera que el dinero sigue al niño: si se va a una escuela pública, el recurso va a la misma institución; si cambia de la pública a la privada, el dinero lo hace de la misma manera. Así que las escuelas privadas se empeñan en mantener una buena calidad educativa para atraer más alumnos y, en lugar de cobrar la escolarización a los padres, las cobra al Estado.

        Es verdad que en Finlandia el sistema es mayoritariamente público y es excelente. Sólo que cuando tenían un problema similar al nuestro nosotros nos comportamos de la manera más obtusa posible y ellos con racionalidad. ¿erradicar la concertada para sanar la pública? Vaya solución mágica, universalicemos la mierda para que el sistema estalle. Historia: El anarquismo nunca ha sido solución de nada, sólo el inicio de un nuevo problema.

        Si no entiendes la razón de que los padres lleven a sus hijos a los concertados te recomiendo la teoría de las expectativas racionales de la escuela de Chicago. Los padres quieren lo mejor para sus hijos, no lo que otra persona considere que es lo mejor. Resolver vuestros problemas, no elimineis soluciones para que el resultado sólo pueda ser uno. Historia: ¿alguna vez ha existido un monopolio eficiente para el consumidor?

      • Tiza Presa
        26 mayo 2010 at 9:03 #

        Salao, salao, que ya van dos
        “En Finlandia existe la posibilidad de crear centros privados de enseñanza de acuerdo a las leyes, no obstante la enseñanza privada en Finlandia es muy poco significativa, 1% de los alumnos de primer gado y aproximadamente un 4% de los alumnos del segundo grado. Las subvenciones son escasas y en el nivel máximo alcanzan hasta el 50% de los gastos de escolarización. ”

        http://www.educacionenvalores.org/spip.php?article244

      • Tiza Presa
        26 mayo 2010 at 10:53 #

        Desconozco cuál es la extraña razón que me impide responder a Salao.
        El caso es que, por segunda vez, veo que está mal informado:

        “En Finlandia existe la posibilidad de crear centros privados de enseñanza de acuerdo a las leyes, no obstante la enseñanza privada en Finlandia es muy poco significativa, 1% de los alumnos de primer gado y aproximadamente un 4% de los alumnos del segundo grado. Las subvenciones son escasas y en el nivel máximo alcanzan hasta el 50% de los gastos de escolarización”

        http://www.educacionenvalores.org/spip.php?article244

      • 26 mayo 2010 at 14:21 #

        Tiza:

        Cada vez que introduces enlaces el sistema te reconoce como spam. No te preocupes. Yo estoy aquí al pie del cañón para aprobarte los comentarios.

        Un saludo.

  8. Maximiliano Bernabé Guerrero
    26 mayo 2010 at 7:29 #

    Muy bueno, Xoia, o genial simplemente. Es como el discurso fúnebre de Marco Antonio ante el cadáver de César en el “Julio César” de Shakespeare. Empieza flojito y suave, y según avanza reparte estopa y al final suelta la bomba. Y no me critiquéis por lo del Shakespeare, porfa, que yo sí soy funcionario. Que no, que no quiero ser pedante, que intento leer cada vez menos. Pero me acuerdo de cuando era chico y veía la película de Mankiewiz en la tele, y a Marlon Brando acabando cada párrafo con “.. . Pero Bruto es un hombre honrado.”

  9. Tiza Presa
    26 mayo 2010 at 10:54 #

    Leche, ahora aparece. Lo siento si se ha duplicado el mensaje.

    • Salao
      26 mayo 2010 at 12:07 #

      Impresionante la bibliografía. Un par de tipos dando porcentajes. Sesgada por supuesto, ¿qué consideran ellos privado? ¿los concertados se pueden considerar privados o son centros de titularidad privada sostenidos con fondos públicos? Tu crees que desde fuera se consideran privados o públicos: según el sesgo que se quiera dar al artículo.

      Hoy ando fatal de tiempo intento mandarte unos documentos de la UE, pero aceptando tus estadísticas lo que me estás diciendo es que la potenciación de los centros privados favorece a los públicos porque fomenta la competencia de manera que al final los públicos terminan desplazando a los privados, lo mismo que opino yo. Pues estáis tardando, que los privados salen por una pasta…

      • José Antonio Mateo Delgado
        26 mayo 2010 at 12:57 #

        Está claro que cada cual ve lo que quiere ver. Yo lo veo así. :-)

        Y pronto te enseñaré más, aunque creo que el próximo te va a gustar menos aún

        Suerte con la “libertad de elección” ;-)

      • Salao
        27 mayo 2010 at 13:12 #

        Estimado José Antonio,

        He visto los videos. Si la mitad de lo que pone en ellos es cierto doy gracias( a Dios si quieres por seguir con los topicazos sectarios) de mis peques estudien donde estudian.

  10. Xoia
    26 mayo 2010 at 17:05 #

    Por Júpiter, cuánta polémica se desata cada vez que sale el tema pública versus concertada…

    Sabía que este artículo no sería del gusto de todos, así que ahora voy a añadir alguna explicación que aclare las cosas.

    1º/ Respecto a que el artículo está mal escrito, es evidente que lo he hecho a propósito. No quería usar una buena redacción, sino una similar al de “Hola, soy funcionario”, que me pareció colosal.

    2º/ Respecto a que los trabajadores de la concertada pueden sentirse ofendidos, pues bueno, mi intención no era precisamente dorarles la píldora. Aunque no buscaba el cabreo de todos, sólo de unos pocos, de aquellos que nos critican por ser funcionarios. Y me consta, ¡vaya si me consta!, que algunos de esos se han cabreado, lo cual me satisface sobremanera.

    3º/ En cuanto al sarcasmo, pues sí, he escrito con mucha sorna, con toda la que he podido. Y con mucha, mucha mala leche. Así que el artículo no es políticamente correcto. Por supuesto que puedo defender la enseñanza pública con argumentos mucho menos “destructivos”, pero es que no buscaba defender la pública, sino atacar a la privada. Cuando una se ve atacada un día sí y otro también por toda la sociedad que clama lo inútiles que somos los funcionarios, lo mucho que se alegran algunos de que nos rebajen el sueldo, lo mala que es la enseñanza pública, etc, pues resulta que se le acaban a una las ganas de ser políticamente correcta y decide que a veces la mejor defensa es un buen ataque.

    Y ahora un comentario, éste ya sin “retintín” y más ceñido a la realidad, para aclarar algunas otras cosas…

    • concertada legal
      29 mayo 2010 at 20:10 #

      Me pareces un cancér como educador. Además de un aprovechado de las que llamas monjitas. La tierra se ha perdido un gran agricultor.

      • Leticia
        30 mayo 2010 at 11:43 #

        Ese comentario está totalmente fuera de lugar.

    • edu
      24 diciembre 2010 at 2:45 #

      Claro que la enseñanza publica es pesima debido a tanto mal profesor, y muchos de los profesores de la publica son unos filipandrosos, que se creen los dueños del mundo, y muy importantes. No se esfuerzan en nada…..

      De hecho, los alumnos que sacaban buenas notas en las publicas, eran los que le lamian el culo al profesor….

      Es una lastima perso así es, así que no vayas de victimas, porque muchos de la publica son muy muy muy malos profesores,…..

      Si sois tan buenos profesores, ¿Por que hay tanto fracaso escolar?

      Facil, …, mucho de los profesores de la publica, solo consideran que los niños tienen la culpa.

      La culpa, emparte, no solo la tienen los niños, sino tambien los profesores.

      Es una pena, que por tanto holgazan de la publica, el nombre de buenos profesores de la publica se vaya a pique, profesores buenos que creen en la buena enseñanza y se esfuerza.

      Yo he asistido a clases en la universidad complutense de madrid, en el master de formacion del profesorado, y eran unos muy buenos profesores de la publica, son excepcionales; me alegro mucho de haberlos conocido, aunque fuera poco tiempo.

      Como puedes apreciar, soy de la privada, y claro que has calcado el comentario, pero eso no justifica en absoluto, para hacerlos las victimas, justamente porque en la publica hay muy mal profesor.

      Es posible que los primeros años, los profesores, les cuesten los niños, eso puede ser normal, pues siempre cuestan, pero porfavor, despues de 10 años, como puede haber profesores tan malos.

      Lo dicho, para mi hay muy buenos profesores en la publica, que no se les puede admitir su valor, por culpa de tanto mal profesor en la publica.

      un saludo,

      • Daniel
        23 noviembre 2011 at 19:03 #

        Creo poder afirmar sin equivocarme, que no tienes ni idea de lo que hablas. He vivido por dentro tanto colegios concertados como públicos, en loc concertados no he solido encontramre más de 1 alumno extrangero por clase, y en ocasiones eran alumnos de paises ricos con un nivel incluso más alto que el que se le ofrecía aquí. Sin embargo he estado en clases públicas en el que el alumno solitario era el español. La inmigración no debería ser un problema si los concertados admitieran, como están obligados por ley, al porcentaje de inmigración y alumnos problemáticos que les corresponde. Si tú o algún otro que me pueda leer, es profesor de concertados, sabe perfectamente de lo que estoy hablando. ¿Cómo se puede pedir resultados en una clase de 30 en el que 25 son inmigrantes de paises pobres con un nivel mucho menor o con problemas de inserción?…. ¿Tú sabrías hacerlo?. No dudo que hay profesores incompetentes, pero ey, también en la concertada, pero pensar que esa es la causa de que la escuela pública no funcione, es IGNORANCIA pura.

      • Anti-alienación
        12 agosto 2012 at 8:47 #

        No tienes NI IDEA de lo que es la educación, y más viendo que desconoces cuáles son los agente educativos ¿de veras piensas que sólo son los maestros/profesores? ¿Qué hay de las familias (reconocida e todas partes como el principal agente educativo)? ¿y los medios de comunicación? ¿el grupo de iguales? ¿Y piensas que el marco legislativo no cuenta? Hay muchos agentes educativos con un peso diferencial según la etapa de desarrollo del educando, y me temo que los profesores/maestros no suelen tener el máximo peso. ¿Quieres encontrar la principal causa del fracaso educativo? mírate al espejo: un irresponsable sin conocimientos que se pone a opinar sobre lo que sea, y que encima comete 400 faltas de ortografía (y eso sin contar que gramaticalmente hace aguas por momentos) ¿y tú eres de la privada? pues madre mía qué clarito me dejas la calidad de formación de la privada… ¿qué vas a enseñar tú? ¿qué clase de educación puede facilitar una persona que se jacta de su formación y tiene semejante redacción?

        Pero bueno, tú a lo tuyo, que básicamente es tirar y proyectar tu porquería en otra dirección, no sea que debas asumir tu responsabilidad, admitir tus fallos formativos y mejorar. Lo peor es que eso luego lo trasladáis a los pequeños, y así nos luce el pelo y la tasa de fracaso escolar XDDDDDDDDDDDDDDD

  11. Xoia
    26 mayo 2010 at 17:46 #

    Lo dicho, ahí van algunas ideas para la reflexión…

    1º/ La mayoría de los colegios concertados son católicos (aunque no todos) y no deja de resultar llamativo que, en una sociedad cada vez menos religiosa, la gente decida enviar a sus hijos a estos colegios. Muchas personas envían a sus hijos ahí pese a ser ellos mismos unos auténticos “pasotas” en cuanto a la religión. Yo a eso lo llamo falsedad. Y a mí no me gusta la falsedad. Es más, le preguntas a cualquier padre, o incluso a cualquier profe de estos colegios sobre el asunto y te suele decir algo así como “sí, es de monjas, pero ya casi ni hay monjas, lo llevan todo los profesores…” Vamos, que la gente, así “en masa”, no le tiene mucho cariño a las monjas ni se fía mucho de ellas. Algunos, por lo bajo, incluso las critican, pero poca gente se atreve a hacerlo en voz alta y clara.

    2º/ Que el nivel en la concertada es mejor que en la pública es, cuanto menos, discutible. No se puede generalizar. Hay colegios concertados estupendos y los hay penosos, lo mismo que los institutos. Así que me fastidia bastante esa idea que tiene alguna gente asumida de privada=calidad.

    3º/ Las cosas como son, los padres no suelen enviar a sus hijos a la concertada por el nivel, sino por “las amistades” y para que “los eduquen como personas”. Vamos, para que se vayan buscando una buena posición social. Y me parece legítimo que quieran buscar la mejor posición social posible para sus hijos, pero lo que no me parece legítimo es que para ello algunos políticos estén empeñados en transformar la pública en un guetto.

    4º/ Los problemas de indisciplina existen también en los colegios concertados. Y lo sé muy bien porque conozco a bastante gente que trabaja o ha trabajado en la concertada. Sí es cierto que los concertados tratan de seleccionar al alumnado de algún modo para evitar esos problemas. Y me parece muy bien que seleccionen su alumnado. En el fondo lo que yo quiero es que en los públicos nos dejen hacer exactamente lo mismo. Vamos, que si un tío va al colegio a liarla, lo hechan, y los institutos nos lo tenemos que comer con patatas. Pues bien, eso NO ES JUSTO. Ya va siendo hora de que los alumnos liantes se topen con la horma de su zapato en los institutos públicos. Los buenos estudiantes de la pública no tienen por qué cargar con los alumnos rebotados de la privada.

    5º/ No es de recibo que los profesores de la privada consigan su puesto de trabajo gracias a algún contacto (léase, monjita) y los de la pública tengamos que opositar. Si a todos nos paga el estado, el sistema de ingreso debería ser igual. Hay excelentes profesionales en la privada, seguro, igual que también hay auténticos “mantas”, vamos, más o menos lo mismo que en la pública. Pero al menos en la pública se selecciona al profesorado de forma medianamente objetiva. Además habría que ver cómo se garantiza que después esos profesores seleccionados por oposición cumplan con su trabajo y no se dediquen a “ejercer de funcionarios” en el más peyorativo de los términos. Pero desde luego es injusto que unos tengamos que opositar y otros sólo necesiten conocer a una monja o un cura.

    6º/ Es tremendamente injusto que, al menos en Castilla y León, con quince años de servicio a los profesores de la pública nos reconozcan nuestra labor obsequiándonos con una condecoración (con un pin, vamos…) y a los de la concertada les gratifiquen con una paga de varios meses, por supuesto con dinero del estado.

    7º/ Es tremendamente injusto que los funcionarios tengamos que patearnos toda la geografía en los concursos de traslados y los profesores de la privada estén siempre en el mismo colegio simplemente porque el cura o la monja que lleva el colegio lo quiere así. Si todos cobramos del estado, condiciones laborales iguales para todos.

    8º/ Resulta curioso que en un estado supuestamente aconfesional se inviertan fondos públicos en colegios donde hay misa obligatoria, o donde se “educa en valores” que no sé muy bien a qué vienen, algunos incluso de dudosa constitucionalidad. Hay colegios concertados de todos los tipos, los hay más estrictos y menos. Pero me consta que en algunos las misas son obligatorias, aunque en otros no. Y en ciertos momentos ha circulado por ahí la idea de que la educación segregando a los alumnos por sexos da mejores resultados, y entonces muchos padres han sacado a relucir su “derecho a elegir” para exigir que colegios con esos idearios tan curiosos sean sugragados con fondos del estado.

    9º/ Las condiciones de trabajo de los profesores en los colegios concertados también dejan mucho que desear en algunas ocasiones. Conozco varios casos de personas que trabajaban o trabajan en la concertada y ven como un alivio poder trabajar en la pública. La concertada no es tan bonita como la pintan, sobre todo desde el punto de vista laboral. Te guste o no, para trabajar en la concertada tienes que compartir los principios de tus jefes, o si no los compartes, al menos no airear mucho tu estilo de vida. Los padres en la concertada pueden ejercer muchísima presión. En la pública lo intentan todo lo que pueden, pero en la concertada te puedes ver realmente obligado a cosas que en la pública no harías ni por asomo. Y es que tu puesto de trabajo en la concertada depende de los padres y de tus superiores (o superioras) muchísimo. No sólo en la concertada hacer más horas y te sobrecargan de tareas extraescolares, es que además cuando estás fuera del centro tienes que guardar mucho las formas y callarte muchas cosas.

    10º/ La concertada sólo funciona en sitios donde hay margen de beneficios. Vamos, que es un negocio. Pero sin los problemas de un negocio de verdad, pues la situación económica te la garantiza el estado… así monta negocios cualquiera, ¿no? Si no hay negocio, no se monta un colegio concertado. No veréis aflorar colegios concertados en zonas rurales, donde hay poca población y hay que añadir el gasto del transporte escolar. No veréis salir como champiñones centros concertados de FP, aunque alguno que otro hay, pero la FP es cara y eso no es buen negocio…

    Y podría seguir diciendo miles de cosas, pero ya está bien por hoy. Un saludo a todos.

    • Francisco Javier
      26 mayo 2010 at 19:53 #

      Si te das cuenta, reclamas con mucha razón una serie de medidas que son injustas (respecto a las diferentes condiciones que rigen ambos sistemas, público y concertado, claro está.) Para mí no se trata de lograr ningún equilibrio, sino de que la concertada desaparezca del mapa, o que retorne a su función original, que es como sabrás la de auxiliar de la pública en caso de que ésta no pueda temporalmente cubrir toda la demanda social de la población. Lo que deberá ser subsanado lo antes posible por el Estado, creando los centros publicos pertinentes. Algo similar a los conciertos que ocasionalmente pueden tener lugar entre la Sanidad Pública y algunos hospitales privados.

    • edu
      24 diciembre 2010 at 3:02 #

      No estoy de acuerdo contigo en que protestes contra las injusticias.

      Cuando te metes en profesor de publica, ya sabes lo que hay.

      Realmente, me parece que en el tema de elegir alumnado tampoco me gusta mucho tu opinión, pues me parece un poco elitista, y DEBERIA VALERTE CUALQUIER NIÑO, NO EL NIÑO QUE TU QUIERAS.

      Se que esto suena algo mal, pero si te metiste a profesora es para enseñar, no para quejarte de injusticias, y mucho menos para despreciar cierto alumnado; si te metiste en la publica es para enseñar, no para llamar GETO A TU ALUMNADO.

      Me parece que dices algo como, yo no quiero que mi alumnado sea negro, indio, moro, gitano, …., ni niños malos.

      Mi alumnado quiero que sea blanco, con ojos azules, y rubios, y niños buenos y ricos, de padres con mucho dinero, que yo me he metido a la enseñanza sólo para enseñar a esos niños, porque soy una profesora super-guay.

      • Tapadera
        24 enero 2012 at 16:23 #

        Una cosa es trabajar de profesora para enseñar, y otra es hacer de manera informal, porque en este país todo el mundo hace “un poco de todo” de terapeuta de toxicómanos, especialista en transtornos de aprendizaje, inclusión social, vigilante de patios y celador de lavabos y aulas, terapeuta de disfunciones psicológicas que en la vida adulta incapacitan como psicosis o esquizofrenias, integración de inmigrantes, discapacidades físicas, y un montón más de especificidades que un profesor de secundaria formado para impartir el antiguo BUP-COU no está preparado para afrontar, porque la formación del profesorado en lo básico no ha cambiado del CAP de mi época, y mucho menos en un aula de 30 alumnos, que es lo que tenemos con labaratísima escuela inclusiva española.

        ¿Soy la única persona que lo ve así de claro?

        No se trata de tener niños malos o buenos, se trata de problemas muy específicos para los que hay profesionales perfectamente preparados para atenderlos, pero claro, eso es caro.

    • Anti-alienación
      12 agosto 2012 at 8:52 #

      Hay otra razón para que muchos matriculen a sus hijos en los privados y concertados: prestigio social. Vivimos en una sociedad de arribismo puro y duro ¿y vas a llevar a tus niños a un público? eso es para pobretones, y tú como papi eres más guay. Tienes tu casa guapética, tu audi/bmw/mercedes… ¿y vas a llevar al niño a la pública? no, hombre, no, que con el uniforme luce más, mejor y en las reuniones con vecinos y amigos “viste” más que los niños estén en un privado. España es así ¿para qué te vas a preocupar de lo que es mejor o responde de forma óptima a tus necesidades? lo importante es la “apariencia de”, no lo que hay debajo de eso.

  12. Xoia
    26 mayo 2010 at 17:50 #

    Por cierto, donde dije algo como “hechar” a los alumnos conflictivos, quería decir “echar”. Mil perdones.

    • edu
      24 diciembre 2010 at 3:08 #

      Yo tambien creo que deberian HECHAR A LOS PROFESORES QUE QUIEREN HECHAR A LOS ALUMNOS CONFLICTIVOS.

      Los buenos profesnteores son los que eligen los chicos conflictivos.

      Los profesores malos son los que los quieren hechar.

      Si te metistes a profesora deberias por lo menos importarte mas todos tus alumnos, en vez de importarte lo unico que te importa, que eres tu misma….

      No sé si daras bien o mal las clases, pero da igual, TU ESENCIA NO ES LA DE UNA PROFESORA.

      Me pareces una profesora de pega.

      Aunque no dieras del todo bien tus clases, por lo menos DEBERIA DE IMPORTARTE TUS ALUMNOS, E IMPORTARTE MENOS SI ES UN GETO….

      Eres exactamente la clase de profesor de la publica….

      un saludo,

      • Mama
        15 febrero 2012 at 23:43 #

        ECHAR SE ESCRIBE SIN “H”. ¿Y tú eres profesor? Pobres chavales…

    • edu
      24 diciembre 2010 at 3:25 #

      Lo que me gustaria ver en muchos malos profesores de la publica, es APOYAR AL ALUMNADO.

      Aunque ya se ve que el apoyo, es hechar al mal estudiante a la PAULATINA CALLE.

      En vez de intentar hacer un grupo especial de esos grupos, y darle apoyo, os dedicais a putearlos.

      Pasa igual que en todos los sitios con porteras, los profesores se unen, dicen sus cotilleces de porteras, y van a putear al alumnado segun las tonterias que han oido del idiota y medio subnormal profesor que tiene al lado.

      Por cierto, seguramente, tendras muchos compañeros, que se hayan sacado el titulo en la privada, por los papis chulos, y luego van de GUAYS, Y DE SUPER CHULOS, CRITICANDO A LOS DEMÁS.

      OBJETIVO DEL MENSAJE: Criticar a los profesores que en vez de AYUDAR, ANIMAR,…. se dedica a putear al alumnado.

      En la Universidad complutense, hay una profesora en el master de formacion del profesorado, que nos conto, que tubo que aguantar a mucho profesor, que decian que ella no valia para estudiar,…, y despues ellas nos dijo que era superdotada….

      Vaya panda de filipandrosos, con criterios medio mierdas de tanto profesor de pega, que en vez de apoyar a una alumna tan brillante e intentar estimularla, ya que ha llegado a ser profesora de la universidad complutense de Madrid, y dar cursos de formacion del profesorado y ayudar a muchos niños.

      Esta profesora nos conto, que casi dejo los estudios por culpa de esos profesores de pega….

      La verdad, es una puta verguenza la clase de profesores que ahi.

      Y más vale que pienses en esto, y no en el geto, y en hechar a alumnos.

      VERGONZOSO..

      Un saludo,

      • Francisco Javier
        24 diciembre 2010 at 12:45 #

        En los institutos públicos se trata muy, pero que muy bien a los alumnos conflictivos: son los reyes de los centros. Ni se les margina, ni se les putea, ni nada. Se cumplen a rajatabla los programas de compensatoria, se les da apoyo y se establecen todo tipo de medidas de discriminación positiva para que titulen. Eso es lo que yo he visto. Otra cosa es que haya un nutrido grupo de alumnado, que en modo alguno está por la labor de seguir el sistema actual y que sencillamente están esperando a marcharse en cuanto la edad se lo permita. Es el propio alumnado el que rechaza este sistema y no se traga las bobadas que esos “superdotados” como su profesora de formación de profesorado pergeñan en la mesa de su despacho y luego os suelta a vosotros, pobres infelices, para que redimáis al mundo de sus pecados.

        Respecto a la concertada, contra la que nunca he visto un pronunciamiento claro en contra por parte de su secta de pedacocos, es ella y sólo ella la que ha establecido sutiles mecanismo para quitarse de en medio a todo el alumnado más conflictivo: cuotas oscuras, actividades extracurriculares (pero que en el fondo son curriculares), medidas disciplinarias que intentan ahuyentar alumno molestos, uniformes, mayor rigor en la calificación de alumnos, …, y naturalmente la religión (que es por principio excluyente.) Termino: si su maestra, esa santa de los tiempos modernos, es tan buena, tan buena (se me caen las lágrimas de pensarlo), creo que lo mejor que podría hacer es hacerse misionera, dejar la Complutense y acercarse por mi centro a echarnos una mano con los alumnos de “especial dificultad” (que los atiendo yo, no vosotros.)

        En fin, el sistema no funciona y los responsables máximos son ustedes; los profesores hace mucho tiempo que fuimos silenciados. Y como buenos curillas sois una panda de resentidos, os cabreáis y os sale toda la mala leche de pedagogos que lleváis dentro. ¡Que tenemos que gestionar bien nuestras emociones!

      • 24 diciembre 2010 at 13:15 #

        Estimado Edu:
        Leo por encima esta serie de retratos del encefalograma plano que encierra su cráneo y saco en claro un par de cosas:
        -Que es usted un incondicional de la nueva pedagogía, lo cual, dada la inteligencia que usted demuestra, es uno más de los contundentes argumentos contra tal aberración educativa.
        -Que, aparte de mediocre, maleducado y tonto, es usted un frustrado de tomo y lomo. Una pregunta: ¿todo ese odio contra los profesores de la enseñanza pública no se deberá a que usted no ha sido ni por supuesto será nunca capaz de entrar en ella?
        -Que debería usted hacer lo posible por aprobar la ESO, porque, sin profundizar mucho, cazo en sus escritos todas estas faltas de ortografía: porfavor, emparte, hechar, verguenza, madrid…, aparte de un absoluto desconocimiento de las normas de acentuación.
        ¿De verdad es usted profesor, de la privada o de la red que sea? Yo lo dudo mucho, con la ignorancia patética que usted demuestra, para lo más que vale es para estar escondido. Usted debe de ser un provocador que se ha sentido graciosito y se ha metido hoy aquí a celebrar la Navidad insultando a un colectivo. Que no tenga nada mejor que hacer es también muy elocuente acerca de su persona.

      • 24 diciembre 2010 at 16:15 #

        Edu, cielín, me puedes dar el nombre de esa profesora de “formacion” del profesorado de la “universidad” “complutense” que te ha enseñado a decir que es una puta “verguenza” la clase de profesores que “ahi” y que te “conto” que “tubo” que aguantar a “mucho profesor”, y que más vale que pensemos en esto y no en el “geto” y en “hechar” a los alumnos a la “paulatina” calle. Es que estoy deseando conocerla. Porque yo también soy superdotado (en todo, ¡eh!), y seguro que tenemos muchas cosas en común. ¡Uy! ¡Me estoy relamiendo!

      • Raus
        24 diciembre 2010 at 17:05 #

        Hombre, tocayo, a la “paulatina” calle quiere decir que se le “hecha” a la calle poco a poco, gradualmente. Tan gradualmente, de hecho, que, para cuando al fin está en ella, ya se afeita o usa sostén, según el “género” del expulsado/a”.

      • 24 diciembre 2010 at 18:19 #

        Tienes razón, Antonio. Es lo que hacemos así, a lo tonto, por imperativo legal: echarlos del palacio a la calle poco a poco sin que se den ni cuenta llegados a la tierna edad en que ya se tiene una buena mata de pelos en el sexo. “Desde su ubicación palatina echaron mucho profesor a la paulatina calle a Paulo “. Antonio, ¿tú tienes esta extraña sensación de ingravidez que tengo yo? Es que ya vivo sin vivir en mí. Tengo un cuelgue gnóstico que pa qué. Sin alucinógenos. Con las endorfinas propias de moi même.
        Un saludo, tocayo, y feliz todo.

      • Raus
        24 diciembre 2010 at 18:51 #

        Sí que tengo esa sensación de ingravidez lunar, amigo mío, pero espero remediarlo con los turrones y mazapanes. La verdad es que es como para alucinar, y sin necesidad de psicotrópicos exógenos. Ni porros ni puñetas: te das una vuelta por donde los de la secta dejan caer sus ripios de ingenio, y a alucinar de gratis. Y todo dentro de la ley. Menudo chollo.

        Felicidad vitalicia y un abrazo, Antonio.

      • Ania
        25 diciembre 2010 at 18:55 #

        Eres medio analfabet@ en cuestiones ortográficas. “Edu”.

        Tienes unas faltas de ortografía dignas de alumno de compensatoria. Y unas ideas oportunistas de sicopedagogía barata que echan para atrás. Con esa coartada y el ejemplo aislado de la sicóloga superdotada entras aquí a generalizar e insultar.

        No te has enterado que lo que estamos denunciando aquí es que NOS ESTÁN BIOCOTEANDO Y NO NOS DEJAN ENSEÑAR;

        QUE NO NOS DEJAN AYUDAR A MONTONES DE NIÑOS PORQUE NOS ESTÁN BOICOTEANDO Y DESAUTORIZANDO EN LOS PROPIOS CENTROS , ANTE LOS PROPIOS ALUMNOS Y PADRES.

        ¿¿QUIÉN CUIDA AL CUIDADOR-EDUCADOR EN ESTE SISTEMA CORRUPTO??

        ¿Quién con dos dedos de frente puede creer que un prifesor desautorizado podrá crear un clima de trabajo en el aula para poder enseñar y evitar que los alumnos peores boicoteen su trabajo diariamente y anulen y acogoten a otros compañeros?
        ¿Quién con dos dedos de frente cree que un profesor desautorizado, minusvalorado y maltratado diariamente puede hacer algo más que ir tirando malamente tratando de no desmoronarse personal, profesional y humanamente del todo?

        Pero no eres de compensatoria , eres ****….¿una marujona intrigante y resentida de algún Anpa con hache y m?.

        Espero que en las Anpas os localicen a las de tu calaña y las vayan retirando por el bién de sus hijos.

        Que te den.

      • Isabel
        25 diciembre 2010 at 23:33 #

        Hola a todos
        En relación al comentario de Edu, creo que ya se ha dicho bastante (y bueno, jaja)
        Respecto al comentario de Ania…me ha llevado a intervenir brevemente con una tontería…Creo que los profesores deberían creer más en ellos mismos, y también más en los padres, que no somos todos unos despreocupados y pasotas. En mi humilde opinión, piden poca ayuda a los padres cuando los niños llegan a secundaria, y los padres seguimos estando ahí. Lo digo por las notas recientes de mi adolescente con hormonas revolucionadas…Ha traído un cate en mates, y un 5 en religión (asignatura que eligió él, el año pasado porque sus compis le comentaron que ponía pelis y esas cosas…y en segundo no le fue mal), pues bien, me he enfadado más por religión que por la otra, porque en religión se ha valorado su comportamiento!!! Todo el mundo saca muy buenas notas, pero claro, mi niño habrá tenido que chulear un poquito, o hacerse el gracioso…o yo qué sé!!!! Me hubiera gustado que me avisara, aunque no sea nada grave, simplemente su tontería de adolescente, porque el niño se lleva bien con él, pero…me hubiese gustado que me avisara, mi hijo tiene que aprender que aunque uno sea crea “colega” del profesor, le debe respeto a él y a sus compañeros, y para eso los padres seguimos estando ahí. Desde que empezó en la ESO echo de menos el contacto con los profes…

        Un saludo y felicidad para todos

        Isabel

      • Jesús San Martín
        26 diciembre 2010 at 0:36 #

        Estimada Isabel, no crea que pensamos que todos los padres son unos despreocupados, como estoy seguro de que usted no piensa que todos los profesores son unos pasotas. A veces, en estos rifirrafes, donde se hace terapia de grupo se exageran un poco las cosas. Si usted está en el foro es porque se preocupa por la educación de su hijo, y a nosotros nos son muy gratos ambos comportamientos. Que su hijo se comporte como se comporta es lógico para su edad, y que usted busque que se comporte educadamente y con respeto es el binomio que hará que las cosas se desarrollen con normalidad.
        En cuanto al cate de mates le puedo dar algunos trucos y reflexiones que espero le sean útiles. Las matemáticas son difíciles y estresantes, incluso para los que nos dedicamos a ellas profesionalmente, la única diferencia es que nos gustan; por lo tanto, que su hijo diga que son aburridas y difíciles sólo constata un hecho, pero no tienen que ser más arduas de lo que son. Yo se lo reconozco a los alumnos desde el primer día, y a continuación les digo que ellos quieren el Ferrari (ser ingenieros) y que para conducirlo necesitan aprobar el carné de conducir (aprobar las matemáticas), busque usted alguna relación que sirva en su circunstancia particular. Las matemáticas es una signatura que hay que llevar al día, porque en cada clase se introducen muchos conceptos, que son necesarios para comprender los siguientes, es como querer aprender a dividir sin saber la tabla de multiplicar: todos, todos los días, hay que estudiarla. Si es bueno repasar los sábados lo que se ha estudiado durante la semana en esta asignatura es fundamental. La forma más sencilla, o menos difícil, para que progrese el alumno es que una vez que haya entendido un concepto invente un problema donde lo utilice y poco a poco lo complique. Una vez que cree que lo entiende que pruebe a explicárselo a los compañeros, ellos no entenderán mucho y preguntarán un montón, pero su hijo se dará cuenta de que hay cosas que no sabe y otras que comprende menos de lo que creía. Cuando su hijo haga problemas, y quiera preguntar al profesor, que le pregunte específicamente como resolver donde se ha quedado trabado, así el profesor se dará cuenta de que está estudiando. Dígale a su profesor de matemáticas de que es consciente de que su hijo va mal en matemáticas, y pregúntele específicamente a qué se debe: distracción en clase, no estudiar, algunos conceptos no los entiende,…; el profesor le dirá varios, pregúntele cuál cree que es el peor de todos. Observe las palabras “específicamente” y “el peor de todos”. Piense su conversación antes de ir a verle y las posibles respuestas para que usted pueda hacer, a continuación, preguntas más “específicas”. Muchas veces el problema estriba en que los alumnos no entienden los enunciados.

        Un saludo.

      • Isabel
        26 diciembre 2010 at 11:50 #

        Hola Jesús, muchas gracias por tus sabios consejos,(me permito tutearte ya que en una conversación que tuvimos el 29 de octubre así me lo indicaste, haciendo yo después lo propio, soy la misma Isabel, jaja)
        Estoy de acuerdo contigo en lo de las mates, pero mi hijo es de los sobraos’ que creen que un par de días antes del examen pueden empezar a hacer los ejercicios que la profesora le ha ido mandando, y claro, no puede, jaja. Este trimestre lo he dejado para demostrarle eso, que no puede, que por mucho que le guste el baloncesto no puede entrenar todos los días y no entrenar las mates de igual manera, y el resto de asignaturas, que ha sacado unas notas feas.

        Volviendo a lo de los profesores, por supuesto que no creo que todos pasan, sería desesperante, pero sí me gustaría que se implicaran un poquito más. Creo que hay dos cosas que los padres nos gusta saber, si se comportan bien y si llevan la tarea hecha. Lo chicos nos maquillan la realidad, igual que hacen lo propio con los profesores, ya sabemos que lo de “mi hermano pequeño me ha roto la tarea, o el perro la ha mordido” lo hemos utilizado todos en algún momento…pues eso, que los chicos sepan que nos comunicamos y que no nos pueden “engañar”.
        Ya sé que el trabajo del profesor es mucho más de lo que la mayoría piensa, (te recuerdo que yo pienso dedicarme a esto también y que doy clases particulares desde hace mucho tiempo, por placer, jaja). Me parece que el programa Papás es una herramienta útil que en el centro de mi hijo tan solo utiliza una profesora para poner fechas de exámenes, cosa que le agradezco. Es la misma profesora con la que he tenido contacto este año, ya que me llamó para decirme que mi hijo llevaba retraso en las láminas y así pude poner remedio en el puente a ese pequeño detalle, jaja. Algunos profesores jóvenes, que es lo que me parece raro, dicen que no saben o no tienen medios…o que no tienen tiempo…Pero bueno, creo que una llamada telefónica hace el mismo efecto que ese programa, simplemente un poquito de comunicación.

        Un saludo y muchas gracias por tus consejos, que pienso hacer que mi hijo lea, y que los ponga en práctica.

        Isabel

      • edu
        28 diciembre 2010 at 0:10 #

        Estimado Pablo López Gómez,

        Pido disculpas por mis comentarios y por no controlar mis emociones, contra algunos profesores que tuve en la educación pública, lo lamento.

        un saludo,

      • edu
        28 diciembre 2010 at 0:38 #

        Hola Ania,

        Realmente siento haber escrito eso, lo lamento de verdad, y reconozco que NO ERA CIERTO, ME LLEVE POR LOS SENTIMIENTOS DE ALGUNOS MALOS PROFESORES QUE HE TENIDO. Lo siento de VERDAD.

        Lo que si es cierto es que en la Universidad Complutense de Madrid, hay muy buenos profesores en el Master de Formación del Profesorado.

        Tampoco lo tomeis con esa profesora del Master, es estupenda y se dedica a dar clases y apoyar y motivar a los niños.

        La profesora nos conto esa historia, pero tampoco de mala fé.

        Al final como se ven tantas cosas malas, pues se mete a todos en el mismo saco.

        Creo que no te has leido todo lo que ha puesto la autora de este foro; me parecio leer que no es para poner de manifiesto lo que les pasa a los profesores de la privada, mas bien, creo que era un poco para “ridiculizarles”; y claro, lei que era para ridiculizar a los profesores de la privada y realmente me molesto bastante, me acorde de malos profesores que tuve, y …. LO LAMENTO.

        Hace poco tiempo 2 semanas di un curso en la privada, y claro, acabas quemado. Y más si ves un foro donde encima atacan a la enseñanza privada y concertada.

        Claro que clava sus comentarios, y que no se puede enseñar en los institutos CONCERTADOS o PRIVADOS porque los alumnos estan por encima de los profesores.

        Y claro que te sientes muy mal cuando ves que no tienes ninguna autoridad,…

        En resumen, en este foro se ve como la autora pone de maniesto lo que pasa en la enseñanza concertada, de forma bastante acertada; pero lo hace siendo ella de la pública.

        “Este artículo tan sólo va dirigido a todos aquellos que se alegran de que a los profesores funcionarios nos recorten el sueldo”

        un saludo,

      • Anti-alienación
        12 agosto 2012 at 9:03 #

        “Geto” en vez de “gueto”, “hechar” en vez de “echar”, “tubo” en vez de “tuvo” (no hablamos de fontanería ¿verdad?) “ahi” en vez de “hay”… etc

        Siendo una persona supuestamente adulta deberías hacer algo para intentar escribir como tal… Joder con lo que está saliendo de la complutense. Como para esperar que te saques una oposición no-amañada escribiendo así.

        En serio, sal de aquí que te estás cubriendo de gloria por momentos…

  13. 26 mayo 2010 at 19:09 #

    Carai, Xoia, no creía que un comentario tonto como el que puse iba a provocar en tu una reacción tan visceral y desproporcionada. Siento que me odies de esta forma. Me he tomado la libertad de contestarte en extenso en mi blog, el enlace lo tienes en mi nombre. Saludos.

    • Fancisco Javier
      27 mayo 2010 at 12:03 #

      He leído tu réplica, que en muchos aspectos me parece razonable y justa. También es cierto que hay colegios concertados (no necesariamente religiosos) en los que las cosas no son así. Yo no he trabajado nunca en la concertada, pero un compañero me contó algunas cosas muy negativas de un centro en el que entre otras cosas el director controlaba las clases e incluso podía interrumpirlas a través de un dispositivo de megafonía; a los profesores se les “obligaba” a participar en tareas absurdas de limpieza o mantenimiento del centro, etc. Seguramente se trata de un caso aislado.

      En todo caso, de lo que se trata es del sentido de la escuela concertada como INSTITUCIÓN. Mis compañeros de la Concertada me merecen exactamente el mismo respeto que los de la pública, y así debe ser. Muy distinto es la estructura como tal, que no comparto por las RAZONES que he expuesto más arriba. La concertada se inscribe en un proceso largo y doloroso, impulsado por la izquierda con el beneplácito de la derecha, que lo único que ha provocado es la devastación de la educación en este país, tanto publica como concertada (en un grado algo menor). Y no se trata tampoco de religión, aunque no entiendo el porqué las comunidades religiosas les preocupa tanto la religión en los colegios y no impulsan (como en el cristianismo primitivo) la vida espiritual en las parroquias y en sus comunidades. Veo en ello una táctica de dominio y una profunda hipocresía.

    • Xoia
      27 mayo 2010 at 15:07 #

      Desde aquí quiero expresar públicamente que le devuelvo la honra a Cisne Negro.

      Aunque nunca defenderé el sistema de conciertos, igual que supongo que él nunca defenderá su supresión, a nivel personal espero estar ya en paz con él. Ya le he dado las correspondientes explicaciones en su blog.

      Por lo demás, ya está todo dicho. Un saludo.

      • Ana
        13 mayo 2011 at 13:31 #

        Estoy de acuerdo con muchos tópicos recogidos en tu artículo, excepto en un aspecto: ¿quién ha dicho que a los profesores de los colegios concertados no les hayan bajado el sueldo igual que a los funcionarios, sin tener como ellos su puesto bien asegurado? Creo que deberías haberte informado mejor.

  14. Ania
    26 mayo 2010 at 23:23 #

    Efectivamente el artículo destila “sorna” de profesora funcionaria cabreada pero encierra muchas verdades que en en tu post aclaratorio enuncias con certeza y propiedad.

    Con todo, al detallar tan minuciosamente las servidumbres más reastreras de los profesores de la privada has podido provocar una ola de compasión, si no de abierta simpatía, hacia ellos .

    Un poco largo pero el artículo me ha gustado. ( tal vez el estar cabreadas nos vuelva “malas” a tod@s)

  15. 27 mayo 2010 at 1:17 #

    Enhorabuena, Xoia: que un comentario breve y levemente irónico desate este torrente de bilis e improperios dice mucho de tus retorcidas interioridades. Tu exceso de celo y el tamaño de tus colmillos te asegurará el título bien ganado de Funcionaria del Año. Un gallifante para ti.

  16. anastasia
    28 mayo 2010 at 8:17 #

    Indudablemente, la autora no es, a pesar de lo que diga el títulolo del artículo, “profesora de un centro concertado”. A partir de ahí, topicazos. Señor ministro, ya tenemos la solución para la escuela pública: eliminemos a las monjitas y a los padres
    Por cierto, la diferencia de calidad educativa entre Finlandia y España no está precisamente en que haya concertada o no.
    Pero ya digo, está bien: la culpa es de las mojnjitas, la culpa es de los padres, la culpa es de los políticos corruptos, hasta de los alumnos. De todos.
    Es bien significativo el prólogo del artículo con el que se pretende salvar al profe de la concertada, al fin y al cabo es profe como nosotros, porque ya sabemos, somos las verdaderas víctimas de la Educación española.

  17. JKL
    28 mayo 2010 at 11:47 #

    Yo sí trabajo en un concertado. Jesuitas. No estoy casado con mi compañera (por cierto: profesora funcionaria), tengo una hija que este año ha empezado P3 en el centro. Nunca jamás nadie me ha hecho el más mínimo comentario al respecto. A nadie parece importarle. Entré desde los Escolapios, que necesitaban un economista para YA para una sustitución, vía currículum (enviado a todos los concertados de mi ciudad). Cuando terminó el año, a mi jefe de estudios le preguntaron si conocía algún economista y dio mi nombre. Tres entrevistas después, adentro. para dar siete horas semanales.

    Durante cuatro-cinco años, compaginé esto con otros concertados más. Seis horas aquí, cinco allá, tres allá… lo que me permitió ver que, efectivamente y como era de esperar, en la concertada hay de todo. Desde el negocio de un gallego que trata a sus emplados como escoria, hasta sí, también, monjitas. Pero en ningún sitio vi gente tan dedicada y tan profesional como en el sitio en el que estoy.

    Llevo casi diez años en el centro. A estas alturas ya estoy a jornada completa. Está en un barrio obrero desde hace casi un siglo, así que nos encontramos un poco de todo. El claustro de profesores, antaño beligerante hasta el extremo (el centro tiene mucha tradición de FP, ya saben, barrio obrero) está relativamente amansado, pero aún así nadie se muerde la lengua en una reunión. Por cierto, en una de las últimas, el Dire nos presentó el balance económico del año anterior: 3000 € de superavit en una escuela de más de 800 alumnos.

    Hacemos veinticuatro horas semanales de clase, y seis de permanencia. La primera semana de julio hay formación. Me pagan por enseñar economía, y es lo que hago. En el primer tema, hablamos del dilema entre lo público y lo privado utilizando el ejemplo de la sanidad. Cuando terminamos, les pido que piensen en el caso de la enseñanza. Los más listos ponen caras muy raras.

    No me alegra particularmente que rebajen el sueldo a los funcionarios, entre otras cosas porque me temo que, aunque yo no lo sea, también me lo aplicarán a mí. Pero siento mucho que los funcionarios me miren, como con este artículo, por encima del hombro. Siento que piensen que la concertada es el cáncer de la enseñanza y por ende, de este país. Siento que por el hecho de hacer mi trabajo donde lo hago, se rebaje su valor. Siento que alguien crea que aprobar una oposición le convierte en mejor, o más digno, o lo que sea, que yo.

    El artículo me ha parecido un montón de bilis acumulada.

  18. JKL
    28 mayo 2010 at 12:56 #

    Y ya puestos, releyendo comments:

    1º/ La mayoría de los colegios concertados son católicos (aunque no todos) y no deja de resultar llamativo que, en una sociedad cada vez menos religiosa, la gente decida enviar a sus hijos a estos colegios. Muchas personas envían a sus hijos ahí pese a ser ellos mismos unos auténticos “pasotas” en cuanto a la religión. Yo a eso lo llamo falsedad.

    Llámalo como quieras. Yo creo que sencillamente, los pros superan a los contras para esos padres.

    2º/ Que el nivel en la concertada es mejor que en la pública es, cuanto menos, discutible. No se puede generalizar. Así que me fastidia bastante esa idea que tiene alguna gente asumida de privada=calidad.

    No puedo hacer nada al respecto, pero estoy de acuerdo en que no se puede generalizar. ¿Por qué lo haces en tu artículo?

    3º/ Las cosas como son, los padres no suelen enviar a sus hijos a la concertada por el nivel, sino por “las amistades” y para que “los eduquen como personas”

    Eso, me temo, es otra generalización. Porque, aunque no lo creas, también hay escuela concertada en barrios marginales y obreros.

    4º/ Los problemas de indisciplina existen también en los colegios concertados. Y lo sé muy bien porque conozco a bastante gente que trabaja o ha trabajado en la concertada. Sí es cierto que los concertados tratan de seleccionar al alumnado de algún modo para evitar esos problemas. Y me parece muy bien que seleccionen su alumnado. En el fondo lo que yo quiero es que en los públicos nos dejen hacer exactamente lo mismo. Vamos, que si un tío va al colegio a liarla, lo hechan, y los institutos nos lo tenemos que comer con patatas. Pues bien, eso NO ES JUSTO. Ya va siendo hora de que los alumnos liantes se topen con la horma de su zapato en los institutos públicos. Los buenos estudiantes de la pública no tienen por qué cargar con los alumnos rebotados de la privada.

    Sí, hay problemas de indisciplina, es un colegio, ¿cómo no va a haberlos?. No, no seleccionamos al alumnado, al menos en mi escuela; el acceso está clarísimamente regulado y controlado por la Generalitat. No, no podemos echar alegremente a los alumnos. Pero si quieres pintar a brocha gorda, estás en tu derecho.

    5º/ No es de recibo que los profesores de la privada consigan su puesto de trabajo gracias a algún contacto (léase, monjita) y los de la pública tengamos que opositar. Si a todos nos paga el estado, el sistema de ingreso debería ser igual. Hay excelentes profesionales en la privada, seguro, igual que también hay auténticos “mantas”, vamos, más o menos lo mismo que en la pública. Pero al menos en la pública se selecciona al profesorado de forma medianamente objetiva. Además habría que ver cómo se garantiza que después esos profesores seleccionados por oposición cumplan con su trabajo y no se dediquen a “ejercer de funcionarios” en el más peyorativo de los términos. Pero desde luego es injusto que unos tengamos que opositar y otros sólo necesiten conocer a una monja o un cura.

    Yo tampoco encuentro justo que aprobar un examen (el hecho de que tú misma lo califiques de “medianamente” objetivo lo dice todo) te conceda un puesto de trabajo de por vida. Eso es lo que has ganado con tu oposición. Yo prefiero no hacerla, y quedarme en la escuela que conozco: mi elección me supone asumir el riesgo de que me echen, y una jornada laboral un 33% superior, por el mismo salario. Pero no me pongo a rajar de los que hacen una elección diferente a la mía.

    6º/ Es tremendamente injusto que, al menos en Castilla y León, con quince años de servicio a los profesores de la pública nos reconozcan nuestra labor obsequiándonos con una condecoración (con un pin, vamos…) y a los de la concertada les gratifiquen con una paga de varios meses, por supuesto con dinero del estado.

    Lo es.

    7º/ Es tremendamente injusto que los funcionarios tengamos que patearnos toda la geografía en los concursos de traslados y los profesores de la privada estén siempre en el mismo colegio simplemente porque el cura o la monja que lleva el colegio lo quiere así. Si todos cobramos del estado, condiciones laborales iguales para todos.

    ¿Donde hay que firmar? ¡Yo quiero tu jornada!

    8º/ Resulta curioso que en un estado supuestamente aconfesional se inviertan fondos públicos en colegios donde hay misa obligatoria, o donde se “educa en valores” que no sé muy bien a qué vienen, algunos incluso de dudosa constitucionalidad. Hay colegios concertados de todos los tipos, los hay más estrictos y menos. Pero me consta que en algunos las misas son obligatorias, aunque en otros no. Y en ciertos momentos ha circulado por ahí la idea de que la educación segregando a los alumnos por sexos da mejores resultados, y entonces muchos padres han sacado a relucir su “derecho a elegir” para exigir que colegios con esos idearios tan curiosos sean sufragados con fondos del estado.

    Los padres pueden decir misa (jejeje…) Esos centros, ¿lo han conseguido? ¿Son una mayoría? ¿La concertada es responsable de lo que piense un grupo de padres?

    9º/ Las condiciones de trabajo de los profesores en los colegios concertados también dejan mucho que desear en algunas ocasiones. Conozco varios casos de personas que trabajaban o trabajan en la concertada y ven como un alivio poder trabajar en la pública. La concertada no es tan bonita como la pintan, sobre todo desde el punto de vista laboral. Te guste o no, para trabajar en la concertada tienes que compartir los principios de tus jefes, o si no los compartes, al menos no airear mucho tu estilo de vida. Los padres en la concertada pueden ejercer muchísima presión. En la pública lo intentan todo lo que pueden, pero en la concertada te puedes ver realmente obligado a cosas que en la pública no harías ni por asomo. Y es que tu puesto de trabajo en la concertada depende de los padres y de tus superiores (o superioras) muchísimo. No sólo en la concertada hacer más horas y te sobrecargan de tareas extraescolares, es que además cuando estás fuera del centro tienes que guardar mucho las formas y callarte muchas cosas.

    Hasta el te guste o no, completamente de acuerdo. A partir de ahí, me temo que mi experiencia lo contradice.

    10º/ La concertada sólo funciona en sitios donde hay margen de beneficios. Vamos, que es un negocio. Pero sin los problemas de un negocio de verdad, pues la situación económica te la garantiza el estado… así monta negocios cualquiera, ¿no? Si no hay negocio, no se monta un colegio concertado. No veréis aflorar colegios concertados en zonas rurales, donde hay poca población y hay que añadir el gasto del transporte escolar. No veréis salir como champiñones centros concertados de FP, aunque alguno que otro hay, pero la FP es cara y eso no es buen negocio…

    Falso. El concierto cubre el salario del profesorado, y una parte de los gastos generales. Una parte (otro día hablamos de las famosas cuotas). A cambio de, por supuesto, mantener un número determinado de alumnos. Si no los hay, se retira el concierto y adiós. El que piense que puede forrarse montando un concertado que se lo haga mirar…

    • Demostenes
      28 mayo 2010 at 17:33 #

      Ufff. Concertada-Pública. ¡Qué gran dilema!. ¿o no?
      Yo creo que JKL se ha dejado llevar por un mal que acecha a mucha gente en este mundo. La personalización u ombligismo, es decir, pensar que nuestra experiencia personal está por encima de lo general. Además el debate Concertada-Pública va más allá de detalles sobre sueldo, horas o exámenes de ingreso. Se olvida JKL que lo más importante de defender la enseñanza pública es que con ello se defiende una forma de ver la vida.
      Si yo empiezo este debate preguntando a la gente como cree que debería ser la enseñanza en general (aquí cambias por sanidad y te vale todo el argumento), y que diéramos algunas pincelada, aunque sean un poco hoscas, de cómo entendemos que debería ser una enseñanza digna y de calidad en un país, lo primero que nos debería venir a la cabeza es: Gratuito. Lo que se puede leer también como que no sea un negocio. Y creo que aquí estarás conmigo que si bien en tu colegio parece que no hacéis mucho negocio, en otros muchos concertados si lo hacen.(no creo que seas ajeno al pago de extraescolares, materiales varios, pagos bajo cuerda… )
      La experiencia que tenemos de esta nuestra sociedad es que de todo lo que se puede hacer negocio, la mayor parte de las veces, se hace negocio. Y como parece que esto se puede extender indiscriminadamente a cualquier parcela de nuestras vidas sin que podamos rechistar, que hay que generar riqueza (¿me pregunto para quién?), y el dinero de be ser libre para fluir cual fuerza jedie, se nos olvida a veces cosas básicas.
      La sanidad y la ecuación DEBEN ser públicas y gratuitas, y no debe hacerse jamás negocio de ellas. Cualquier otra cosa va en contra de la mayoría de los trabajadores que no amasamos grandes fortunas. Con lo demás que hagan lo que quieran, pero por favor que esto no lo toquen.
      Así que yo, que no soy ni profesor, ni médico, que soy un asalariado más de este país, al que de momento no van a recortar el sueldo, me avergüenzo del trato que se da a estos colectivos, porque egoístamente se, que al final, todos acabaremos lamentando el deterioro de estos dos servicios tan esenciales.
      Así que sí, yo opino que la concertada es un mal que nos acecha, y por supuesto esto no tiene nada que ver con meterse con los profesores que imparten clases en estos colegios, tiene que ver con el modelo de sociedad en la que estamos.

  19. Fancisco Javier
    28 mayo 2010 at 18:51 #

    Es una lastima que este debate tan interesante haya derivado hacia lo personal. No es de extrañar, porque desde luego el artículo en cuestión daba lugar a que los profesores y maestros de la concertada se sintiesen directamente interpelados e injustamente tratados. Aprobar una oposición desde luego no significa gran cosa y no otorga ningún plus de dignidad. Hay que trabajar en algo y punto. Digamos, pues, que ni el tono, ni la forma fueron adecuados. Ello con independencia de que a mí no me parece bien que exista la concertada, como he argumentado en otro post. Por otra parte, considero que la política educativa de este país es catastrófica tanto para una como para otra y en este punto creo que todos podemos debatir y buscar soluciones mejores.

    Un saludo y que pasen todos Ustedes un buen fin de semana.

    • JKL
      29 mayo 2010 at 0:25 #

      Ah, pues entonces suplico perdón. Yo que como un simple me había ofendido por frases como “No soy religioso, pero me trago mis principios y soy profesor en un colegio de monjitas”, “yo voy, porque las monjitas saben lo que es bueno para mí y hacen bien en presionarme”, “soy profesor de un colegio concertado, y por eso merezco más respeto que un funcionario”, “me presionan en las sesiones de evaluación para que incremente el número de aprobados, y yo se lo agradezco, pues lo hacen suavemente, casi ni lo noto, y además lo hacen por mi bien”, “no he tenido que competir por el puesto y demostrar mis conocimientos en una prueba objetiva, simplemente he tenido que hablar con la monjita y prometerle que voy a hacerle mucho la pelota”.

      Seguramente se trata de una valiente estrategia de defensa de la escuela pública que, pobre de mí, no he acertado a entender. Discúlpeme, pero es que a los profes de la concertada, ya se sabe, hay que explicarnos las cosas despacito. Como hacen las monjitas, que a ellas sí que se las entiende.

      Ahora en serio: ¿me toma usted por tonto, o qué?

      • JKL
        29 mayo 2010 at 0:27 #

        Argh, me he liado. Esta era la respuesta a José Antonio Mateo Delgado, más abajo. A Francisco Javier quería ponerle: chapó. Que muy bien, vamos.

      • José Antonio Mateo Delgado
        29 mayo 2010 at 7:58 #

        Jamás le he tomado a usted por tonto.
        Imagínese que yo digo “soy profesor de la pública, tengo que bajar los niveles hasta los suelos, llenar más papeles que cualquier oficinista, agachar la cabeza cuando me regaña el inspector por pasarme las competencias básicas por el forro…”
        ¿Estoy atacando al funcionariado? ¿o estoy simple y llanamente contando mis penurias? ¿o estoy insultando a aquellos profesores de la pública que disfrutan y no se quejan, que los habrá?

        El profesor que disfrute en la concertada, que los habrá, no se habrá visto especialmente identificado. A lo mejor hasta le han molestado que no se acepte que la educación deba ser laica -sin adoctrinamientos-, pero de ahí a verse insultado… cuando sólo se está denunciando las presiones que soporta.

        Creo que el texto está lleno de humor, y es esa parte la que pienso que no ha captado. pero es que el humor es muy personal; no tiene nada que ver con tontos y listos.

        Espero que me haya entendido. No creo que pueda explicarme mejor.

      • JKL
        29 mayo 2010 at 12:12 #

        Si usted dice todo eso sobre SU trabajo, me parece muy bien. Es usted profesor de la pública, quéjese a gusto sobre lo suyo. Pero no se queje sobre MI situación. Déjeme probar a mí:

        “Por fin he aprobado las oposiciones. A la quinta, y viviendo de mis padres todo este tiempo, pero ya tengo la vida solucionada. A partir de ahora, me tocaré mis partes pudendas a ambas manos, porque, ¿quien va a evaluar mi trabajo? Además, como, total, nadie espera siquiera que haga bien mi trabajo, porque la pública, ya se sabe, es más una guardería que otra cosa… con tener a los niños en clase ya cumples. Durante los pocos días que vaya a “currar”, claro, porque, ya se sabe, las bajas por depresión están ahí para aprovecharlas … eso sí, que no se me olvide afirmar en todas partes y a todas horas que somos unas víctimas, que conspiran contra nosotros, que se nos ha perdido el respeto, que la educación se hunde y que es culpa de todos. Menos nuestra, claro.”. ¿Qué tal? ¿Injusto? Claro. ¿Ofensivo? Espero que sí. Pero, por favor, no lo entienda como un ataque al profesorado de la pública; es un ataque al sistema en general. El hecho de que “el sistema” requiera peleles como usted y todos sus compañeros (y es una ironía, no saquemos las cosas de madre) desde mi punto de vista, no tiene nada que ver con usted ni tiene por qué ofenderle.

        Por demás, yo disfruto en la concertada, creí que había quedado claro ya, y me siento ofendido por el texto. No me molesta su opinión acerca de cómo debería ser la enseñanza, ¿por qué debería molestarme? ¿Le molesta a usted la mía, acaso? Y, francamente, humor veo muy poco. Bilis sí, a raudales.

        Y no se preocupe: se ha explicado usted tan divinamente que se le entiende todo.

  20. JKL
    28 mayo 2010 at 20:15 #

    No entiendo. Resulta que es ombliguismo hablar de la propia experiencia. Entonces, ¿me puedes explicar cómo se argumenta contra una generalización, si no es poniendo contraejemplos? ¿Tengo que creerme que la escritora conoce más centros concertados que yo? ¿Tenemos que creernos que todos los concertados, y el profesorado que trabaja en ellos, son como los describe en el post? ¿O habla de oídas, tirando del tópico por pura pereza intelectual y porque conviene? ¿Nos creemos la generalización (burda) original, pero el contraejemplo es ombliguismo? Hay que joderse, con perdón.

    Además, que yo vea, el texto no va en contra de “la concertada”; va, directamente, en contra del profesorado de la concertada. Que se tenga una postura, incluso extrema, en el tema pública-concertada, me perece respetabilísimo. Que se menosprecie a todo un colectivo, no. Es más: releyéndolo, me parece tan ofensivo el texto que preferiría que se retirase de esta página que, hasta ahora, me parecía bastante coherente, pero si da pábulo a semejantes panfletos, me da que pierde bastante credibilidad. La propia autora ha reconocido haberlo escrito en un arrebato; pues mira, no tiene por qué ser esclava de sus palabras. Ea, ahí lo dejo: ese texto sobra. ¿Administradores, alguien?

    • José Antonio Mateo Delgado
      28 mayo 2010 at 22:17 #

      No va en contra del profesorado de la concertada. Creo que usted no ha comprendido nada.

    • Xoia
      29 mayo 2010 at 14:54 #

      Estimado JKL.

      Como veo que se ha preocupado usted de leer mi articulillo sobre la concertada y se lo ha tomado en serio, tengo el deber de responderle.

      A ver si nos aclaramos. Que el artículo sobre la concertada no es muy “educado”, que es tremendamente cruel, que es destructivo, que encierra mucha ira, que está cargado de tópicos desfasados, que no es necesario recurrir a ridiculizar a un sector para defender a otro… Le doy toda la razón.

      Que en la enseñanza concertada hay muy buenos, buenísimos profesionales… Le doy la razón.

      Que en muchos colegios concertados se hace una labor excelente… Le doy la razón.

      Que aprobar una oposición no me da derecho a sentirme superior a compañeros profesores que, o bien por principios, o bien por circunstancias personales no han querido presentarse a las pruebas de acceso para la pública… Le doy la razón.

      Que aprobar una oposición tampoco me da derecho a sentirme superior a compañeros profesores de lal concertada que están allí mientras esperan a obtener plaza en la pública y que, por tanto, sí se presentan a las pruebas de acceso a la pública pero de momento no han conseguido superarlas, sea cual sea el motivo… Le doy la razón.

      Que mi artículo roza incluso el mal gusto… Le doy la razón.

      Que puedo parecer tremendamente intolerante… Le doy la razón.

      Pero ahora espero que lo entienda usted mejor después de la explicación siguiente.

      Resulta que un buen día me harté de escuchar, leer y aguantar tópicos sobre lo vagos que somos los profesores funcionarios, el mal nivel que tiene la pública, lo mucho que nos merecemos que nos rebajen el suedo, lo poco que nos preocupamos por nuestros alumnos, etc… Y decidí que ya iba siendo hora de que a los demás les tocase su ración de tópicos desfasados y alejados de la realidad.

      Podría haber defendido la pública de modo más, digamos, educado. Y normalmente soy muy dialogante. Pero es que ese día, precisamente ese día, me harté. No me arrepiento de haberlo escrito, eso se lo aseguro. Aunque muchas de las cosas que escribí no se parecen a lo que opino de los profesores de la concertada, que en el fondo son trabajadores y, como tales, hay de todo, igual que en la pública.

      Pero es que ya está bien de que se generalice el tópico de que la privada es “lo mejor de lo mejor” y la pública “está llena de profesores vagos y alumnos gamberros”. Y simplemente se me ocurrió escribir un articulillo lleno de tópicos sobre la concertada y con una ironía y un sarcasmo que a alguno le pueden parecer excesivo, sí, pero me gustaría que por una temporada fuese usted profesor funcionario para ver cómo le trata la sociedad en general, que últimamente parece que ser funcionaria es casi un delito, ni que una fuese un parásito social… Y entonces entendería usted por qué un buen día decidí arremeter de esta forma contra un sector que en ciertos sectores de la sociedad se valora como “la antítesis a la vagancia funcionarial”.

      En fin, que no se preocupe, que no saquemos los pies del tiesto, que le repito que no tengo NADA, absolutamente NADA, contra los profesores de la concertada. Que tengo amigos que trabajan o han trabajado en ella, excelentes profesionales. Que tengo un suegro que fue profesor de los jesuitas durante toda su vida, un señor con unos conocimientos que ya me gustaría ser yo la cuarta parte de culta que es él.

      Eso sí, le aseguro que no apoyo, ni apoyaré jamás el sistema de conciertos. No me gusta la concertada, lo tengo muy claro. Y no es porque yo sea funcionaria, es una cuestión de principios que resultaría demasiado larga de explicar en este momento, aunque ya he dado algunas claves en comentarios más “sosegados” que el artículo de la discordia que escribí.

      Así que el artículo no es una crítica seria de la concertada, ni una defensa seria de la pública, ambas cosas las habría escrito de otro modo.

      El artículo simplemente fue una respuesta airada a las muchas críticas fáciles y a los muchos ataques injustos que sufrimos todos los profesores de la pública por el simple “pecado original” de ser funcionarios. Si a mí me atacan con tópicos crueles, pues mire, un día decidí devolver el ataque en forma de ristra de otro montón de tópicos crueles.

      Y nada más. No me arrepiento de haberlo escrito, cuando una hace algo, debe asumir las consecuencias, y sabía que habría consecuencias de este estilo. Pero creo que las personas constructivas merecen que aclare las circunstancias que propiciaron un artículo tan poco constructivo.

      Al menos el artículo ha servido para propiciar un debate sobre la dualidad pública-concertada, debate que debería hacerse de modo serio y sosegado, y que tal vez abordemos algún día.

      Un saludo.

      • JKL
        30 mayo 2010 at 16:04 #

        Agradezco la explicación… pero no me satisface. Si no le gusta el sistema de conciertos, está usted en su derecho de criticarlo. Pero sigo sin ver en qué demonios le beneficia ni a la pública ni al funcionariado extender y profundizar tópicos que usted misma reconoce injustos. No es tirando la mierda al ventilador como se mejoran las cosas. Nunca.

        Le agradecería, por tanto, que la próxima vez que tenga un arrebato, se siente y respire un poquito, porque le confieso que su artículo me ofendió de veras.

        Potr mi parte, es todo. Gracias por conterstar.

  21. Antonio Sánchez
    29 mayo 2010 at 11:57 #

    No entiendo muy bien esta polémica, ni el sentimiento de indignación que ha provocado la entrada de Xoia. Ella deja muy claro desde el principio que no tiene ninguna intención de injuriar a los que considera compañeros de fatigas: “Así que, como personas, como profesores y como trabajadores, vaya todo mi respeto hacia la gente que trabaja en la concertada. Cada cual se busca las habichuelas como puede, y buenos y malos profesionales los hay en todos los sectores, públicos o privados”. Simplemente parodia una situación con ciertas dosis de ironía y de humor negro. Los escritores de este blog que somos funcionarios lo hacemos a diario sobre nuestra profesión y no nos echamos las manos a la cabeza escandalizados como damiselas dolidas. En todo caso, lo esperable hubiera sido que escribiera una directora de un colegio de monjitas mentando a la familia de Xoia, con recato monjil por supuesto. O el director de un colegio de jesuitas dejando claro que ellos tratan a sus profesores como oro en paño. Pero que un profesor se sienta lacerado… De todos es sabido los problemas que han tenido algunos profesores de Religión para tener una vida normal y desempeñar su trabajo, porque esos casos han acabado en los tribunales. La Iglesia de este país ha cedido muy pocas prerrogativas, se ha encontrado un chollo con la enseñanza concertada, y su chulería no ha disminuido un ápice. Es más, la voz de los profesores de la concertada es prácticamente inexistente, y resulta casi un tabú entrar en ciertos temas que en ocasiones se zanjan en la oscuridad del despacho del fraile prior.
    Creo que constituye tarea ineludible de este blog poner de manifiesto que la dualidad pública-mala/privada-buena es maniquea, retorcida y maloliente. Dejar claro que, aunque critiquemos la enseñanza pública, esto no significa que no seamos conscientes de que hay buenos institutos públicos y malísimos colegios privados, y al revés. Que la proliferación de los conciertos y la depauperación o la clausura de instituciones públicas, sobre todo en Madrid, responde a una concepción de la enseñanza que considera ésta como asunto barato, prescindible y al cabo, brutalmente discriminador. Y que el derecho a la enseñanza supone que todos los que cobramos de fondos públicos (públicos y concertados) asumamos el deber de admitir a todos los alumnos, independientemente de su raza, su nacionalidad, su idioma, su situación física, su nivel económico, su sexo o sus creencias. El caso es que ciertos colegios concertados siguen sin admitir mujeres en sus centros para varones, por citar uno de los ejemplos más descarados, y que no hay ni un profesor de esos centros con un mínimo de dignidad que se atreva a delatar esa situación. En pleno siglo XXI y pagando entre todos una puñetera mierda de Ministerio de Igualdá.

  22. 29 mayo 2010 at 15:35 #

    Lo siento, Xoia, pero encuentro que el artículo eleva la anécdota a categoría hasta tal punto que resulta ser una mala caricatura:

    “Tenía una novia y me tuve que casar con ella por la iglesia, pese a que ella habría preferido no casarse o hacerlo por el juzgado”.

    Estudié en un colegio privado (curas avelinos): por las tardes, el profesor de Historia montaba piezas de Bertolt Brecht. La profesora de inglés estaba divorciada y tenía un flirt con el de Historia. Mi profesora de Naturales divulgaba veleidades castristas.

    “…ahora soy profesor de un colegio concertado, las monjitas me han hecho ver lo equivocado que estaba cuando no iba a misa, no me critiquen, por favor, que no soy funcionario”.

    Cuando se cargan demasiado las tintas, la sátira deja de ser tal para convertirse en fábula con altas dosis de moralina. Seriedad.

    “En mi colegio hay más o menos los mismos problemas de indisciplina -falta de respeto de los alumnos y los padres hacia mi labor, falta de nivel, etc- que en un instituto público, pero las monjitas, que son muy buenas y muy amables con los papás, se encargan de que eso no se sepa.”

    Demagogia barata, amén (con perdón) de falso. Por más que nos pese, estos no son los argumentos que deben esgrimirse para atacar la concertación.

    “Y si tengo que aprobar a los alumnos que no saben, yo lo hago feliz, porque sé que así tengo el puesto fijo.”

    Práctica habitual en la enseñanza pública, querida Xoia. Y eso sin tener que rendir cuentas a las “monjitas”.

    “Todos los años voy de excursión con mis alumnos. A veces me gustaría decirle (sic) a las monjitas que no quiero ir, ya que mi labor es enseñar y no ejercer de animador sociocultural.”

    Tal parece que estés haciendo el retrato de la Enseñanza Púbica. Perdón, Pública (no se vayan a ofender las monjitas…).

    “si me hiciese funcionario podría vivir de acuerdo con mis principios, en lugar de adecuar mis principios a como ellas me obligan a vivir..”

    (Risas)

    “Pero aquí nos dicen que no es así, que la enseñanza privada siempre es mejor que la pública, porque en España en el fondo hay mucho elitismo aunque no nos atrevamos a decirlo, que queda feo decir esas cosas. Los políticos y la sociedad dicen que sólo es buena la enseñanza privada. Y los papás quieren por eso mandar a sus hijos a un colegio privado. Pero además los papás exigen que ese lujo se lo paguemos todos los españoles con nuestros impuestos, pues ellos tienen “derecho a elegir”.

    Rigor, Xoia. Quienes pagan un colegio privado, además de hacer uso de su libertad, pagan doblemente por la educación de sus hijos. Si te molesta la concertación, dispara tus balas al Estado, no a los papás que, en pleno uso de sus facultades mentales, quieren huir de la Enseñanza Pública.

    “Mi conciencia me dice que no es ético desviar dinero público para financiar un negocio privado”.

    Pues bien: tu conciencia acaba de firmar la única frase salvable de este desafortunado artículo. Con esto bastaba y sobraba. Lo demás produce un poquito de vergüenza ajena.

    En resumen, la entrada (no se puede calificar de artículo) rezuma un anticlericalismo trasnochado y una llamativa desconfianza ante la “libertad de elección”. Espero que entiendas que el valor de la libertad no se mide en función de sus virtudes teleológicas, sino como un fin en sí mismo.

    Y, sí: pese a la excusa de intencionado desaliño, está mal escrito y desmerece lo que era norma en esta página.

    Un saludo.

  23. me
    29 mayo 2010 at 17:58 #

    No se porque tragas, no haberte metido ahi.

    A estudiar unas oposiciones

  24. Juan Poz
    29 mayo 2010 at 18:49 #

    Si la UE prohíbe las ayudas directas del Estado a las empresas, ¿qué bula -va sin segundas- tiene la educación para que en ese sector económico -que negocio lo es, al fin y al cabo- el Estado invierta la morterada de millones de euros que invierte? Si de lo que se trata es de garantizar el derecho a la educación, que ofrezca plazas públicas para todo el mundo y que quien quiera pagarse una educación privada, a precio real de mercado, que lo haga. Yo lo he hecho. Soy profesor de la pública en una autonomía en la que sólo un único colegio privado me aseguraba la educación en castellano de mis hijos -y en otros tres idiomas, claro- y allí los llevé. No les dejo otra herencia que una buena educación -con algunos reparos, no obstante-, y yo no sé lo que es el más mínimo lujillo, pero cada uno ha de tomar sus decisiones y asumirlas. ¡Y anda que no me hubiera bien a mí lo del cheque escolar, por ejemplo! Pero nunca se me ha ocurrido pedir algo así, sino más escuela pública o que “nacionalicen” la concertada para poder repartir, por fin, el alumnado sin construir los guetos que muchos centros son hoy en día. Tampoco soy tan ingenuo como para creer que la concertada es el orégano, porque sé de la apabullante calidad de tantísimos profesores de la pública, como esta web pone de manifiesto día sí y al otro también; pero que por dejación y clasismo se han formado institutos-guetos está más claro que el agua. Yo trabajo en uno de ellos.

  25. Felipe
    29 mayo 2010 at 19:56 #

    Al contrario que el autor del artículo, y por más veces que lo repita a lo largo del mismo, yo sí soy profesor de un colegio concertado, y lo único que puedo decir es que me he sentido profundamente molesto con la enorme cantidad de incorrecciones, exageraciones, tópicos y, por qué no decirlo, mentiras, a las que se hace referencia. Vaya por delante que ni yo, ni ninguna persona que se pueda considerar normal, nos alegramos de que a los funcionarios les bajen el sueldo. Quiero continuar dejando claro que yo también soy un defensor de la enseñanza pública, y por eso mis hijos estudian en un centro público, pero en estos tiempos más que nunca, cada uno ha de buscarse las habas donde puede, y yo llevo un sueldo a casa todos los meses gracias a unos empresarios que decidieron montar un colegio. Que no haya superado una oposición, no significa ni que sea un corrupto, ni un incompetente en mi trabajo, y tampoco significa que me haya plegado a las directrices de mis jefes renunciando a mis principios, por cierto en mi caso ni siquiera son religiosos. No digo que sea así en todos los casos pero jamás en los años que llevo ejerciendo la docencia he recibido presiones para alterar mis calificaciones. Por último y para no alargarme más, y aunque no sea lo verdaderamente relevante: aunque a mis homólogos funcionarios les bajen un 5% de sueldo, seguirán cobrando más que yo.

    • Ana
      29 mayo 2010 at 23:01 #

      Algunos estamos de acuerdo con usted, don Felipe, y lamentamos que se sienta molesto. No compartimos al 100% lo que se dice. Ni al 50%. No compartimos ni la forma ni el contenido.

      Pero estamos todos en el mismo barco y usted lo sabe y, de momento, como usted, no lo abandonamos. Por eso sabemos que habrá más y mejores artículos, del mismo autor o de otros. El fondo tiene algo que nos une y que empuja hacia adelante. Los motivos ulteriores de los textos y sus comentarios, al igual que los caminos del señor, son desconocidos hasta para el autor de sus propias palabras y quizá sea conveniente no alterarse. -Aunque en algunos casos sean tan claros que dan naúseas, que todo hay que decirlo.-

      Un saludo y a seguir currando, que tenemos tarea por delante.

  26. JC
    29 mayo 2010 at 20:31 #

    Yo he estado en centro concetratdo religioso concertado y en público. Estoy orgulloso de la educación que me dieron y doy gracias de no haber estado por completo en la educación pública.

    Me enseñaron el respeto y disciplina, cosa que los socialistas están borrando del mapa

  27. Maribel Benito
    29 mayo 2010 at 20:34 #

    Hola soy profesora de un colegio concertado, me encantaría que conocieras a mis compañeros, a ninguno le pasa lo que dices a parte de trabajar un mínimo de 6 horas más que los de la pública y cobrar menos, cosa que realmente duele. Cualquier día te despiertas y conoces a un profe de la concertada de verdad y descubres que tu artículo mostraba una ignorancia insultante. Cuando iba hacia la mitad del artículo algo se me ha subido del estómago a la garganta y no lo he podido acabar de leer, según los comentarios de algunos compañeros parece que el artículo acaba bien pero no me atrevo a seguir leyéndolo, es fin de semana y prefiero guardar las energías.
    No confío en que salgas de tu ignorancia pero espero que el destino haga que salgas de tu cerrado entorno con olor a neftalina y veas mundo, te irá bien.

  28. Ana Belén
    29 mayo 2010 at 21:00 #

    Hola!

    Uff, la de ampollas que ha levantado Xoia…
    Sólo quería decir a los compañeros de la concertada que si leen los cincuenta y tantos comentarios que siguen al artículo, verán que su autora ya ha dado sobradas explicaciones acerca del mismo y de por qué lo escribió, con lo cual no creo que lleve a ningún sitio seguir recreándose en lo mismo una y otra vez.
    Todos somos compañeros de profesión y todos estamos sometidos a una misma ley educativa y hacer frente a tal circunstancia debería ser lo que nos una, a los trabajadores de la enseñanza pública y a los de la concertada, por encima de todo lo demás. Personalmente entiendo perfectamente que os hayáis sentido molestos, y creo que el tono empleado en el escrito es excesivamente duro, sobre los tópicos, insisto, la autora ya ha dado las explicaciones necesarias.
    Que esto no sirva para dividirnos, por favor, todos somos profesionales de la enseñanza, y lo importante en estos momentos no es discutir sobre las condiciones personales de unos y otros o de las ventajas e inconvenientes de la pública y la concertada.

  29. juanillo
    29 mayo 2010 at 23:02 #

    mañana termino de leerlo que empece ayer

  30. Guido
    30 mayo 2010 at 7:03 #

    Menudo coñazo planfletario.

  31. Manuel de Sevilla
    30 mayo 2010 at 7:12 #

    ¡Pero si lo tienes muy fácil!
    Sácate las oposiciones…
    Si yo me hubiera puesto a trabajar en un centro privado (no hace falta que sean de monjitas) hubiera estado siempre en mi casa (que esto te lo has callado, pillín) pero cobraría menos y trabajaría más.
    No eres (ni mucho menos) el primer caso que conozco (en mi instituto al menos hay dos) que teniendo asegurado un puesto de trabajo en la privada (¿eso es malo?) se preparan (y lo ¡¡¡consigue!!! – no es imposible-) para ejercer en la pública.
    Ánimo y no peques más.

  32. Paco
    30 mayo 2010 at 7:24 #

    Este tio no es profesor de la concertada. Aqui hay otro tipo intereses para desacreditar a la enseñanza privada concertada. Además, el autordevería de informarse mejor, ya que a los docentes de la concertada también nos van a bajar el sueldo con el decretazo de zp

  33. Carlos
    30 mayo 2010 at 7:26 #

    Qué vergüenza de artículo.
    No sólo son los topicazos, no sólo es que te quejas de la injusta mala imagen del profesorado de la pública para luego tú hacer exactamente lo mismo con los de la concertada. Además es que erras el tiro, porque si quieres criticar a la concertada deberías meterte con los que la gobiernan, o con los que les dan dinero público y les dejan cobrar aparte la mensualidad más “la voluntad”. Pero meterse con el trabajador, que es igual que tú pero con otras condiciones, y criticarlo por trabajar, me parece una pataleta de niña pequeña y una vergüenza para tu inteligencia.
    Yo soy funcionario, y asumo la crítica al sistema y a los funcionarios como algo que la sociedad tiene derecho a hacer, aunque a veces vaya muy equivocada. Lo que nunca haré es cometer el mismo error y poner a parir al resto de los trabajadores para así calmar mi bilis.

  34. Belaze
    30 mayo 2010 at 7:34 #

    Vaya, menudo panfleto. Resulta que como educadora te interesa más el ojo por ojo en contra de una minoría de insensibles que despotrica contra el recorte en las nóminas de los docentes de la pública que un debate constructivo.

    Pregúntate si ese recorte hubiera sido necesario con una gestión de medios eficaz y democrática en los centros públicos, pues el despilfarro es vox populi.

    En fin, a seguir mejorando (este panfleto-blog)

  35. NachoGoro
    30 mayo 2010 at 9:57 #

    He estado toda mi vida en un colegio concertado y nunca he sufrido nada de esto. Para empezar, ni se aprobaba porque sí (de mi clase de 18, sólo fuimos 9 a selectividad), ni los profesores iban a misa ni nos hablaban de religión: se limitaban a dar clases de su asignatura. Claro que si era un hermano marista, pues siempre se decía algo, pero no se obligaba a manifestar su fe a nadie, de hecho, uno de mis profesores manifestaba constantemente que era ateo y hasta hizo un par de chistes acerca de los abusos a menores y la Iglesia, y a día de hoy sigue ahí.

    Lo de la falta de respeto es una patochada -con perdón-: mis profesores eran Don Fulanito y Doña Menganita, y ojo como se te ocurriese interrumpirles o tutearles, la que te caía. Muy exigentes y muy buenos educadores en su mayoría, no tengo una sola queja. Y no es que yo sea un meapilas, ni mucho menos: soy ateo, y ya lo era en el colegio. Nunca tuve que ir a ninguna eucaristía obligado ni se me presionó a creer en nada, pero obviamente la doctrina del colegio es la que es, que por algo es religioso.

    Después, por cierto, llegamos a selectividad y -hablando por mí- no bajé mi media de bachillerato, luego dudo que me la regalasen.

    El pique que hay entre profesores concertados y públicos me parece ridículo: ambos sois educadores, si creéis que los otros andan mejor que vosotros pasaos al otro bando.

  36. Luzroja
    30 mayo 2010 at 15:22 #

    Como desconcertar los conciertos es algo lejano y penoso, lo correcto sería que todos los puestos que en la concertada se costearan con fondos públicos, fueran ofertados en una bolsa de interinos o de provisionales.
    De esta guisa TODOS LOS PROFESORES Y MAESTROS TENDRÍAN LAS MISMAS OPCIONES.

    MIentras la contratación sea de forma privada y el pago del contrato de forma pública, la deshonestidad se abre camino.

  37. jesús
    30 mayo 2010 at 19:38 #

    Articulo tan fuertemente estereotipado como para que su lectura me haya producido placer alguno solo por eso debería plantearse que no merece la pena estar orgullosa de él, no por su contenido sino por la calidad del mismo. Parece más un contenido destinado a recibir aplausos y elogios de aquellas personas que sean clones de su manera de pensar.

    Realmente tengo ciertas críticas que resumiré solo en en unas pocas. No puedes arremeter contra los colegios religiosos de enseñanza concertada cortándolo con estereotipos y basándose sólo lo que haya podido ver sin informarse previamente.

    yo estudié en uno de esos colegios de “curitas” concertado donde cuando me decanté por el ateísmo respetaron mis creencias y jamás me obligaron a ir a las celebraciones religiosas que fueron voluntarias. Donde puedo decir que encontré a los mejores docentes que he visto y ahora que vivo rodeados de profesores universitarios (cuya mayoría llegan a serlo de una manera mucho mas sectaria que la que describes por cierto) puedo seguir manteniendo con orgullo que mis profesores fueron de una calidad que rara vez he vuelto a encontrar.

    no sé que tono quisiste que éste artículo tuviera pero desde luego me resulta mucho mas ofensivo a mi como persona que a vivido una educación concertada de una calidad envidiable, que a cualquier profesor que pueda caer en una provocación tan baja y burda como la que he podido leer.

    • Tiza Presa
      30 mayo 2010 at 20:46 #

      Sin duda, la enseñanza concertada tiene multitud de defensores, sobre todo entre sus beneficiados. Gracias jesús por ser tan franco.

      Yo también disfrute de un privilegiado concertado, con un exquisito ambiente de estudio, rodeado de burguesía. Iba a misa por narices, pero la verdad es que merecía la pena a cambio de disfrutar de unas maravillosas instalaciones. El Estado me pagó todo aquello. Y pese a todo ello… veo una inmoralidad que yo me beneficiase de eso mientras otros niños de mi edad soportaban colegios de mierda.

      Cuando fui a votar por primera vez descubrí cuál era el colegio público que me tocaba por zona. Lo primero que me pregunté es dónde leches jugaban allí los niños, por que el patio interior de 2×2 era una ratonera. las aulas daban pena. Aquel sombrio edificio (jamás pensé cuando pasaba por allí que fuese un colegio) estaba en un estado deplorable. En mi cole de monjitas todo era maravilloso.

      Pero claro, desde que murió Franco ya no se invirtió tanto en colegios, entre otras cosas porque ya no estaban en poder de las monjitas y los curas. Es el PUTO CASTIGO de la enseñanza laica, de la enseñanza subsidiaria. Y todavía hay que soportar que nos mientan diciendo que la concertada nos sale mejor de precio. Con la “deuda historica” habrá que taparse los ojos.

      • jesús
        30 mayo 2010 at 22:00 #

        en algunos puntos tienes razón.
        sobre el tipo de enseñanza, laica o religiosa, cada cual que elija según como quiera que eduquen a su hijo, lo que no me vale es meter a tu hijo en un colegio religioso y luego quejarte que le dan religión.
        pero hay algo que se nos olvida, no es que la educación concertada nos salga más barata (que con un modelo de financiación mixta, que tiene sus inconvenientes es cierto, se hacen milagros) y no es que nos deje un déficit y una deuda inconmensurable. Sino que como dicen por arriba si queremos parecernos a los colegios de los países que tanto alabamos, el estado tendría que empezar a invertir en educación de verdad, y dejar de gastar en cosas, invertir hasta el punto que pueda proporcionarse una educación de calidad sea cual sea el tipo el centro en el que se estudie.
        Pero parece que se nos olvida siempre o que no interesa que tengamos una educación real y de calidad, se nos olvida que:

        “igualdad de oportunidades no es que todos salgan, sino que todos entren”

  38. Juan Harinas
    30 mayo 2010 at 21:45 #

    ¿Y por qué no hablar de los profesores funcionarios que, obtenida la plaza, se dedican a no hacer nada en clase, ver películas mientras los alumnos juegan, aprobar a todo el mundo para no tener problemas con nadie ni con su coche y no tener que rendir ante nadie porque un tribunal subjetivo, aunque algunos piensen que objetivo (en mi prueba conocía a varios del tribunal y no tuve problemas)? Creo que este artículo muestra mucho resentimiento hacia nuestros compañeros que están en colegios concertados y muchos de ellos son mejores que los que estamos en los colegios públicos, pero parece que la oposición nos da derecho a quejarnos.

    • Fancisco Javier
      31 mayo 2010 at 9:34 #

      Eso es mentira.

      No se aprueba a todo el mundo, como muestra el hecho de que las cifras de suspensos son abismales (y lo he visto en unos cuantos centros). Si hay profes que se dedican a distraer a sus alumnos con películas, la gran mayoría no lo hace (es mi experiencia). Y sobre todo: en las oposiciones de Secundaria (al menos las de Madrid) la subjetividad se da en el sentido obvio de que son sujetos los que evalúan, pero no se puede hablar de tribunales corruptos. Y cierta objetividad, dentro de lo azaroso que es un proceso de este tipo, sí que la hay.

      • Juan Harinas
        31 mayo 2010 at 14:30 #

        Perdón si no me he expresado correctamente. Cuando hablo de profesores que ven películas lo digo tal y como suena: las ven ellos en sus portátiles en su mesa, no es que las proyecte para los alumnos y que aprendan o se entretengan; los alumnos están en sus cosillas, hablando, jugando a la PSP, etc. Por supuesto son pocas las ovejas negras, pero nuestro sistema no es capaz de eliminar del funcionariado a este tipo de sujetos. Lo justo es que cada diez años se volvieran a hacer las pruebas a los funcionarios eternos, y el que siga demostrando ilusión, adelante, y el que no, a casa. Los interinos lograrían formar parte real del sistema, lograrían estabilidad, se renovaría el personal, desaparecerían las ovejas negras, etc. Respecto al tribunal, algunos de ellos han sido compañeros míos en algún instituto donde he realizado interinidades, y como se dice, el roce hace el cariño. No pretendo ofender a los profesores que han obtenido su plaza con su esfuerzo y trabajo y lo siguen desempeñando como tal, pero sí poner en tela de juicio a los que obtienen plaza de otras maneras o en clase no cumplen con su cometido.

  39. BLaSTeR
    30 mayo 2010 at 21:53 #

    La de ampollas que ha levantado el artículo. Señor@s, ya sabemos que generalizar es malo pero es un simple ejercicio de hipérbole para sacar los colores a la enseñanza “no pública”.

    Y miren ustedes, hablando de generaliza han tenido francamente suerte en sus escuelas concertadas, yo les voy a relatar mis experiencias:
    – Director que falsea datos para admitir a un niño por delante de otro (varios casos conocidos, alguno familia directa)
    – Cobros de matrículas a familia. Está prohibido pero lo disfrazan de actividades/materiales… curiosamente aquel que decidía, como era su derecho, no pagar, era expulsado. Esto no es una escuela en concreto, es que no conozco una sola concertada que no lo haga
    – Aprobar a alumnos suspendidos (de estos otros cuantos, como alguno al que le regalaban el bachillerato pagando, manda narices).

    En fin, que mierda en la concertada hay y lamentablemente es mierda inherente a un sistema privado. Primando la pasta por encima de todo. Esa es la queja del artículo, creo yo.

  40. anastasia
    31 mayo 2010 at 8:25 #

    Algunos comentarios insisten en el “no quiero que se udesvíe dinero público paar hacer negocios privados”. Porqque la “Educación y la Sanidad tienen que ser públicos”, porque todos coincidimos que deben ser gratuitas, y por tanto, no para hacer negocios. Lo siento, esta postura maximalista no se sostiene. Primero, porque quien primero hace negocio con la Educación, en el sentido de ganarse la vida con ella, son los profesores. Lo cual es lógico y está muy bien. Y además porque mucha gente hace negocio con la Educación y no sólo hay que acudir a los centros concertados, los cuales posiblemente sean los que menos beneficios económicos sacan con el tema.
    Por ejemplo, el programa EScuela 2.0 del Ministerio, que yo sepa, los ordenadores son de Toshiba (empresa privada que cobra dinero público para entregar los portátiles), los profeesores enseñan con libros de Santillana, Anaya, etc etec, editoriales privadas que cobran de ayudas públicas como el bono-libro; que seapa, los trabajadores de los comedores escolares no son funcionarios, sino de empresas concesionarias o de las AMPAS constituidas en ¡empresas!. Pero es más, ahora, en algunas comunidades, los profesores de la Púbilca tienen “un plan de penssiones privado que se paga con el capítulo 1 de los presupuestos públicos!. Y para su sanidad, pueden ir a Adeslas o Sanitas, por ejemplo.
    En fin, son muchos los que hacen negocios con la Educación y no todos son monjitas.

    • Tiza Presa
      31 mayo 2010 at 8:33 #

      Y hay que tragárselo. Demoledor argumento

      Los profesores se ganan la plaza en una oposición, pública. Tendrán que comer.
      Las editoriales tendrán que conseguir colocar sus libros, en libre competencia. Usted es libre de crear una editorial mañana.
      La porquería de los cursos es cierta, y lo de los protátiles, y los bono-libros, pero eso son políticas de gente con nombres y apellidos, y de eso se habla en “uno, dos, tres”.

      Los concertados… ¿cuáles son? ¿por qué?… eso es un misterio indescifrable.
      Le doy cien euros al que encuentre la lista de concertados de Andalucía.

    • Fancisco Javier
      31 mayo 2010 at 9:21 #

      Estoy de acuerdo en esto:

      Nada de negocios en la pública. Nada de privilegios para los funcionarios en cuanto a planes de pensiones (ahora me entero de que existe eso), ni sanidad privada. Respecto a otras cosas lo que hay que exigir es transparencia y sobriedad. El despilfarro en la pública y la concertada en tonterías ineficaces (como el ordenador) es algo evidente. No se trata a mi juicio de hacer grandes inversiones, sino que el problema está en otro lugar. Ya sabemos dónde.

    • Fancisco Javier
      31 mayo 2010 at 9:43 #

      “los centros concertados, los cuales posiblemente sean los que menos beneficios económicos sacan con el tema.”

      Aquí, sin embargo, eres tendenciosa. No creo que nadie monte un colegio concertado por caridad. Es un negocio y bastante discutible en sus presupuestos ideológicos (como ya he argumentado y se ha argumentado aquí varias veces.) Respecto a lo de los profesores de la pública hacen negocio, ya que cobran un sueldo público, me parece tramposo. Un bibliotecario funcionario, ¿hace negocio con los libros porque cobra y compra libros para su biblioteca?; y un bombero, ¿hace negocio con el fuego, porque vive de apagar incendios?

  41. Jorge
    31 mayo 2010 at 10:22 #

    Perdona, ¿de que trabajabas?

  42. anastasia
    31 mayo 2010 at 11:09 #

    El bombero hace el mismo negocio con el fuergo que el que hace la empresa que vende extintores o contstruye el camión de bomberos. Lo que no digo, a ver si se entiende mal, que todos estén provocando incendios por ahí, ni mucho menos, les agradezco mucho su labor como a los profesores. Lo que digo es que “hacer negocio con algo” no tiene por qué ser peyorativo. Bayer con sus aspirinas hace negocio con mi salud, , y el médico que me atiende en el ambulatorio se gana también la vida con mi salud. En definitiva, lo que quiero decir es que no se puede ser maximalista ta. Está claro que todos entendemos que nuestros hijos no son sandías que se venden y se comercializan y en ese sentido, la Educación no es un negocio como el vender asandías, .

  43. Alba
    31 mayo 2010 at 12:37 #

    Me parece que sois unos quejicas, vosotros estais currando.
    Yo tengo la diplomatura de Magisterio de Educación Primaria y la de Adición y Lenguaje, con más de mil titulitis que vas sacando, y no encuentro nada de educación.
    Así que estoy chapando mierda de recepcionista en un polideportivo.
    Por favor no os quejeis de las monjitas que os dan de comer cada mes.

  44. maria
    2 junio 2010 at 9:08 #

    Cada vez que los funcionarios intentáis hacernos creer a los demás que ¡qué duras vuestras oposiciones! ¡qué difícil!
    Somos 36 millones de españoles y 3 millones funcionarios, cuando no deberían pasar de 700 mil.
    El que aprueba las oposiciones tiene la vida solucionada porque es obvio que (no se si os acordáis) son la gente que trabaja en la empresa privada la que os subvenciona.
    Yo no digo que una oposición sea fácil.. NI MUCHO MENOS, debe de ser algo complicadísimo… pero sabéis qué? Más complicado es hacer una oposición día a día, la cual si no haces bien tu trabajo te quedas sin él y sin el gran preciado dinero.. eso si que es una oposición mucho mas estresante que la que hacen los funcionarios.

    • Jesús San Martín
      8 octubre 2010 at 10:47 #

      ¿Olvida usted que su médico es funcionario? ¿Trabaja gratis el médico de la privada? entonces ¿por qué debe trabajar gratis el médico de la pblica? Lo mismo se puede decir para profesores, policías,… Además, si compara usted el cociente del salario con el PIB, en España y en EEUU, verá que está usted subencionada por los funcionarios de alto nivel, ya que ni de lejos cobran lo que tendrían que ganar si su sueldo lo determinara el mercado. Déjese usted de deicr tonterías, que vive usted a costa de los funcionarios y no al revés, y si no lo creee vaya usted a operarse a la privada y pague al cirujano lo que le pide.

  45. Concertado 30 años
    2 junio 2010 at 13:26 #

    Exagerado el artículo sobre la concertada. No todo son monjitas. Para escribir con propiedad hay que vivirlo en primera persona. No tiene porque haber un enfrentamiento profesores públicos-concertados. Ni todos son colegios de élite, ni discriminación contra inmigrantes. Yo he tenido y tengo alumnos bolivianos, testigos de jehová, hijos de alcaldes socialistas y comunistas…. y no pasa nada. En un colegio de curas. Y no voy a misa, ni comulgo. Soy de izquierda desde siempre y mis alumnos lo saben y los curas también.

    Un saludo a todos los profesores de todos los centros de enseñanza de España. La calidad es lo que importa.

  46. mari
    13 julio 2010 at 22:54 #

    demasiado sarcastico y fuera de tono el articulo, solo he sacado en claro que esa persona no tiene criterios propios ni convicciones y encima esta ocupando un puesto de trabajo que seguro quisieran muchos.
    yo soy profesora de concertado y no he tenido que lamer el culo a nadie para llegar ahí. no colmugarté con algunas cosas, pero en las diferencias tambien se aprende, eso si, si queremos aprender de los demás. cuando te llaman a trabajar a un centro cmo estos te presentan todos los documentos educativos y entre ello el carácter del centro.,si no estas de acuerdo te marchas , pero no ocupes un puesto que quizas lo esperan otras personas con mucha mas ilusión que tú.
    yo no cobraré lo que un funcionario pero ten go mi sueldo digno, cerca de mi casa, por lo que puedo atender a mi familia y mi trabajo, tengo buenas compañeras de trabajo de las que aprender y con las que discutir si no estas de acuerdo.
    te recuerdo que para llegar a esto hay que tener criterios y voluntad propios y no ir poniendo la alfombra roja a las monjitas, porque ellas como empresarias te dan trabajo y curran el doble que tu y su sueldo va en beneficio de que tu tengas en tu aula ciertos instrumentos y medios para mejorar la calidad de la enseñanza. porque pedir, pedimos.
    y para terminar, yo pienso que las sesiones de evaluación no son como las pintas, al menos donde yo trabajo. siempre se intenta miriar por el bien del alumno, no para que quede bien el profesor.
    y como vereis , no he hecho ningún comentario a nivel religioso porque respeto lo que cada uno crea, pero no te quejes de ciertas cosas cuando tu eres quien quieres trabajar ahí, sé consecuente en todo.

  47. Arturo
    15 julio 2010 at 1:44 #

    Chica, tú lo que tienes es un caso extremo de síndrome del “quemado”. Vacúnate, nena.
    Por cierto, si pudiéramos elegir a qué subvenciones no destinar nuestra renta, estas son mis prioridades:
    – Sindicatos UGT y CCOO. Que los costeen sus afiliados.
    – Cine español. Que se apañen con lo que sacan en taquilla, telarañas aparte.
    – Energías ecológicas. Esto vale, pero si dejamos de comprar a Francia la energía nuclear.
    – 3/4 del funcionariado público. ¡Ah, se siente!
    – Cochazos oficiales.
    – Planes y proyectos destinados a los grupos más recónditos y minoritarios del planeta, exempli gratia, los gays de Zimbabue (alguien dirá que soy homófobo, pero en realidad soy zimbabuófobo).

    Y luego hablamos de la concertada.

    • 15 julio 2010 at 12:01 #

      Podríamos seguir, Arturo:

      – 3/4 partes de los trabajadores no funcionarios de este país (entre el paro y la reforma laboral que han impulsado vuestros empresarios lo van a lograr en cuatro días, ya verás, ¡ah, se siente!);

      – Planes y proyectos destinados a las subvenciones empresariales (¿por qué apoyar con el dinero público a tipejos como el presidente de la CEOE, que no sabe ni mantener sus propios negocios?);

      – Privilegios fiscales de sectores torticeramente favorecidos (los fondos SICAVs o la parte fiscal de la Iglesia Católica);

      – Todos los colegios concertados, que total, para lo que hacen, con profesores de Zimbabwe, una pizarra y un árbol donde colgarla, se va sobrado. Y sale muchísimo más barato.

      Se me irán ocurriendo más medidas de abaratamiento del empleo y eliminación de cargas a los fondos públicos.

      • Salao
        15 julio 2010 at 13:53 #

        Sin estar de acuerdo con Arturo, el argumentario de D. Antonio es ridículo.

        Si 3/4 de los trabajadores no funcionarios se van a la calle, los funcionarios se van a la miseria. Estudiese la quiebra Argentina. El ¡ah, se siente! sobra, ni como contestación, cuando estamos hablando de dramas familiares.

      • 15 julio 2010 at 16:07 #

        Simplemente se trataba de llevar las necedades de Arturo hasta el esperpento. Y veo que usted, Salao, se lo toma en serio. ¡Sí, señor! ¡Mucha cintura y mucho regate! ¡Como los holandeses!

        “Bajo el bigote gris labios de hastío,
        y una triste expresión, que no es tristeza,
        sino algo más y menos: el vacío
        del mundo en la oquedad de su cabeza”.

    • 15 julio 2010 at 13:26 #

      ¿Chica? ¿nena? ¿qué tal si nos ahorramos el sueldo de Don Arturo? No veo que tenga mucho que enseñarnos

      La concertada consume 5000 millones anuales, CINCO MIL MILLONES DE EUROS. ¿No deberían pagarselos de sus bolsillos? ¿No podrían pagarse al menos, AL MENOS, la mitad? ¿NO? ¿Tenemos que pagárselo todo?

      Sin duda, en este tema es en el que uno se alegra de todas las crisis que azoten este país. La miseria política, y la de todos sus secuaces, no se merecen otra cosa que no sea el hundimiento completo de esta sociedad, de este sistema, hasta que por fin se tomen las calles y podamos verlos ahorcados a todos.

      Y después… van a pagarles el cole privado su p… m… :-)

      • Salao
        15 julio 2010 at 13:54 #

        ¿Se han ido de vacaciones los funcionarios serios y hemos dejado de guardia a los radicales?

        Pues vaya una imagen.

  48. Yul
    7 septiembre 2010 at 18:49 #

    No sé si lagrimear o sentirme menos sola.
    Después de años de experiencia en el extranjero, de tener un curriculum super molón, de llevar años medio en paro y medio trabajando para otros, “por fín” voy a empezar a trabajar como profe en un cole concertado de monjitas.
    Cuando me llamaron ayer para confirmarme que contaban conmigo, lloré. Pero no sé si de alegría o de impotencia.
    Preguntas de la entrevista, por orden cronológico:
    – ¿Cuáles son tus hobbies? (pregunta para “romper” el hielo y para intentar tapar de mala manera las siguientes. Os lo explico por si alguno se me pierde antes de tiempo).
    – ¿Tienes novio?
    – ¿Con quién vives?
    – ¿Seguro? ¿No mientes?
    Sobre mi experiencia y formación, nada de nada, probablemente ni siquiera entendía qué ponía en el CV. Pero tengo trabajo, 24 horas a la semana, de apoyo y para cubrir a una parturienta.
    ¿Qué más se puede pedir? ¿Y qué menos?

    • Francisco Javier
      7 septiembre 2010 at 20:55 #

      Bueno, no te lo tomes a mal. A lo mejor son monjitas agradables y con un poco de tacto lo llevas bien. Y si no te convence nada, seguro que te sale con el tiempo otra cosa. Al fin y al cabo, se trata de trabajo y el trabajo esclaviza y embrutece. Pero a fin de mes, cobras, que es esencial.

      Un saludo.

  49. Ainara
    7 octubre 2010 at 12:02 #

    Xoia, soy una chica que ha estudiado en público y en concertado y he llegado a ver las deficiencias del público muy de cerca, tan de cerca como hasta el punto de ver a un profesor que se tiraba prácticamente toda las horas de clase leyendo el correo, fumandose un puro y sin zapatos con los pies encima de la mesa…mientras nosotros hacíamos los 20 ejercicios que nos había mandado según había llegado a clase(claro está, para no molestarle). Hoy en día esto ya no se puede hacer (menos mal), pero en lo que respecta al esfuerzo que ponen los profesores a la hora de enseñar a sus alumnos no ha cambiado un ápice. Si no fuera por la concertada no se que hubiera sido de mí! Te voy a hacer una comparativa, el profesor de la pública abusa de poder frente a los alumnos y no pasa nada, sabe que tiene el puesto asegurado, el profesor de la privada tiene mucho más respeto por su alumnado, porque sabe que su puesto peligra. Mi hijo va a la publica y por lo que veo 20 años después, la cosa a cambiado levemente. Y esa mala leche que tienes en tu artículo se traslada profúndamente a los alumnos, es muy negativa, pero claro como a ti no te pueden echar seguirás haciéndolo libremente. Espero que os pongan un poco más las pilas y que subáis el nivel, que yo llegué en octavo al privado y no me sabía ni las preposiciones y eso que no era de las “peores”. Pobres de los hijos que van a la pública, es cierto no son más que guarderías y encima de mala calidad.

    • 7 octubre 2010 at 15:36 #

      Mire usted Ainara, en cuestiones de casuística personal algunos cuantos (cuya historieta suele llegar a los periódicos últimamente) podrían contar la experiencia de un profesor de la privada (por ejemplo, un cura de un colegio religioso) que no se quitaba los zapatos en clase y les ponía 20 ejercicios, sino que se subía la sotana y les ponía un solo ejercicio de felación. Estos eximios maestros están saltando como moscas a la luz pública. Tanto, que el dueño de la empresa, el tal Papa, no ha tenido más remedio que salir al paso del asunto de una puñetera vez (para exculpar, el muy ladino). Yo no sé quién será más pobre, pero si sé que espero que por saltarse las leyes a la torera, por hacer de su capa un sayo, por hacer de la sotana un top, por no pagar impuestos, por servir fielmente a Dios, a Satanás y a cualquier otro al que puedan sacarle la pasta por la cara, no sólo les pongan las pilas, sino que en la duchas de la cárcel que les corresponda les pongan algo que les va a gustar muchísimo más.
      Lo cual no quiere decir nada. Simplemente, que gente mala la hay en todos los sitios. Lo mismo en el público de unas cuantas manzanas más allá le hubiese ido a usted muchísimo mejor. Y no hubiese usted tenido que pagarle al jefe de la empresa ni un duro. Quién sabe.
      P.D.: Estoy harto de tener cursos de bachillerato repletos de alumnos porque no pueden pagar la privada en el momento en el que se acaba el concierto. Tampoco se saben las preposiciones y escriben, como usted, “a cambiado”, sin hache, a pesar de haberse criado toda su pobre vida en la magnífica privada.
      Un saludo.

      • Francisco Javier
        7 octubre 2010 at 17:54 #

        Yo ya voy avisando a los de mi entorno: ¡cuidado con la Privada, que también es un desastre y te expones a que….!

    • Francisco Javier
      7 octubre 2010 at 17:43 #

      Pues yo fui a un instituto público en la época del “antes de (la mierda de la LOGSE) y le puedo decir que mis compañeros, a diferencia de Usted (y de mi), en su inmensa mayoría, llegaron a ser unas eminencias. Muchos de ellos son catedráticos en Harvard, Oxford o en otros prestigiosos Centros de Sabiduría de renombre universal. Yo mismo, como podrá Usted comprobar, soy un genio, aunque un hado adverso y perverso me ha llevado a ser profesor de Secundaria.

      A mí en la Pública no me maltrataron jamás y como le he dicho mis maestros y profesores fueron excelentes. ¡Más sabría que lo que ahora sé, si les hubiese hecho caso en todo! Hoy en día pegar en la Pública -como Usted sabrá- es tabú y como roces a un niño se te cae el pelo. Pero, mire Usted por donde, sé de algunos casos en la Privada-Concertada (esa mierda que ha contribuido decisivamente a la gran mierda que es nuestra educación) en los que a los niños que estorban les cae algún que otro coscorrón, aparte de ser humillados de forma constante (para que se larguen del centro.)

      “el profesor de la pública abusa de poder frente a los alumnos y no pasa nada,…” Pero Señora, Usted alucina. Si el problema actual es que los niños (y sus padres energúmenos) tienden a tiranizar a sus profesores y a torturarlos. ¿No lee Usted la prensa?

      Y el profesor ese del que nos habla… Yo creo que probablemente era un profesor excelente, todo un personaje, pero que no fue comprendido por la sociedad, ni por sus alumnos. Y además era un visionario. Había descubierto el método de auto-gestión, consiguió que Usted y sus compañeros de clase fuesen autónomos en el proceso de enseñanza-aprendizaje. ¿Qué más quiere? ¡Ojala estuviesen mis alumnos haciendo ejercicios en silencio, mientras yo me fumaba un puro!

    • Jesús San Martín
      8 octubre 2010 at 10:38 #

      Estimada Ainara, como no nos han presentado le trataré de usted, dándole ese respeto que tanto exige en la escuela, pero que usted olvida en su escrito. Sólo decirle que eleva usted un hecho particular a categoría universal y juzga a todos los profesores por el comportamiento de uno solo, eso es equivalente a que alguien pensase que todas las mujeres son idiotas por la estupidez y falta de lucidez que muestra una en particular. (Póngale usted nombre a la mujer en cuestión).

  50. Isabel
    29 octubre 2010 at 10:03 #

    He leído tanto en esta página que no sabría por dónde empezar…En primer lugar me gustaría presentarme. Soy madre de dos niños que estudian en la pública, uno en ESO y otro en primaria. Además yo también me eduqué en la pública y muy contenta. He terminado mis estudios de Magisterio de extranjeras muy recientemente, como podéis imaginar, a estas alturas de mi vida lo he hecho por vocación, ya que lo que yo estudié en su momento fue informática que ya sé que no tiene nada que ver, jaja

    Me parece que la forma de defender ambas posiciones es demasiado extremista en muchas ocasiones. Ni lo uno es tan bueno, ni lo otro es tan malo. Sí que es verdad que hoy en día las cosas están muy difíciles. Yo NO estoy muy contenta con el instituto de mi hijo y me he planteado alguna vez pasarlo a un concertado…pero me da miedo que cuando llegue tenga que repetir curso…no creo que dé el nivel, y no es mal estudiante, y va sacando los cursos…pero los libros se dejan sin terminar, e incluso a veces ni llegan a la mitad…no sé a qué se debe eso, pero a mí y a otros padres que nos ocupamos de la educación de nuestros hijos nos deja muy preocupados. Por otra parte llevo dando clases particulares de inglés ni se sabe el tiempo, y hay muuuchiiiisiiimo más nivel en los concertados que en los públicos, en la zona donde vivo… en ESO, que del cole no puedo decir nada porque estamos bastante contentos…

    El gran problema que yo veo es el sistema de oposición que tenemos…no puede ser que se den tumbos durante muchos años hasta conseguir plaza, y además que el profesorado de los niños cambie todos los años…eso no da estabilidad ni al centro ni a los niños, y en mi opinión perjudica gravemente porque hace que el profesor “pase” un poco, ya que no tiene mucha responsabilida en la educación de ese niño…sólo pasa unos meses por su vida…
    Por mi situación personal me planteo trabajar en un concertado…no puedo, a mis cuarenta años, empezar a dar tumbos por mi provincia, una de las más extensas de España, y abandonar a mis hijos…Eso es lo que ha hecho que llegue a leer esta página, mi curiosidad por saber sobre la concertada…y el haber hecho una entrevista con una de esas monjitas que busca gente que no oposite para hacer un grupo de profesores fijo, que no dejen el curso a la mitad como les ha ocurrido… o que no cambie cada año…cosa que ocurre en la pública y que por otra parte crea inseguridad en los padres…y con razón. Yo he tenido la suerte de que eso no les ha pasado a mis hijos, pero sí a los de la otra línea (su cole es de dos líneas) y ha habído mucha diferencia en los resultados finales.

    La verdad es que no tiene una solución fácil…veo cosas muy injustas en los concertados, pero tampoco me gusta que en el público obliguen a mi hijo a dar clase un niños que no quieren estudiar y que montan peleas, los amenazan, les roban los libros…de eso hay mucho en la pública. Por desgracia el instituto de mi hijo está en una zona conflictiva y es lo que tiene…¿qué podemos hacer contra eso?. Yo no soy racista, me da igual de donde sean…me preocupa el cómo son!!! Y de eso hay también la concertada, porque mi cuñada trabaja en un instituto concertado y también tiene grupos así…debemos de ser una zona especial, porque, ni la educación en los concertados es mala, en general, ni el alumnado está tan seleccionado…

    Un saludo

    • Jesús San Martín
      29 octubre 2010 at 14:50 #

      Sra. Isabel, usted se ha dado cuenta de algunas de las variables claves del problema. Sabe que su propia formación en la pública fue buena; es consciente de que en la privada puede prevalecer el interés económico sobre la calidad; ve claramente la estupidez de la circunstancia actual, que impide a un profesor sacar del aula a aun estudiante que impida el aprendizaje de los demás. Le voy a dar yo otra clave, que con el paro que hay y con el valor de los pisos por debajo de sus hipotecas, quizá no sea baladí: ¿por qué tiene que pagar dos veces por la educación de su hijo? Una en la concertada y otra en la pública que no puede utilizar ¿Le regalan a usted el dinero? Me imagino que esas clases de inglés son por necesidad, que habrá otros intereses. Entonces ¿por qué tiene que regalar su dinero, que tanto le cuesta ganar y le aparta de los suyos y lo suyo?
      Un saludo.

  51. Isabel
    29 octubre 2010 at 16:11 #

    Sr. Jesús, lo de mis clases de inglés es por puro placer. Afortunadamente soy de esos privilegiados a los que la crisis no ha afectado mucho, y espero que no lo haga…que la cosa no está fácil. He podido decidir estar con mis hijos en casa y cuidarlos yo…renunciando a los lujos de tener un apartamento en la playa y todas esas cosas, en mi opinión más secundarias, ya que el sueldo de mi marido es lo suficientemente digno como para tener una buena casa y poder salir de vacaciones de vez en cuando…Estoy de acuerdo con usted en que no se debe pagar dos veces por la educación de los hijos. Mis hijos, como he dicho antes, están en centros públicos, pero no siento que eso garantice una buena educación y es lo que me duele.
    Lo que no me parece bien es que después de leer lo que aparece en esta página y en alguna otra, me quedo con la sensación de que es una guerra de docentes, y creo que los docentes no tenemos la culpa de cómo está montado todo esto. Unos atacan a otros por querer trabajar cerca de sus casas y recurrir a los concertados, yo eso lo veo lo más normal del mundo…todos queremos estar cerca de casa, se lo digo yo que mi marido trabaja a más de 200km y que tarda 1’30 en ir y otro tanto en volver a su casa después de 12 horas…
    Estaría muy bien que se hicieran más centros públicos, ya que los concertados están llenos, como se ha comentado anteriormente, las ratios se sobrepasan…¿dónde metemos a esos niños? y que hubiera más profesores, y que el sistema de oposición garantizara la calidad del profesorado…que no estoy muy segura que el de ahora lo haga…y que el profesorado de los institutos estuviera preparado para eso, para ser profesor y no sólo un buen matemático, filólogo o químico…Son nuestros hijos los que pagan todo eso. Lo del concertado fue un parche que se hizo en su momento y que no se ha sabido quitar, pero …¿por eso tenemos que despreciar la labor, la calidad de enseñanza, e incluso, y a mi parecer lo más importante, la integridad como persona de esos docentes? Seguro que muchos no tienen ganas de trabajar con las monjas, pero hay que hacerlo…otros estarán encantados…de la misma manera que en la pública puedes tener un director que sea un indeseable y un dictador y también te aguantas…Bien es sabido que nunca llueve a gusto de todos y que lo que a uno le parece negro, a otro le parece blanco.
    Lo único que yo “pido” es respeto entre unos y otros. En mi familia tengo docentes en los concertado y en los públicos y doy gracias de que a todos les parezca bien la opción del otro,sobre todo los que están casados, jaja

    Un saludo

    • Jesús San Martín
      29 octubre 2010 at 16:48 #

      En ninguno de mis post he desacreditado el trabajo de los docentes en la privada, que creo que es tan digno como cualquier otro, y por eso en mi post anterior he escrito “en la privada puede prevalecer el interés económico sobre la calidad” y no “en la privada prevalece el interés económico sobre la calidad”. (En la pública también se cuecen habas, que todos somos personas. Hay comportamientos dignos y criticables en todos los sitios).
      Yo doy clases en la universidad, y ahora los alumnos vienen más preparados de la privada que de la pública, y me duele que quien no tenga recursos para pagarla no pueda acceder a una buena educación, como yo la tuve. El otro punto, en el que pongo énfasis, es que se ha llegado a esta penosa situación por disparatadas teoría pedagógicas sacadas de la manga, sin prueba experimental, con el añadido de que se ha quitado a los profesores la autoridad necesaria para el desempeño de sus responsabilidades, y que algún descerebrado se obstina en llamar autoritarismo (usted tiene autoridad, como madre, sobre sus hijos pero eso no implica que usted sea autoritaria). Estos dos puntos, creo que, son en esencia los que se defienden en el blog. Para mí, no obstante, lo importante es que la sociedad se comprometa con la educación (que no adoctrinamiento), aunque no sea del lado de mi punto de vista.
      Un saludo, y puede tutearme.

      • Isabel
        29 octubre 2010 at 21:28 #

        Estoy de acuerdo con lo que comentas y que por supuesto es la sociedad la se tiene que comprometer con la educación y darle a los maestros y profesores la autoridad y el valor que se merecen, que parece que cualquiera podría hacer su trabajo…ya me gustaría ver a más de uno!!

        Muchas gracias y también puedes tutearme.
        Un saludo

  52. 29 octubre 2010 at 18:53 #

    Queridos amigos:
    Hoy, 29 de octubre de 2010, sin ser sometido a coacción y en pleno uso de mis (reconozco que menguadas) facultades, declaro:
    -Que el Ministerio de Educación debería premiar al artículo “Hola, soy profesor de un colegio concertado” como el Texto sobre Educación más Influyente del Año 2010, ¡ahí es nada, 109 comentarios y cinco meses en cartel! ¿Quién se acuerda hoy de los borradores y propuestas del MEC? Pues eso.
    -Que se tomen los sensatísimos comentarios del día de hoy firmados por Isabel y por Jesús San Martín como Documento Base para el Consenso sobre un Arreglo Definitivo de los Males de la Enseñanza en España. ¿Quién dudaría de su superioridad sobre las propuestas del MEC y de su mayor realismo como diagnóstico de la situación? Pues eso.

    • Isabel
      29 octubre 2010 at 21:30 #

      Jajajaja, muchas gracias por la parte que me toca.

      Un saludo

    • Jesús San Martín
      30 octubre 2010 at 10:56 #

      Veo que no te has podido resistir a mi oferta de una tableta de chocolate negro del 70% con pepitas de cacao 100% y caramelizadas. Bromas a un lado, como digo en el post, expresaba el sentir del blog. Gracias.

      • 28 diciembre 2010 at 13:39 #

        Ratifico el comentario de Pablo. Vuestra conversación (Isabel y Jesús) ha sido una delicia.

  53. Penelope García
    6 noviembre 2010 at 17:31 #

    No me parece acertada la marcada distinción que se hace entre funcionarios y no funcionarios. En mi caso, he dejado de ser funcionario para dedicarme a la enseñanza en un centro concertado. Y de mi experiencia, deduzco que en todas partes se cuecen habas.
    No considero apropiadas las críticas hacia el “negocio” (falso) de las monjitas y similares. Ni creo que haya que maximizar las “presiones” del sobre el personal docente concertado, después de todo la libertad de enseñanza obliga al mantenimiento de centros con proyectos educativos serios, a cuyas determinaciones ha de ajustarse el personal docente. Es decir, dejando a salvo el ámbito de la libertad individual, nos debemos en nuestra tarea a unas directrices definidas por la entidad titular. Sí, al igual que debería suceder en el llamado “sector público”, donde por lo visto y leído en el artículo precedente, cada uno hace lo que quiere o, más exactamente, lo que le da la gana.

    Ruego respeto hacia las instituciones que, a pesar de sus grandes errores, persiguen un fin moral y que, además, no suelen decir groserías contra los muchos que las persiguen, muchas veces no sabemos por qué.

    Gracias, amigo lector, por cederme unos minutos de tu tiempo.

    • 6 noviembre 2010 at 17:47 #

      El día en que las monjitas y los monjitos empiecen a estar obligados a pagar a Hacienda como todo Cristo empezaré a considerar que la empresa donde algunos trabajan no es un negocio y además fraudulento. Además, la salvación de las almas no es un fin moral. Es un delirio religioso. Por otra parte, la libertad de cátedra permite que el profesor no tenga por qué ajustarse a proyectos educativos de ningún patrón, sean lo serios que usted quiera, sino al rigor de las Ciencias, de mucha más estricta seriedad. Han confundido ustedes los términos. Utilizan la enseñanza como medio, y no como fin. Ni siquiera en los peores tiempos de la Escolástica se era tan obtuso. Hasta los más radicales sabían que el Imperio no se gobierna con monsergas.

    • 6 noviembre 2010 at 18:37 #

      Querida Penélope:
      Soy profesor de la enseñanza pública desde hace 27 años. Ayer tuve cinco clases y una reunión de departamento. Le contaré lo que hice:
      -A primera hora, no di clase, ¡para madrugones estaba yo después de la cogorza del jueves! Esto llevo haciéndolo más de 20 años.
      -A segunda, me tocaba Lengua con unos de 3º de ESO, pero llegaba con resaca, así que los mandé al patio y me quedé durmiendo debajo de la mesa.
      -A tercera fue la reunión de departamento. Como estábamos todos por un estilo, nos dejamos de monsergas y nos fuimos al bar a tomarnos unos cafelitos con sal, que son mano de santo (no sé si las monjitas la habrán informado de este particular) para estas situaciones.
      -A cuarta hora, con el café y la cabezadita del recreo, estaba más animado, así que, como me tocaba con un segundo de bachillerato donde hay unas chicas muy monas, me fui con un grupo de colegas a hacerles una escenificación de la última escena de “Full Monty”. Ya lo teníamos acordado con ellas, ¡no sabe cómo se reían!
      -La quinta y la sexta hora por supuesto que me las fumé, como hacemos TODOS LOS VIERNES los del llamado “sector público”.
      Le cuento esto para que sepa hasta qué punto es cierto eso que dice usted de que en ese sector público cada uno hace lo que quiere o, más exactamente, lo que le da la gana. Como veo que es usted una persona objetiva y de criterio sereno, solo le pido una cosa: por favor, no lo cuente, se vive demasiado bien en este chollo desmadrado del llamado “sector público”, sería una pena que se estropease la cosa por una indiscreción suya.
      Gracias, amiga lectora, por cederme unos minutos de su tiempo.

  54. 25 diciembre 2010 at 11:35 #

    A mí, profesor de concertada, me gustaría que me contestara alguien a la siguiente pregunta: ¿Por qué en materia de salario, horas docentes, pagas de 25 años, etc., no somos considerados funcionarios, pero a la hora de quitarnos un 5% del sueldo SÍ lo somos?

  55. Ania
    26 diciembre 2010 at 12:43 #

    Mire usted, Isabel;

    Su atrevimiento al darme lecciones de autestima me ha parecido una osadía . Tal vez algún malentendido por su parte de alguna frase irónica, que usted pudiera haberse tomado al pie de la letra , explica que se crea usted con el derecho a “animarme” con ese descaro.

    Creo haber dejado claro en mi post dirigido a Maximiliano,- y si no ha sido así aprovecho para explicarme mejor-: Lo que he querido transmitir lo resumo en dos frases:

    a) Que la valía de un profesor de Secundaria no ha de identificarse con su situación administrativa.

    b) Que la diferencia de situación administrativa no debe ser algo que nos divida para que nos venzan.

    Con respecto a los cambios que ha observado en la relación de los padres y los profesores de la Primaria con respecto a la misma en la Secundaria ,parece que tiene usted un problema de adaptación al diferente nivel evolutivo de su hijo, tanto en lo respecto a sus cambios físicos como escolares. Me consta que en Secundaria los tutores se reúnen con los progenitores de sus tutorandos y pasan el horario de atención de cada profesor en cada materia a los mismos. Usted, señora Isabel , ha tenido la oportunidad semanal de reunirse con todos y cada uno de los profesores de sus hijos. Si no lo ha hecho es porque usted no ha querido o no ha podido.No culpe a los profesores.

    Confiesa usted que su hijo le venía manifestado creerse “colega” del profesor”. Éso, tratándose de un alumno , deduzco que de 3º de la ESO, debiera de haberla alertado e impelido a llevar usted la iniciativa , sin esperar a la llegada de las notas. Sepa usted , que si algo me repugna a mí , y creo que a la mayoría de los docentes y no docentes deseducativos aquí escribientes, es que un alumno de la ESO proclame ser “colega” nuestro.

    Con respecto a haber permitido a su hijo adolescente apuntarse en una asignatura “porque- ” sus “compis” le comentaron que ponía pelis y “esas cosas” : ¿Qué cosas? ¿Usted permite que su hijo se apunte voluntariamente a una asignatura donde van a “ver pelis” y a hacer “cosas” imprecisas? No me parece una actitud responsable por su parte.

    Debo decirle que el lenguaje que utiliza refiriéndose a su adolescente : , “compis”, “pelis” me parece más de “mami” permisiva asidua a “cumples” que de progenitora responsable de un adolescente que es un adulto en ciernes.

    Y , para terminar , le deseo de todo corazón que se adapte a las distintas edades y etapas educativas de su vida y la de su hijo, evitando la nostalgia de tiempos pasados , y vaya, junto con mi felicitación navideña, el le ruego encarecido de que no se me convierta en el tipo de madre que exige ser colega de los profesores de sus hijos.

    Saluda atentamente.

    • Isabel
      27 diciembre 2010 at 0:01 #

      Señora Ania:

      Creo que el malentendido ha venido por su parte, porque en ningún momento he pretendido dar lecciones de autoestima a nadie, y mucho menos ser descarada. Simplemente he comentado mi percepción personal ante su comentario:
      QUE NO NOS DEJAN AYUDAR A MONTONES DE NIÑOS PORQUE NOS ESTÁN BOICOTEANDO Y DESAUTORIZANDO EN LOS PROPIOS CENTROS , ANTE LOS PROPIOS ALUMNOS Y PADRES.

      De igual manera su post en respuesta al mío, al que yo misma califico de tontería, sí que me parece una osadía, ya que es un ataque deliberado a mi persona bajo su propia ofuscación, intentado dibujarme como una madre ñoña. Si me he adaptado o no a la evolución de mi hijo, cosa que puedo asegurarle que he hecho, no creo que pueda juzgarlo usted de ninguna manera. Puedo asegurarle que soy de las pocas madres que conozco, que no le da ninguna pena que los niños crezcan, al contrario, me gusta ver en qué clase de personas se están convirtiendo, cosa que hago con orgullo, pues tengo un hombretón de más metro ochenta, de sonrisa seductora, por el que mis vecinos me felicitan por su simpatía y atención cuando les ayuda con la bolsa de la compra (creo que eso no abunda mucho).

      Igualmente, si presta atención a lo que he comentado, en ningún momento confieso que mi hijo venía manifestándose colega de su profesor, sino que es lo que yo imagino:

      “mi niño habrá tenido que chulear un poquito, o hacerse el gracioso…o yo qué sé!!!! Me hubiera gustado que me avisara, aunque no sea nada grave, simplemente su tontería de adolescente, porque el niño se lleva bien con él, pero…me hubiese gustado que me avisara, mi hijo tiene que aprender que aunque uno sea crea “colega” del profesor, le debe respeto

      Eso es lo que yo he puesto, de ahí que eche de menos esa llamada del profesor para alertarme de su comportamiento, que supongo no llega a sobrepasar los límites, pero sólo lo deduzco.

      “Con respecto a haber permitido a su hijo adolescente apuntarse en una asignatura “porque- ” sus “compis” le comentaron que ponía pelis y “esas cosas” : ¿Qué cosas? ¿Usted permite que su hijo se apunte voluntariamente a una asignatura donde van a “ver pelis” y a hacer “cosas” imprecisas? No me parece una actitud responsable por su parte.”

      Vuelve usted, con este comentario, a meterse sin saber, en mis decisiones personales respecto a la educación de mi hijo, lo que me vuelve a parecer una osadía. Si permito a mi hijo asistir a una asignatura que se imparte en un centro educativo, bajo la nomenclatura de RELIGIÓN no creo que sea para echarse las manos a la cabeza. Lo prefiero a que asista a esa MAL LLAMADA “asignatura alternativa” en la que se permite que los niños falten sin comunicárselo a los padres y en la que incluso llegan a abandonar el centro sin ningún control (supongo que es un problema puntual del centro de mi hijo, que no me gusta generalizar absolutamente en nada).
      Respecto a lo de mi vocabulario, vuelve usted a prejuzgar, pues lo utilizo más en un tono irónico que real en toda mi intervención, pero claro supongo que cuando usted hace ese comentario es que no ha sabido verlo.
      Lo siguiente que usted pone me parece de un mal gusto que no me atrevo a calificar:

      “mami” permisiva asidua a “cumples” que de progenitora responsable de un adolescente que es un adulto en ciernes.
      le deseo de todo corazón que se adapte a las distintas edades y etapas educativas de su vida y la de su hijo, evitando la nostalgia de tiempos pasados , y vaya, junto con mi felicitación navideña, el le ruego encarecido de que no se me convierta en el tipo de madre que exige ser colega de los profesores de sus hijos.

      Después de este comentario sólo me queda aconsejarla en esta ocasión, que siga usted dedicándose a dar lecciones a sus alumnos adolescentes porque desde luego no está capacitada para hacerlo con ADULTOS, ya que conmigo ha dado un buen patinazo al ponerme adjetivos…siento si mi post anterior la ha podido llevar a una imagen tan equívoca sobre mi persona, pero tampoco considero que eso le dé ningún derecho a ser tan altiva con nadie y mucho menos a darme lecciones de madre. Puedo asegurarle que no pretendo ser colega de los profesores de mis hijos, simplemente pretendo tener CO MU NI CA CIÓN, que no creo que sea tan difícil ni tan trabajoso.
      De igual manera, no creo necesitar lecciones de cómo tratar a los adolescentes. Llevo más de 20 años dando clases a niños que empiezan conmigo con 10 años y terminan con 18. Puedo asegurarle que en esos años vivo sus cambios hormonales, sus melenas (en los chicos), las crestas y los piercing, además de sus lloreras, sus problemas con sus padres y profesores, y sus primeros amores, y puedo presumir de que con sus 22 y 23 años, vienen a tomar café conmigo y de que sus padres agradecen la relación que tengo con sus hijos después de tantos años.
      Si mi estilo me permitiera prejuzgar, diría que o es usted una joven a la defensiva, o es una docente quemada por las criticas que recibe su colectivo, al que siempre defenderé por convicción, pero como no me gusta juzgar a los demás sin conocer, no diré nada.

      Reciba también mi felicitación navideña.

      • Ania
        27 diciembre 2010 at 13:13 #

        Sra. Isabel:

        Si mi frase: “QUE NO NOS DEJAN AYUDAR A MONTONES DE NIÑOS PORQUE NOS ESTÁN BOICOTEANDO Y DESAUTORIZANDO EN LOS PROPIOS CENTROS , ANTE LOS PROPIOS ALUMNOS Y PADRES.” le parece motivo para emitir juicios sobre mi nivel de autoestima no puedo por menos que reafirmarme en mi percepción de osadía por su parte.

        Por ello me permití “darle lecciones de madre”.

        Cuando escribí no sabía que usted era profesora . Entiendo que imparte clases particulares, tal vez no haya entendido bién.

        No es lo mismo dar clases particulares a niños “entre 10 y 18 años” que trabajar en un centro público reglado donde la labor del profesor, para ser efectiva, requiere alta dosis de trabajo en equipo. No pienso extenderme en este punto, que los compañeros sabemos de actuaciones reales y contrarias a la labor del profesor por parte de Departamentos de Orientación, recursos externos amiguetes , Direcciones y Administraciones que cada vez más , boicotean nuestra labor defendiendo lo indefendible y haciéndonos comulgar con ruedas de molino.

        El nº de padres que va directamente a estas Orientadoras, Direcciones e inspecciones amigas , denunciando a docentes ; presionando para que aprueben y consientan a sus hijos tras haber hablado casi exclusivamente con sus ellos, dando crédito a éstos y a sus compañeros de clase; en muchos casos , sin haber hablado o, en caso de haberlo hecho, sin haber dado crédito a la palabra del profesor , está creciendo exponencialmente . Ésto es un hecho. y, excepto en Madrid, que yo sepa, seguimos sin ser “autoridad”.

        Verdad es que sigue habiendo padres que cuando se habla con ellos colaboran con nosotros , pero cada vez menos, unos porque no pueden, otros porque han descubierto sistemas más “prácticos” de presión para asegurar el Titulo a sus vástagos. Y ésta profesora que escribe, tiene a gala haber mantenido excelentes relaciones durante años con los padres de sus tutorandos y haber sido expresamente felicitada por la Dirección del centro por su labor y sus excelente desempeño como tal.

        Esta profesora ha visto deteriorarse el sistema paulatinamente.

        En cuanto a su párrafo: “Si mi estilo me permitiera prejuzgar, diría que o es usted una joven a la defensiva, o es una docente quemada por las criticas que recibe su colectivo, al que siempre defenderé por convicción, pero como no me gusta juzgar a los demás sin conocer, no diré nada. ”

        Menos mal que “no prejuzga” y que “no dice nada” que si llega a hacerlo, madre del amor hermoso.

        Con todo, tengamos toda la paz y amor que podamos en estos días.

      • Isabel
        27 diciembre 2010 at 15:39 #

        Señora Ania:

        Me alegra descubrir, que aunque hayamos empezado con mal pie, tenemos ideas y valores parecidos. Que ese mal pie es debido a nuestro entendimiento personal y a algún matiz, que hace que ninguna de las dos veamos la intención real de lo escrito por la otra, pues sigo manteniendo que mi intención, en ningún caso, ha sido la de dar lecciones de nada a nadie. Mi comentario tampoco era personal contra usted, simplemente me llevó a esa reflexión en plan general…por lo que me pareció excesivamente dura su forma de arremeter contra mí.

        Me alegro de que sea usted una de esas profesoras que mantiene relación con los padres. Yo soy de esos pocos padres que dice usted que quedan, que se preocupan de sus hijos, no de sus logros académicos exclusivamente, y que nunca desautorizará a un profesor delante de sus hijos, por muy mal que piense que lo esté haciendo. Para eso prefiero una reunión de la que el niño nunca sepa nada. La autoridad del profesor es un referente en la educación del niño, al igual que lo es la de los padres, figura que intento no les falte a mis hijos, que colegas y amigos ya tienen en la calle.

        El descontento que tengo con el centro de mi hijo ya lo reflejé en un post de octubre. Sé que es un caso particular, pero he intentado comunicarme con algunos profesores en varias ocasiones y parecen ser inalcanzables, de ahí mi falta de confianza en algunos profesores que creo que sus alumnos les importan poco. Por suerte hay otros que creo que son para quitarse el sombrero, y de hecho yo me lo he quitado alguna vez, que me gusta que sepan que les estoy agradecida por lo que hacen por mis hijos.

        Sé que es diferente el dar clases particulares a estar en un centro. He podido probar las dos cosas, pues hace unos años decidí hacerme maestra de inglés, por convicción, como puede imaginar a mis 40 años sé muy bien lo que quiero, y mejor aún lo que no quiero. Y sé que me he metido en un mundo criticado y pataleado por muchos, pero tengo narices para eso y para más. Y sé que me traerá gustos y disgustos…muchos disgustos…pero ahí estamos.

        Le pido disculpas por ese último párrafo que sé estaba cargado de ironía con mala uva, pero sus comentarios tampoco iban ligeritos de esa carga, jaja

        Un saludo y felicidad para estos días y los venideros, que siento reconocer que a mí estos días plin…

  56. 27 diciembre 2010 at 12:12 #

    Me parece perfecto que apunten a sus nenes a clase de Religión, pero páguenlo de su bolsillo. ¿Por qué tengo que pagar yo las creencias de los demás? Por las mismas, pido que se imparta en los colegios “Iniciación al Póker”, al menos algunos encontrarán el modo de ganarse la vida, además de forma divertida.

    • Isabel
      27 diciembre 2010 at 12:27 #

      Pues, mire usted Alonxo. A mí no me parece bien que se impartan clases de religión en los centros públicos…pero es lo que hay. Yo preferiría que aprendieran mecanografía que es mucho más útil, o incluso iniciación al póker, que también le sacará más provecho (el de la diversión me refiero, jaja). Mi hijo, por si no le ha quedado claro, llevaba varios años sin asistir a esas clases, ya dejó de hacerlo en primaria, igual que mi hijo pequeño ha hecho lo propio. Comento que ha vuelto porque las opciones que le quedan es irse de botellón mientras sus compañeros están en esa clase, y como lo que hacen es charlar y ver películas…De todas formas a mí me parece una auténtica pérdida de tiempo. Siempre he dejado claro, que cuando han asistido a ellas era por adquisición de cultura general. Si quisiera esa educación religiosa los llevaría a catequesis, como mucha gente hace.
      Un saludo

      Isabel

      • Jesús San Martín
        27 diciembre 2010 at 12:54 #

        Exactamente, no hay que pagar las creencias de nadie, ni las de religión ni las de formación para el espíritu nacional, léase, educación para la ciudadanía. Uno es libre de tener las creencias que quiera, pero los otros no están obligados a mantenerlas, ni someterse a su enseñanza en las clases.
        Estoy de acuerdo contigo, Isabel, en que es necesario conocer las bases de nuestra cultura, y yo, ateo, he leído La Biblia cuando ya era ateo. Ser ateo no implica ser estúpido, y distingo claramente el mensaje de las atrocidades que las iglesias hacen en nombre de un mensaje que arrastran por el fango. Algo similar a lo que hacen determinados partidos, en cuanto a sus siglas (un mensaje que abrazaríamos casi todos) y sus papas, que en vez de dormir en sábanas de seda se sientan en el consejo de administración. Pero como digo siempre, HxxxPxxx unos HxxxxPxxxx los otros, que la otra mierda me huela mal no hace que esta me huela bien, ¡todas al váter!
        Ya me contarás los efectos de los consejos en tu hijo.

      • Francisco Javier
        27 diciembre 2010 at 21:05 #

        La religión es importante y la profunda ignorancia sobre la misma es tremenda. Una persona que hoy en día no tiene la más mínima noción o ideas confusas sobre determinados aspectos básicos como distinguir, por poner un ejemplo, entre católicos y protestantes, es un ignorante. Y digo esto, porque esta ignorancia la percibo claramente en mis clases, cuando menciono determinados datos (por ejemplo, si tengo que explicar qué es un coral.) Por cierto, esta ignorancia se da a menudo entre personas que se autodenominan creyentes (normalemente católicos.) Por otra parte, la religión tiene un interés también para los no creyentes, por lo que resulta de lo más tonto la furia fundamentalista de ciertos ateos, que se comportan como verdaderos bárbaros. Termino: comparto los comentarios de más arriba y ciertamente creo que no es la escuela el lugar adecuado para hacer vida religiosa, si es esto lo que alguien desea. La religión tiene un componente excluyente, que nunca ha sabido extirpar de su práctica.

    • Isabel
      27 diciembre 2010 at 22:20 #

      Hay una asignatura llamada Historia de las Religiones, optativa, que es en mi opinión la única relacionada con la religión que puede ser interesante en un centro educativo, con el fin de que los alumnos tengan una amplia visión de lo inmenso y la importancia que en la historia del mundo han tenido las distintas religiones. La conozco sólo por el nombre, no sé qué programación puede tener…Sigo viendo esta asignatura como cultura general. Las creencias de cada uno son personales y deben trasmitirse en la familia…pero claro, es sólo mi opinión…

      • Francisco Javier
        28 diciembre 2010 at 10:26 #

        Yo no sé si sería adecuada una asignatura que tratase de forma exclusiva la historia de las religiones. Por dos razones:

        1) La sobrecarga horaria. Ya hay bastantes asignaturas y las horas dan de sí lo que dan.
        2) Aunque el asunto es desde luego interesante (necesario), habría que medir muy bien hasta qué punto es adecuado para ciertos niveles. Con el panorama actual, creo que queda un poco lejos de las entendederas del alumnado; es bastante complejo, con un alto grado de abstracción. Sí debe ser tratado en la asignatura de Sociales y “transversalmente” cuando proceda (en historia del arte, en música, en literatura, en filosofía.)

        La asignatura de religión me parece en cualquier caso un problema. Las religiones saben muy bien que la escuela es la institución más importante para adoctrinar, aunque sea de modo muy deficiente, a la población. De lo que se trata es de obtener a través de la escuela una presencia social, cada vez más devaluada y exigua. De ahí la enorme resistencia a perder ese espacio de poder que son los centros educativos. En mi opinión, las personas en verdad religiosas deberían asumir con valentía el riesgo de perder ese espacio y quedar libres para su fe. La religión socialmente establecida tiene mucho de profunda hipocresía, de inercia, de superficialidad. Si la sociedad opta por el abandono de los templos, es libre de hacerlo. Pero tratar artificialmente -con estratagemas de poder- de condicionar las conciencias, no me parece nada cristiano.

      • Isabel
        28 diciembre 2010 at 10:45 #

        Hola Francisco, respecto a tu comentario:

        Yo no sé si sería adecuada una asignatura que tratase de forma exclusiva la historia de las religiones

        Una simple aclaración. Esa asignatura ya existe, no es una idea que se me haya ocurrido a mí. La ofrecen como optativa, como comento en el post, en los institutos…No sé si tiene mucha aceptación porque creo que ya es mucho repartir…entre religión, alternativa, e historia de las religiones…

        Un saludo

      • Francisco Javier
        28 diciembre 2010 at 11:03 #

        Gracias Isabel,

        como en ningún centro de los que he estado se ofertaba esta optativa, me he imaginado que fue una propuesta que desapareció. Con tanto cambio de ley y tanta autonomía, a veces ya no sabe uno ni lo que hay. Llevas toda la razón.

    • Roberto Martínez
      11 noviembre 2011 at 21:15 #

      Tenemos que empezar a desterrar ese egocentrismo y pensar que solo y exclusivamente nuestros impuestos son el ombligo de este país.
      Los impuestos son de todos y para todos. Tienen que ir repartidos para todos los gustos,colores,creencias, valores etc etc
      Si vamos por esas, a mí tampoco me gusta el dinero que se destina a los “Sindicatos Vendidos”(ya los mencioné en otra respuesta más arriba), el dinero con el que subvencionan a empresas del Cine, Teatro Variedades, Eventos Deportivos y otras muchas cosas más que no voy a mencionar aquí. Pero entiendo que respecto a esto último hay gente que piensa diferente y apoya estas subvenciones ;tienen tambien derecho y pagan impuestos como todo “quisqui”. ¿quien soy yo a título individua,para decidir lo que se debe ó no subvencionar con mis impuestos?

      Termino apoyando en este comentario a la educaciónd de este país(Publica, Concertada y Privada). Pienso que estas tres modalidades pueden perfectamente convivir y redundar positivamente en beneficio de la sociedad, concretamente en nuestros hijos que son el futuro inmediato, no lo descuidemos.
      Todo lo que sea ampliar el abanico de posibilidades educativas en este país bien invertido está, como si mañana quieren empezar a subvencionar las academias de inglés, perfecto.
      Pienso que esto sirve para aumentar la competividad entre todas las esferas educativas, una competividad sana como debiera de ser y no estos ataques y querer quitar del medio todo lo que nos es diferente más propio de posturas intolerantes y dictatoriales.
      Con los impuestos de todos, todo cabe. El café con leche para todos, dejémoslo para los países “bananeros”.
      Buenas noches y perdona si te pude ofender

  57. Andrés
    31 enero 2011 at 13:23 #

    • Francisco Javier
      31 enero 2011 at 19:57 #

      Yo creo que en dos minutos de puede decir lo mismo y con mayor claridad. En lo que estoy de acuerdo es en que la educación es una estafa y que l tiende a ser un producto de consumo (un mercado.) El resto me parece puro desvarío.

  58. andres
    9 marzo 2011 at 22:28 #

    El trabajo del funcionario es cerrado, está blindado. No trabaja para el cliente. No tiene atención al cliente. No depende de los caprichos de éstos, ni de su alta producción ni del beneplácito de la sociedad. Simplemente está ahí y todos hemos de aguantar nos guste o no. No nos solucionan los problemas, nos los complican. Son una traba más. No aportan nada. El funcionario, en realidad trabaja para el mismo. A la vez, al no producir nada necesario cobran de nuestro dinero. No cobran porque su servicio o función cree beneficios, sino porque sólo acarrea costes. De lo contrario, podría ser privatizado.

  59. MJ
    9 marzo 2011 at 22:32 #

    Qué de tópicos y generalizaciones que no demuestran nada más que tu desconocimiento, “Xoia”, de la realidad de la mayoría de los colegios concertados. La descripción de tu supuesto centro no es más que una caricatura y deformación del ciertas ideas que a mucha gente le interesa hacer circular y que son totalmente falsas. Como es bien sabido, el gasto público, el dinero que le cuesta cada alumno al estado en un centro concertado es muchísimo menos que el que gasta en un alumno de un colegio público. Y por eso algunos centros concertados recurren a cobrar cantidades normalmente muy bajas y acordadas en el consejo escolar para financiar aquello para lo que la subvención no es suficiente. Así que la mitad de tus argumentos no tienen base en absoluto. Oye, por cierto, si un colegio concertado es negocio seguro porque ganas muchísimo con lo que te da el estado, ¿qué más daría hacerlos en una zona rural si la pasta viene del estado? Te reto a que pidas autorización para montar uno y consigas el concierto (¡anda ya!). Creo que no tienes ni idea de cómo y por qué surgieron los concertados, al necesitar el estado plazas escolares en las ciudades y no contar con los medios para construir colegios nuevos y mantenerlos. Presiones en las evaluaciones… Aprobados regalados, nivel que cae en picado… ¿Crees que eso sucede sólo en ese tipo de centros? Para tu información, directores e inspectores de centros públicos animan a sus docentes a dejar pasar a sus alumnos curso tras curso, sepan o no sepan, que así los papás no protestan y ya les enseñará a los chicos la vida (y créeme, sé muuuy bien de qué hablo). Si quieres defender la enseñanza pública, efectivamente busca otros argumentos. Atacar sin conocer no es el camino.

  60. francisco outerelo agulla
    5 junio 2011 at 18:38 #

    Asi que eres profesor de la concertada en un colegio de monjitas? Lo tuyo esmuy grave y necesitas tratamiento urgente, estas haciendo un flaco favor a la enseñanza y creo que como se te da muy bien hacer la pelota deberias seguir ese camino y no acabar con las ilusiones de los alumnos.Ademas de darles una asignatura, que principios y que valores le inculcas a esos chicos?. Ya eres mayorcito y estas amargado en tu trabajo pues dejalo y prepara a conciencia esas oposiciones o acaso no vales?Echale valor que eso es lo que te hace falta y se un hombre

  61. cutting edge
    12 junio 2011 at 8:36 #

    ¿Ser profesor de un concertado obliga a misa diaria y comunión ? Lo dudo. ¿Ser profesor de un concertado supone ir contra los propios principios? Por favor.. ¿Ser profesor de la pública es sinónimo de coherencia ética o moral?.
    Soy profesor de la pública. Defenderé la escuela pública -entre otras cosas por mi interés personal. Pero la defensa de la pública no consiste en ridiculizar, demonizar, o suprimir la concertada o la privada. Es más, creo que eso es desviar la atención del verdadero problema: la devastación de la pública, que no la han llevado a cabo precisamente “las monjitas” sino unos señores que van de muy progres…

    RATIFICO LO ANTERIOR.

    Más comentarios: Al autor del artículo le recomiendo que no dedique horas de esfuerzo a escribir libros porque no venderá ni uno. Pienso que hay que ser más claro a la hora de hablar y no por ello dejar de lado la ironía o el sarcasmo.
    Más bien el texto rezuma amargura. El mundo en el que vivimios es como es. Si estás amargado en el colegio de “monjitas” (me parece muy mal este peyorativo como tantos otros), sé acorde con lo que piensas y busca trabajo en otro sitio. Si ves el panorama muy difíciil, continúa en el colegio pero aprende a ver las cosas desde el punto de vista positivo.
    A los que critican a Dios y a la religión cristiana, nadie les obliga a estar en colegios de “monjitas”, pueden buscar otros colegios laicos donde no tengan que decirle al cura lo bien que ha hecho su sermón.
    En este país todavía hay personas creyentes (y las habrá), tambien las hay no creyentes (y las habrá). Por favor, respetad las creencias de los demás, sobre todo que los no creyentes respeten a los creyentes que es donde más afluencia de ataques y ridiculización hay.
    Saludos.

    • Francisco Javier
      12 junio 2011 at 10:14 #

      De acuerdo en casi todo. Lo único que pasa es que la opción de la Concertada ha incidido muy negativamente en la Pública, generando un sistema dual en el que la degradación de la pública se ve potenciada por la huida a la Concertada de amplios sectores de las clases medias (más acomodadas y dispuestas a pagar bajo cuerda ciertos “donativos” y “extras” a precios populares) -con lo cual la degradación se incrementa más y más. No se trata de religión, sino de huir de la pública y muy en especial si en el IES público de la zona se sabe que hay población “conflictiva”. Un ejemplo real (hay muchos así): en un IES de Madrid famoso por sus niveles de calidad, de notas en selectividad, rebosante de bachilleratos, se construyó un complejo destinado a realojados. El resultado es el esperable: la pérdida de alumnado y el peligro inminente de desaparecer. ¿Es esto justo? ¿Es esto cristiano? A mí no me lo parece.

  62. Carlos
    6 julio 2011 at 19:53 #

    Todo es opinable, ahora bien, para hablar uno debe estar bien informado, y desde luego puedo asegurar, que a los profesores de la concertada también nos han bajado el sueldo. Asi que menos mirarse para el ombligo. Por otro lado, se esta generalizando sobre una serie de ideas en las que desde luego no puedo estar de acuerdo, no niego que haya colegios que puedan hacer eso, pero también he sido testigo de que compañeras solteras tienen un hijo y nadie les ha dicho nada, al contrario, se le han ofrecido facilidades, tampoco entiendo lo del nivel y facilidades para aprobar, pues puedo demostrar que al menos en mi localidad, los alumnos que acaban la ESO y van a la pública llevan en general un nivel más que aceptable (y estoy siendo modesto), o como el tema de las fondos para su mantenimiento, ¿de verdad usted a aprobado una oposición?, pues demuestrelo e informese antes de decir sandeces malintencionadas. Pero debe ser lo de este país, siempre hay que ver al otro como un enemigo, y generalizar por generalizar. En fin, me parece que se habrá quedado satisfecha. Y yo si que soy un profesor de un colegio concertado religioso, y no me he alegrado de que le bajen el sueldo ni a los funcionarios ni al resto de trabajadores; quizás me hubiera dado un poco de gusto poner en la puñetera calle a tanto inepto que nos maldirige y nos mete en problemas que sólo ellos crean, y creo sinceramente, que es una problema de educación más amplio que enseñanza pública / privada concertada.

    • Karonte
      13 julio 2011 at 1:25 #

      ¿Cuánto te bajaron Carlos por el “tijeretazo”? Si no te importa especifica si eres de primaria o de secundaria.

  63. anónimo
    23 julio 2011 at 18:09 #

    Me he quedado atónito al leer el artículo. Es increíble la cantidad de ideas preconcebidas que tiene. Soy profesor de un colegio concertado y puedo asegurar que nuestro sueldo no es igual que el de un funcionario, en el artículo se dice que la diferencia es mínima. Me pregunto si 300€ MENOS al mes que un funcionario es una diferencia mínima. También se habla de que a los funcionarios les han bajado el sueldo y a los profesores de la concertada no. En ese caso, ¿quién me explica la reducción en mi sueldo de casi 80€ al mes?. Antes de criticar nuestras condiciones laborales sería mejor que se contrastara la información.
    Cierto es que no he hecho oposiciones, pero es una elección tan digna como otras. No creo que como se dice en el artículo tenga que sentir remordimientos de conciencia por elegir un centro concertado para trabajar. Si me hice profesor fue por vocación absoluta.
    Además, hay colegios y colegios. Un público puede ser un colegio de absoluta calidad educativa al igual que un concertado también puede serlo. No todos los colegios concertados son como describes en el artículo. Te aseguro que jamás me han presionado para aprobar a ningún alumno. En mi colegio nos consideramos una ayuda a los padres para la educación de sus hijos, pero se les deja bien claro que si en algún momento están en desacuerdo con el centro, busquen otro.
    No se debe generalizar con estas cosas. No debemos juzgar la calidad educativa de los centros por su titularidad sino por el trabajo que se realiza en ellos. No todos los públicos son maravillosos, al igual que no todos los privados lo son.
    La razón de que la concertada exista, pues, que muchos padres la demandan y que el Estado se ahorra muchísimo dinero con ella.

  64. Luis
    8 septiembre 2011 at 20:44 #

    Tu lo que eres es un resentido, para empezar, deberías darte una vuelta por cualquier cole concetado, no haces mas que difamar, pura demagogia barata. Ya se que estas en contra de los conciertos, pero machote, la constitución nos ampara. Existe la libertad de educación, si fuera por usted, estaríamos como en Cuba…ya os gustaría, ya.
    Por cierto, yo, como miles de compañeros míos, no hemos entrado por enchufe, aunque alguno habrá, pero tenemos que demostrar nuestra valía día a día, no nos vale estudiar una oposición, (el que pueda, por tiempo quiero decir) y a vivir de las rentas.

    • Francisco Javier
      9 septiembre 2011 at 10:33 #

      Libertad de educación y gratuidad de la educación son cosas muy distintas. Los que tanto gustan de la Concertada deberían explicar cuáles son los motivos reales (yo sí los sé) que les impulsan a elegir la privada, pagada con el dinero del contribuyente. Los conciertos son una interpretación sesgada y política de la Constitución, más de derechas que Franco. También debería darse Usted una vuelta por los centros públicos, en los que no cabe elegir el tipo de alumnado y en los que se concentran los sectores más complejos de la sociedad (de ahí, que sea absolutamente tendencioso comparar resultados, pues éstos dependen ante todo de la extracción social del alumnado y del capital cultural de los padres); y por otra parte, no olvidemos que dentro de la mediocridad generalizada (incluidos concertados, que de maravilla poco) muchos centros públicos (colegios, institutos y por supuesto universidades) se encuentran muy por encima en resultados y calidad respecto a la Privada-Concertada.

  65. Aliena Umbrae
    12 septiembre 2011 at 20:31 #

    Ya sé que ha pasado tiempo y que probablemente la polémica no interese por caduca, pero no puedo evitar indignarme.
    Porque soy profe de la concertada, pero también tengo mis lentejas en la pública, pues mi marido es profe de la pública, y enseña exactamente la misma materia que yo. Mis conclusiones son, por tanto, bastante objetivas, y en ellas estamos los dos de acuerdo:
    -Que no hay tanta diferencia como algunos quieren hacer creer entre una enseñanza y otra.
    -Que hay más respeto entre unos y otros de lo que de este debate parece desprenderse.
    -Que la mayoría de los profes de la concertada nos horrorizamos ante lo que le hacen a la pública… Y, amiga mía, aunque puntualices que ese artículo no va dirigido a mí, lo siento, pero me he sentido aludida, porque yo trabajo “para las monjitas” y no tuve que pasar esa infernal oposición por la que veo sudar tinta a mi marido, interino desde hace años, y un profe muy capaz.
    Mira, bonita: a mí nadie me regaló nada, ni era amiga de una monja, ni entré en el cole por enchufe. Entré porque mi curriculum era el mejor. Y no conocía de nada a las monjas ni a la congregación, con la que jamás, repito, JAMÁS, había tenido el menor contacto.
    En mi cole tenemos un 50% de alumnos inmigrantes, y un buen puñado de niños gitanos, y está en Aluche, lo que significa que de “papás potentados” nada de nada. Obreros, humildes y con pocos recursos.
    Y mi puesto de trabajo no está asegurado: si hay reducción de líneas me voy a la calle, pero lo asumo, porque al fin y al cabo, sé que no pasé la brutal oposición que tienen que pasar los de la pública.
    …Y en cuanto al espinoso tema del recorte salarial… Pues estás mal informada, porque en la concertada también nos bajaron ese porcentaje, COMO SI FUÉRAMOS FUNCIONARIOS, aunque no lo somos. Alguien en las altas esferas debió reirse mucho de la ironía.; cuando por fin conseguimos equipararnos algo a la pública, es a la baja.
    Por otro lado, y teniendo en cuenta que el artículo es de hace más de un año, y las cerdadas que están haciendo ahora mismo a la pública, no puedo por menos que solidarizarme con vosotros. Al fin y al cabo, también como de eso.
    Hay que enseñar tolerancia y respeto a los alumnos, en la pública y en la privada… y veo muy poco de eso en este debate, la verdad.

  66. uno más
    13 septiembre 2011 at 13:23 #

    Hola, yo he sido profesora de la pública y de la concertada:
    Pues sí, muchos hemos logrado cambiar de la pública a la concertada. No quiero generalizar, pero problemas de disciplina hay muchísimos más en la concertada que en la pública (por lo menos en mi experiencia) porque todo en la concertada queda de puertas para adentro.
    Yo a veces me sorprendo del complejo de inferioridad que tienen los que trabajan en la pública respecto de la concertada; nos han vendido la moto de que esta última funciona muy bien, y no hay problemas de disciplina, y todo eso. No puedo más que reirme para mis adentros y pensar: “si ellos supieran…”. Además del problema de la disciplina, el hecho de dar asignaturas que no son de tu especialidad ni se aproximan lo más mínimo, no sólo en la ESO sino también ¡en Bachillerato! (un licenciado en Derecho dando Historia mientras un licenciado en Historia daba FOL, una de Historia del Arte dando Filosofía y afirmando que odia y siempre odió la Filosofía, y así un largo etcétera).
    Mucho ánimo para los profes de la concertada, sobre todo para los que están muy jodidos -porque hay otros que se lo han montado muy bien.
    Y mucho ánimo a los de la pública que están ahora luchando por ella, y no son sindicalistas, ni ixquierdistas, ni “perroflautas” ni del club de la ceja.
    Pero, sobre todo, mucho ánimo a los que como yo vamos al paro por culpa de políticos ineptos y demagogos.
    Como conclusión:Yo, que he conocido los dos tipos de enseñanza por dentro, mandaré a mis hijos a centros públicos.

  67. Aliena Umbrae
    12 octubre 2011 at 15:01 #

    Pues creo que yo no tendría ningún problema en mandarlos al mismo colegio en el que yo enseño: me gustan los valores que intentan transmitir, y los problemas de disciplina no son graves… o al menos no son tan graves como podrían ser. Hemos tenido nuestros problemas, por supuesto, como en otros centros, pero estamos justo al lado (verja con verja) de un instituto público, podemos hacer comparativas con los profes de allí, con los que a menudo nos encontramos en el café del recreo. Nosotros nos vemos más o menos igual, pero si uno pregunta a los chicos (y yo lo hago, porque parecen tenerme bastante confianza y me cuentan muchas cosas), ellos suelen decir que las peleas y los problemas de bandas son más frecuentes en el insti de al lado. No sé, igual es impresión suya…

  68. mets
    3 noviembre 2011 at 22:45 #

    ¿Defendemos a la educación pública echándole mierda encima a los trabajadores de la concertada? ¿Tenéis una plaza en propiedad y por ello os consideráis mejores profesionales que nosotros ? ¿ En base a qué ? Algunos decidimos libremente optar por la concertada y no opositar. Muchos tenemos más de una carrera universitaria, expedientes académicos brillantes, experiencia laboral en otros países, y otros muchos tienen oposiciones APROBADAS con notazas, pero claro…sin suficientes puntos para conseguir la valiosísima “plaza”. Venga ya!!! Argumentos inteligentes es lo que se necesita para apoyar la educación pública y de calidad. Y por cierto…yo no creo que ser funcionari@ sea tanta ganga. Opto por la concertada porque no quiero que el Estado decida el lugar en el que voy a residir, el colegio en el que voy a trabajar…de por vida! Lo siento, la vida es muy larga. Respeto muchísimo a todos aquellos que han decidido seguir este camino, pero también exijo que se me respete a mí por haber decidido seguir uno diferente.

  69. Elisa
    11 noviembre 2011 at 10:05 #

    No tendrás en mucha estima tus principios si, como dices, renuncias a ellos. Búscate otro trabajo, ¿no? Ya sé que es más fácil decirlo que hacerlo, pero yo renuncié a un trabajo porque iba contra mis principios, y a continuación me tiré trece meses sin trabajo, y casi me muero de hambre. Puedes elegir poner tu coherencia por encima de otras cosas o no, pero luego no te quejes de la decisión que hayas tomado. El problema no es de las monjas, es tuyo: ellas ponen sus normas y no obligan a nadie a trabajar allí, así que si no te gusta, vete (cosa que, por cierto, te encontrarás en cualquier trabajo privado del tipo que sea). Por otro lado, no entiendo a qué viene tanta inquina contra los colegios concertados (religiosos o no). Me parece perfecto que los padres puedan elegir llevar a sus hijos a un sitio donde les enseñen lo que sea (religión, gimnasia, alemán o mecánica del automóvil). Lo que hay que hacer es mejorar todo lo posible la enseñanza pública para que la calidad de la enseñanza no sea el factor decisivo. Pero el que luego quiera cosas extra, que se vaya a donde las pueda conseguir, ¿no? Y no me vengáis con que vuestros impuestos están pagando esa enseñanza concertada que tan poco os gusta. El Estado debería gastarse el mismo dinero para cada niño, estudie donde estudie; si se dejara de subvencionar la enseñanza concertada se estaría discriminando a sus alumnos, que tienen tanto derecho como los otros a que se pague por ellos. Y en España sale más barato un niño que estudia en la concertada que uno que estudia en la pública. Esto se solucionaría con un cheque educativo del mismo dinero para cada alumno, estudie donde estudie: que se lo den a los padres, y que ellos se lo gasten donde quieran. Claro que para seguir dando a los alumnos de la pública el mismo dinero, tendrían que dar más de lo que les están dando ahora a los de la concertada, y ahí es donde no les salen las cuentas. Y lo que digo yo siempre: que dejen de subvencionar a la escuela concertada, que como entonces no podrá mantenerse, todos sus alumnos irán a la pública, y ya veréis lo que sube el gasto en educación (o lo que baja su calidad, al tener que recortar gastos). Es como los cacareados privilegios de la Iglesia… Vale, que corten el grifo, que la Iglesia se dedique sólo a las almas, y cuando el Estado tenga que hacerse cargo de todos los hospitales, escuelas, hospicios, comedores sociales, ayuda a los necesitados, y veinte mil cosas más de las que ahora se hace cargo la Iglesia (y en las que no piden partida de bautismo para acoger a nadie), ya nos daremos cuenta todos de lo que vale un peine.

  70. A-gora mismito
    12 noviembre 2011 at 5:14 #

    Sobre el articulo no muy decente sobre docentes:

    La enseñanza y/o educación necesita de un pacto entre todos los estamentos educativos, el artículo (latgo en demasía) no hace más que acrecentar diferencias y desunir.

    Ni todos el profesorado de la concertada son unso “pringados”, ni todos los concertados son religiosos (lease cooperativas), ni todos los religiosos son sectas, ni todos los profesores de la publica son buenos docentes, y por lo menos el aprobar una oposción (por lo menos hasta ahora) y saber tropecientos temas casi de memoria no es ni ha sido sinónimo de calidad a la hora de dar clase.

    Docentes excelentes, buenos, regulares, malos y penosos los hay en la privada, concertada y pública así que no nos rasgemos las vestiduras.

  71. Concertadito
    15 noviembre 2011 at 21:25 #

    Hola a todos, yo soy profesor de escuela concertada y, en referencia al artículo que sirve como génesis para este debate, he de decir que me ha resultado vacío, falto de contenido y grosero, además de bastante demagogo y “topiquero”. Desde el primer momento que ha dicho “monjitas” he perdido el interés por el artículo…De hecho estoy de acuerdo con otras personas que han comentado que puede ser inventado.

    Ante todos los “argumentos” que ha dado describiendo el colegio concertado, yo le preguntaría: ¿Entraría a trabajar en una empresa de construcción de armamento un pacifista? ¿Un defensor de los animales y antitaurino dejaría si quiera su currículum en un matadero? Simplemente quiero decir que si tan en contra está usted de todos esos ideales, defienda los suyos propios, sea auténtico y no los dé de lado simplemente porque ha sido quien le ha dado trabajo. Sabía usted dónde se metía, y si no lo sabía, se aguanta, o si no deje el trabajo que tanto está criticando…y debe apechugar porque serán “normas de la empresa”…

    Seamos serios y defendamos las cosas con propiedad…

  72. Pepe el albañil
    17 noviembre 2011 at 16:41 #

    Una defensa más, demagógica e interesada, de alguien claramente afín a la izquierda y al sostenimiento del estado por los siglos de los siglos. Alguien reacio a la responsabilidad y la producción, a la obligación que todo puesto de trabajo requiere a cambio de una remuneración previamente tratada. Un defensor del sindicalismo, de los liberados y de la protección laboral de papá estado aunque esto suponga un coste doblemente superior para el resto de los ciudadanos. Una demostración de egoísmo laboral y social donde tan solo existe interés personal y corporativo, siendo casi un insulto al resto de los españoles. ¿Por qué no protestan por no hacer funcionarios a los albañiles que trabajan en la obra pública?, ¿por qué el estado paga a empresas privadas que contratan a obreros sin hacer oposiciones, sin contratos fijos y blindados y sin los privilegios que de los que disfrutan los funcionarios?. Le pediría al autor de este artículo que defienda de igual manera a todos cuantos trabajan en empresas privadas que reciben del estado el dinero con el que se pagan sus sueldos, exigiendo que toda obra pública sea llevada a cabo por funcionarios de carrera, pasando sus correspondientes oposiciones, o no, y garantizándoles cuatro meses al año de vacaciones. jornadas reales de trabajo de 18 horas, semanales, el resto podrían hacerlas en su casa o en una sala para obreros con calefacción y aire acondicionado, y apoyo de los sindicatos de izquierda para mantener esos beneficios a cambio de un incondicional servicio al gobierno, o a la oposición si la izquierda no gana las elecciones. Al fin y al cabo esos sueldos se pagan con dinero de todos y los obreros manuales también somos profesionales, y muchos mas inteligentes que algunos profesores. Vamos a ser todos funcionarios en este país, que así nadie podrá irse al paro.

    • 17 noviembre 2011 at 18:05 #

      Perdone, pero si hay una profesión que haya sido en los últimos tiempos protegida, gobernada, promovida, financiada, subvencionada, por el Estado es la de albañil. El negocio del ladrillo ha dado en los últimos tiempos más disgustos a los españoles que todos los profesores funcionarios juntos, sin que hayamos visto ninguno de sus beneficios porque desde el contratista hasta los chorizos de los ayuntamientos y de las comunidades autónomas todos se lo han llevado calentito, sin dejarnos otra cosa más que paro y deudas vitalicias. Debería usted quejarse en otro sitio. Máxime cuando lo que en este artículo se pone sarcásticamente en tela de cuestión es una actividad igualmente protegida por el Estado e igualmente subsidiaria: la enseñanza concertada.

  73. Pepe el albañil
    17 noviembre 2011 at 21:47 #

    Usted lo ha dicho, se lo ha llevado el estado y las empresas. pero yo no conozco a ningún funcionario que haya sufrido la crisis verdaderamente como el resto de los trabajadores, mas allá de una pequeña reducción salarial, que les ha sido aplicada por aquellos que mas ustedes apoyan. Solo digo que si por el mero hecho de que su trabajo esta siendo costeado por el estado debe ser funcionario, también lo debería ser el de aquellos que trabajamos para el estado indirectamente, igual que ustedes. Lo que pasa es que en este país lo importante para algunos no es ni la enseñanza, ni la sanidad, ni la igualdad salarial, ni nada que tenga que ver con el interés general. Lo que ustedes defienden es su particular parcela de bienvivir. Si les importase de verdad España reclamarían una mejor calidad de la enseñanza independientemente de que sea pública o concertada. Ya esta bien de tomar a la gente por idiota, digan ustedes lo que en realidad les duele, que no es otra cosa que el temor que les produce el perder las ventajas laborales que tienen los funcionarios, algunos muy mal valorados, pero otros, entre ellos los maestros, con unos privilegios vergonzosos, y no desprecie usted a los obreros de la construcción y demás, que trabajan veinte veces más cobrando mucho menos y son quienes produjeron toda esa riqueza que les ha permitido a ustedes crecer como la espuma con un gobierno que se ha dedicado a gastar alegremente lo que nosotros hemos producido,y engordar desmesuradamente el gasto público, un gobierno que ustedes apoyan incondicionalmente y que nos ha llevado a ruina. Una ruina que pretenden ustedes no les afecte. ¿O se olvida usted que quien paga el sueldo de los funcionarios somos los que trabajamos en la empresa privada?. Comprendo que estén ustedes temblando ante el inminente cambio de gobierno. El cambio de una política económica que reduzca el gasto publico los pone a ustedes de los nervios, porque más allá de que el país se vaya al traste solo defienden su interés personal, y ese lo tienen mejor garantizado con los suyos, que, aunque los demás se mueran de hambre, para sus votantes tienen siempre un trozo de pan, y son muchos quienes están dispuestos a todo por unas migajas.Si tanto les gusta a ustedes que se ataque a la empresa privada pues asuman las consecuencias de la desaparición de las mismas. sus sueldos dependen de lo que estas aporten al estado.

  74. 17 noviembre 2011 at 22:36 #

    Hay que ver lo que ha molestado este artículo a los carcamales del empresariado de la enseñanza privada (el 90% de la cual es religiosa) y a otras momias rancias. Les duele la verdad y les duele que alguien se atreva a decirla sin que pueda ponerlo en la calle el director o el capataz. Supongo que también les dolerá que en la enseñanza pública eneseñemos a nuestros alumnos a pensar libremente y a distinguir al falsificador ideológico y al explotador. Elisa, Concertadito, Pepe ¿el albañil?, tomaos una valeriana.

  75. Pepe el albañil
    18 noviembre 2011 at 2:13 #

    ¿Pensar libremente?. Es que además de tomarnos por tontos a todos también nos tomáis por colegas. Porque solo vuestros colegas, o camaradas, creen que lo que vosotros hacéis en los colegios es dejar a los alumnos pensar libremente. Tu mismo no eres libre cuando dices lo que dices, porque quien miente con tanta convicción solo puede ser como consecuencia de un efectivo adoctrinamiento. Menos mal que los comentarios que hacéis son solo para alegrar el ego de vuestros acólitos, porque todo el mundo sabe lo trabajadores, comprometidos con la educación y exentos de ideología que sois los maestros de la publica en este país. Nacidos para ser funcionarios. Ese es vuestro único objetivo, y mientras no sale la plaza comiendo de los demás, en casa de los papás hasta los cuarenta y llevando pancartas a cambio de un bocadillo Toda España os conoce.

    • 18 noviembre 2011 at 16:40 #

      Lo dicho: la Brunete Eductativa. Cuidado, peperos, que estáis venciendo pero no convenciendo. Que la LOGSE-LOE sea una mierda no quiere decir que vuestra (desconocida) oferta educativa valga mucho más. A los partidos políticos les conviene ir afinando, porque el tiempo de embaucar y no cumplir está finiquitado. Y, para terminar, supuesto Pepe el albañil: ¿por qué te escondes bajo ese nombre tan burdo que no engañaría ni a un cascote? Sé auténtico-a, hombre/mujer, no hables desde detrás de una máscara, o vamos a pensar que tú también llevas la de Anonymus, como los del 15-M. ¡Ya sería la repanocha que fueras uno de ellos!

    • Anti-alienación
      12 agosto 2012 at 9:27 #

      Mira el que habla de adoctrinamiento XDDDDDDDD estás alienado a muerte y ni siquiera eres consciente de ello ¿a cuántos maestros/profesores conoces personalmente? ¿qué mecanismos de estudio has usado para soltar esos paradigmas¿ ¿has seguido un protocolo de estudio científico? ¿dónde está? ¿te capacita eso para decir que TODOS, ABSOLUTAMENE TODOS se rigen por el mismo principio tal y como estás haciendo?. Cuando haces tuyo ese pensamiento colectico de “Toda españa os conoce” “tomarnos por tontos” etc. ¿eres consciente de que estás infiriendo tu propio pensamiento en TODOS los demás para validar tus opiniones porque careces de argumentos reales que lo avalen? ¿te das cuenta de lo asquerosamente fácil que es volver tus argumentos del chichinabo en tu contra? ¿te das cuenta de que sencilamente realizas proyecciones freudianas en todas direcciones para proteger tu “yo” porque te sientes agredido?

      Vives en la incongruencia más brutal y en la irresponsabilidad más atroz. Eres un INMADURO, y se te nota a la legua, aparte de tener la misma capacidad de reflexión e introspección que un molusco.

      Quieres conocer la razón de tanto fracaso educativo? Aunque tu rudimento de lógica que te lleva a contravenir torpemente tus propias argumentaciones no te dará para mucho espero que reflexiones sobre el siguiente público: si manifiestas con tan mala baba esa falta de respeto totalmente infundada y generalizada en base a Dios sabe qué mandanga que se te paseó por la mollera un día de bajona ¿cómo esperas transmitir un mínimo de respeto hacia la labor docente? y en consecuencia ¿crees que si los alumnos llegan con tus ideas en la cabeza van a aprender algo o respetar a sus maestros/profesores por muy esforzado que este sea? En absoluto, pero vamos, que esto le pasa hoy día hasta a los médicos (mis mejores amigos lo son), porque hoy día se ha llenado todo de irresponsables como tú que desde la necedad más recalcitrante se ponen a enjuiciar a cualquier profesional por cualquier mandanga que han visto en elmundotoday, y a intentar sentar cátedra en materia de ingeniería genética (for example) porque vieron una entrevista a Leticia Sabater en la que opinaba sobre los tomates transgénicos.

      No es que te tomemos por tonto, es que lo eres, y encima estás orgulloso y haces ostentación de ello. Con dos serones, chaval.

  76. Ania
    18 noviembre 2011 at 20:27 #

    Este Pepe el albañil habla como si los funcionarios y los albañiles lo fuéramos por nacimiento, genética o generación espontánea. Tal como si en vez del**** de nuestra madre hubiéramos nacido con el pan funcionarial o con el ladrillo bajo el brazo tal como duendes bajo una seta . Alucino.

    “Nacido para ser funcionario” o nacido para ser albañil -tanto me da- lo será tu **** madre , majo. Deja de encasillar, deja de ofender.

    • Roberto Martínez
      19 noviembre 2011 at 10:00 #

      Ania:

      Aúnque te escudes de asteríscos, bien se ve a leguas quien es el que ofende por estos lares. Creo que no hace falta faltar al respeto para discrepar y mostrar tus opiniones.
      Para tener un mínimo de compostura y educación no hace falta ir ni al Público ni al Concertado.
      Espero que si eres funcionaria pidas perdón a todos los de tu condición profesional dado que los acabas de dejar tirados por tierra.
      Estoy seguro que en la función pública hay muy buenos profesionales manchados por el mal obrar de muchos de sus compañeros, ese es el gran problema que se debiera de empezar a corregir y controlar en vez seguir atacando por otros frentes con tal de justificar lo injustificable. Nos estamos comportando como las verduler@s de la plaza de abastos, donde en vez de mejorar sus productos y la calidad de los mismos, se dedican a insultar y menospreciar al del puesto de enfrente.
      Mirar, en esta sociedad cabemos todos(Públicos-Concertados;Funcionarios-Trabajadores de la E privada..) en vez de seguir tirándonos los trastos, cada uno desde su posición que se preocupe de mejorar y trabajar limpiamente por lo que cree cada día que pasa si queremos que este país progrese y no se vaya al carajo, màs autocrítica es lo que necesitamos.
      Respecto a mucha gente que tiene en boca…”Con mis impuestos, nooo”- Que se lo vayan desterrando, la verdad ya huelen semejantes expresiones con ese nivel de egocentrismo; pensar que los millones de ciudadanos contribuyentes que hay en este país, si tuviéramos que destinar exclusivamente los impuestos a lo que piensa cada uno a título individual… A estas horas nos hubiéramos autoaniquilado. Los impuestos, de todos y para todos.
      Mas toleráncia es lo que necesitamos en este país, dado que en los últimos años hemos tirado gran parte de esta por los sumideros.
      Que tengáis todos muy buenos días y a seguir luchando todos juntos, por un futuro más próspero y tolerante a través de esta herramienta tan potente diversa, multicultural y complementaria como es la educación(Pública, Concertada y Privada). La exclusividad, y el egocencrismo que tenemos algunos, pensando que solo no nuestro es lo mejor, valido y políticamente correcto, dejémoslo para otros países bananeros y dictatoriales que así les luce el pelo.
      ..

      • Ania
        19 noviembre 2011 at 11:59 #

        Roberto Martínez,

        Si he ofendido por estos lares “escudándome en asteriscos”, pido disculpas a la mayoría que no lo hace y se haya ofendido.

        Pero mi escrito ha sido respuesta indignada a las graves acusaciones vertidas hacia los maestros de la pública el día 18 de noviembre a las 2:13 por “Pepe el albañil” en un foro mayormente de enseñantes como es éste.

        Son los Pepes el albañil y los que los apoyan los que dejan por tierra a los funcionarios y los que debieran pedir perdón y no yo, que no tengo ningún compromiso adquirido para defender a ningún funcionario, ni a ningún albañil , si lo hago es libremente opinando. Lo que no tengo derecho a hacer es a ofender a funcionarios por el hecho de serlo, ni a albañiles por el hecho de serlo. Ni yo, ni Pepe, ni usted ni nadie.

        Léase atentamente las seis últimas líneas del citado post de Pepe el albañil y verá que las generalizaciones tremendamente ofensivas que hace con respecto a los maestros de la pública -sobre todo en las últimas tres líneas-, merecen mucho más su atención reprensiva que las de una servidora.

        Por lo demás, dice usted cosas muy razonables y que comparto casi al 100%.

        Un saludo.

  77. Roberto Martínez
    19 noviembre 2011 at 12:40 #

    Aceptado y totalmente de acuerdo con tu último comentario, y entiendo tu indignación con compañeros como “Pepe..” , su ofuscada, equivocada y radical manera de enfocar las cosas, así como también otros muchos desde el inicio de este hilo (no voy a enumerarlos, no merece la pena) que tampoco se quedan cortos en su postura de totalidaridad absoluta llena de prejuiciosy topicazos de “barra de bar”. Lo único que debemos hacer es no dejarnos llevar por la ira y no responderles entrándoles al trapo con los mismos modos, fundados en odios y rencores que no nos llevan a ningún sítio.
    Perdona si te pude ofender en mi comentario de reproche. Solo intento aportar mi granito de arena a que haya un poco de concordia y respeto entre todos, sin prejuicio de la libre manera de pensar de cada uno.

    Que tengas un buen día.

  78. Concertadito
    20 noviembre 2011 at 13:05 #

    A PABLO LOPEZ GÓMEZ.

    Me gustaría preguntarle de dónde ha sacado usted ese porcentaje de 90% de enseñanza privada religiosa…acaba de retratar a voz en grito su demagogia…Si echara un vistazo a los datos oficiales del estado, vería que el número de alumnos estudiando en educación privada o concertada ronda el 20% del total de alumnos de todo el país. Y dentro de ese 20% de educación privada o concertada, los colegios pertenecientes a órdenes religiosas o de entidades confesionales representan un número inferior al 40%.

    Buenas tardes y feliz día de elecciones.

    • 20 noviembre 2011 at 21:11 #

      Concertadito: ¿No son el 90%? Pues a lo mejor no, pero seguro que están más cercanos a esa cifra que al 40% del que usted habla, así que, a demagogo, me gana. Piense además una cosa: que en muchos centros privados, el ideario religioso y el influjo o el dominio de la Iglesia están si que se proclame con rótulos luminosos, así que… De todos modos, el asunto ya no es la Iglesia, es la ideología. A mí me interesa la educación, y es de lo que hablo, mientras que a gente como usted o Pepe ¿el albañil?, les interesan cosas como la libertad de empresa o la hegemonía de los planteamientos derechistas en general y en la enseñanza en particular. Que usted ha entrado aquí a defender ciertas posturas políticas lo demuestra ese fallidamente sarcástico “Buen día de elecciones” con que se despide. Y es que, no falla: la gente de derechas, cuando defiendo la enseñanza pública, se imagina que soy del PSOE. Deberían ustedes afinar un poquito más hombre: en puridad, los del PSOE son tan defensores de la enseñanza pública como ustedes. Los que defendemos la enseñanza pública sin caretas solemos ser gente que nos dejamos la piel en ella, como este servidor o la autora de este artículo que que tanto les disgusta a ustedes.

  79. Concertadito
    20 noviembre 2011 at 13:10 #

    Me gustaría también felicitar a Roberto Martínez por su tono conciliador y argumentos, y quiero dejar claro que educación pública sí, siempre, pero concertada o privada, también, siempre.

    Buenas tardes

  80. Misscadiz
    11 diciembre 2011 at 10:14 #

    he leido el articulo y me parece que como trabajador de una empresa si no estoy de acuerdo con algo hablo con el jefe y me voy.
    Que falta total de sinceridad el hacer las cosas por temor a que te largen. Es que tendrías que traficar con drogas porque no tienes otro trabajo? O es que no hay profesores preparados con total identificación con el ideario del centro?
    Me parece falsa la persona que habla así de donde le pagan, si no estas de acuerdo te vas.
    Por cierto los alumnos malos también los hay en concertada, entran por zona, y los inmigrantes no los llevan (al menos en el de mis hijos) porque les sale mas barato el cheque comedor en uno publico. Claro como el comedor del concertado es más caro¡
    Lamentable el articulito, un refrito de leyendas urbanas.

  81. Mariano
    11 diciembre 2011 at 17:10 #

    En esta carta carta al director de EL PAÍS nos cuentan cosas que todos sabemos sobre la concertada.
    Y que conste con que habría que definir qué se entiende por enseñanza inclusiva y otras gaitas, con las que no estoy de acuerdo.
    Pero el actual modelo es segregador, porque los poderes públicos subvencionan centros de titularidad privada para que estos seleccionen a sus alumnos.
    La concertada, heredera de la subvencionada, debería haber sido sólo una emergencia temporal, no una estructura envenenada y monstruosa. Es incompatible, tal como funciona ahora, con dos principios constitucionales: la idea de servicio público y de libre economía de mercado.
    Es una competencia desleal pagada por los contribuyentes. Que se ha dado de forma ignominiosa con gobiernos de “derechas” y de “izquierdas”. De coña.

    • Mariano
      11 diciembre 2011 at 17:17 #

      Fe de errores:

      En lugar de ” que conste con que” debería decir “que conste que”.

  82. 12 diciembre 2011 at 12:39 #

    ¡AAiiii! (pretende ser un suspiro) ¡Qué artículo tan bonito y tan bien escrito! ¡AAiiii! (otro suspiro) “las monjitas”. ¡Qué tierno artículo! ¡Y qué bien escrito estaba! ¡Y con qué ironía además! ¡AAiiii! (otro suspiro) “las monjitas”. Lo que más me ha gustado es que ha sido un artículo muy imparcial y sesudo, digno de ser publicado en El País o mejor aún en Público. ¡AAiiii! (otro suspiro) “las monjitas”. ¡Qué tierno! Desde que leí este artículo todo lo veo mucho más claro. Ahora ya sé que la concertada es un nido… de “monjitas”, pero, ya, ya, “las monjitas”. ¡Cómo se las gastan!

  83. Concertadito
    14 diciembre 2011 at 2:30 #

    Pablo López, veo que ha entendido a la perfección por dónde van mi crítica y mis comentarios…(esto sí que es sarcástico)…y a lo mejor he leido mal, pero me da la impresión de que en la educación en que trabaja y por la que se deja la piel la autora del artículo no es la pública precisamente…

    Otra cosa más, y permítame que le parafrasee: los que defendemos la enseñanza concertada sin caretas solemos ser gente que nos dejamos la piel en ella, como este servidor…ah y tambien la autora del artículo, que no me cabe duda que, aun criticando lo que critica, se deja la piel por los niños…aunque, en conciencia, le falla el medio, no el fin.

    Un saludo

  84. Sombra
    3 febrero 2012 at 10:57 #

    Primero, dudo mucho de que sea profesor de un colegio concertado quien lo ha escrito; segundo, más que una persona parece un borrego sin capacidad de decisión; y tercero, siempre he pensado que ambas escuelas, públicas o privadas-concertadas eran buenas en España pero me sorprendió descubrir que, tras un año en la privada-concertada, iba dos cursos por delante en la pública. Y no me digan que eso es una falacia porque lo he vivido en mis carnes. También me gustaría saber dónde regalan los aprobados en la privada-concertada porque yo las he pasado p…. para sacarlos. Lamento que la Educación esté así en España pero veo, a veces, más envidia (¿?) que conocimiento. ¿Acaso la pública no se paga de los fondos públicos?. La concertada también los recibe así como aportaciones de los padres, que YA SABEN lo que hay cuando meten ahí a sus hijos. Como decís, los caprichos se pagan. Por ello en la concertada se pagan las actividades extraescolares, las excursiones, las clases de refuerzo o lo que sea. SE PAGA. No sé qué diferencia encontráis con la pública porque los fondos públicos son para lo mismo en las dos. Si a la pública no le llegan los fondos para otras cosas, que pida dinero a los padres igual que hace la concertada y ES ACEPTADO por los que van allí. Ah no, espera, que lo que no queréis es pagar….

    • sin sombra de duda
      22 marzo 2012 at 20:35 #

      “tras un año en la privada-concertada, iba dos cursos por delante en la pública”
      ¡Ya sabes dónde los regalan!

  85. smurff
    5 marzo 2012 at 13:32 #

    Buenas tardes,

    No me dedico a la educación ni mucho menos, pero tengo la experiencia de haber estudiado en un colegio público y otro concertado.Allá por los años 80 los colegios públicos estaban muy bien pero los concertados estaban mejor, yo llegué a la universidad y además saqué unas oposiciones estatales.Actualmente tengo a un hijo en un colegio concertado,religioso y de monjitas y las casualidades de la vida es que estoy remplanteandome quitarle y ponerlo en uno público.Los motivos son varios, uno de ellos es que al final que si comedor,coleigo y actividades se me hace un montante de 300 euros mensuales, más otros 300 euros anuales por matrícula, libros,uniforme y demás y dentro d unos años mi hija pequeña también tendrá que ir siendo el coste el doble……y otro motivo es porque las monjitas son unas chupa sangres en toda regla y por todo te cobran.Y eso quema mucho y mucho y mucho y más que mucho.La enseñanza creo que está mejor organizada que en un colegio público pero al final terminan quemando a los padres con tantas historias de trabajos,excursiones y donativos…….

  86. Sevini
    21 marzo 2012 at 23:35 #

    Madre mía… primero que me parece muy bueno el artículo, aunque me ha deprimido mucho por todo lo que hay en contra de la escuela pública (me estoy preparando las oposiciones), pero lo que me ha dejado estupefacta ha sido uno de los comentarios de una mujer que, entre otras cosas, que nunca llevará a sus hijos a un colegio público tal y cual… ¿sabes que te digo? MUCHAS GRACIAS, yo un día me sacaré mi plaza con el sudor de mi frente y con mi trabajo y esfuerzo, así que espero nunca toparme con alguien como tú. Ya que las familias en la pública son un pilar muy importante y tener alguien cerca así…. puuuf!!! quédate en la privada que allí seguramente te bailen el agua.

    • Roberto Martinez
      23 marzo 2012 at 20:04 #

      Viendo tu comentario, te doy un consejo para que lo tomes a tiempo:
      Deja tus oposiciones y dedícate a otra cosa, de verdad… La sociedad lo agradecerá
      Una persona que aspira a sacarse unas oposiciones y que después sea todo un valle de “rositas”, padres ejemplares y bien amaestrados, alumnos modelo etc … Uf.. que miedo me das, vaya batacazo que te vas a llevar junto con una parte de la sociedad que se cruzará en tu camino.
      Ahí está el germen del problema.. “Profesionales” que aspiran a hacer una buena carrera en base a una Oposición(El Examen de tu vida), sin vocación, pensando en lo fácil, idílico… Alumnos conflictivos, problemáticos y sus correspondientes padres, como bien dices en tu comentario, agradecida que no se te crucen en el camino. Después dicen que la Privada-Concertada discrimina…
      Esa gente con estas aspiraciones que bien manifiestas son los que dejan el prestigio de la enseñanza en este país por los suelos, sobre todo la pública.
      Se que hay muy buenos profesionales en los centros públicos que saben estar cogiendo día a día el toro por los cuernos, tanto en las “verdes como en las maduras” aunque hay otros muchos que nublan por desgracia las virtudes de aquellos.
      Insisto, no pretendo hacerte daño pero no tengo alternativa, dedícate a otra cosa, no vales

  87. Gonzalo
    14 abril 2012 at 12:23 #

    HOLA
    TU LO QUE ERES ES IMBECIL,
    UN CONSEJO, SI NO TE GUSTA DONDE ESTAS, VETE Y DEJA DE AMARGARTE Y AMARGAR A LOS QUE TE DAN DE COMER, LA ESCLAVITUD ACABO HACE AÑOS.
    GONZALO

  88. Anonimous colegious
    18 abril 2012 at 16:13 #

    Osea que fuerte que fuerte que fuerte me parece estiii mirad soy profe de un colegio publico i es horrendo fatal no es nada recomendado que lleven a sus hijos a ese cole hay alumnos que no les dejan trabajar osea reguay para ellos i para los papis que pa lo papa no sabe que te digo que hay alumnos pegan puñetazos i dan miedecitooooooooo

    • que fuerte que fuerte
      18 abril 2012 at 18:20 #

      En cualquiera de ellos te enseñarán a distinguir la “i” de la “y”, pero no quitan la necedad nazi_nalista.

  89. niporpienso
    21 abril 2012 at 18:58 #

    Reblogged this on niporpienso.

  90. Un alumno de Magisterio
    31 mayo 2012 at 16:01 #

    Muy bueno. Yo soy de los que creo que con la educación concertada nos la han colado. Todos pagamos para que unos cuantos encuentren trabajo sin opositar y para que lo más importante de la sociedad que es la educación este en manos de un grupo de poder poco democrático. Sus profesionales pueden ser muy buenos, pero transmiten una moral algo lejos de los valores democráticos .

  91. pedro
    31 mayo 2012 at 20:45 #

    Soy trabajador en un concertado.

    Creo que cada uno se gana el pan como puede, si de verdad quieres hacer crítica puedes hacerlo directamente a la iglesia o a el estado, que consiente. No al que educa y pone todo su empeño en enseñar dejando de lado moralinas religiosas.
    No creo que ningún profesor de la concertada se alegre porque bajen el sueldo a nadie, no sé quién puede tener la mente tan retorcida.

    He leído por ahí que la concertada selecciona alumnos y echa a los peores a la pública, pues nada más lejos de la realidad, en la mayoría de la concertada se agotan todas las vías y se aguanta todo lo que se puede por mantener la famosa “imagen”, ya que la expulsión de un alumno se muestra como un fracaso del colegio (como en cualquier otro centro no?).

    En fín, al abarcar un tema tan importante como la educación es mejor no ser fanáticos ni tratar de interpretar roles que no nos corresponden escribiendo “como si fuéses un profesor de la concertada” y haciendo una especie de parodia bastante poco enriquecedora y a la vez, complicada de leer por repetir constatemente los mismos argumentos sin profundizar en la raíz del asunto.

    Se nota que eres de ciencias ;-)

  92. 2 junio 2012 at 23:40 #

    Xoia, no me cansaré de repetírtelo:´¡qué gran artículo, el mejor de Deseducativos sin duda alguna! Recuerdo que, cuando lo escribiste, yo aún tenía unas ideas muy confundidas en lo referido a la concertada y hasta traté de limar asperezas entre la persona que te movió a escribir este artículo y tú; sin embargo, entre el brutal y totalitario ataque de Esperanza Aguirre a la enseñanza pública y el veneno que desbordan los defensores de la concertada que se han tirado como lobos contra este artículo, se me ha caído totalmente la venda. ¡Qué clarividencia la tuya, cómo sabías quién era el verdadero malo de la película y cómo estaba agazapado! Que hayan caído en bloque como una bandada de buitres sobre este artículo y lo hayan convertido en el más comentado es una prueba irrefutable de que es un análisis impecable de la realidad. Y, por cierto: vaya talante y vaya altura intelectual demuestran la mayoría de ellos, vaya manera de ensuciar el debate por defender pura y simplemente el negocio. Si son profesores todos esos que al comentar aquí no han demostrado otra cosa que mala bilis y nula inteligencia, pobres de sus alumnos, espero que no sean muchos los que se vean sometidos a energúmenos de este jaez. Ahora, te lo digo con franqueza: no sabes cómo me río con sus rebuznos.

  93. SALUD
    22 agosto 2012 at 10:48 #

    Salud

  94. Susana
    30 agosto 2012 at 0:17 #

    Ja,ja… La típica guerra funcionario versus contratado. Me sigue haciendo gracia. Lo cierto es que en la concertada no suelen tener niños con dificultades ( nec esp de apoyo educativo) exceptuando algun niño con sobredotacion. Y desde luego, escasisimos niños en desventaja sociocultural. Pero no se puede culpar al profesorado, q trabaja con lo q tiene… Igual q yo en la publica intento enseñar a mis niños ya sean gitanos, discapacitados, o simplemente niños mal educados.
    Pese a todo, quien no vea que la escuela pública es subsidiaria de la privada es q no quiere ver. Mis respetos a todo educador, público o privado.

    • Fede
      29 octubre 2012 at 22:42 #

      Coincido contigo, Susana, en que no nos interesa a nadie una guerra que no lo es. De todos modos eso de que en la concertada no hay niños con dificultades ¿de dónde sale?Al estar concertado un centro debe recibir a cualquier alumno independientemente de sus capacidades y origen; pues tiene que usar los baremos oficiales por los que se rige la admisión en su Comunidad Autónoma. Y ¿dónde están los superdotados?.Yo he visto muy,muy pocos que quepan en un diagnóstico fiable sobre ello. El asunto de la escuela concertada no es sencillo, pero a mí -que trabajo en un centro concertado, y sé lo que hay- no se me ocurre poner a parir a los compañeros de la pública.Discrepo en que la escuela pública es subsidiaria de la concertada o de la privada; no es este el espacio para hablar de condiciones laborales, pero no creo que nadie nos envidie por ellas.En nuestro caso creo que somos una subcontrata de la escuela pública-comunidad-estado, y ni te cuento lo que ocurre con las condiciones laborales.Ya no tenemos seguro nada, en ninguna red, ni en ningún trabajo..
      Animo a todos.

  95. 7 septiembre 2012 at 8:37 #

    hola,yo creo que da igual donde dar clase,si para las monas o para los politicos,,si te gusta enseñar, te apasiona la enseñanza no importa el lugar ni para quien,,,no pienses a quien le das o no dinero o si debes ir a excursiones o trabajar mas que otros…
    piensa que tu recompensa es enseñar…………………….punto..disfruta a los chavales……….coge experiencia…..y si tienes que rezar pues rezas,,,aunque no creas…lo importante es estar cerca de tus alumnos porque cuando estas solo en clase,,tu clase es tuya,,tu explicas a tu gusto.creas debates…………etc……
    a mi no me importa una publica o privada………solo quiero ser buena maestra con el tiempo..no importa lo que tarde………….los demas comentarios pues son guerra pura y dura..
    animo hazlo por los niños y niñas…

  96. Juan José
    29 octubre 2012 at 12:16 #

    Es la primera vez que leo este blog y me he quedado impresionado. El título del blog es consecuente con lo que reproduce en su interior. Creo que ha logrado su objetivo: el debate, la lucha la confrontación de ideas.
    Lo que no logro ver, desmenuzando el artículo, es el ataque a la enseñanza concertada. Lo que por el contrario si hay es un ataque serio a la Constitución Española. Este artículo viene a negar el artículo 27 de la constitución. Todo lo que dice es, como siempre, pura fantasía, que como tal la tomo. Los comentarios posteriores son muy de agradecer, aportan todo lo que piensan muchos con más o menos ingenio.
    A mi me gusta la Constitución, soy una de esas personas románticas, aunque creo que vamos quedando pocas. Defender la constitución ahora es defender los valores que nos dimos en el 78. Si creemos en la libertad aceptamos el artículo 27, en caso contrario reformemos la Constitución.
    La escuela concertada no es uniforme y como tal no la podéis atacar como lo estáis haciendo, todas las generalizaciones son odiosas. Siempre hay algún centro concertado que puede ponerse como ejemplo de atención a personas con necesidades específicas, que son humildes hasta el extremo, que tienen profesionales muy destacados. Luego las críticas son para algunos, no para la globalidad.
    Yo creo que podemos funcionar todos en igualdad de condiciones. Todos somos docentes, tenemos nuestra titulación que lo acredita y sometidos a los mismos inspectores. No somos ni mejores ni peores somos distintos. A mi me gusta la diversidad.
    En cuanto a la segregación… La palabrita es dura, y creo que se utiliza con mucho entusiasmo. Mis hijos reciben una educación diferenciada avalada por todas las instituciones institucionales educativas. No hay que llevarse las manos a la cabeza. A mi me gustaría que no nos segregasen cuando vamos a los servicios, o que hubiera Olimpiadas no segregadoras, o que se pidiese la misma puntuación para entrar en la policia, en el ejército o en los bomberos. Yo fui a una de ellas y la gente me considera normal.
    A sido una gran experiencia el haber participado en este blog

  97. 21 mayo 2013 at 5:18 #

    que mala es la envidia, chavales….
    y la codicia, y que mal sienta vender tus principios…

    DONDE REINA EL AMOR SOBRAN LAS LEYES
    SI NADIE TUVIERA DINERO TODOS FUERAMOS RICOS

    pero claro, para eso hacen falta seres evolucionados, y ese señor no lo es, y muchos de los que estan tanto en una publica, como en un privado tampoco lo son… porque me hubierra gustado verle a el de funcionario recortandole el suelo, y a los otros en su misma situación… si es que desdeluego….

    y fijate que tan profesional es, y cuanto le gusta la enseñanza, que no quiere ir de excursión, si, muy profesional. Su profesionalidad esta a la altura de su envidia y su vida fustrada vida reprimida.

  98. manhuel
    27 enero 2014 at 18:05 #

    Un mal articulo, una caricatura irreal, las cosas no son así.

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